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Perdòn por la extensiòn pero creo que esto es importante 
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Un Buen Libro Káiser, (pero
corto, a mi parecer), investiga un tema que tiene mucha tinta para correr aún; Yo lo terminé hace 15 días, y si me permitiesen sugerir al autor, recomendaría una mayor justificación de sus aseveraciones, puesto que en ocasiones no queda claro cuales son las fuentes documentales, y cuales son las hipótesis del autor, derivadas del mismo trabajo de investigación, lo anterior puesto que algunos de sus pasajes presentan datos que desde mi punto de vista merecen un estudio aparte, y particular.
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Ahora bien, respecto a la duda de 27Pulqui, varios autores coinciden en confirmar que la particular situación político-económica de México en la década de los treintas y cuarentas del siglo XX, así como algunos agravios históricos sensibles en la mayoría de la población, respecto al poderoso vecino, -y que a la fecha persisten en algunos sectores-, fueron plenamente aprovechados por Alemania para montar un intenso aparato de espionaje en éste país.
Esta decisión se motivó cuando el propio Hilter (En sesión privada del 8 de Junio de 1940) objetó el que se hiciera espionaje en los Estados Unidos, Por lo que Canaris decidió desplazar la red norteamericana existente en èse momento a México.
Me remito a Ladislas Farago en su obra “
El juego de los Zorros, Historia inédita del espionaje Alemán” (Lasser Press 1980). Donde el autor describe su capitulo dedicado al espionaje en México, la amplia red tejida de “espías saboteadores y enredadores” que a partir de 1939 estuvieron a cargo del coronel Freiderich von Shleebrugge (Pariente de Franz von Papen). Cuyo centro de operaciones fue ubicado en una elegante casona de la calle Donato Guerra, específicamente el numero 142 de la Ciudad de México DF.
El enorme
Austenstelle (Puesto avanzado) que Canaris estableció en México,
era uno de los mas caros del mundo en su operación, por ser similar en recursos y miembros incluso con el
Kreig-organisation por entonces instalado en la estratégica España, (y que contaba con bastas conveniencias de operación por tener un gobierno de clara tendencia filo-germana en ése momento).
Tanta fue su importancia que desde México se controlaba a los espías alemanes establecidos en todos los países de Centroamérica y parte de las naciones del cono Sur.
Ahora bien, este derroche de recursos no solo tenía por objeto introducir saboteadores o espías en los EUA, o establecer bases de submarinos, y obtener materias primas, sino infiltrarse en las altas esferas del gobierno y Ejercito de México, -situaciòn que se empezò a lograr- así como
influenciar la opinión pública –mayormente anti-yankee- mediante la manipulación de los medios de comunicación, los acertadamente indicados por José Luís, y algunos otros creados ex profeso como la revista “Timón” cuyas portadas y caricaturas bien podrían aparecer en un número de “signal” por sus claras y descaradas connotaciones pro-fascistas. Lo mismo sucediò con las estaciones de radio, ya tocado en un topic de èste foro, y del cual hay una recomendable lectura: "La guerra de las Ondas" como se indica ahì mismo.
Fue precisamente esta demanda de recursos lo que a la larga significó el talón de Aquiles del servicio de espionaje Alemán en América. Un eficiente servicio de contraespionaje Británico, (encabezado por William Stephenson) y Norteamericano, encabezado personalmente por J. Edgar Hoover (cuyo país no podía permitir nuevamente un se crearan condiciones para llegar a un ofrecimiento similar al del telegrama de Arthur Zimmermann enviado veintidós años antes al gobierno de México, y que motivó la entrada de los Estados Unidos en de la primera guerra mundial); La acción conjunta permitió bloquear tan bien el envío de remesas a los alemanes, a grado tal de que se tuvieron que idear nuevos métodos para suministrar recursos tales como el uso de sellos de correo de colección, -para su posterior venta- o el ofrecimiento de la promesa de introducir obras de arte confiscadas en Europa para los empresarios locales, previo pago.
Como colofón, el último de los esfuerzos de financiamiento por parte de Canaris a los espías mexicanos provino irónicamente por parte del Duce, Benito Mussolini, quien a petición expresa del primero puso a su disposición la totalidad del fondo italiano de financiamiento de espionaje en los Estados unidos, en 1940 -Cuya cantidad ascendía a la nada despreciable cifra de ( $ 3,850,000 ) de dólares.
La prioridad era sacar estos recursos de los Estados Unidos, por lo que fue dividida en dos partes, por seguridad, enviando vía valija diplomática la cantidad de $ 2, 450,000 USD a bancos en Brasil. – Misma que llegó sin problemas- y el resto - ($ 1,400,000.00 USD) - .por la misma vía directamente a México para subsanar de forma inmediata la ya miserable situación de los espías “mexicanos”.
Gracias a un operativo coordinado de los servicios secretos del gobierno de México y del FBI el dinero fue confiscado al llegar al suelo de éste país, aún y a pesar de las fuertes protestas del gobierno Italiano. Fue retenido en una cuenta especial bloqueada, y vigilada hasta el final de la guerra.
A partir de ahí, el Gobierno de los Estados Unidos presionó fuertemente al de su vecino del sur, para definir una posición firme en el conflicto hasta entonces lejano. Llegando inclusive a unas veladas amenazas de intervención. El resto de la historia, todos la conocemos.
Saludos!!