Un ejemplo de lo que no es arte....

La guerra en el este de Europa

Moderadores: José Luis, Audie Murphy

Responder
Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 10002
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Un ejemplo de lo que no es arte....

Mensaje por José Luis » Dom Mar 19, 2006 11:10 pm

militar, pero sí demostración de poderío para una guerra prolongada.

¡Hola a todos!

Menudo título tan largo, pero es lo que pensé al leer los acontecimientos que se describen a continuación.

El 23 de agosto de 1942, el XIV Cuerpo Panzer del 6º Ejército rompió las defensas soviéticas y al final del día alcanzó el Volga en el área de Rynok al norte de Stalingrado. El STAVKA envió a Zhukov al frente para organizar y llevar a cabo una serie de contraataques con las fuerzas del 1º Ejército de Guardias, y el 24º y 66º ejércitos del Frente de Stalingrado dirigidos contra el flanco alemán que había llegado al Volga.

Para aliviar la presión alemana sobre el 62º Ejército soviético (a la defensiva en Stalingrado), el 1º Ejército de Guardias pasó a la ofensiva el 3 de septiembre, y el 24º y 66º ejércitos dos días más tarde.

El 29 de agosto de 1942 la 308ª División de Fusiles (DF) del coronel L. N. Gurtyev formaba parte del 24º Ejército del mayor general D. T. Kozlov. Después de una marcha forzada de 300 kilómetros desde el área de Kumalga en el Oblast Saratov, sus unidades y sub-unidades se concentraron el 6 de septiembre a 6 kilómetros al este de Kotluban Sovkhoz para preparar su ofensiva.

Era comisario político de la 308ª DF A. M. Svirin, y el coronel I. M. Tarasov su jefe de estado mayor. La estructura básica de la formación venía dada por:

• 339º Regimiento de Fusiles (tecol. K. I. Mikhalev)
• 347º Regimiento de Fusiles (mayor P. F. Barkovskiy)
• 351º Regimiento de Fusiles (mayor G. I. Savkin)
• 1011º Regimiento de Artillería (mayor G. A. Fugenfilov)
• 430º Batallón de Cazatanques Independiente (capitán N. N. Ivanov)
• 699º Batallón de Ingenieros de Combate (S. S. Rivkin)
• 899º Batallón de Señales Independiente
• Otras unidades de apoyo

La división, reforzada por el 136º Regimiento de Morteros de Ejército del mayor S. I. Krashchenko (cinco baterías de morteros de 120 mm), recibió las siguientes órdenes del 24º Ejército: el 9 de septiembre debía alcanzar un sector a 1-3 kilómetros al sudeste de Samofalovka y a las 03:00 horas del día siguiente adoptar posiciones de arrancada para una ofensiva, durante la cual -con la cooperación de la 217ª Brigada de Tanques y el apoyo del 93º Regimiento de Cohetes M-13, el 1166º Regimiento de Artillería de Cañones y cuatro batallones de lanzamiento de cohetes pesados- debía destruir al enemigo opuesto en el área de las elevaciones 133.4 y 143.8 y en Borodkin. Posteriormente debía avanzar en dirección de la elevación 142.7 y el acceso de Konnyy. La 221ª DF avanzaría a su derecha en dirección Borodkin, y la 207ª DF a su izquierda en dirección de la elevación 145.5.

Mapa de operaciones:
http://rkkaww2.armchairgeneral.com/maps/1942SW/

La 308ª División de Fusiles (que en septiembre de 1943 recibió el honor de re-designarse como 120ª División de Fusiles de Guardias, y en febrero de 1944 fue distinguida con el honor de llevar el nombre de Rogachev -Bielorrusia-, tras su liberación) era en la época que relatamos una división sin experiencia de combate. Había sido formada en Omsk, distrito militar de Siberia, entre marzo y mayo de 1942, y en la víspera de su ofensiva, de acuerdo con el relato del coronel Yu. Loskutov*, carecía de la información necesaria sobre el tamaño de las fuerzas alemanas a las que debía atacar, de la naturaleza y disposición de sus defensas, de las áreas y flancos limítrofes, y de los puestos y mandos de observación. En estas circunstancias al que escribe le cuesta creer que se pueda emprender un ataque de cierta envergadura, y sólo la situación de extrema gravedad del Frente de Stalingrado en esos momentos justifica, en cierto modo, ataque tan arriesgado. Además, la zona de avance de la 308ª DF era un terreno abierto sin parajes proclives al ocultamiento y sin zonas desde donde poder crear un sistema flexible de observación artillera. Y para empeorar más la situación, si cabe, la 308ª DF andaba muy escasa de munición de artillería debido a la distancia en que se encontraban los depósitos y a los problemas de transporte.

Ante este estado de cosas, el coronel Gurtyev llevó a cabo una operación de reconocimiento junto con sus comandantes de regimiento en el curso de la cual se elaboró el plan de ataque y las tareas encomendadas a sus unidades y sub-unidades. Pero estos y otros movimientos de reconocimiento consiguieron, además, que los alemanes descubrieran las posiciones soviéticas desde sus puestos de observación en una profundidad de 6-8 kilómetros. Todo lo cual, añadido a la superioridad del momento de la aviación alemana, impidió la ocultación de la concentración soviética en sus zonas de arrancada.

Gurtyev elaboró el siguiente plan de ataque. Desplegó una formación de batalla en dos escalones, con los regimientos de fusiles 339º y 351º en el primer escalón, y el 347º RF en el segundo, y el principal ataque a cargo del flanco derecho en dirección de la elevación 143.8 y Borodkin. Las defensas alemanas debían ser rotas en esa zona, rodeando y destruyendo a los alemanes en el área de la elevación 143.8, Borodkin y la elevación 154.2 con la subsiguiente salida al área de la elevación 143.3.

Así, el 339º RF con dos batallones del 1011º RA debían estar en posición de arrancada a las 03:00 horas para atacar sobre la ladera noroccidental de la elevación 133.4, capturar esa elevación en la ofensiva, además de la elevación 143.8 y tomar Borodkin. Posteriormente debía avanzar en dirección ladera suroccidental de la elevación 143.3.

El 351º RF con el 136º RM, partiendo de la ladera oriental de la elevación 133.4 y del pequeño barranco que había 1 kilómetro al este de esa elevación debían atacar y destruir a los alemanes en la elevación 154.Z para salir a un área “a”, medio kilómetro al sudeste de Borodkin y posteriormente avanzar hacia la ladera noroccidental de la elevación 143.3 y el acceso de Konnyy.

El 347º RF con un batallón del 1011º RA debía posicionarse para arrancar desde los barrancos situados a medio kilómetro al este de Samofalovka y en la ladera septentrional de la elevación 123.7, para avanzar detrás del 339º RF hacia las elevaciones 133.4, 143.8, Borodkin y ladera suroccidental de la elevación 143.3.

En la reserva de la división, situada un kilómetro al este de Samofalovka, había un batallón de entrenamiento (teniente mayor L. N. Chebanenko), un batallón de ametralladoras (teniente mayor I. M. Zorin) y el 430º Batallón de Cazatanques Independiente.

El ataque se planificó para las 08:30 horas del 10 de septiembre, comenzando la preparación artillera una hora antes. Esta última debía destruir los obstáculos defensivos y los puestos de observación alemanes, neutralizando los puntos fuertes de las elevaciones 143.8, 154.2 y Borodkin, así como para evitar el trasvase de reservas alemanas desde Konnyy y Borodkin. El fuego artillero de reblandecimiento debía comenzar media hora antes del ataque. Las defensas antitanque fueron proporcionadas por una gran cantidad de armas de apoyo de los batallones de fusiles, y los sectores expuestos a un ataque de tanques fueron cubiertos por las sub-unidades del 430º Batallón de Cazatanques Independiente. Se encomendó la defensa aérea de las fuerzas de ataque al 278º Regimiento de Artillería Antiaérea.

Para reforzar el espíritu ofensivo de las tropas estaba el comisario M. A. Svirin, que venía realizando este trabajo de adoctrinamiento desde la creación de la división, en la que había 740 comunistas y unos 2.250 miembros del Komsomol.

Privados del elemento sorpresa, los elementos de la 308ª DF comenzaron su ataque a las 08:30 horas del 10 de septiembre, consiguiendo los regimientos del primer escalón llegar a la cima de la elevación 133.4; eso sí, con numerosas bajas. Al finalizar el día el 339º RF había tomado la ladera meridional de la elevación 133.4 y el 351º RF la suroriental, pero después de esto la 308ª DF había sufrido tantas bajas que ya no estaba en condiciones de llevar a cabo su misión de combate. ¿Las razones? Escasez de tiempo para organizar el combate, falta de experiencia de combate, incapacidad de los comandantes para organizar la cooperación, particularmente a nivel de batallón-regimiento con las fuerzas de apoyo agregadas, falta de datos sobre la disposición de la artillería enemiga y posiciones de fuego de morteros que imposibilitaron durante el fuego artillero de reblandecimiento soviético neutralizar las armas enemigas y el apoyo de la infantería de ataque. Estas son las causas que da el coronel Loskutov.

Loskutov se define finalmente al reconocer que la batalla por el punto fuerte de la elevación 133.4 consumió todo el día del 10 de septiembre, que la 308ª DF tuvo un gran número de bajas en personal y que, a pesar de haber consumido una gran cantidad de munición, sus elementos apenas avanzaron 330-350 metros. Y explica esta sangría por el hecho de que la 308ª DF atacó el punto fuerte frontalmente, sin haber maniobrado atacando hacia los flancos y retaguardia del punto fuerte, y sin que se hubiera utilizado todo el fuego de artillería e infantería.

Al día siguiente, avanzó un poco más: 1 kilómetro, pero los resultados fueron los mismos que los del día anterior. En esos dos días de combates, el comandante divisional y su estado mayor consiguieron hacerse una idea de las fuerzas de los alemanes y de sus posiciones defensivas. Por los interrogatorios de prisioneros comprendieron que a su avance se oponían elementos (elementos lo digo yo, no Loskutov) de la 76ª División de Infantería del teniente general Carl Rodenburg y la 60ª División de Infantería (mot) del teniente general Otto Kohlermann, reforzadas por artillería y tanques.

Para enderezar la difícil situación de los regimientos del primer escalón de la 308ª y desempantanar el ataque, el coronel Gurtyev decidió atacar de noche asignando dos destacamentos del 347º RF (el segundo escalón de la división) a los regimientos de vanguardia. El Destacamento No. 1 (un batallón de fusiles reforzado con el 1º Batallón del 1011º RA) fue asignado al sector del 339º RF con la misión de capturar la elevación 143.8; el Destacamento No. 2 (un batallón de fusiles reforzado con el 2º Batallón del 1011º RA) se asignó al 351º RF con la misión de atacar la elevación 154.2. Las operaciones de ambos destacamentos fueron dirigidas por los dos comandantes de los regimientos de fusiles a los que fueron asignados.

Cuenta Loskutov: [Las sub-unidades se habían agrupado sin ser detectadas en el área de arrancada a la hora designada, pero al dirigirse hacia la línea de ataque, dos compañías del Destacamento No. 1 perdieron su dirección y fueron detectadas. Usando cohetes, el enemigo iluminó la zona de vanguardia y disparó contra esas tropas atacantes con fuerte fuego de armas automáticas y ametralladoras. Los fascistas de la elevación 154.2 fueron alertados. Habiendo iluminado las zonas de aproximación con cohetes, dirigieron hacia las sub-unidades del Destacamento No. 2, preparándose para el ataque, con amplio fuego de todo tipo de armas. Se había perdido la sorpresa. Los comandantes de los destacamentos pidieron la ayuda de la artillería de apoyo, pero en esos momentos el reconocimiento no había establecido las coordenadas precisas de las posiciones de fuego de las baterías enemigas y por esta razón se dirigió el fuego básicamente contra áreas sin causar ningún daño particular a los nazis. Los hombres marcharon al asalto sobre los puntos fuertes, pero las compañías y secciones de fusiles bajo el gran fuego enemigo fueron incapaces de alcanzar los objetivos de su ataque y se echaron a tierra. Los atacantes fueron incapaces de acercarse al enemigo para lanzar granadas y enzarzarse en un combate mano a mano sobre las elevaciones.]

Ante la impotencia de los atacantes para desalojar a los alemanes de las colinas, el comandante de la división ordenó la retirada de los dos destacamentos a sus posiciones de partida. Nuevamente Loskutov explica las razones del fracasado ataque nocturno por: falta de tiempo para organizar el combate y entrenamiento del personal para un ataque nocturno y la deficiente ejecución de todo tipo de reconocimiento. No hubo coordinación entre la artillería y la infantería, ni una estrecha cooperación entre las sub-unidades atacantes de vanguardia. Los soldados y los comandantes estaban poco entrenados para orientarse de noche.

A pesar de ese fracaso, Gurtyev no cejó en su intento de capturar las colinas 143.8 y 154.2 mediante un ataque nocturno. Organizó dos nuevos destacamentos (echando mano de un batallón de fusiles de cada uno de los dos regimientos de fusiles -339º y 347º-, reforzados cada uno con un batallón del 1011º RA y una sección de ingenieros de combate, con las misiones de tomar al asalto las mismas elevaciones, exigiendo que no se cometieran los mismos errores del anterior ataque nocturno.

La noche del 14 de septiembre comenzó el ataque, y de mañana ocuparon las laderas septentrionales atrincherándose en ellas. En ese momento el comandante del Frente de Stalingrado transfirió la 308ª DF al 1º Ejército de Guardias, recibiendo órdenes de que rompiera sus acciones ofensivas para defender fuertemente el terreno que había ocupado.

El 15 de septiembre el mayor general K. S. Moskalenko, comandante del 1º Ejército de Guardias, ordenó a la 308ª DF romper las defensas enemigas para capturar las elevaciones 143.8 y 154.2. Contaría con el refuerzo de la 62ª Brigada de Tanques, el 7º Regimiento de Artillería de Guardias, el 48º Regimiento (Lanzador de Cohetes) de Morteros de Guardias y el 659º Regimiento de Artillería. El ataque fue datado para el 17 de septiembre, pero finalmente pospuesto para el 18 de septiembre de 1942.

Se planificó un reblandecimiento de artillería a nivel de ejército de 90 minutos, pero 30 minutos antes de su comienzo, la artillería alemana bombardeó el sector de tropas soviéticas que se preparaban para el ataque, al haber sido descubierta el área de concentración por los oteadores y aviación alemanes. Siguió una batalla de varios días, desde el 18 al 25 de septiembre, en los que las unidades de la 308ª DF capturaron las dos codiciadas elevaciones y Borodkin, repeliendo posteriormente varios contraataques de los alemanes. Pero el día 25 de septiembre la 308ª DF, habiendo sufrido enormes pérdidas, fue retirada a la reserva del Frente de Stalingrado, y luego enviada a Stalingrado como parte del 62º Ejército, ocupando posiciones defensivas en el área de las plantas de Barrikady y Siilikat.

Al analizar este tipo de operaciones soviéticas –aun teniendo en mente que su objetivo fundamental era distraer un número sustancial de fuerzas alemanas del centro de gravedad del frente- es cuando no deja de asombrarme el increíble sacrificio de sangre que un liderazgo deficiente, ya desde un nivel táctico, provocó entre las filas del Ejército Rojo. Es entonces cuando cobra su verdadero significado e importancia la aparentemente inagotable reserva humana de la Unión Soviética para comprometer al combate, y la implacable frialdad política y militar para encajar un número de bajas asombroso sin modificar un ápice, en lo esencial, su forma de dirigir la guerra. Y me pregunto al mismo tiempo el efecto desmoralizador que este tropel incesante de unidades soviéticas lanzadas al matadero tuvo que causar en los hombres de las unidades y formaciones alemanas de primera línea de frente.

* Coronel Yu. Loskutov, “Combat Operations of the 308th Rifle Division during 10-25 September 1942” en JPRS 82549 de 28 de diciembre de 1982.

Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Avatar de Usuario
Grossman
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 2235
Registrado: Lun Ene 28, 2008 10:46 pm
Ubicación: Valencia

Mensaje por Grossman » Mié Abr 09, 2008 11:08 pm

Hola:

Después de los combates en la fábrica de silicatos el escritor Vasili Grossman, que ejercía entonces de reportero del periódico del ejército “Estrella Roja”, estuvo un tiempo con la 308ª División de Fusileros, donde entrevistó al general Gurtiev -“un siberiano silencioso y reservado”, según Ortenberg, director del “Estrella Roja”- y a otros mandos y soldados de la tropa. Publicó una crónica sobre la acción de esta unidad, recogió testimonios y elaboró numerosas notas que Antony Beevor ha recopilado a lo largo de 13 páginas en su libro sobre el escritor.

Aunque las notas de Grossman eran privadas, no estaban sujetas a censura ni tenía porque hacer apología, hay alguna “hazaña bélica” que resulta difícil de creer:
  • “Un tanquista, un tipo grande de pelo rojo, saltó de su tanque frente al puesto de mando de Changov cuando se quedó sin proyectiles. Agarró algunos ladrillos y comenzó a arrojárselos a los alemanes maldiciéndolos. Los alemanes se dieron la vuelta y salieron huyendo”
Yo había oído hablar que a los alemanes no les gustaba el cuerpo a cuerpo, pero de ahí a escapar así de los ladrillazos, no sé, no sé ...

De la tropa en general escribe:
  • “La moral de la gente estaba alta, habían tenido alguna experiencia de combate. Sus edades iban de veintitrés a cuarenta y seis. La mayoría de ellos eran siberianos de Omsk, Novosibirsk y Krasnoiarsk. Los siberianos son más achaparrados, más reservados y más serios. Son cazadores, más disciplinados y más acostumbrados al frío y las penalidades. Entre ellos no hubo ni un solo caso de deserción en el viaje hasta Stalingrado. Cuando a uno de ellos se le cayó el fusil, corrió tres kilómetros tras el tren y lo alcanzó. No son muy parlanchines, pero sí ingeniosos y tienen la lengua muy afilada”
Sé que el post se aparta del tema principal, el no-arte militar, pero me ha parecido interesante dar a conocer que, tras los duros y dolorosos combates de Kotluban, la 308ª división de fusileros siguió cosechando gloria militar y que se hablara de ella entonces en “Estrella Roja” y ahora en una obra de Beevor.

Un saludo a todos


Referencia:
BEEVOR, A (2006). Un escritor en guerra. Vasili Grossman en el Ejército Rojo, 1941-1945. Memoria Crítica (p.227-40).
Espérame y yo volveré, pero espérame mucho
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen, y cuando el calor llegue no dejes de esperar
Espérame y yo volveré para que la muerte rabie
No comprenderán jamás los que jamás han esperado, cómo tú del fuego me salvaste
Es que sencillamente me esperaste como nunca nadie me esperó
****************** Konstantin Simonov ******************

Avatar de Usuario
Grossman
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 2235
Registrado: Lun Ene 28, 2008 10:46 pm
Ubicación: Valencia

Mensaje por Grossman » Jue Abr 10, 2008 12:34 am

Hola:

Quizá no sea un ejemplo de “arte” militar, pero en el post de José Luis se ve que la 308ª división fue conducida, al menos, con cierta planificación: hubo reconocimiento (aunque este los descubrió), usaron la artillería (aunque poco pertrechada y sin puntería), se dispusieron los regimientos en escalones y con reservas, etc. Acabó manifestándose la precipitación y el bajo adiestramiento, con el resultado de unas cifras de bajas muy elevadas.

Señalo que la 308ª fue dirigida con cierto criterio militar, en contraste con la imagen de hordas de soldados asaltando posiciones enemigas a la desesperada, bajo nutridísimo fuego, como si se tratara de –encajándola- agotar la munición enemiga, que nos ofrece la película “Enemigo en las puertas”. Y, mas dantesco aun, lo que se desprende del relato de Merridale, de soldados atacando con las manos vacías (?) durante los combates alrededor de Zhlobin el 6 de julio de 1941 (la negrilla es mia):
  • “Aparte de eso, pocos soldados tenían algún arma más efectiva que un fusil de la década de 1890 y una bayoneta. Incluso los propios cócteles molotov resultaban difíciles de obtener, dado que Moscú aún no había firmado la orden que permitía que todo un ejército de mujeres se dedicara a rellenar de mecha botellas de cristal a un ritmo de 120.000 diarias. En aquel momento, no obstante, al carecer de botellas o de bombas que arrojar, los soldados no contaban más que con sus propias manos. Durante horas se lanzaban al ataque oleada tras oleada, siempre en medio del estruendo del fuego alemán, los gritos y el crujido del acero al chocar contra los huesos.”
¿Cuando dice "los soldados no contaban más que con sus propias manos" se refiere a que no tenían mas que fusiles o que ni eso? En este último caso se trataría de un esperpento de tal calibre que la autora debería citar la fuente; la cosa no es clara pero me quedo con la versión de que llevaban, al menos, fusil con bayoneta.

¿Cuál fue el límite conocido de acciones desesperadas del Ejército Rojo? Calculo que también aquí hay mucho mito y correspondiente investigación esclarecedora por hacer.

Un saludo

Referencias:
-Película “Enemigo a las puertas” (“Enemy at the Gates”) de Annaud, EEUU, 2001.
-MERRIDALE, C(2007). “La guerra de los ivanes. El Ejército Rojo (1939-1945). Debate (p.146-7)
Espérame y yo volveré, pero espérame mucho
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen, y cuando el calor llegue no dejes de esperar
Espérame y yo volveré para que la muerte rabie
No comprenderán jamás los que jamás han esperado, cómo tú del fuego me salvaste
Es que sencillamente me esperaste como nunca nadie me esperó
****************** Konstantin Simonov ******************

Avatar de Usuario
Grossman
Miembro distinguido
Miembro distinguido
Mensajes: 2235
Registrado: Lun Ene 28, 2008 10:46 pm
Ubicación: Valencia

Mensaje por Grossman » Dom Abr 20, 2008 10:02 am

Hola:

Siguiendo con lo que es mas poderío que arte, transcribo un pasaje de la novela “Vida y destino” de Vasili Grossman (1). Entiendo que el empleo de este tipo de fuente sea discutible y que requiera aclaración. En este caso, su autor fue corresponsal en el frente del periódico Estrella Roja durante toda la guerra en la que recogió numerosos testimonios y notas. El historiador Anthony Beevor empleó profusamente material obtenido de este reportero-escritor, hasta el punto que incluso publicó un libro basado exclusivamente en el y sus notas para ilustrar la campaña vista desde el lado soviético (2). A una obra de ficción no se le exige la fidelidad de los auténticos testimonios, pero está claro que los “escenarios” donde Grossman coloca a sus personajes se han obtenido de lo que el conoció cuando estuvo en el frente, y los considero una descripción bastante cercana a lo que hubo.
  • Los superiores necesitan tapar agujeros en el frente lo más pronto posible, poco importa cuáles hayan sido los resultados de las tropas durante los ejercicios de tiro. “Adelante, adelante.” Es la única arenga que retumba en los oídos del comandante de la unidad y éste avanza, o se detiene, ataca con todas sus fuerzas. Y, a veces, nada más llegar, sin haber explorado previamente el terreno, la unidad se ve obligada a entrar en combate; la voz cansada y nerviosa de alguien grita: “¡Contraatacad, rápido! ¡A lo largo de esas colinas! No hay ni uno solo de los nuestros y el enemigo arremete con fuerza. Nos vamos al garete”

    ... Entonces la locura de la guerra se hace tangible. Pasa una hora, y he aquí el resultado de la ingente empresa: tanques destrozados y en llamas, piezas de artillería retorcidos y orugas arrancadas.

    ¿Dónde han ido a parar los duros meses de entrenamiento? ¿En qué se ha convertido el trabajo paciente y diligente de los fundidores de acero y los electricistas?

    Y el oficial superior, para encubrir la precipitación irreflexiva con la que ha lanzado al combate a la unidad recién llegada de la retaguardia, para ocultar su inútil pérdida, redacta un informe estándar: “La acción de las reservas llegadas de la retaguardia ha frenado momentáneamente el avance del enemigo y ha permitido reagrupar las fuerzas bajo mi mando”
En otra situación, ya de ofensiva soviética, el general Belov, comandante del 61º Ejército, comenta en una entrevista que le hace Grossman la tendencia a la precipitación atacante:
  • Pero en la batalla como en toda la operación hay momentos en que uno debe repensar las cosas, si seguir adelante, lanzando todas las reservas al combate, o por el contrario detenerse. A nuestros mandos a veces les encanta ordenar : “Adelante, adelante!”.
Un saludo cordial

Referencias:
(1) GROSSMAN, V (2007) “Vida y destino”. Círculo de Lectores – Galaxia Gutenberg. Barcelona (p.409-10)
(2) BEEVOR, A (2005) "Un escritor en Guerra. Vasili Grossman en el Ejército Rojo, 1941-1945". Crítica, Barcelona (p.271)
Espérame y yo volveré, pero espérame mucho
Espérame cuando las tristes lluvias lleguen, y cuando el calor llegue no dejes de esperar
Espérame y yo volveré para que la muerte rabie
No comprenderán jamás los que jamás han esperado, cómo tú del fuego me salvaste
Es que sencillamente me esperaste como nunca nadie me esperó
****************** Konstantin Simonov ******************

Schwerpunkt
Moderador
Moderador
Mensajes: 1748
Registrado: Mar Oct 21, 2008 9:08 pm

Un ejemplo de lo que no es arte....

Mensaje por Schwerpunkt » Lun Feb 02, 2009 1:21 am

Muy interesante la descripción de Jose Luis de los fallidos contraataques en las afueras de Stalingrado a las fuerzas alemanas en septiembre de 1942.

Así como se ha tratado y analizado hasta la saciedad el desempeño y características técnicas individuales (desde carros de combate, aviones hasta piezas de artillería y armas de infantería individuales), un aspecto menos tratado -por lo menos en mi humilde opinión- ha sido el desempeño táctico de todas esas armas integradas en grandes unidades (desde batallones hasta divisiones y e incluso cuerpos de ejército) En particular el Ejército Rojo adolecía de muchísimos problemas que lastraron continuamente su desempeño y rendimiento táctico. Sólo enumeraré algunas porque si no este post sería kilométrico, pero pretendo llamar la atención sobre un aspecto menos tratado por otros estudiosos y aficionados:

a) Tácticas de infantería rígidas y de bajo rendimiento: los ataques frontales, la incapacidad para identificar los puntos débiles del enemigo, flancos así como la adherencia a un plan preconcebido sin importar las circunstancias cambiantes del campo de batalla, condujeron a que en numerosas ocasiones los bravos soldados del Ejército Rojo fueran sacrificados en ataques frontales sin sentido. Frente a una posición inexpugnable se repetían los ataques frontales aunque estaba claro que solo reportaría numerosas bajas sin ningún tipo de resultado apreciable. No había nada similar a la "Auftragstaktik" alemana aunque bien es justo reseñarlo, con el tiempo los soviéticos irían aprendiendo lentamente y mediante el derramamiento de sangre...

b) Falta de coordinación a todos los niveles: tanto por efecto de la rigidez táctica -y el miedo a ser acusado de sabotaje o cobardía frente al enemigo- como de las rudimentarias comunicaciones, había una coordinación muchas veces inexistente entre las diversas armas: artillería, aviación, etc. Hay un ejemplo muy claro en la actuación de la artillería soviética, la cual si bien técnicamente era excelente, era mucho mas rígida en cuanto a la dirección y control de tiro y por tanto mucho mas limitada. No existía nada ni remotamente similar a la dirección y apoyo de fuego artillero que disfrutaban los británicos y norteamericanos por ejemplo. Cuando una división de infantería soviética experimentaba fuego artillero alemán era muy difícil redirigir el fuego de la artillería orgánica con eficacia por efecto de las rudimentarias comunicaciones y procedimientos de mando. Eso por no hablar de la artillería no orgánica que normalmente estaba bajo control de escalones superiores de ejército o incluso de frente. Los soviéticos podían disponer de un parque inmenso de excelentes piezas de artillería, pero eso no hacía que lo pudieran utilizar con toda la eficacia que fuera de desear. La aviación sufría de problemas muy similares, desde coordinación entre las alas de combate en vuelo hasta un mejor control desde tierra. No existía nada similar a las llamadas de apoyo a tierra que la Luftwaffe utilizaba y que los aliados occidentales perfeccionarían.

c) Falta de cuadros medios: aunque al nivel estratégico y de Estado Mayor los soviéticos tenían excelentes mandos, tenían una escasez de mandos medios y oficiales de complemento (NCO en terminología inglesa) con el mismo nivel técnico y de formación que los alemanes por ejemplo. Hay que tener en cuenta que bastantes soldados y suboficiales del Ejército Rojo eran analfabetos, tenían una educación limitada y tenían por tanto dificultades para leer mapas o planificar acciones que exigieran su plasmación escrita. Los mandos tendían a la repetición mecánica de las órdenes recibidas y a una escasísima iniciativa individual. De igual manera había proporcionalmente menos especialistas en mecánica, radioelectrónica, mantenimiento técnico, médicos e ingeniería que en la Wehrmacht.

d) Falta de equipo especializado: en general y hasta que empezó a afluir la ayuda angloamericana faltaba equipo de ingeniería pesado y especializado, comunicaciones y suministros relacionados (cable telefónico, transmisores receptores, equipos de reconstrucción ferroviaria y puentes prefabricados, etc) Se recurría en buena parte a la improvisación y al trabajo físico de los militares y población civil. Dentro de este apartado podríamos incluir la falta de buenos equipos ópticos y otros.

e) Falta de elementos de apoyo en las unidades: en general el equipo antiaéreo y antitanque era mas débil que en las unidades homólogas alemanas. Es cierto que parte de la artillería orgánica -como el famoso cañón de 76.2 mm- se intentaba emplear como defensa antitanque ante la debilidad de la defensa antitanque de las divisiones soviéticas, pero esta era una solución mas provisional que otra cosa. Se carecía de batallones de defensa antiaérea que fueran de uso dual -para combate terrestre llegado el caso- como los alemanes equipados con excelentes cañones de tiro rápido de 20 ó 37 mm o el famoso 88 mm utilizado tanto en tiro tenso antitanque como antiaéreo, muchas veces motorizados. No existía la abundancia y buen funcionamiento de talleres de recuperación de vehículos de todo tipo del que hacían gala los alemanes. No existía prácticamente una infantería que acudiera al combate en vehículos acorazados semi-orugas. La constatación de esta tremenda discapacidad del Ejército Rojo fue el que motivó que despues de la guerra se diseñaran vehículos especiales para este fín. Pero entretanto la infantería soviética tenía que acudir al combate soportando el fuego de la artillería y de las armas ligeras.

f) Y finalmente faltaba una integración de armas dentro de las unidades: los alemanes por contra contaban con una excelente coordinación entre sus batallones de exploradores, ingenieros de asalto, antitanque, etc que multiplicaban el efecto de sus armas y el desempeño táctico. Cito como ejemplo que a pesar de contar con el carro de combate mas avanzado del mundo en 1941-42 (el famoso T-34) los soviéticos fueron incapaces de sacarle su teórico rendimiento por efecto de la falta de integración con las otras armas de sus cuerpos o brigadas blindadas. Por el contrario, los alemanes tenían muy claro que era necesaria una cooperación entre todas las armas de una unidad.

Aunque no llegaran nunca al nivel de rendimiento táctico alemán de 1939-43 está claro que los soviéticos fueron mejorando en todas estas "asignaturas" a medida que progresaba la guerra, pero fue al costo de millones de vidas y a un desprecio evidente por las vidas y destinos -parafraseando a Vassily Grossman- de los sufridos ciudadanos soviéticos.

Fuentes:
Geoffrey Jukes: Kursk: Encuentro de fuerzas acorazadas. Ed. San Martín. Madrid 1979.
John Ellis: One Day in a Very Long War. Ed. Pimlico 1999.
Max Hastings: Armaggedon. The Battle for Germany 1944-45. Ed. Pan MacMillan 2005.
David M. Glantz: Zhukov´s Greatest Defeat. University Press of Kansas 1999.
David M. Glantz & Jonathan M. House: The Battle of Kursk: University Press of Kansas 1999.

huno2000
Usuario
Usuario
Mensajes: 20
Registrado: Vie Jul 25, 2008 11:58 pm
Ubicación: Lima - Perú

Un ejemplo de lo que no es arte....

Mensaje por huno2000 » Jue Feb 05, 2009 1:48 am

Las terribles perdidas de tropas sovieticas se deben a la incapacidad de tener cuadros militares de calidad en los diferentes niveles operativos (los que tenia fueron fusilados por stalin), estos fueron improvisandose desde el inicio de la guerra en el frente oriental. Por lo tanto no existia coordinacion alguna entre los diferentes niveles (esta fue forjada por los comisarios politicos a traves de directivas del consejo de guerra), la presion politica, obligaba a hacer cualquier trabajo para solventar la ineptitud de los nuevos oficiales (al parecer sin cargos de conciencia), la tecnologia militar no estaba coordinada para manejar las operaciones inter armas para obtener acciones efectivas, como dicen en post previos, todo el arte de la guerra se fue aprendiendo en los hechos.

Saludos

Responder

Volver a “Frente oriental”

TEST