Uno de los principales problemas que enfrentaron fue el querer dotar de armas que resultaran adecuadas para los infantes, marinos y aviadores. El resultado fue una variedad interesante de las mismas, pero como tenían distintos calibres (6,5; 7,7 y 8 mm.) les ocasionó el inconveniente de los suministros (había que enviar a cada frente de batalla las municiones acordes a las armas, incluso a nivel de pequeños grupos de asalto se necesitaba variedad de calibres. Sumado a que eran diferentes a los de sus oponentes, ya que no podían disponer de municiones para usar en las armas capturadas.

El siguiente no pretende ser un trabajo exhaustivo sobre el tema, sino una breve mención de las principales armas portátiles japonesas, divididas en partes para una lectura más sencilla: fusiles, pistolas, ametralladoras y morteros.
























