El camuflaje de los vehículos acorazados alemanes (1939-1945)

por Luis Galeano Martínez. Ilustraciones: J. López Caeiro y Luis Fresno Crespo
A los ojos de cualquiera que haya podido ver un buen número de fotografías de vehículos de los ejércitos alemanes, datadas entre septiembre de 1939 y abril de 1945, podrá parecer que la coloración de estos es casi arbitraria. Nada más lejos de la realidad, entre la invasión de Polonia y principios del año 1943 predominó el color gris, a partir de ese año se produjo el cambio a un esquema con un color amarillo oscuro de fondo y dos colores secundarios: el marrón rojizo y el verde oscuro, distribuidos en manchas más o menos grandes o en bandas irregulares más o menos anchas.
La falta de uniformidad en los camuflajes se debió fundamentalmente a tres causas: la libertad que el esquema tricolor dio a los jefes de las unidades para adaptarse a las condiciones del terreno, la vegetación y el clima; la presión sobre la industria y los suministros que estaba ejerciendo la creciente superioridad aliada en los cielos de Europa y del Mediterráneo a partir de 1943 y la gran cantidad de material aliado que cayó en manos de los alemanes durante su ocupación de Europa y sobre todo el norte de África.
A partir de 1939 se produjo un cambio en el esquema de camuflaje de los vehículos y equipos del ejército alemán, que hasta entonces había sido de manchas marrones sobre fondo gris, lo que llevó a aquel a iniciar la campaña de Polonia con sus vehículos, carros de combate y cañones en color gris oscuro RAL 7021. Este esquema tan austero se consideraba adecuado porque se pensaba que en el campo de batalla los vehículos y las piezas de artillería se situarían bajo los árboles o a la sombra de los edificios. El tiempo se encargaría de demostrar que eso no siempre sería posible.
La expansión del Tercer Reich hacía el oeste de Europa durante 1940, se llevó a cabo, en lo tocante a los vehículos alemanes, con el mismo esquema con el que había comenzado la guerra. A medida que las tropas alemanas avanzaban a través de los Países Bajos y Francia, la precipitada retirada de británicos y franceses dejó tras de si una enorme cantidad de carros de combate y otros vehículos aliados que los alemanes incorporaron a su ejército. Con el paso del tiempo los alemanes fueron adaptando lo capturado para su utilización por la Wehrmacht y, dado que ese material fue progresivamente modificado para dicho fin, se fue pintando de nuevo, casi con toda seguridad de gris oscuro, pero es posible que se utilizara algún color gris o verde francés.
El uso del follaje como camuflaje para carros de combate y otros tipos de vehículos acorazados fue una práctica que se extendió durante todo el conflicto en el oeste de Europa sí bien, hasta el año 1943 en que la presión de la aviación aliada comenzó a hacerse notar, el uso de este tipo de cobertura era menos frecuente y tenia como objeto dificultar la identificación por parte de un enemigo terrestre, ya que hasta aquel momento la Luftwaffe gozaba de superioridad aérea en los cielos de Europa. En estas circunstancias el follaje se empleaba para dar coloración acorde con la del ambiente de la zona en la que se operaba, ya que el gris oscuro no proporcionaba un buen camuflaje en terrenos abiertos, por haber sido concebido pensando que los vehículos iban a tener que combatir fundamentalmente en zonas urbanas o con vegetación muy alta.
En lo referente a la campaña de Rusia, Hitter no había considerado la posibilidad de pasar cuatro inviernos combatiendo entre el barro y la nieve, muy al contrario, cuando comenzó la invasión de la Unión Soviética en junio de 1941, creía que iba a poder tomar Moscú antes de la llegada del invierno. No sólo no fue así, sino que aquél año la nieve llegó puntual a su cita, cogiendo al ejercito alemán en campo abierto con sus vehículos pintados en gris oscuro y sin ninguna medida para enfrentar esta situación.
El Memorándum del Ejército Alemán (Heeres Memorándum, en adelante H.M.) con número 1128, de fecha 18 de noviembre de 1941, que ordenaba la utilización de una pintura blanca lavable para camuflaje invernal, llegó demasiado tarde. Esta pintura era soluble en agua y debía aplicarse a todos los vehículos y equipos que operasen en zonas nevadas, para luego a la llegada de a primavera ser lavada, quedando de nuevo al descubierto el color gris oscuro.
A causa de retrasos en la producción y distribución muchas unidades no recibieron la suficiente cantidad de pasta de pintura blanca lavable, Por ello, y siendo evidente la necesidad de confundirse con un entorno predominantemente blanco, muchas unidades tuvieron que cubrir sus vehículos con una capa de colamina extendida con más o menos esmero según las circunstancias, otras que carecían incluso de estos medios, tuvieron que hacer uso del ingenio y de los recursos que les proporcionó el entorno: trozos de ropa blanca, montones de nieve compactada, etc., en un intento de evitar el duro contraste del color gris oscuro con la nieve. Otros vehículos no fueron objeto del más mínimo intento de camuflaje invernal.
Al llegar la primavera del año 1942, a medida que iba desapareciendo la nieve, se fue volviendo al gris oscuro, pero a juzgar por las fotos de la época, a partir de entonces se rompió la uniformidad. Ya que la experiencia que había acumulado el ejército alemán en el frente del Este, había llevado a sus mandos a darse cuenta de que el color gris oscuro por si solo no era útil para disimular la presencia de los vehículos en grandes extensiones de campo abierto, así algunos vehículos parecen haber sido pintados con motas y manchas de camuflaje en verde oscuro o es posible que también en algún tipo de marrón oscuro. Durante esa primavera y el verano siguiente se generalizó el uso del follaje y de fardos de hierba y heno para romper la silueta de los vehículos y fundirlos con un entorno constituido por vastas planicies descubiertas que, como máximo, sólo proporcionaban una vegetación baja, en la que se podía conseguir poca o nula cobertura. Con bastante frecuencia se puede apreciar en las fotos el uso de barro esparcido con mayor o menor esmero sobre los vehículos. Esta práctica tenía el inconveniente de necesitar renovar la capa de barro muy a menudo pero, a juzgar por la frecuencia con que aparece en la documentación gráfica, debía de ser efectiva.
Durante e verano, en el sur de Rusia, el terreno y el clima producían una coloración general del paisaje muy parecida a la del norte de África, por ello muchas unidades destinadas en aquella zona adoptaron colores claros, probablemente iguales a aquellos que se estaban utilizando en aquel entonces en África (RAL 8000 y RAL 8020), combinados con el gris oscuro o con algún tipo de verde, quizás el gris verde de fabricación propia (RAL 7008) o quizás proveniente de partidas capturadas a los soviéticos. Además, y debido a las enormes pérdidas que se producían en el frente ruso, equipo que se había pintado en colores concebidos para el norte de África tuvo que ser enviado al frente del este como repuesto, añadiendo más confusión al sistema de colores, ya que por aquel entonces el material que se enviaba a África llevaba los colores específicos para aquel teatro de operaciones.

Continuará...
Saldos cordiales

















