El arte de la persecución.
La operación Bobruisk es uno de los ejemplos más instructivos de persecución. La persecución del enemigo en esta operación fue planificada de antemano por el Estado Mayor del Frente. El plan de la operación, además de diversas misiones para avanzar y cercar al grupo enemigo de Bobruisk, especificaba en qué dirección y fuerza se debía organizar la persecución posterior. Se elaboraron misiones para todos los grandes grupos móviles. El plan también especificaba qué unidades de aviación y terrestres apoyarían a estos grupos y contenía misiones de persecución para unidades grandes como las divisiones. Se prestó especial atención a los problemas de suministro y a diversas señales para facilitar la cooperación. La profundidad de la persecución durante la primera etapa de la operación estaba prevista entre ochenta y cien kilómetros.
Todas las operaciones de las tropas encargadas de la persecución fueron cuidadosamente ensayadas durante las maniobras de campo organizadas por el Cuartel General del Frente. Las tropas recibieron instrucción práctica sobre las operaciones de los elementos avanzados en persecución, la cooperación entre la infantería, los tanques y la aviación en la liquidación de los centros de resistencia enemigos cercados, la consolidación por parte de la infantería de las posiciones capturadas, etc.
Como resultado de esta minuciosa preparación, la persecución del enemigo durante toda la operación se llevó a cabo sin problemas y de manera organizada. Los comandantes y sus estados mayores pudieron asegurar de antemano la correcta cooperación entre todas las armas y ejercieron un control ininterrumpido de la batalla. Conociendo sus misiones, mostraron gran iniciativa y actuaron con habilidad y decisión.
De gran importancia para la organización del éxito de la persecución fue la formación especial de las tropas antes del ataque. Al sur de Parichi (ver croquis), por ejemplo, donde según el plan debía desplegarse un grupo móvil, grandes fuerzas de infantería y tanques que constituían el escalón de avance (ataque) se concentraron en un frente estrecho. Detrás de ellos estaba concentrada, en plena preparación para la batalla, la unidad de tanques del General Panov (1er Cuerpo de Tanques de la Guardia). A una distancia de tres o cuatro kilómetros de los tanques se encontraba el grupo móvil del General Pliev.
El ataque de las tropas en esta dirección fue apoyado por un gran número de aviones y la fuerza principal de la artillería del Frente. Esta formidable fuerza de ruptura y el profundo escalonamiento de su formación de batalla habían asegurado no sólo la exitosa ruptura de las defensas alemanas, sino también la fuerza incesante y cada vez mayor del ataque alimentado desde la profundidad de nuestras disposiciones.
El primer día de la ofensiva, el 24 de junio de 1944, la infantería y los tanques rompieron las sólidas defensas enemigas y alcanzaron las posiciones de tiro de su artillería. Entonces se empeñó la unidad de tanques del General Panov. Atacó las reservas enemigas más cercanas, amplió la brecha hacia los flancos y al final del día la había profundizado hasta veinte kilómetros. Al día siguiente, mientras los tanques y la infantería explotaban rápidamente el éxito hacia el norte, la unidad del General Pliev fue trasladada a la brecha. Los alemanes habían sido gravemente maltratados; no ofrecieron resistencia organizada. El grupo móvil, eludiendo enfrentamientos serios con el enemigo, comenzó a perseguir pequeños grupos en retirada.
Recorrió más de cincuenta kilómetros durante el primer día y llegó a los accesos a la ciudad de Glusk el 26 de junio, tercer día de la operación. Por lo tanto, se cortaron todas las carreteras que conducían a Bobruisk desde el sur y el suroeste.

Fuente: Military Review. April 1945.
Saludos. Raúl M

