Comida
Se abstiene casi siempre de comer carne. En raras ocasiones come un poco de pollo con arroz o salmón ahumado como aperitivo. En 1932 el Dr. Sedgwick tuvo la ocasión de observar su dieta muy de cerca: Hitler se levanta alrededor de las 9:30 de la mañana, y desayunaba una manzana, leche caliente o café suave con panecillos, mantequilla y mermelada.
Este desayuno iba seguido de las dosis de medicamentos que le administraba su ayudante de cámara, Julios Schaub, que había sido aprendiz de farmacia. Schaub, entonces al igual que hoy, se encarga del botiquín de Hitler, que consiste en dos tipos de fármacos: píldoras somníferas de noche y píldoras digestivas con las que comienza el día y que toma después de cada ágape. El almuerzo supuestamente es a la una. Pese a ello, casi invariablemente, Hitler se retrasa una hora y media o dos horas, con lo que su mayordomo, Kannenberg, se desespera. Hitler nunca tiene un apetito normal en Berlín, pero mejora visiblemente en Berchtesgaden.
Otto Dietrich, que sufre que una digestión delicada, a menudo dejaba su despacho sobre la una, corría hacia el Kaiserhof y volvía en media hora después de haber comido. Entonces esperaba que Hitler llegase. En Berlín cualquier excusa servía a Hitler para posponer el almuerzo. Normalmente comía un poco de sopa, generalmente sopa de guisantes o sopa de tomate con parmesano, seguido de un plato especial de tortilla con puntas de espárragos o setas, espinacas o coliflor, y una ensalada verde.
En Berchtesgaden comía platos bávaros, como las cepas amarillas con albóndigas de patata (Steinpilze mit Knödel).
Para los postres prefería las pastas austriacas, los creps o dulces.
A las cinco bebe café o te con ron de mediana graduación con BaumKuchen.Torte, Linzer Torte, pastel de nueces, pastel de chocolate o tostadas. Además, le encanta deshacer el chocolate bueno en el café.
Por la noche, la hora de la cena es a las ocho, pero es extraño que él yaya antes de las nueve. La cena es parecida al almuerzo, normalmente come un plato de verdura (gemueseplatte)
Bebida
Dejo de beber vino y cerveza después del encarcelamiento en Landsberg. Si está resfriado, a veces bebe te caliente con ron. En julio de 1934, el Dr. Sedgwick le llevó ron de Jamaica. Hitler le dijo que se lo bebería, pero solo cuando se hubiera resfriado. El joven doctor también le salvó la vida a Brückner durante el verano de 1933, después de que tuviera un accidente automovilístico en Beschestgaden. Entonces Hitler decidió tener un médico privado siempre cerca por si alguna vez tenía que hacer una operación in situ. En palabras de Hitler: “Disponer de un buen médico en el lugar del accidente es tan importante como un cuerpo de guardias”.
Tabaco
Cuando era soldado Hitler fumaba y bebía cerveza. Pero, a partir de 1922, e incluso antes, ya no fumó ni un solo cigarrillo. Según decía, el motivo era “incrementar su capacidad como orador y su eficiencia general”. Si no debe hacer ningún parlamento, tolera que se fume a su alrededor, e incluso tiene cigarrillos para ofrecer a sus amigos. Pero no se permite fumar durante sus discursos. Esta prohibición también valía para las grandes reuniones al aire libre que el partido organizaba en Nuremberg.
De todos modos, en estos actos, fumar se consideraba de mala educación y, por ello, nunca estaba permitido. En su interior Hitler está de acuerdo con los puristas y los abstemios.
En esto le apoyaban Hess y el programa de vida espartana. A Hitler le irritaban profundamente los hábitos epicúreos y los habanos opulentos de Röhm.
Cuando la gente le pregunta por su estilo de vida ascético, Hitler responde: “Si un día descubro que una cosa no es buena para mi, entonces dejo de comerla. Como se que la carne, la cerveza y la nicotina perjudican y dañan mi constitución, entonces me abstengo. Una decisión así se toma una vez y para siempre jamás. ¿Esto les parece tan extraordinario?".
Fuente:
L’informe Hitler, suplemento de la Revista Sàpiens. Número 57. Julio de 2007.
http://www.sapiensdigital.com
