El Submarino opera en el medio más hostil para el hombre por lo tanto su manejo y mantenimiento deben ser los mas perfectos posibles. Cualquier pequeño defecto por trivial que pueda parecer llevará consigo la pérdida de la nave y su tripulación si no se resuelve con presteza o se detecta a tiempo. El sumergible de nuestra historia parece que estaba predestinado a tener mala suerte y en una institución como la marina donde la tradición e incluso la superstición estaban a la orden del día no debió de tener una vida fácil hasta que una inmisericorde carga enemiga acabó con su historia.
Submarino clase T

La clase T de la Royal Navy se desarrolló a mediados de los 30 como sucesora de los submarinos mas longevos de las clase O, P y R. Eran unos submarinos oceánicos de 1290 Tn y 84 m de eslora y dotados de un potente armamento de torpedos, su silueta, muy al estilo británico estaba caracterizada por el bulbo de la proa que alojaba los tubos externos de torpedos y le otorgaban una baja velocidad de 15 nudos en superficie. Su dotación normal era de 60 hombres pero el fatídico día del 11 de Junio de 1939 el Thetis se encaminó hacia su cita con la tragedia con 103 personas a bordo, muchos eran operarios y técnicos civiles para realizar pruebas de mar en la nueva unidad
Ese día dejó los astilleros en Bikenhead en la bahia de Liverpool, y a las 14:00 el comandante Guy Bolus dio la orden de sumergirse, pero para su desesperación no ocurrió nada porque el peso de lastre estaba equivocado, por lo que ordenó llenar los depósitos auxiliares. Tras varias consultas dedujeron que la flotabilidad del buque se debía a que los tubos lanzatorpedos estaban vacíos. El oficial encargado de los tubos comprobó que las tapas señalaban que todas estaban cerradas y los tubos estaban secos según indicaban las válvulas de seguridad. Pero las indicaciones de las válvulas no eran fiables porque los conductos estaban obstruidos por la pintura interior de los tubos. Cuando el oficial aflojó la tapa del tubo Nº 5, se produjo una entrada de agua a elevada presión, síntoma de que el tubo estaba abierto también en el extremo del mar. Tras informar al comandante sugirió vaciar lastre y cerrar el compartimento estanco pero se le trabó el volante y no pudo hacerlo. El Thetis pasó de tener un problema de excesiva flotabilidad a otro de entrada de agua y se hundió de proa a una profundidad de 49 m.
Por la falta de equipos respiratorios adecuados no pudieron acceder a la cámara de torpedos a cerrar la maldita tapa del tubo nº5 y el intento de usar aire comprimido para expulsar agua de la proa falló al quedar muy poco tras el vaciado de lastre. 103 almas habían quedado atrapadas a 49 m demasiados para tan poco aire del submarino y antes de que se volviera irrespirable decidieron elevar la popa para evacuar el personal por esa zona.
El vaciado de lastre popel se realizaba a mano en una fatigosa y lenta maniobra que consumió mucho aire.
El remolcador Grebecock que acompañaba al Thetis se debió de quedar anonadado al ver desaparecer al submarino delante de sus narices de esa manera tan poco ortodoxa.
Al día siguiente encuentran la popa del Thetis, pero hacia tiempo que no se bombeaba lastre y el aire debía ser ya CO2.
A las 7:30 dos voluntarios del submarino entraron en la esclusa de escape en la popa la inundan, abrieron la escotilla y salen despedidos a la superficie donde son rescatados por el destructor Brazen. Esperaban que les siguieran más compañeros pero solo aparecieron dos después de dos horas y medio muertos. Lo que contaron era desalentador, cuatro voluntarios más se dirigieron en la oscuridad entre muertos y agonizantes para una segunda salida pero tuvieron problemas para dar con la escotilla de escape y muchos más para abrirla. Uno de ellos presa del pánico dejo caer la boquilla y soltaron los equipos de respiración creando el caos. Los dos que salieron lo hicieron tras muchos esfuerzos. Se criticó el hecho de que los socorristas no abrieran la escotilla de escape dado la poca profundidad del hundimiento, pero esa escotilla era imposible de abrir desde el exterior. Se tragó la vida de 99 personas. Hasta Hitler mandó un telegrama de condolencia al gobierno británico.
Rescate del Thetis

En abril de 1940 se recuperó el Thetis y puesto en servicio como Thunderbolt. Una marina de tradición secular como la británica no solía cambiar el nombre de sus buques incluso los que requisaba a marinas hostiles a base de fuego y sangre. Pero supuso que nadie estaría a gusto en el ataúd de 99 vidas, y la mala suerte siguió persiguiéndolo encallando varias veces, solo tuvo un momento de respiro en el Mediterráneo consiguiendo hundir el submarino italiano Tarantini y a 7 navíos mercantes, la mayoría unidades auxiliares de menos de 500Tn con fuego de cañón.
encallado

Pero la noche del 12 de marzo de 1943 ataca un convoy escoltado por una sola corbeta, la Cicogna, tras hundir el mercante Esterel (que seria luego recuperado) sufrió el ataque de las cargas durante mas de 24 horas hasta que una acabó con la agonía de su tripulación y otras 65 almas se unieron a las 99 del día 2 de Junio de 1939 en la trágica lista negra del submarino mas desafortunado de la Royal Navy.
Salutën
Fuentes
http://en.wikipedia.org/wiki/British_T_class_submarine
http://www.angelfire.com/co3/submarinet ... erbolt.htm
http://uboat.net/allies/warships/ship/3485.html
Navios y Veleros – Ed Planeta Agostini.








