No recuerdo haber leído (al menos no en estos momentos) en ningún libro ni foro un debate sobre lo que voy a exponer a continuación. El tema se me ha ocurrido leyendo las circunstancias que acompañaron al Frente Meridional soviético en los primeros días de la guerra germano-soviética. Antes de tratar sobre estas circunstancias, quiero resumir la génesis del plan de operaciones del Grupo de Ejércitos Sur para Barbarroja.
El 3 de febrero de 1941 el jefe del OKH, mariscal de campo von Brauchitsch, tras conseguir la aprobación de Hitler, firmó la orden operacional del ejército que implementaba la directiva No. 21 de 18 de diciembre de 1940 para la Operación Barbarroja. La orden asignaba a cada grupo de ejércitos sus misiones específicas.
El Grupo de Ejércitos Sur (GES) del mariscal von Rundstedt tenía que lanzar dos grandes ataques, uno a lo largo del río Prut en Rumania, y el otro en el área de Lublin-Jaroslav, Polonia. Los dos grupos de ataque tenían que avanzar en dirección de Kirovograd y Kiev, respectivamente, para conseguir un doble envolvimiento de las fuerzas rusas en la Ucrania occidental.
El brazo meridional de la pinza era el Duodécimo Ejército (formaciones alemanas y rumanas que incluían una división de infantería motorizada y dos divisiones blindadas), que (arrancando desde Moldavia, Rumania) debía avanzar en dirección nordeste vía Kirovograd hacia el Dnepr.
El brazo septentrional de la pinza era el Sexto Ejército, que debía reunirse en el área de Lublin (Polonia) junto con el Panzergruppe 1. Sobre estas dos formaciones recaía el principal esfuerzo del ataque en pinza, pues además de penetrar en Kiev y participar en el cerco de las fuerzas rusas en la Ucrania occidental, el Sexto Ejército debía proteger el flanco norte del grupo de ejércitos a lo largo de la región de los Pantanos del Pripet, área que el OKH había considerado inadecuada para operaciones de envergadura por parte del enemigo y, por tanto, había dejado simplemente bajo observación.
El enlace entre los dos brazos de la pinza era el Decimoséptimo Ejército (sin unidades blindadas) que, reunido al sudeste de Lublin, debía avanzar hacia Vinnitsa y Berdichev para clavar el frente de las fuerzas rusas amenazadas por un doble envolvimiento.
Una vez que el Sexto Ejército y el Panzergruppe 1 consiguiesen penetrar el frente ruso, el Panzergruppe debía volar hacia Zhitomir, establecer cabezas de puente en la orilla este del Dnepr en Kiev y debajo, virar a dirección sudeste para golpear el flanco y retaguardia del enemigo, y conectar con el Duodécimo Ejército. Cubriendo su flanco izquierdo a lo largo del Pripet, el Sexto Ejército debía seguir de cerca los pasos del Panzergruppe 1, primero en Zhitomir y luego en Kiev. También tenía que realizar operaciones de diversión con fuerzas de consideración.
El 5 de febrero, dos días después de la emisión de la orden de operaciones del OKH, el jefe del estado mayor del GES, general Georg von Sodenstern, puso el plan de operaciones, el del GES, a prueba en un ejercicio de puesto de mando a nivel de jefes de estado mayor y oficiales de operaciones de los cuerpos y ejércitos asignados al GES. El resultado mostró la dificultad de efectuar un envolvimiento al este del Dnepr por causa de las fuerzas rusas posicionadas en el área del Pripet, que fácilmente podían afectar al avance del brazo septentrional de la pinza. Más tarde, a principios de marzo, el GES realizó un juego administrativo y logístico basado en el ejercicio previo de puesto de mando de Sodenstern.
Luego Hitler cambió los planes del GES. El 18 de marzo colocó el principal esfuerzo del GES sobre las formaciones del Sexto Ejército y se canceló la misión del Duodécimo Ejército (que debía avanzar desde Moldavia hacia el nordeste). Ahora las formaciones alemanas y rumanas reunidas a lo largo del Prut debían clavar a las fuerzas oponentes soviéticas, persiguiéndolas sólo en el caso de que éstas se retiraran. La razón del cambio, según Hitler, venía dada por su creencia de que el Dnestr era un obstáculo formidable que no podía ser superado por un ataque frontal sin considerable demora.
El nuevo plan pedía que la poderosa ala izquierda del GES se abalanzara sobre el área de Kiev, aproximándose al Dnestr desde la retaguardia. Las fuerzas reunidas en Moldavia serían suficientemente fuertes para impedir una penetración soviética en Rumania, amenaza que Hitler temía, si bien Brauchitsch le había expresado su convencimiento de que los soviéticos no atacarían Rumania siempre que ellos no fuesen atacados desde ese territorio.
Los acontecimientos políticos en Yugoslavia y el ataque subsiguiente de los alemanes en los Balcanes provocaron un cambio en el cuartel general de las formaciones de combate concentradas en Moldavia. El cuartel general del Duodécimo Ejército se hizo cargo de las operaciones contra Grecia, y su lugar fue ocupado por el cuartel general del Undécimo Ejército.
El 30 de marzo de 1941 Hitler discutió con sus comandantes la misión del Undécimo Ejército, y el Führer decidió que las fuerzas del ejército se dividieran en tres grupos separados capaces de defender a las divisiones rumanas en caso de necesidad. Al tener una misión defensiva, las formaciones motorizadas originalmente asignadas se transfirieron al Panzergruppe 1.
De esta forma, el cerco de las fuerzas rusas en la Ucrania occidental ya no se iba a conseguir mediante una pinza doble desde el sur y norte, sino mediante un único envolvimiento desde el norte. La directiva No. 21 se enmendó, en consecuencia, de la siguiente manera:
[Sección II, parágrafo 3: En conjunción con las tropas alemanas concentradas en territorio rumano, las tropas rumanas inmovilizarán a las fuerzas enemigas en frente de sus fronteras y también prestarán asistencia al mantenimiento de las líneas de comunicaciones.
Sección III, A., parágrafo 6: El grupo de ejércitos asignado al sur de los Pantanos del Pripet concentrará sus fuerzas del principal esfuerzo en y al sur del área de Lublin para un ataque en la dirección general de Kiev. Desde allí fuertes fuerzas blindadas atacarán profundamente en el territorio enemigo y envolverán a las fuerzas rusas siguiendo el curso del bajo Dnepr.
Las fuerzas mixtas germano-rumanas en el sur tendrán dos misiones:
1. Asegurar Rumania como base y garantizar de esta forma la continuidad de las operaciones en la parte meridional del teatro; y
2. Inmovilizar a las fuerzas enemigas opuestas durante el avance del ala norte del grupo de ejércitos. Según se desarrolle la situación, la fuerza mixta –apoyada por contingentes de la Fuerza Aérea- lanzará una persecución para evitar que los soviéticos lleven a cabo una retirada organizada a través del Dnepr.] [Department of the Army Pamphlet No. 20-261a. The German Campaign in Russia. Planning and Operations (1940-1942). March 1955, pp. 34-35
Hitler, pues, fortaleció el ala izquierda (norte) del GES para confiarlo todo a un único y poderoso ataque desde el norte. Las misiones de los ejércitos individuales quedaba ahora de la siguiente forma: el Undécimo Ejército ya lo hemos visto arriba; el Decimoséptimo Ejército tenía que atacar con su ala izquierda, arrojar a los rusos hacia el sudeste y perseguirlos vía Vinnitsa y Berdichev; el Panzergruppe 1 debía atacar vía Berdichev y Zhitomir hacia el Dnepr en Kiev, para continuar inmediatamente su avance en dirección sudeste para bloquear las rutas de la retirada soviética; el Sexto Ejército debía proteger el flanco norte del GES a lo largo del Pripet y seguir de cerca al Panzergruppe 1 hasta Zhitomir; luego, tras recibir las órdenes específicas del GES, debía virar fuertes fuerzas en dirección sudeste a lo largo de la ribera oeste del Dnepr para unirse al Panzergruppe 1 en la destrucción de las fuerzas soviéticas en la Ucrania occidental.
El OKH era consciente de la dificultad de una operación que giraba sobre un único envolvimiento. El éxito iba a depender en buena parte de la reacción soviética. Si reconocían la amenaza a tiempo, probablemente los rusos se retirarían a través del Dnepr, al menos los que estaban en la frontera rumana.
Sigue el mapa del plan final para la Operación Barbarroja:

Fuente: Department of the Army Pamphlet No. 20-261a, p. 36
Bien, si tenéis oportunidad, ampliad el mapa y fijaros en el despliegue del GES. Hay tres ejércitos (Sexto, Panzergruppe, y Decimoséptimo) concentrados en sus áreas de arrancada en territorio polaco, y a una distancia considerable, Hungría de por medio, se encuentra el Undécimo Ejército en Rumania. El ataque del GES, como se ha dicho, iba a comenzar en primer lugar con las formaciones ubicadas en Polonia, y sólo después el Undécimo Ejército empujaría hacia el Dnestr.
Se me ocurre que la idea favorita de Guderian, el Schwerpunktprinzip o principio de concentración, que tiene su expresión en su famosa frase “Klotzen, nicht kleckern!” (“¡Golpea con el puño, no toques con los dedos!”), y que Guderian aplicaba a cómo debían atacar las unidades blindadas, puede traerse aquí a un nivel estratégico de aplicación general para poner de relieve que el GES iba a atacar con los dedos en vez de golpear con el puño, ya que el ala derecha (sur) del GES quedaba inicialmente de comparsa, en una posición meramente defensiva y estática. También se me ocurre pensar en la falta de entendimiento de Hitler sobre el verdadero calado de las operaciones profundas y el factor fundamental de la velocidad. Y por supuesto, sus miedos atávicos, en este caso su pavor a sufrir un ataque soviético contra Rumania (la principal fuente petrolífera del Tercer Reich), sin caer en el detalle de que los soviéticos iban a ser agredidos y sorprendidos a escala estratégica y que su capacidad de reacción, en el alto mando, iba a estar seriamente restringida por el curso imprevisto del ataque alemán. Cuanto mayor fuera la velocidad del ataque alemán, de su penetración, y cuanto más fuerte fuese la fuerza conjunta que debía llevar a cabo ese ataque, menor sería la rapidez en la toma de decisiones de un alto mando soviético que se vería desbordado por los acontecimientos. De ahí la importancia del plan original de un ataque simultáneo desde el norte y desde el sur.
Por otra parte me permito reseñar que tanto el comandante en jefe del GES como su jefe de estado mayor, von Rundstedt y von Sodenstern, respectivamente, no eran las personas más apropiadas para comprender cabalmente las auténticas ventajas de las operaciones móviles de armas combinadas en profundidad. Ya lo habían demostrado en su dirección del Grupo de Ejércitos A en Sedán en mayo de 1940, que, de ser por ellos, el cruce del Mosa por los comandantes de Guderian, Reinhardt y Hoth, se habría demorado fatalmente en espera de que las formaciones de la infantería de a pie alcanzasen a las fuerzas motorizadas. Si la división de infantería motorizada y las dos divisiones panzer que originalmente habían sido asignadas al Duodécimo Ejército para su ataque en el sur, hubieran permanecido con el Undécimo Ejército, y éste a su vez mantuviese la misma misión que tenía su antecesor, ¿qué habría sucedido? Es lo que me propongo explicar en otro momento.
Saludos cordiales
José Luis


