La invasión italiana de Grecia
Moderador: Antonio
Re: La invasión italiana de Grecia
Una cosa, amigo Schwerpunkt, respecto a que Mussolini actuase a sus espaldas, tienes razón en que los nazis no se merecían otra cosa, puesto que ellos hacían lo mismo, pero haría algunas puntualizaciones:
- La diferencia es que, en general, los italianos durante la segunda guerra mundial tuvieron una irritante (desde el punto de vista de los nazis) propensión a no poder cumplir las cosas que iniciaban por su cuenta. Polonia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Francia, en cambio, lo hizo Alemania por su cuenta... pero no pidió ayuda
- El problema no fue que no informase a Hitler (y de hecho, en su entrevista de 28 de Octubre Hitler no le recriminó nada a Mussolini) sino que se metió en un avispero PARA NO SACAR NADA Es un tema que no se comenta mucho, pero es que aunque Grecia se hubiera rendido inmediatamente, aunque Italia hubiese ocupado Grecia, como pretendía, en Noviembre, la situación estratégica del EJE hubiese empeorado mucho, por la amenaza que hubiera supuesto un país enemigo, aunque ocupado, para los pozos de Ploesti y para el avance en la Unión Soviética en 1941. O sea, hacer una guerra que, en el mejor de los casos, y como mucho, solo sirve para inflar tu ego.
- Un tercer punto que hay que recordar es que el Gabinete Fascista y los círculos del Estado Mayor, de la Corona, etc, estaban llenos de aliadófilos y espías británicos La mejor manera que tenía Ribbentrop de hacer llegar a una información a los británicos era decirlo en una reunión secreta con Ciano y sus hombres de confianza. Y lo mismo con algunos de los aristócratas italianos, o de los generales... A este respecto, cuando uno lee las memorias de Ciano, y ve, con estupor, como reconoce haber dado información sobre las andanzas de la flota alemana (vale, sí, en 1939 y 40, antes de la entrada de la guerra en Italia, pero ¡menudo aliado!) o cómo se alegraba de las derrotas alemanas, ¿cómo podemos extrañarnos de que le cogieran manía?
- La diferencia es que, en general, los italianos durante la segunda guerra mundial tuvieron una irritante (desde el punto de vista de los nazis) propensión a no poder cumplir las cosas que iniciaban por su cuenta. Polonia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Francia, en cambio, lo hizo Alemania por su cuenta... pero no pidió ayuda
- El problema no fue que no informase a Hitler (y de hecho, en su entrevista de 28 de Octubre Hitler no le recriminó nada a Mussolini) sino que se metió en un avispero PARA NO SACAR NADA Es un tema que no se comenta mucho, pero es que aunque Grecia se hubiera rendido inmediatamente, aunque Italia hubiese ocupado Grecia, como pretendía, en Noviembre, la situación estratégica del EJE hubiese empeorado mucho, por la amenaza que hubiera supuesto un país enemigo, aunque ocupado, para los pozos de Ploesti y para el avance en la Unión Soviética en 1941. O sea, hacer una guerra que, en el mejor de los casos, y como mucho, solo sirve para inflar tu ego.
- Un tercer punto que hay que recordar es que el Gabinete Fascista y los círculos del Estado Mayor, de la Corona, etc, estaban llenos de aliadófilos y espías británicos La mejor manera que tenía Ribbentrop de hacer llegar a una información a los británicos era decirlo en una reunión secreta con Ciano y sus hombres de confianza. Y lo mismo con algunos de los aristócratas italianos, o de los generales... A este respecto, cuando uno lee las memorias de Ciano, y ve, con estupor, como reconoce haber dado información sobre las andanzas de la flota alemana (vale, sí, en 1939 y 40, antes de la entrada de la guerra en Italia, pero ¡menudo aliado!) o cómo se alegraba de las derrotas alemanas, ¿cómo podemos extrañarnos de que le cogieran manía?
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Schwerpunkt
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- Registrado: Mar Oct 21, 2008 9:08 pm
Re: La invasión italiana de Grecia
¡ Saludos a tod@s !
Antes de que el tema se vaya por los cerros de Ùbeda, simplemente quiero comentar una diferencia fundamental entre el enfoque estratégico hitleriano y el mussoliniano. Hitler sabía que para conseguir la hegemonía en Europa tenía que desatar una guerra continental y mundial con los inmensos riesgos que eso entrañaba. Mussolini a pesar de su vanidad y vacuidad comprendía que lo que necesitaba era un conflicto limitado que le permitiera arañar todo el botín posible en la zona del Mediterráneo y los Balcanes con el menor riesgo posible. Dentro de la temeridad y falta de cálculo de ambos líderes, Mussolini quería jugar una partida con apuestas más bajas pero más seguras y con menos riesgo que su compinche alemán. Bien, no quiero prolongar la exposición más pero es importante comprender que cada uno se movía a un nivel de riesgo diferente por las razones anteriormente comentadas.
Hay dos reflexiones que en su irrefrenable diletantismo Mussolini no supo ver:
1) Que la guerra podía ser más larga de lo planeado debido a factores como el terreno, la falta de preparación italiana y la determinación griega.
2) Que abrir un conflicto cuando no se había resuelto la situación de impasse en el Norte de Africa podía ser peligrosísimo y disipar los recursos existentes de Italia que eran bastante limitados. Lo racional hubiera sido expulsar a los británicos de Egipto y dominar el canal de Suez. A partir de ahí, las presiones a las naciones mediterráneas y balcánicas eran mucho más factibles y los réditos sin ni siquiera agresión militar mucho más fáciles y seguros.
En definitiva las agendas políticas y estratégicas alemanas e italianas eran completamente diferentes e irreconciliables. No se efectuó el menor esfuerzo en concertarlas o al menos coordinarlas. Una de las razones era que Hitler pensaba que el Alto Mando italiano estaba lleno de espías y confidentes -en lo cual tenía razón- pero la razón de peso es que cada país tenía su propia estrategia política y militar y que sólo los unía una alianza circunstancial.
Antes de que el tema se vaya por los cerros de Ùbeda, simplemente quiero comentar una diferencia fundamental entre el enfoque estratégico hitleriano y el mussoliniano. Hitler sabía que para conseguir la hegemonía en Europa tenía que desatar una guerra continental y mundial con los inmensos riesgos que eso entrañaba. Mussolini a pesar de su vanidad y vacuidad comprendía que lo que necesitaba era un conflicto limitado que le permitiera arañar todo el botín posible en la zona del Mediterráneo y los Balcanes con el menor riesgo posible. Dentro de la temeridad y falta de cálculo de ambos líderes, Mussolini quería jugar una partida con apuestas más bajas pero más seguras y con menos riesgo que su compinche alemán. Bien, no quiero prolongar la exposición más pero es importante comprender que cada uno se movía a un nivel de riesgo diferente por las razones anteriormente comentadas.
Esto entra de lleno en lo que he comentado antes. Para Mussolini la guerra con Grecia que él pensaba iba a ser un paseo militar concertaba con su estrategia de guerra corta y con pocos riesgos. Una guerra corta contra un pobre país sin recursos que terminara en victoria con el consiguiente lustre y prestigio. Y además Grecia entraba en su cálculo de dominar el Mediterráneo y los Balcanes de paso. Teóricamente era un guerra de poco coste que le permitiría dominar una zona de influencia mediterránea y balcánica.Ishkandar escribió:- El problema no fue que no informase a Hitler (y de hecho, en su entrevista de 28 de Octubre Hitler no le recriminó nada a Mussolini) sino que se metió en un avispero PARA NO SACAR NADA Es un tema que no se comenta mucho, pero es que aunque Grecia se hubiera rendido inmediatamente, aunque Italia hubiese ocupado Grecia, como pretendía, en Noviembre, la situación estratégica del EJE hubiese empeorado mucho, por la amenaza que hubiera supuesto un país enemigo, aunque ocupado, para los pozos de Ploesti y para el avance en la Unión Soviética en 1941. O sea, hacer una guerra que, en el mejor de los casos, y como mucho, solo sirve para inflar tu ego.
Hay dos reflexiones que en su irrefrenable diletantismo Mussolini no supo ver:
1) Que la guerra podía ser más larga de lo planeado debido a factores como el terreno, la falta de preparación italiana y la determinación griega.
2) Que abrir un conflicto cuando no se había resuelto la situación de impasse en el Norte de Africa podía ser peligrosísimo y disipar los recursos existentes de Italia que eran bastante limitados. Lo racional hubiera sido expulsar a los británicos de Egipto y dominar el canal de Suez. A partir de ahí, las presiones a las naciones mediterráneas y balcánicas eran mucho más factibles y los réditos sin ni siquiera agresión militar mucho más fáciles y seguros.
En definitiva las agendas políticas y estratégicas alemanas e italianas eran completamente diferentes e irreconciliables. No se efectuó el menor esfuerzo en concertarlas o al menos coordinarlas. Una de las razones era que Hitler pensaba que el Alto Mando italiano estaba lleno de espías y confidentes -en lo cual tenía razón- pero la razón de peso es que cada país tenía su propia estrategia política y militar y que sólo los unía una alianza circunstancial.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; un croquis del teatro de operaciones..................................
Operaciones Greco-italianas.

Fuente: RML. Vol XX. Nro 79. Dec 1940.
Saludos. Raúl M
.
Operaciones Greco-italianas.

Fuente: RML. Vol XX. Nro 79. Dec 1940.
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo sobre los antecedentes.........................................
El ataque a Grecia.

El General Tellini, muerto en la emboscada de Zepi el 27 de agosto de 1923.........................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
.
El ataque a Grecia.
«Italia perdió la [segunda] guerra [mundial] en el corto lapso de tiempo desde el 28 de octubre, inicio del desafortunado ataque a Grecia, hasta el 12 de noviembre de 1940, la mañana en que fue posible ver los daños causados por los ataques aéreos con torpedos británicos a la flota anclada plácidamente en la bahía de Tarento". La invasión de Grecia y, sobre todo, las consecuencias que ella produjo, repercutieron de una manera decisiva en la conducción del conflicto en el lado italiano. Cuando el embajador en Atenas, Emanuele Grazzi, acudió ante el General Ioannis Metaxás, quien había estado en el poder en Grecia desde 1936, para darle el pretencioso ultimátum que Ciano y Mussolini le habían enviado desde Roma, tuvo que sentirse avergonzado. El dictador griego era, de hecho, ideológicamente muy cercano al fascismo.
Relaciones entre Italia y Grecia.
Antes del estallido del conflicto, ¿había razones reales para la fricción entre Italia y Grecia? De hecho, el día después de la conclusión de los conflictos en los Balcanes, quedaban algunas cuestiones abiertas sobre la mesa de relaciones entre los dos países. En 1912, la marina italiana había ocupado Rodas y las islas del Dodecaneso, que hasta entonces pertenecían al imperio turco y también fueron reclamadas por los helenos, pues Grecia también había luchado contra el imperio otomano desaparecido. Por lo tanto, se abrió una disputa entre los dos países. La cuestión fue confiada a una conferencia internacional que reconoció los motivos de Atenas. Los griegos, sin embargo, no pudieron ocupar el Dodecaneso porque el estallido de la Primera Guerra Mundial congeló la situación. Al final del conflicto, la cuestión volvió a ser de actualidad. Una nueva conferencia internacional organizada esta vez en Lausana anuló las decisiones de la primera y en 1923 reconoció a Italia la posesión de Rodas y el Dodecaneso.
Quedaba aún por definir la cuestión de las fronteras entre Grecia y Albania. La Conferencia de Embajadores de París confió dicha tarea a una delegación italiana formada por 4 hombres y dirigida por el General Enrico Tellini. Desafortunadamente, la misión cayó en una emboscada en la ciudad de Zepi, en territorio griego, entre el kilómetro 53 y 54 de la carretera que unía a Giannina con Kakavia, y que estaba destinada a arreglar la frontera entre los dos países. El general Tellini, su chofer y otros dos oficiales perdieron la vida. La misión Tellini tenía un estatus internacional y, en consecuencia, el gobierno italiano no debería haber estado involucrado de ninguna manera. Mussolini, sin embargo, no lo vio así e identificó en los griegos a los autores de la masacre, enviando a Atenas un ultimatum perentorio con el que también pidió las disculpas oficiales, el funeral solemne de las víctimas en presencia de todo el gobierno helénico, honores militares de la flota griega y 50 millones de liras como compensación. Los griegos no adhirieron a las demandas de Roma y se dirigieron a la Liga de las Naciones. El Duce luego respondió enviando una escuadra naval para bombardear Corfù, matando al menos a quince personas. La isla fue ocupada por los italianos.
Una vez más la Conferencia de Embajadores de París intervino para desenredar la madeja. Grecia se disculpó no con Italia sino con la comunidad internacional que había organizado la misión dirigida por Tellini. La compensación entonces iría a nuestro país. No los 50 millones solicitados, sino una cantidad apropiada que se evaluará por separado. La isla de Corfú fue luego desalojada por las tropas italianas. Los verdaderos culpables de la masacre de Zepi nunca fueron identificados. El tratado de amistad, conciliación y regulación judicial que se firmó entre los dos países en Roma en 1928 y cuya validez debería haber cubierto un período de diez años resultó ser un mero acuerdo formal.
Relaciones entre Italia y Grecia.
Antes del estallido del conflicto, ¿había razones reales para la fricción entre Italia y Grecia? De hecho, el día después de la conclusión de los conflictos en los Balcanes, quedaban algunas cuestiones abiertas sobre la mesa de relaciones entre los dos países. En 1912, la marina italiana había ocupado Rodas y las islas del Dodecaneso, que hasta entonces pertenecían al imperio turco y también fueron reclamadas por los helenos, pues Grecia también había luchado contra el imperio otomano desaparecido. Por lo tanto, se abrió una disputa entre los dos países. La cuestión fue confiada a una conferencia internacional que reconoció los motivos de Atenas. Los griegos, sin embargo, no pudieron ocupar el Dodecaneso porque el estallido de la Primera Guerra Mundial congeló la situación. Al final del conflicto, la cuestión volvió a ser de actualidad. Una nueva conferencia internacional organizada esta vez en Lausana anuló las decisiones de la primera y en 1923 reconoció a Italia la posesión de Rodas y el Dodecaneso.
Quedaba aún por definir la cuestión de las fronteras entre Grecia y Albania. La Conferencia de Embajadores de París confió dicha tarea a una delegación italiana formada por 4 hombres y dirigida por el General Enrico Tellini. Desafortunadamente, la misión cayó en una emboscada en la ciudad de Zepi, en territorio griego, entre el kilómetro 53 y 54 de la carretera que unía a Giannina con Kakavia, y que estaba destinada a arreglar la frontera entre los dos países. El general Tellini, su chofer y otros dos oficiales perdieron la vida. La misión Tellini tenía un estatus internacional y, en consecuencia, el gobierno italiano no debería haber estado involucrado de ninguna manera. Mussolini, sin embargo, no lo vio así e identificó en los griegos a los autores de la masacre, enviando a Atenas un ultimatum perentorio con el que también pidió las disculpas oficiales, el funeral solemne de las víctimas en presencia de todo el gobierno helénico, honores militares de la flota griega y 50 millones de liras como compensación. Los griegos no adhirieron a las demandas de Roma y se dirigieron a la Liga de las Naciones. El Duce luego respondió enviando una escuadra naval para bombardear Corfù, matando al menos a quince personas. La isla fue ocupada por los italianos.
Una vez más la Conferencia de Embajadores de París intervino para desenredar la madeja. Grecia se disculpó no con Italia sino con la comunidad internacional que había organizado la misión dirigida por Tellini. La compensación entonces iría a nuestro país. No los 50 millones solicitados, sino una cantidad apropiada que se evaluará por separado. La isla de Corfú fue luego desalojada por las tropas italianas. Los verdaderos culpables de la masacre de Zepi nunca fueron identificados. El tratado de amistad, conciliación y regulación judicial que se firmó entre los dos países en Roma en 1928 y cuya validez debería haber cubierto un período de diez años resultó ser un mero acuerdo formal.

El General Tellini, muerto en la emboscada de Zepi el 27 de agosto de 1923.........................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo más.........................................
Relaciones entre Italia y Grecia.

El General Carlo Geloso, renuente a los planes contra Grecia...............................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
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Relaciones entre Italia y Grecia.
A pesar de todo esto, la situación diplomática entre Roma y Atenas siempre se mantuvo dentro de líneas absolutamente correctas. El General Metaxas, dictador de derecha, tenía relaciones bastante cordiales con el fascismo. Entonces, ¿qué precipitó la situación? El 07 de abril de 1939, una semana después del final de la guerra española, Italia invadió Albania. El pequeño país balcánico ya había sido ocupado por los italianos en junio de 1917 (hasta el verano de 1920), aunque después el Gobierno de Giolitti había renunciado al protectorado, reconociendo su plena independencia.
El jefe de estado Ahmed Zog y su gobierno huyeron a Grecia. El Estado Mayor de Atenas se alarmó de inmediato. Dos divisiones del ejército griego fueron alertadas en Epiro y Macedonia con la orden de prepararse para contener un posible ataque. Metaxas, sin embargo, reconfortado por las noticias provenientes de Londres, reaccionó de manera mesurada. El mismo Mussolini desde Roma hizo saber, a través de su encargado de negocios, que entre los dos países no se cuestionaban las "relaciones cordiales de amistad".
Un mes después de la invasión de Albania, el Ministro de Relaciones Exteriores, Galeazzo Ciano, visitó el pequeño país balcánico demostrando otras intenciones. El 23 de mayo, una multitud hábilmente orquestada le dio la bienvenida al grito de Kosovo y Ciamuria*, invocando la anexión de esas tierras a Albania y luego a Italia. Esa misma tarde, Ciano había conocido al General Carlo Geloso, Comandante de las fuerzas italianas. Durante la conversación que tuvo con el alto oficial había manifestado la clara intención de ocupar Grecia "porque - dijo Ciano - el territorio griego estaba a punto de convertirse en una base naval franco-británica." Geloso expresó tenso que tal hipótesis era contraria a todas las directivas recibidas hasta entonces.
Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores insistió y le preguntó al general, en su opinión, cual sería la dirección operacional más conveniente estratégicamente. Puesto en un apriete, Geloso respondió que una eventual acción, para tener la posibilidad de éxito, debería tener como objetivo aislar a Grecia de Turquía apuntando a tesalónica. El general calculó que para el logro de tal objetivo, que hubiera permitido ocupar parte del territorio griego, serían necesarias al menos diez divisiones. Considerando que el plan era la ocupación de la totalidad del territorio griego, establecido ese mismo año por los Generales Guzzoni y Pariani en el Estado Mayor General, previa veinte divisiones adicionales.
* La Ciamuria es una franja de tierra griega en la frontera con Albania. Ese nombre "entró en la imaginación colectiva de los italianos [...] y luego fue destinado a permanecer en el olvido en el que siempre se había colocado. ¿Por qué motivo los habitantes de Ciamuria hubieran tenido que solicitar la anexión a Albania y, por lo tanto, a Italia?, no está claro y nunca lo será, pero esta fue la carta política. Nota mía: Es un término utilizado principalmente por los albaneses para indicar la región costera de Epiro en el sur de Albania y el norte de Grecia. En albanés Çamëria de la etnia Çam.
El jefe de estado Ahmed Zog y su gobierno huyeron a Grecia. El Estado Mayor de Atenas se alarmó de inmediato. Dos divisiones del ejército griego fueron alertadas en Epiro y Macedonia con la orden de prepararse para contener un posible ataque. Metaxas, sin embargo, reconfortado por las noticias provenientes de Londres, reaccionó de manera mesurada. El mismo Mussolini desde Roma hizo saber, a través de su encargado de negocios, que entre los dos países no se cuestionaban las "relaciones cordiales de amistad".
Un mes después de la invasión de Albania, el Ministro de Relaciones Exteriores, Galeazzo Ciano, visitó el pequeño país balcánico demostrando otras intenciones. El 23 de mayo, una multitud hábilmente orquestada le dio la bienvenida al grito de Kosovo y Ciamuria*, invocando la anexión de esas tierras a Albania y luego a Italia. Esa misma tarde, Ciano había conocido al General Carlo Geloso, Comandante de las fuerzas italianas. Durante la conversación que tuvo con el alto oficial había manifestado la clara intención de ocupar Grecia "porque - dijo Ciano - el territorio griego estaba a punto de convertirse en una base naval franco-británica." Geloso expresó tenso que tal hipótesis era contraria a todas las directivas recibidas hasta entonces.
Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores insistió y le preguntó al general, en su opinión, cual sería la dirección operacional más conveniente estratégicamente. Puesto en un apriete, Geloso respondió que una eventual acción, para tener la posibilidad de éxito, debería tener como objetivo aislar a Grecia de Turquía apuntando a tesalónica. El general calculó que para el logro de tal objetivo, que hubiera permitido ocupar parte del territorio griego, serían necesarias al menos diez divisiones. Considerando que el plan era la ocupación de la totalidad del territorio griego, establecido ese mismo año por los Generales Guzzoni y Pariani en el Estado Mayor General, previa veinte divisiones adicionales.
* La Ciamuria es una franja de tierra griega en la frontera con Albania. Ese nombre "entró en la imaginación colectiva de los italianos [...] y luego fue destinado a permanecer en el olvido en el que siempre se había colocado. ¿Por qué motivo los habitantes de Ciamuria hubieran tenido que solicitar la anexión a Albania y, por lo tanto, a Italia?, no está claro y nunca lo será, pero esta fue la carta política. Nota mía: Es un término utilizado principalmente por los albaneses para indicar la región costera de Epiro en el sur de Albania y el norte de Grecia. En albanés Çamëria de la etnia Çam.

El General Carlo Geloso, renuente a los planes contra Grecia...............................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
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Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo más.........................................
Relaciones entre Italia y Grecia.

El General Ubaldo Soddu quien designó al "hombre correcto"....................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
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Relaciones entre Italia y Grecia.
Como fue visto la idea de maniobra general previa unas 20 divisiones para ocupar el territorio griego, pero para Ciano y Mussolini, sin embargo, incluso el uso de solo diez divisiones contra un oponente del calibre "modesto" del helénico era demasiado. ¿Cómo salir de este impasse? El problema se resolvió brillantemente con la contribución servil del General Ubaldo Soddu, quien, en su calidad de subsecretario de guerra, respondió directamente al Ministro, es decir, Mussolini, quien también ocupó ese cargo. El demasiado cauto Geloso fue relevado del comando de las tropas italianas en Albania, el punto de partida para el ataque a Grecia. En su lugar fue designado el General Sebastiano Visconti Prasca, decididamente más conciliador que su antecesor. Y ciertamente mucho más ambicioso que aquel.
El maleable Visconti Prasca dijo a sus superiores las cosas que querían escuchar. Puesto en el comando "el hombre correcto" ahora era necesario preparar el terreno políticamente para la agresión recurriendo a la muestra habitual de pretextos. Galeazzo Ciano hizo su debut al exigir el 02 de agosto, que el gobierno griego llamara a su embajador en Trieste, culpable de haber ofendido al ejército italiano de alguna manera. El General Metaxas llamó al funcionario a Atenas sin objeción. La provocación más seria, sin embargo, fue realizada por los italianos dos semanas después, el 15 de agosto de 1940, el día de la fiesta de la Asunción.
El aniversario fue particularmente sentido por los habitantes de la isla de Tinos (*), quienes lo celebraron con una procesión que cruzó las calles de la ciudad. Anclado en el puerto de la isla para participar en la ceremonia, se encontraba el antiguo crucero de la armada griega Helli, todo empavesado para la fiesta. Poco antes de la procesión un submarino italiano sumergido se posicionó frente al puerto y lanzó tres torpedos contra la antigua nave militar. Uno de los tres torpedos la impactó, hundiéndolo y causando la muerte de dos miembros de la tripulación, además de numerosos heridos. Solo por un acaso, los otros dos torpedos no provocaron una masacre en la multitud de civiles que abarrotaban el muelle del puerto.
En Italia, las autoridades fascistas se apresuraron a negar cualquier participación en el incidente, acusando a los británicos del hecho. Los griegos, naturalmente, no creyeron ni una palabra de lo que afirmaban los italianos. Londres había negado inmediatamente las afirmaciones absurdas de Roma y, después de todo, nadie podía indicar una razón válida por la que los ingleses, amigos tradicionales de los griegos, tuvieran que hundir su barco para traicionarlo.
Ciano, anotó en su diario: "Para mí fue una actitud intempestiva de De Vecchi". Cesare Maria De Vecchi de Val Cismon, un cuadrunviro del fascismo, que el propio Ciano ya había definido en otras páginas de su diario como" un tonto intrépido ", en ese momento era el gobernador del Egeo. El submarino responsable de hundir al Helli, el Delfino, zarpó de Leros bajo las órdenes del tenente di vascello Aicardi, y dependía formalmente de De Vecchi. En sus memorias, De Vecchi primero intentó cargar la responsabilidad de lo sucedido al comandante del Delfino, quien, según él, actuó por iniciativa propia. Sin embargo, esta explicación no resistió la prueba de los hechos, en tanto que Aicardi no sufrió por su acto ninguna consecuencia disciplinaria porque había actuado sobre la base de órdenes superiores, probablemente provenientes del propio De Vecchi.
El caso diplomático que explotó tras el hundimiento del Helli arriesgó, paradójicamente, a frustrar de raíz las ambiciones fascistas de agresión contra grecia. Todas las oposiciones contra el régimen de Metaxas cesaron abruptamente: la tragedia del Helli había arreglado el país. La situación, sin embargo, sufre un nuevo y repentino cambio cuando Mussolini se entera por los diarios que Hitler había ocupado la cuenca petrolera de Rumania. Furioso por no haber sido advertido por el "amigo" de lo que iba a suceder, se junta con Ciano diciéndole que esta vez le tocará al dictador nazi enterarse, leyéndolo en la prensa, que Italia ha invadido Grecia. Encerrado en sus renovadas intenciones de agresión, el Duce convoca una nueva reunión en el Palazzo Venezia el 15 de octubre, a la que están invitados todos los actores interesados en la próxima aventura helénica.
(*) A la estatua de la Virgen, en la isla, se le atribuyeron cualidades taumatúrgicas. En el día de la fiesta solemne, con una gran procesión, la estatua llega al mar mientras un buque de guerra dispara salvas de artillería.
El maleable Visconti Prasca dijo a sus superiores las cosas que querían escuchar. Puesto en el comando "el hombre correcto" ahora era necesario preparar el terreno políticamente para la agresión recurriendo a la muestra habitual de pretextos. Galeazzo Ciano hizo su debut al exigir el 02 de agosto, que el gobierno griego llamara a su embajador en Trieste, culpable de haber ofendido al ejército italiano de alguna manera. El General Metaxas llamó al funcionario a Atenas sin objeción. La provocación más seria, sin embargo, fue realizada por los italianos dos semanas después, el 15 de agosto de 1940, el día de la fiesta de la Asunción.
El aniversario fue particularmente sentido por los habitantes de la isla de Tinos (*), quienes lo celebraron con una procesión que cruzó las calles de la ciudad. Anclado en el puerto de la isla para participar en la ceremonia, se encontraba el antiguo crucero de la armada griega Helli, todo empavesado para la fiesta. Poco antes de la procesión un submarino italiano sumergido se posicionó frente al puerto y lanzó tres torpedos contra la antigua nave militar. Uno de los tres torpedos la impactó, hundiéndolo y causando la muerte de dos miembros de la tripulación, además de numerosos heridos. Solo por un acaso, los otros dos torpedos no provocaron una masacre en la multitud de civiles que abarrotaban el muelle del puerto.
En Italia, las autoridades fascistas se apresuraron a negar cualquier participación en el incidente, acusando a los británicos del hecho. Los griegos, naturalmente, no creyeron ni una palabra de lo que afirmaban los italianos. Londres había negado inmediatamente las afirmaciones absurdas de Roma y, después de todo, nadie podía indicar una razón válida por la que los ingleses, amigos tradicionales de los griegos, tuvieran que hundir su barco para traicionarlo.
Ciano, anotó en su diario: "Para mí fue una actitud intempestiva de De Vecchi". Cesare Maria De Vecchi de Val Cismon, un cuadrunviro del fascismo, que el propio Ciano ya había definido en otras páginas de su diario como" un tonto intrépido ", en ese momento era el gobernador del Egeo. El submarino responsable de hundir al Helli, el Delfino, zarpó de Leros bajo las órdenes del tenente di vascello Aicardi, y dependía formalmente de De Vecchi. En sus memorias, De Vecchi primero intentó cargar la responsabilidad de lo sucedido al comandante del Delfino, quien, según él, actuó por iniciativa propia. Sin embargo, esta explicación no resistió la prueba de los hechos, en tanto que Aicardi no sufrió por su acto ninguna consecuencia disciplinaria porque había actuado sobre la base de órdenes superiores, probablemente provenientes del propio De Vecchi.
El caso diplomático que explotó tras el hundimiento del Helli arriesgó, paradójicamente, a frustrar de raíz las ambiciones fascistas de agresión contra grecia. Todas las oposiciones contra el régimen de Metaxas cesaron abruptamente: la tragedia del Helli había arreglado el país. La situación, sin embargo, sufre un nuevo y repentino cambio cuando Mussolini se entera por los diarios que Hitler había ocupado la cuenca petrolera de Rumania. Furioso por no haber sido advertido por el "amigo" de lo que iba a suceder, se junta con Ciano diciéndole que esta vez le tocará al dictador nazi enterarse, leyéndolo en la prensa, que Italia ha invadido Grecia. Encerrado en sus renovadas intenciones de agresión, el Duce convoca una nueva reunión en el Palazzo Venezia el 15 de octubre, a la que están invitados todos los actores interesados en la próxima aventura helénica.
(*) A la estatua de la Virgen, en la isla, se le atribuyeron cualidades taumatúrgicas. En el día de la fiesta solemne, con una gran procesión, la estatua llega al mar mientras un buque de guerra dispara salvas de artillería.

El General Ubaldo Soddu quien designó al "hombre correcto"....................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo más.........................................
El inefable Visconti Prasca.

El General Sebastiano Visconti Prasca.........................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
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El inefable Visconti Prasca.
También es probable que la jerarquía militar fuera contraria a la aventura griega, pero el hecho es que nadie, Badoglio a la cabeza, se atrevió a contradecir a Mussolini. Al frente de las operaciones estaba el inefable General Sebastiano Visconti Prasca, nombrado directamente por el Duce para ese cargo por sugerencia de Ciano y Soddu. La "primera mitad" de la campaña preveía la ocupación de Epiro. Refiriéndose a esta parte de la operación, Visconti Prasca, dijo que, tal como lo solicitó Mussolini, estaría lista para comenzar el 26 de octubre. Todo fue presentado "bajo auspicios muy favorables" y todo debiera de haber terminado dentro de "diez o quince días". Dicha confianza surgió del hecho de que, según él, la acción había sido "preparada hasta el mínimo detalle y [por lo tanto] era perfecta en la medida de lo humanamente posible".
¿Qué le dio tanta confianza orgullosa? Principalmente el hecho de que "las fuerzas griegas [se calcularon] en alrededor de 30 mil hombres y nosotros [por lo tanto] teníamos una superioridad de dos a uno". Además, según él, "el espíritu de nuestras tropas [habría sido] muy alto » y « el entusiasmo [...] hasta el más alto grado ». Su opinión sobre los griegos era entonces conocida:« no son de las personas que están felices de luchar ». Pietro Badoglio, la autoridad militar más alta del país, frente a estas grandilocuentes declaraciones de Visconti Prasca calló respaldando cada una de sus palabras.
El de nuestro Jefe de Estado Mayor General fue en realidad un silencio más que elocuente porque confirmó lo que el Duce quería escuchar. Desafortunadamente para los soldados italianos que terminaron encontrándose atrapados en los campos de batalla helénicos, casi nada de lo que Visconti Prasca había audazmente afirmado se correspondía con la verdad.
Mussolini y su círculo entonces subestimaron alegremente factores que eran todo menos imponderables. En primer lugar, no tomaron en cuenta la capacidad de reacción del ejército helénico, exaltado por el hecho de que los soldados griegos pelearían para defender su país. Es dificil de entender también sobre la base de qué lógica se comenzaría una campaña militar a fines de octubre, sin considerar los efectos negativos representados por los factores meteorológicos.
Escandalosa fue, como siempre, la ineficacia de la logística. Por ejemplo, los Alpini fueron enviados a luchar en medio del invierno con pantalones de lona de verano. La última ilusión en la cual las jerarquías fascistas se calmaron fue la representada por la escurridiza intervención búlgara en la acción militar italiana contra Grecia. Ciano le había asegurado a Mussolini que Bulgaria intervendría de nuestro lado porque históricamente compitió con los helenos por una parte de Macedonia que les permitiría acceder al mar.
La reunión surrealista del Palazzo Venezia el 15 de octubre de 1940, terminó incluso peor de lo que había comenzado. Además de las ocho divisiones que ya estaban en el terreno, Mussolini preguntó cuántas otras serían necesarias para la "segunda mitad" del plan de ataque, o sea la ocupación completa del territorio griego, una vez que el éxito descontado en Epiro hubiera sido obtenido. El Informe Oficial dejó escrito que la respuesta a esta pregunta fue simple: se necesitaran otras doce como lo había planeado originalmente el Estado Mayor.
En ese momento se debería haber tenido que aprovechar el salto de la pelota y poner todo el proyecto en discusión. Pero todos callaron y Visconti Prasca respondió que "al principio [hubieran sido suficientes] tres divisiones organizadas para la montaña" desembarcadas en una sola noche en Preveza. En ese punto, con la victoria ya en el bolsillo, Mussolini puso fin a la «discusión» y concluyó: «Resumiendo: ofensiva en Epiro; Observación y presión sobre Tesalónica y, en una etapa posterior, marcha sobre Atenas. "El juicio del informe oficial sobre lo que sucedió en esa desafortunada reunión es cáustico:" En la entrevista se eliminaron uno por uno, sin contrastes, casi como si los interlocutores fueron hipnotizados, todos los elementos condicionantes del problema operacional ".
Cuando al día siguiente le informaron los detalles de la operación al Jefe de Estado Mayor de la Armada, Almirante Domenico Cavagnari, el oficial superior se apresuró a señalar que el contemporáneo desembarco nocturno de tres divisiones en Preveza era simplemente imposible. La reticencia de Cavagnari pareció en parte hacer efecto en el subjefe de Estado Mayor Roatta quien, en ese momento, expresó "su grave perplejidad sobre toda la operación en esas condiciones". Badoglio también comenzó a tener algunas dudas. Buscó al Duce, pero el dictador salió de Roma y luego decidió ponerse en contacto con Ciano, quien, tan pronto como Mussolini regresó a la capital, le informó de las dudas que repentinamente surgieron en la mente de Badoglio. El líder del fascismo reaccionó por sí mismo. El Duce escribió Ciano: « tuvo un violento arrebato de ira y dijo que iría en persona a Grecia para presenciar la increíble vergüenza de los italianos que temen a los griegos».
La inminente tragedia tomó incluso los rasgos de comedia cuando los jefes del Estado Mayor italiano en Roma conocieron que se había dado un ultimátum a Grecia al escuchar la estación de radio británica. De esa misma fuente también supieron otra noticia salvaje: los griegos habían pedido la ayuda de Gran Bretaña. En todo este asunto también había otro personaje que fue sorprendido por los acontecimientos tal como Mussolini había esperado. Adolf Hitler, quien no quería empeñarse en la maraña de los Balcanes, realmente conoció lo que acontecería por la prensa.
¿Qué le dio tanta confianza orgullosa? Principalmente el hecho de que "las fuerzas griegas [se calcularon] en alrededor de 30 mil hombres y nosotros [por lo tanto] teníamos una superioridad de dos a uno". Además, según él, "el espíritu de nuestras tropas [habría sido] muy alto » y « el entusiasmo [...] hasta el más alto grado ». Su opinión sobre los griegos era entonces conocida:« no son de las personas que están felices de luchar ». Pietro Badoglio, la autoridad militar más alta del país, frente a estas grandilocuentes declaraciones de Visconti Prasca calló respaldando cada una de sus palabras.
El de nuestro Jefe de Estado Mayor General fue en realidad un silencio más que elocuente porque confirmó lo que el Duce quería escuchar. Desafortunadamente para los soldados italianos que terminaron encontrándose atrapados en los campos de batalla helénicos, casi nada de lo que Visconti Prasca había audazmente afirmado se correspondía con la verdad.
Mussolini y su círculo entonces subestimaron alegremente factores que eran todo menos imponderables. En primer lugar, no tomaron en cuenta la capacidad de reacción del ejército helénico, exaltado por el hecho de que los soldados griegos pelearían para defender su país. Es dificil de entender también sobre la base de qué lógica se comenzaría una campaña militar a fines de octubre, sin considerar los efectos negativos representados por los factores meteorológicos.
Escandalosa fue, como siempre, la ineficacia de la logística. Por ejemplo, los Alpini fueron enviados a luchar en medio del invierno con pantalones de lona de verano. La última ilusión en la cual las jerarquías fascistas se calmaron fue la representada por la escurridiza intervención búlgara en la acción militar italiana contra Grecia. Ciano le había asegurado a Mussolini que Bulgaria intervendría de nuestro lado porque históricamente compitió con los helenos por una parte de Macedonia que les permitiría acceder al mar.
La reunión surrealista del Palazzo Venezia el 15 de octubre de 1940, terminó incluso peor de lo que había comenzado. Además de las ocho divisiones que ya estaban en el terreno, Mussolini preguntó cuántas otras serían necesarias para la "segunda mitad" del plan de ataque, o sea la ocupación completa del territorio griego, una vez que el éxito descontado en Epiro hubiera sido obtenido. El Informe Oficial dejó escrito que la respuesta a esta pregunta fue simple: se necesitaran otras doce como lo había planeado originalmente el Estado Mayor.
En ese momento se debería haber tenido que aprovechar el salto de la pelota y poner todo el proyecto en discusión. Pero todos callaron y Visconti Prasca respondió que "al principio [hubieran sido suficientes] tres divisiones organizadas para la montaña" desembarcadas en una sola noche en Preveza. En ese punto, con la victoria ya en el bolsillo, Mussolini puso fin a la «discusión» y concluyó: «Resumiendo: ofensiva en Epiro; Observación y presión sobre Tesalónica y, en una etapa posterior, marcha sobre Atenas. "El juicio del informe oficial sobre lo que sucedió en esa desafortunada reunión es cáustico:" En la entrevista se eliminaron uno por uno, sin contrastes, casi como si los interlocutores fueron hipnotizados, todos los elementos condicionantes del problema operacional ".
Cuando al día siguiente le informaron los detalles de la operación al Jefe de Estado Mayor de la Armada, Almirante Domenico Cavagnari, el oficial superior se apresuró a señalar que el contemporáneo desembarco nocturno de tres divisiones en Preveza era simplemente imposible. La reticencia de Cavagnari pareció en parte hacer efecto en el subjefe de Estado Mayor Roatta quien, en ese momento, expresó "su grave perplejidad sobre toda la operación en esas condiciones". Badoglio también comenzó a tener algunas dudas. Buscó al Duce, pero el dictador salió de Roma y luego decidió ponerse en contacto con Ciano, quien, tan pronto como Mussolini regresó a la capital, le informó de las dudas que repentinamente surgieron en la mente de Badoglio. El líder del fascismo reaccionó por sí mismo. El Duce escribió Ciano: « tuvo un violento arrebato de ira y dijo que iría en persona a Grecia para presenciar la increíble vergüenza de los italianos que temen a los griegos».
La inminente tragedia tomó incluso los rasgos de comedia cuando los jefes del Estado Mayor italiano en Roma conocieron que se había dado un ultimátum a Grecia al escuchar la estación de radio británica. De esa misma fuente también supieron otra noticia salvaje: los griegos habían pedido la ayuda de Gran Bretaña. En todo este asunto también había otro personaje que fue sorprendido por los acontecimientos tal como Mussolini había esperado. Adolf Hitler, quien no quería empeñarse en la maraña de los Balcanes, realmente conoció lo que acontecería por la prensa.

El General Sebastiano Visconti Prasca.........................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo más.........................................
El plan operativo y el tablero de ajedrez.

Viajando al frente greco-albanés..........................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
.
El plan operativo y el tablero de ajedrez.
El plan original para atacar el estado griego, concebido en 1939, por encargo del Estado Mayor General, por los Generales Alfredo Guzzoni y Alberto Pariani, se dividió en dos partes. La primera buscaba "cortar a Grecia del resto de los Balcanes en el eje de corte Albania-Salónica". La segunda parte estaba dirigida a la ocupación de Corfú y posiblemente de las islas jónicas, para prevenir que los ingleses pudieran establecer bases desde las cuales podrían operar contra los italianos. El requisito indispensable para el éxito de la operación, sin embargo, era que en Albania, desde donde se debería desencadenar el ataque, "se concentraran fuerzas suficientes para permitir la alimentación oportuna del esfuerzo de partida a través de la frontera para lograr el objetivo"
El proyecto de Guzzoni y Pariani naturalmente tuvo en cuenta la capacidad de reacción del ejército griego al analizar en detalle la ubicación y el alcance de sus fuerzas en las áreas afectadas por nuestra ofensiva. Los dos generales habían calculado que solamente el sector macedonio habría absorbido un total de doce divisiones, donde una blindada y dos autotransportadas enmarcadas en cuatro cuerpos de ejército. Todo tenía que pasar "con rapidez y violencia para abrumar inmediatamente a las defensas fronterizas, superar rápidamente el obstáculo de la montaña, evitando que el enemigo se reorganice y alcanzar Salónica lo antes posible »
Sin embargo, en el sector del Epiro, el empeñamiento esperado habría sido menor, ya que aquí solo se planearon ajustes fronterizos de corto alcance. Guzzoni y Pariani habían calculado que dos divisiones y un regimiento alpino habrían sido más que suficientes, teniendo en cuenta el hecho de que nuestras fuerzas se habrían enfrentado con una sola división griega. Aquí el objetivo era llegar al río Kalamas a lo largo de una ruta predeterminada. Otras tropas servirían entonces para la protección de la frontera albanesa a lo largo de la frontera con Yugoslavia y para el manejo del tablero de ajedrez jónico. En total, las divisiones necesarias para llevar a cabo la tarea prevista serían veinte y no menos de tres meses los necesarios para la preparación de todo el despliegue.
El plan Guzzoni-Pariani fue revisado por primera vez por el General Geloso y luego su desarrollo asumido como se definió en la reunión del Palazzo Venezia el 15 de octubre de 1940. El diseño final de las operaciones contra Grecia surgió del Estado Mayor General el 20 de octubre, es decir, una semana antes del ataque. No hizo más que reconocer cuánto Mussolini y Visconti Prasca habían dicho cinco días antes en la reunión antes mencionada.
El proyecto de Guzzoni y Pariani naturalmente tuvo en cuenta la capacidad de reacción del ejército griego al analizar en detalle la ubicación y el alcance de sus fuerzas en las áreas afectadas por nuestra ofensiva. Los dos generales habían calculado que solamente el sector macedonio habría absorbido un total de doce divisiones, donde una blindada y dos autotransportadas enmarcadas en cuatro cuerpos de ejército. Todo tenía que pasar "con rapidez y violencia para abrumar inmediatamente a las defensas fronterizas, superar rápidamente el obstáculo de la montaña, evitando que el enemigo se reorganice y alcanzar Salónica lo antes posible »
Sin embargo, en el sector del Epiro, el empeñamiento esperado habría sido menor, ya que aquí solo se planearon ajustes fronterizos de corto alcance. Guzzoni y Pariani habían calculado que dos divisiones y un regimiento alpino habrían sido más que suficientes, teniendo en cuenta el hecho de que nuestras fuerzas se habrían enfrentado con una sola división griega. Aquí el objetivo era llegar al río Kalamas a lo largo de una ruta predeterminada. Otras tropas servirían entonces para la protección de la frontera albanesa a lo largo de la frontera con Yugoslavia y para el manejo del tablero de ajedrez jónico. En total, las divisiones necesarias para llevar a cabo la tarea prevista serían veinte y no menos de tres meses los necesarios para la preparación de todo el despliegue.
El plan Guzzoni-Pariani fue revisado por primera vez por el General Geloso y luego su desarrollo asumido como se definió en la reunión del Palazzo Venezia el 15 de octubre de 1940. El diseño final de las operaciones contra Grecia surgió del Estado Mayor General el 20 de octubre, es decir, una semana antes del ataque. No hizo más que reconocer cuánto Mussolini y Visconti Prasca habían dicho cinco días antes en la reunión antes mencionada.

Viajando al frente greco-albanés..........................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
¡Hola a todos!
Creo oportuno añadir lo que escribió el general Giacomo Fatuzzo en su libro The Death of the Julia Division. Memoirs of an Officer (2014). El libro se publicó originalmente en Italia en 1970 bajo el título Storia della <Julia> nella Campagna di Grecia. Fatuzzo era un oficial del ejército italiano que combatió con la Julia en la campaña griega, y escribió el libro a partir de su diario de guerra. La versión inglesa arriba referenciada fue traducia del italiano por Laura Maria Fatuzzo, nieta de Giacomo, con una itroducción a cargo de Ennio Fatuzzo, hijo de Giacomo.
El EMG italiano realizó dos planes de guerra para Grecia. El primero se formuló en agosto de 1939 y abarcaba una guerra total con Tesalónica y Atenas como objetivos. El segundo se formuló en julio de 1940 con el nombre en clave de "Esigenza G", y preveía una guerra si se daban ciertas condiciones con un objetivo limitado a la conquista de Chameria (Epiro septentrional).
El primer plan se había asignado al general Alfredo Guzzoni, que era el comandante en jefe de las fuerzas italianas en Albania, y se formuló en Roma tras una reunión presidida por el general Pariani, en la que estuvieron presentes los generales Soddu y Guzzoni, así como los jefes de departamento del EMG. El plan incluía el uso de seis cuerpos de ejército divididos en dos unidades operacionales y un grupo de refuerzo como sigue:
-El grupo principal, compuesto por cuatro cuerpos de ejército (12 divisiones), con los objetivos de Tesalónica primero, y posteriormente Atenas.
-Un grupo secundario, compuesto por un cuerpo de ejército (3 divisiones), con Ioannina como objetivo a fin cubrir las comunicaciones del grupo principal.
-Las unidades de refuerzo cubriendo la frontera yugoslava, compuestas por un cuerpo de ejército (3 divisiones).
Más tarde, el general Pariani modificó el plan, incrementando el número de divisiones a 20 y definiendo el tiempo necesario para tener a todas las tropas dispuestas en tres meses, esto pese a que al final del estudio inicial se había observado que si se procedía pronto (inicios de agosto de 1939) a la reunión de las tropas, el proceso no podría estar completo antes de la primavera de 1940.
El general Geloso, que sucedió a Guzzoni como comandante en jefe de las fuerzas italianas en Albania, validó el plan de su predecesor Guzzoni, razón por la cual más tarde se llamó a esta planificación el plan Guzzoni-Geloso-Pariani. Ha de observarse que a la reunión del plan pre-operacional no fueron invitados los servicios de la marina de guerra, fuerza aérea ni inteligencia militar.
El plan tenía fundamentos muy frágiles en términos operacionales y logísticos, y a estas debilidades se añadían las complicaciones políticas que el objetivo de Tesalónica podía provocar con Yugoslavia, Bulgaria y Turquía. Tanto las fuerzas como los puntos de partida, objetivos y direcciones eran síntomas de la debilidad del plan.
El plan suponía que la ofensiva podía llevarse a cabo con 17 divisiones binarias, sin contar las 3 divisiones que cubrían la frontera yugoslava. Sin embargo, el ejército griego iba a oponer a la ofensiva italiana 18 divisiones terciarias. En conjunto, la correlación de fuerzas era de 119 batallones italianos contra 162 batallones griegos.
En cuanto a los puntos de partida, KorÇë estaba a casi 100 kilómetros del Puente Perati, una distancia demasiado larga cuando no había nada de por medio. Los autores del plan sólo habían considerado dos sectores de operaciones, Macedonia y el Epiro, descuidando la región montañosa del Pindus que separaba los otros dos sectores.
En cuanto a las direcciones, la línea Tesalónica-KorÇë-Florina discurre de oeste a este; la línea Puente Perati-Ioannina, de noroeste a sureste. Dos direcciones divergentes separadas por el Pindus, donde a falta de enlaces tácticos, no había posibilidad de que los dos grupos pudieran prestarse apoyo mutuo.
El resto de deficiencias del plan Guzzoni-Geloso-Pariani no tengo tiempo de exponerlas aquí y remito al libro referenciado.
El plan Esigenza G (Contingencia G)* se concibió para ocupar el Epiro y sólo debía llevarse a cabo en el caso de que concurrieran las siguientes circunstancias:
-Que Grecia se volviera vulnerable a una ofensiva italiana a causa bien de un colapso interno, bien un fracaso en defender el Epiro, o
-Que Grecia, comprometida en su mayor parte por un ataque desde Bulgaria, sólo pudiese disponer de un máximo de 3 divisiones para defender el Epiro.
Estas dos posibles suposiciones llevaban a diferentes alternativas. La primera preveía una simple marcha para ocupar el territorio indefenso, mientras que la segunda llevaba a la guerra. No era un buen plan debido a estas dos alternativas contradictorias, con el riego de que las medidas fuesen excesivas para el primer supuesto, e insuficientas para el segundo. El plan preveía una posición defensiva en Macedonia y una acción ofensiva en el Epiro. Era igual que el plan de 1939, salvo que se eliminaba la acción ofensiva sobre Tesalónica, transformándola en una acción defensiva. De esta forma, esta acción secundaria del plan de 1939 se convirtió en la principal y única acción del plan de 1940, y un fin en sí misma.
Las deficiencias de Contingencia G incluían:
-Las bases que estaban separadas por cien kilómetros; una acción ofensiva que se distanciaba del sector defensivo sin ninguna conexión táctica entre los dos sectores.
-Objetivos de naturaleza política (Chameria) que no estaban adecuadamente configurados desde un punto de vista militar, pues no se puede mantener el control del Epiro a menos que se controlen los pasos del Epiro.
-Insuficientes fuerzas. El concepto operacional del plan estaba así definido: "Actuar en el Epiro con fuerzas suficientes para derrotar rápidamente a las fuerzas enemigas y alcanzar la línea del río Arachthos. Proporcionar al mismo tiempo fuerte cobertura hacia Macedonia". Este concepto operacional era equivalente a una acción ofensiva con muchas fuerzas en el Epiro y una acción defensiva con muchas fuerzas en Macedonia. Sin embargo, todo esto debía llevarse a cabo utilizando solamente las fuerzas ya presentes en Albania.
¿Cuáles eran esas fuerzas? De las nueve divisiones que estaban en Albania (ocho, más tropas apenas equivalentes a una división rápida), dos debían permanecer en la frontera yugoslava para dar cobertura, una debía estar a la defensiva en el área de KorÇë, y una debía mantenerse como reserva. De esta forma, quedaban cinco divisiones binarias para enfrentarse a tres divisiones terciarias griegas que se esperaban en el Epiro. En total, 35 batallones de infantería italianos (incluyendo las legiones de camisas negras) contra 27 batallones griegos. Era improbable atacar "con suficientas fuerzas para derrotar rápidamente a las fuerzas enemigas".
Después de la guerra, e incluso durante la misma campaña griega, algunos de los líderes directa e inderectamente involucrados creían e intentaron hacer creeer a otros que si se hubiera adoptado el plan Guzzoni-Geloso-Pariani en vez del plan Contingencia G, las cosas habrían diso diferentes. No es cierto. Las cosas hubieran sido igual de malas porque el "affair griego" y la conducción entera de la IIGM estuvieron al albur de la improvisación, la frivolidad y la desorganización política y militar.
Plan Contingencia G:

Fuente: Fatuzzo, Ibid.
Saludos cordiales
JL
Creo oportuno añadir lo que escribió el general Giacomo Fatuzzo en su libro The Death of the Julia Division. Memoirs of an Officer (2014). El libro se publicó originalmente en Italia en 1970 bajo el título Storia della <Julia> nella Campagna di Grecia. Fatuzzo era un oficial del ejército italiano que combatió con la Julia en la campaña griega, y escribió el libro a partir de su diario de guerra. La versión inglesa arriba referenciada fue traducia del italiano por Laura Maria Fatuzzo, nieta de Giacomo, con una itroducción a cargo de Ennio Fatuzzo, hijo de Giacomo.
El EMG italiano realizó dos planes de guerra para Grecia. El primero se formuló en agosto de 1939 y abarcaba una guerra total con Tesalónica y Atenas como objetivos. El segundo se formuló en julio de 1940 con el nombre en clave de "Esigenza G", y preveía una guerra si se daban ciertas condiciones con un objetivo limitado a la conquista de Chameria (Epiro septentrional).
El primer plan se había asignado al general Alfredo Guzzoni, que era el comandante en jefe de las fuerzas italianas en Albania, y se formuló en Roma tras una reunión presidida por el general Pariani, en la que estuvieron presentes los generales Soddu y Guzzoni, así como los jefes de departamento del EMG. El plan incluía el uso de seis cuerpos de ejército divididos en dos unidades operacionales y un grupo de refuerzo como sigue:
-El grupo principal, compuesto por cuatro cuerpos de ejército (12 divisiones), con los objetivos de Tesalónica primero, y posteriormente Atenas.
-Un grupo secundario, compuesto por un cuerpo de ejército (3 divisiones), con Ioannina como objetivo a fin cubrir las comunicaciones del grupo principal.
-Las unidades de refuerzo cubriendo la frontera yugoslava, compuestas por un cuerpo de ejército (3 divisiones).
Más tarde, el general Pariani modificó el plan, incrementando el número de divisiones a 20 y definiendo el tiempo necesario para tener a todas las tropas dispuestas en tres meses, esto pese a que al final del estudio inicial se había observado que si se procedía pronto (inicios de agosto de 1939) a la reunión de las tropas, el proceso no podría estar completo antes de la primavera de 1940.
El general Geloso, que sucedió a Guzzoni como comandante en jefe de las fuerzas italianas en Albania, validó el plan de su predecesor Guzzoni, razón por la cual más tarde se llamó a esta planificación el plan Guzzoni-Geloso-Pariani. Ha de observarse que a la reunión del plan pre-operacional no fueron invitados los servicios de la marina de guerra, fuerza aérea ni inteligencia militar.
El plan tenía fundamentos muy frágiles en términos operacionales y logísticos, y a estas debilidades se añadían las complicaciones políticas que el objetivo de Tesalónica podía provocar con Yugoslavia, Bulgaria y Turquía. Tanto las fuerzas como los puntos de partida, objetivos y direcciones eran síntomas de la debilidad del plan.
El plan suponía que la ofensiva podía llevarse a cabo con 17 divisiones binarias, sin contar las 3 divisiones que cubrían la frontera yugoslava. Sin embargo, el ejército griego iba a oponer a la ofensiva italiana 18 divisiones terciarias. En conjunto, la correlación de fuerzas era de 119 batallones italianos contra 162 batallones griegos.
En cuanto a los puntos de partida, KorÇë estaba a casi 100 kilómetros del Puente Perati, una distancia demasiado larga cuando no había nada de por medio. Los autores del plan sólo habían considerado dos sectores de operaciones, Macedonia y el Epiro, descuidando la región montañosa del Pindus que separaba los otros dos sectores.
En cuanto a las direcciones, la línea Tesalónica-KorÇë-Florina discurre de oeste a este; la línea Puente Perati-Ioannina, de noroeste a sureste. Dos direcciones divergentes separadas por el Pindus, donde a falta de enlaces tácticos, no había posibilidad de que los dos grupos pudieran prestarse apoyo mutuo.
El resto de deficiencias del plan Guzzoni-Geloso-Pariani no tengo tiempo de exponerlas aquí y remito al libro referenciado.
El plan Esigenza G (Contingencia G)* se concibió para ocupar el Epiro y sólo debía llevarse a cabo en el caso de que concurrieran las siguientes circunstancias:
-Que Grecia se volviera vulnerable a una ofensiva italiana a causa bien de un colapso interno, bien un fracaso en defender el Epiro, o
-Que Grecia, comprometida en su mayor parte por un ataque desde Bulgaria, sólo pudiese disponer de un máximo de 3 divisiones para defender el Epiro.
Estas dos posibles suposiciones llevaban a diferentes alternativas. La primera preveía una simple marcha para ocupar el territorio indefenso, mientras que la segunda llevaba a la guerra. No era un buen plan debido a estas dos alternativas contradictorias, con el riego de que las medidas fuesen excesivas para el primer supuesto, e insuficientas para el segundo. El plan preveía una posición defensiva en Macedonia y una acción ofensiva en el Epiro. Era igual que el plan de 1939, salvo que se eliminaba la acción ofensiva sobre Tesalónica, transformándola en una acción defensiva. De esta forma, esta acción secundaria del plan de 1939 se convirtió en la principal y única acción del plan de 1940, y un fin en sí misma.
Las deficiencias de Contingencia G incluían:
-Las bases que estaban separadas por cien kilómetros; una acción ofensiva que se distanciaba del sector defensivo sin ninguna conexión táctica entre los dos sectores.
-Objetivos de naturaleza política (Chameria) que no estaban adecuadamente configurados desde un punto de vista militar, pues no se puede mantener el control del Epiro a menos que se controlen los pasos del Epiro.
-Insuficientes fuerzas. El concepto operacional del plan estaba así definido: "Actuar en el Epiro con fuerzas suficientes para derrotar rápidamente a las fuerzas enemigas y alcanzar la línea del río Arachthos. Proporcionar al mismo tiempo fuerte cobertura hacia Macedonia". Este concepto operacional era equivalente a una acción ofensiva con muchas fuerzas en el Epiro y una acción defensiva con muchas fuerzas en Macedonia. Sin embargo, todo esto debía llevarse a cabo utilizando solamente las fuerzas ya presentes en Albania.
¿Cuáles eran esas fuerzas? De las nueve divisiones que estaban en Albania (ocho, más tropas apenas equivalentes a una división rápida), dos debían permanecer en la frontera yugoslava para dar cobertura, una debía estar a la defensiva en el área de KorÇë, y una debía mantenerse como reserva. De esta forma, quedaban cinco divisiones binarias para enfrentarse a tres divisiones terciarias griegas que se esperaban en el Epiro. En total, 35 batallones de infantería italianos (incluyendo las legiones de camisas negras) contra 27 batallones griegos. Era improbable atacar "con suficientas fuerzas para derrotar rápidamente a las fuerzas enemigas".
Después de la guerra, e incluso durante la misma campaña griega, algunos de los líderes directa e inderectamente involucrados creían e intentaron hacer creeer a otros que si se hubiera adoptado el plan Guzzoni-Geloso-Pariani en vez del plan Contingencia G, las cosas habrían diso diferentes. No es cierto. Las cosas hubieran sido igual de malas porque el "affair griego" y la conducción entera de la IIGM estuvieron al albur de la improvisación, la frivolidad y la desorganización política y militar.
Plan Contingencia G:

Fuente: Fatuzzo, Ibid.
Saludos cordiales
JL
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; gracias por el aporte JL
. Algo más.........................................
El plan operativo y el tablero de ajedrez.

Despliegue italiano el 28 de octubre de 1940..........................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
.
El plan operativo y el tablero de ajedrez.
El primer objetivo fue la ocupación del Epiro hasta las posiciones que dominaron el Golfo de Arta desde el sur y desde el este. Aquí, nuestras tropas tendrían que esperar los refuerzos necesarios para comenzar la segunda mitad de la maniobra que nos llevaría a Atenas en dos líneas. La primera, que comenzaba desde Arta, se desarrollaba a lo largo del camino de Lamia, Atalanti y Tamara hacia la capital helénica. La segunda tendría que alcanzarla a lo largo de la Via Agrinon - Missolonghi. Mientras tanto, las tropas estacionadas en la región del Korcano, una vez reforzadas, tendrían que pasar a la ofensiva para atraer a las fuerzas griegas de Macedonia sobre ellas.
Ante la inminencia de la operación, naturalmente tuvimos que organizar los comandos. El Estado Mayor quería enviar al General Geloso a Albania, pero Mussolini se opuso. Su hombre era Visconti Prasca y ningún general superior a él, estaría físicamente presente en el territorio del pequeño estado balcánico. En eso se establecieron de una manera muy apresurada dos comandos distintos de nivel Cuerpo de Ejército *, dada a dos generales de división "con un cargo superior".
Estos fueron Gabriele Nasci y Carlo Rossi, ambos alpinos, considerados por todos como elementos excelentes. Cuando Nasci llegó al área de operaciones, descubrió que su comando existía solo en el papel y que carecía por completo de personal. Luego tuvo que recuperar de alguna manera a los oficiales que necesitaba de las unidades que dependían de él. Tal aproximación y ligereza en la constitución de los centros nerviosos a partir de los cuales toda la campaña debería haber sido conducida no sería privada de consecuencias graves. "Se puede decir - escribe el informe oficial - a la luz de la dura realidad de los acontecimientos, que la tragedia de las tropas de Albania fue ante todo el drama de los comandos de grandes unidades colocadas en una tarea casi imposible de realizar" ".
El 23 de octubre, el Comando Supremo resumió en un documento la compleja serie de operaciones que implicaba el ataque a Grecia, el llamado «Emergencia '' G ''. En esa fecha, una primera ilusión ya se había esfumado. Bulgaria no participaría en la campaña contra los helénicos. No era una buena noticia, ya que esto permitía al ejército griego concentrarse en el frente albanés. Esta información fundamental, sin embargo, no pareció preocupar a Badoglio, quien prefirió perder su tiempo escribiendo una carta de euforia a Cesare De Vecchi, gobernador del Egeo, a quien anunció alegremente el inicio de la "expedición punitiva" contra Grecia.
* corpo d'armata Ciamuria y XXVI Corpo d'Armata.
Ante la inminencia de la operación, naturalmente tuvimos que organizar los comandos. El Estado Mayor quería enviar al General Geloso a Albania, pero Mussolini se opuso. Su hombre era Visconti Prasca y ningún general superior a él, estaría físicamente presente en el territorio del pequeño estado balcánico. En eso se establecieron de una manera muy apresurada dos comandos distintos de nivel Cuerpo de Ejército *, dada a dos generales de división "con un cargo superior".
Estos fueron Gabriele Nasci y Carlo Rossi, ambos alpinos, considerados por todos como elementos excelentes. Cuando Nasci llegó al área de operaciones, descubrió que su comando existía solo en el papel y que carecía por completo de personal. Luego tuvo que recuperar de alguna manera a los oficiales que necesitaba de las unidades que dependían de él. Tal aproximación y ligereza en la constitución de los centros nerviosos a partir de los cuales toda la campaña debería haber sido conducida no sería privada de consecuencias graves. "Se puede decir - escribe el informe oficial - a la luz de la dura realidad de los acontecimientos, que la tragedia de las tropas de Albania fue ante todo el drama de los comandos de grandes unidades colocadas en una tarea casi imposible de realizar" ".
El 23 de octubre, el Comando Supremo resumió en un documento la compleja serie de operaciones que implicaba el ataque a Grecia, el llamado «Emergencia '' G ''. En esa fecha, una primera ilusión ya se había esfumado. Bulgaria no participaría en la campaña contra los helénicos. No era una buena noticia, ya que esto permitía al ejército griego concentrarse en el frente albanés. Esta información fundamental, sin embargo, no pareció preocupar a Badoglio, quien prefirió perder su tiempo escribiendo una carta de euforia a Cesare De Vecchi, gobernador del Egeo, a quien anunció alegremente el inicio de la "expedición punitiva" contra Grecia.
* corpo d'armata Ciamuria y XXVI Corpo d'Armata.

Despliegue italiano el 28 de octubre de 1940..........................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo más.........................................
Las fuerzas en el terreno.

Frente al puerto de Valona...............................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
.
Las fuerzas en el terreno.
Las fuerzas que debían actuar en Grecia eran las siguientes. En el sector del Epiro, operarían seis divisiones: la Julia *, la Ferrara, la Siena, la Centauro, la Piamonte y la llamada Agrupación del Litoral. El frente de Korcano fue dado a la división Parma. Otras dos divisiones, Venecia y Arezzo, se habrían localizado a lo largo de la frontera yugoslava. Mientras tanto, aunque a nadie le importara en Italia, el ejército griego, plenamente consciente de lo que iba a suceder, se estaba preparando para el inminente choque. El embajador Gazzi informó desde Atenas inaudito, que la campaña de reservistas estaba en pleno apogeo. Al final, los helénicos podrían haber reunido 300.000 hombres y no solo 30.000, como se presumía en los pronósticos fantasiosos de Visconti Prasca. Gazzi también anunció que las divisiones de Patrasso y Nauplia ya estaban empeñadas en Epiro. Visconti Prasca, al emitir sus órdenes operativas, dio algunos toques finales moviendo, por ejemplo, la división Venecia a la izquierda de la Parma. Poco antes del ataque el Duce le escribió:
Querido Visconti: Ya sabes, y si no lo sabes te lo diré ahora, que me opuse a todos los intentos realizados para eliminar el comando en la víspera de la acción. Creo que los acontecimientos, pero sobre todo su trabajo me darán razón. Atacar con la máxima decisión y violencia. El éxito de la acción depende sobre todo de su velocidad.
La relación entre Mussolini y Visconti Prasca era ahora directa y sin intermediarios. Con esas pocas líneas, el Duce ** cavó un abismo entre el Estado Mayor y el Comando de Tropas de Albania. En la tarde del 27 de octubre, el General telegrafió a Mussolini: "Las tropa en todas partes están desplegadas para el ataque y listas para disparar.
»Pero los griegos también estaban listos...................
* La Julia había estado en Albania desde mediados de abril de 1939. Poco antes de que comenzara la campaña, el General Fedele De Giorgis fue reemplazado en el mando por el General Mario Girotti.
** Este es el juicio mordaz sobre el político y el condottiero Mussolini, pero también sobre el pueblo italiano de Enrico Caviglia escrito en su diario el 07 de mayo de 1942: "Recuerdo el discurso de Mussolini para la entrada en la guerra: '' La guerra será corta ''. Gran aplauso. '' Muy corta en efecto ''. Aplausos estrepitosos. '' Yo la conduciré ''. Aplausos frenéticos. Resultado: leña por mar, por tierra y en el aire.
Querido Visconti: Ya sabes, y si no lo sabes te lo diré ahora, que me opuse a todos los intentos realizados para eliminar el comando en la víspera de la acción. Creo que los acontecimientos, pero sobre todo su trabajo me darán razón. Atacar con la máxima decisión y violencia. El éxito de la acción depende sobre todo de su velocidad.
La relación entre Mussolini y Visconti Prasca era ahora directa y sin intermediarios. Con esas pocas líneas, el Duce ** cavó un abismo entre el Estado Mayor y el Comando de Tropas de Albania. En la tarde del 27 de octubre, el General telegrafió a Mussolini: "Las tropa en todas partes están desplegadas para el ataque y listas para disparar.
»Pero los griegos también estaban listos...................
* La Julia había estado en Albania desde mediados de abril de 1939. Poco antes de que comenzara la campaña, el General Fedele De Giorgis fue reemplazado en el mando por el General Mario Girotti.
** Este es el juicio mordaz sobre el político y el condottiero Mussolini, pero también sobre el pueblo italiano de Enrico Caviglia escrito en su diario el 07 de mayo de 1942: "Recuerdo el discurso de Mussolini para la entrada en la guerra: '' La guerra será corta ''. Gran aplauso. '' Muy corta en efecto ''. Aplausos estrepitosos. '' Yo la conduciré ''. Aplausos frenéticos. Resultado: leña por mar, por tierra y en el aire.

Frente al puerto de Valona...............................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
Re: La invasión italiana de Grecia
Hola a todos
; algo más.........................................
El sector del Epirus.

Tropas alpinas en marcha hacia el frente.............................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
Saludos. Raúl M
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El sector del Epirus.
El movimiento inicial de Visconti Prasca debía desarrollarse en el Epiro y preveía el rápido avance de la masa de ataque principal en el eje Kalibaki - Gianina - Arta. Con las otras fuerzas, el General, en cambio, había planeado bloquear el paso de Metsovo y la salida al sur de la región. Por el momento, en sus intenciones, no había rastro de ningún "triunfo" dirigido a Atenas. Los griegos querían defender a Epiro cerca de la frontera, a lo largo de una línea que se desarrollaba desde Kalamas a través del nudo de Kalibaki, la ladera noroeste del monte Gamila, el nudo de Konitsa, para alcanzar el monte Grammos. Todo el sector estaba protegido por fortificaciones permanentes y de campaña, así como por barreras antitanques. También se planeó una posible ofensiva que, partiendo de Macedonia, debía desembocar a las espaldas de las fuerzas de invasión italianas.
Los griegos habían establecido tres divisiones en la primera fila, una en la segunda fila y solo una en reserva. En total, formaron 14 regimientos de infantería, 2 regimientos de frontera, 5 regimientos de artillería y otras unidades varias para un dispositivo de 60-70.000 hombres. Frente a estas fuerzas se desplegaba el corpo d'armata Ciamuria bajo las órdenes del General Carlo Rossi, que tenía las divisiones de infantería Siena, comandada por el General Gualtiero Gabutti y Ferrara asignada al General Licurgo Zannini, así como a la división blindada Centauro del general Giovanni Magli. En total consistían en 12 batallones de infantería, 3 de Bersaglieri, 4 de blindados y 6 de camisas negras.
Luego estaban los 5 batallones alpinos de la división Julia comandados por el General Mario Girotti e integrado por un batallón de voluntarios albaneses. El Raggruppamento del litorale, bajo las órdenes del General Carlo Rivolta, consistió en 3 batallones de granaderos, 4 grupos de escuadrones de caballería y 2 batallones de voluntarios albaneses. En total, en el frente del Epiro, los italianos podrían contar con 33 batallones de infantería, 4 de tanques y 6 grupos de escuadrones de caballería. Con la fuerza de estas tropas, el General Carlo Rossi habría tenido que "romper con la masa las fuerzas de resistencia opuestas colocadas para defender el nudo de Kalibaki y explotar el éxito en la dirección de Gianina y Arta". La Julia, que operaba bajo la responsabilidad directa de Visconti Prasca, constituyó el perno de maniobra de toda la acción con la tarea de ocupar el nodo de Metsovo para evitar que el enemigo de la Ciamuria se escape hacia el este a través del paso del Pindo.
El sector macedonio.
En Macedonia estaba destinado a luchar el XXVI Corpo d'Armata bajo las órdenes del General Gabriele Nasci. Sin embargo, la gran unidad aún estaba aún en curso de formación y podía contar solamente con la división Parma integrada por algún que otro destacamento de apoyo. En total, las fuerzas en el tablero de ajedrez macedonio sumaron 16 batallones que tendrían que combatir contra una presunta fuerza de 28 batallones griegos listos en línea, mientras que otros estaban afluyendo a esa área. Frente a estos datos simples, es bastante claro que la relación de dos a uno a nuestro favor que Visconti Prasca había representado para Mussolini resultó ser irreal.
El total de las fuerzas italianas.
La fuerza de invasión italiana lista para avanzar hacia Grecia desde el territorio albanés estaba formada por un total de 140.000 hombres. Los transportes estaban disponibles para el 75% de la necesidad necesaria. Definitivamente no era buena en cambio la situación de la artillería, en número insuficiente considera la inmensidad de la región en la que los italianos habían sido llamados a operar, la solidez de los sistemas de fortificación creados por las fuerzas oponentes y el tipo de cañones de 105 suministrado a las tropas Helénicas. Ante el estallido de las hostilidades, nuestra aviación formó 8 escuadrones de bombardeo, 9 de caza y 3 para la observación. Un total de 120 aviones de combate y cien bombarderos.
Los griegos habían establecido tres divisiones en la primera fila, una en la segunda fila y solo una en reserva. En total, formaron 14 regimientos de infantería, 2 regimientos de frontera, 5 regimientos de artillería y otras unidades varias para un dispositivo de 60-70.000 hombres. Frente a estas fuerzas se desplegaba el corpo d'armata Ciamuria bajo las órdenes del General Carlo Rossi, que tenía las divisiones de infantería Siena, comandada por el General Gualtiero Gabutti y Ferrara asignada al General Licurgo Zannini, así como a la división blindada Centauro del general Giovanni Magli. En total consistían en 12 batallones de infantería, 3 de Bersaglieri, 4 de blindados y 6 de camisas negras.
Luego estaban los 5 batallones alpinos de la división Julia comandados por el General Mario Girotti e integrado por un batallón de voluntarios albaneses. El Raggruppamento del litorale, bajo las órdenes del General Carlo Rivolta, consistió en 3 batallones de granaderos, 4 grupos de escuadrones de caballería y 2 batallones de voluntarios albaneses. En total, en el frente del Epiro, los italianos podrían contar con 33 batallones de infantería, 4 de tanques y 6 grupos de escuadrones de caballería. Con la fuerza de estas tropas, el General Carlo Rossi habría tenido que "romper con la masa las fuerzas de resistencia opuestas colocadas para defender el nudo de Kalibaki y explotar el éxito en la dirección de Gianina y Arta". La Julia, que operaba bajo la responsabilidad directa de Visconti Prasca, constituyó el perno de maniobra de toda la acción con la tarea de ocupar el nodo de Metsovo para evitar que el enemigo de la Ciamuria se escape hacia el este a través del paso del Pindo.
El sector macedonio.
En Macedonia estaba destinado a luchar el XXVI Corpo d'Armata bajo las órdenes del General Gabriele Nasci. Sin embargo, la gran unidad aún estaba aún en curso de formación y podía contar solamente con la división Parma integrada por algún que otro destacamento de apoyo. En total, las fuerzas en el tablero de ajedrez macedonio sumaron 16 batallones que tendrían que combatir contra una presunta fuerza de 28 batallones griegos listos en línea, mientras que otros estaban afluyendo a esa área. Frente a estos datos simples, es bastante claro que la relación de dos a uno a nuestro favor que Visconti Prasca había representado para Mussolini resultó ser irreal.
El total de las fuerzas italianas.
La fuerza de invasión italiana lista para avanzar hacia Grecia desde el territorio albanés estaba formada por un total de 140.000 hombres. Los transportes estaban disponibles para el 75% de la necesidad necesaria. Definitivamente no era buena en cambio la situación de la artillería, en número insuficiente considera la inmensidad de la región en la que los italianos habían sido llamados a operar, la solidez de los sistemas de fortificación creados por las fuerzas oponentes y el tipo de cañones de 105 suministrado a las tropas Helénicas. Ante el estallido de las hostilidades, nuestra aviación formó 8 escuadrones de bombardeo, 9 de caza y 3 para la observación. Un total de 120 aviones de combate y cien bombarderos.

Tropas alpinas en marcha hacia el frente.............................................................
Fuente: Campagna di Grecia. Alpini e Fanti. La tragica avventura ellenica. Le conseguenze dell'8 settembre 1943. Creta - Cefalonia - Corfù - Lero
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Re: La invasión italiana de Grecia
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Ofensivas griegas en Albania en enero-febrero de 1941.
Fuente: "Griechische Angriffe in Albanien im Januar und Februar 1941," by Colonel Rudolf Ritter von Xylander, in Militär- Wochenblatt, 21 November 1941. Translated and condensed from the German in Military Review. April 1942.
Saludos. Raúl M
.
Feliz Año Nuevo - Happy New Year - feliz Ano Novo - gluckliches Neues Jahr - Bonne Année - Felice Anno Nuovo - Szczęśliwego nowego roku!
Ofensivas griegas en Albania en enero-febrero de 1941.
A finales de 1940 se produjeron importantes cambios en las filas del alto mando italiano. El General Cavallero, de sesenta años, fue nombrado jefe del Estado Mayor del ejército en sustitución del General Badoglio, que se retiraba. El General Guzzoni, de 63 años, que también procedía de la infantería, fue nombrado subdirector del Estado Mayor del ejército y subsecretario de guerra en sustitución del General Soddu.
A principios de año, la situación seguía siendo tensa y no había cambiado en el teatro de operaciones albanés. El enemigo, en particular, ejercía una fuerte presión sobre el 11º Ejército. Su plan era, evidentemente, apoderarse de Valona y privar así a los italianos de su puerto más importante para el desembarco de suministros y reservas. Era cierto que el General Geloso había sido reforzado por fuerzas de la División Brennero que habían llegado después de Navidad y habían estado en acción en Tepelini. Pero en varios lugares los griegos habían logrado obtener la ventaja haciendo un hábil uso del terreno montañoso. El 3er Regimiento de Granaderos (3° Reggimento “Granatieri di Sardegna”), que desde el comienzo de la lucha había tenido sus tres batallones distribuidos con las Divisiones Centauro, Ferrara y Julia, ahora estaba reunido. Su oficial al mando, el Coronel (Enrico) Andreini, había sido herido y había sufrido grandes pérdidas aparte de esto.
El 03 de enero los ataques griegos los obligaron a poner en batalla a todos los hombres disponibles, incluso a los hombres de la compañía del cuartel general. En pocos minutos, cuatro comandantes de compañía cayeron cerca uno del otro junto a sus ametralladoras. Las cosas luego se calmaron para el regimiento. Cuando el 04 de enero un aumento repentino de la temperatura hizo que la nieve en las montañas se derritiera, fue necesario suspender temporalmente las operaciones. Sin embargo, éstas se reanudaron cuando poco después regresó el tiempo helado.
A fines de mes, el 9º Ejército tomó posesión de varias posiciones importantes en las montañas entre Devoli y el lago Ochrida. Todas estas batallas, sin embargo, sólo tuvieron importancia local. El clima todavía impedía llevar a cabo acciones ofensivas mayores. Las fuerzas aéreas italianas en Albania, bajo el mando del General Ranza, y el 4º Escuadrón Aéreo, cuya base de operaciones estaba en el sur de Italia, apoyaron la acción del ejército en la medida de lo posible.
El Comodoro D'Albiac estaba al mando de las fuerzas aéreas inglesas. Fuera de esto, el único apoyo que los griegos tenían de los ingleses era en forma de suministros de material y crédito financiero. Cuando, hacia fines de enero, el Primer Ministro griego, Metaxas, murió repentinamente, su muerte no afectó la moral de los griegos que gradualmente, a medida que obtenían nuevas armas, trajeron más reservas a la lucha y formaron nuevas unidades.
A principios de año, la situación seguía siendo tensa y no había cambiado en el teatro de operaciones albanés. El enemigo, en particular, ejercía una fuerte presión sobre el 11º Ejército. Su plan era, evidentemente, apoderarse de Valona y privar así a los italianos de su puerto más importante para el desembarco de suministros y reservas. Era cierto que el General Geloso había sido reforzado por fuerzas de la División Brennero que habían llegado después de Navidad y habían estado en acción en Tepelini. Pero en varios lugares los griegos habían logrado obtener la ventaja haciendo un hábil uso del terreno montañoso. El 3er Regimiento de Granaderos (3° Reggimento “Granatieri di Sardegna”), que desde el comienzo de la lucha había tenido sus tres batallones distribuidos con las Divisiones Centauro, Ferrara y Julia, ahora estaba reunido. Su oficial al mando, el Coronel (Enrico) Andreini, había sido herido y había sufrido grandes pérdidas aparte de esto.
El 03 de enero los ataques griegos los obligaron a poner en batalla a todos los hombres disponibles, incluso a los hombres de la compañía del cuartel general. En pocos minutos, cuatro comandantes de compañía cayeron cerca uno del otro junto a sus ametralladoras. Las cosas luego se calmaron para el regimiento. Cuando el 04 de enero un aumento repentino de la temperatura hizo que la nieve en las montañas se derritiera, fue necesario suspender temporalmente las operaciones. Sin embargo, éstas se reanudaron cuando poco después regresó el tiempo helado.
A fines de mes, el 9º Ejército tomó posesión de varias posiciones importantes en las montañas entre Devoli y el lago Ochrida. Todas estas batallas, sin embargo, sólo tuvieron importancia local. El clima todavía impedía llevar a cabo acciones ofensivas mayores. Las fuerzas aéreas italianas en Albania, bajo el mando del General Ranza, y el 4º Escuadrón Aéreo, cuya base de operaciones estaba en el sur de Italia, apoyaron la acción del ejército en la medida de lo posible.
El Comodoro D'Albiac estaba al mando de las fuerzas aéreas inglesas. Fuera de esto, el único apoyo que los griegos tenían de los ingleses era en forma de suministros de material y crédito financiero. Cuando, hacia fines de enero, el Primer Ministro griego, Metaxas, murió repentinamente, su muerte no afectó la moral de los griegos que gradualmente, a medida que obtenían nuevas armas, trajeron más reservas a la lucha y formaron nuevas unidades.
Fuente: "Griechische Angriffe in Albanien im Januar und Februar 1941," by Colonel Rudolf Ritter von Xylander, in Militär- Wochenblatt, 21 November 1941. Translated and condensed from the German in Military Review. April 1942.
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Re: La invasión italiana de Grecia
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Ofensivas griegas en Albania en enero-febrero de 1941.

Trazo continuo - Frente italiano en posición de ataque el 12 de febrero de 1941.
Trazo discontinuo - Frente italiano el 22 de febrero de 1941.
5.ª División (Cretense).
Fuente: "Griechische Angriffe in Albanien im Januar und Februar 1941," by Colonel Rudolf Ritter von Xylander, in Militär- Wochenblatt, 21 November 1941. Translated and condensed from the German in Military Review. April 1942.
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Ofensivas griegas en Albania en enero-febrero de 1941.
No fue hasta febrero cuando un clima más favorable permitió a los griegos lanzar una gran ofensiva dirigida nuevamente contra el 11º Ejército italiano. El centro del ataque estaba en el sector de Tepelini-Klisura, pero se extendió más allá por ambos lados, abarcando al XXV Cuerpo de Ejército italiano (incluido Tepelini), al VIII Cuerpo de Ejército (incluido Klisura) y también partes del IV Cuerpo de Ejército italiano.
El lecho del Vojusa, que fluye hacia el mar al norte de Tepelini, se estrecha hasta formar un profundo desfiladero de montaña en un terreno accidentado por encima de esta ciudad, que se extiende hasta Klisura en dirección este y luego sureste. También hay otro curso de agua, el Drino, que se origina en territorio griego y fluye en la misma dirección que las aguas del curso superior del Vojusa y desemboca en este último en Tepelini; también hay otro curso de agua de montaña más pequeño que desemboca en el Vojusa entre Tepelini y Klisura (más cerca de este último), a través del valle de Zagorie.
Hay caminos construidos a lo largo del curso de los valles del Vojusa y el Drino. El primero de ellos, a través de Argirocastro, era una amplia carretera que los italianos habían construido recientemente para el transporte de camiones. Las cadenas de montañas que se extienden de sureste a noroeste a ambos lados de los dos valles, descienden gradualmente en esta última dirección, luego abruptamente en las proximidades de esa parte del Vojusa entre Tepelini y Klisura.
Los italianos estaban en todas partes en posesión de las partes septentrionales de estas montañas, por lo tanto, tenían el Vojusa a sus espaldas. El camino en el valle del Vojusa era la única ruta buena por la que se podían llevar suministros al frente. La altitud del terreno que debía utilizarse en el combate estaba entre 1.200 y 1.800 metros (3.900 a 5.850 pies) sobre el nivel del mar. A menudo todavía estaba cubierto de nieve.
Desde los primeros días de febrero, los griegos habían intentado avanzar hacia las alturas entre los dos valles y en algunos lugares habían tenido éxito. Luego se habían visto obstaculizados en sus operaciones por la llegada de un clima tormentoso y lluvioso. El 13 de febrero, el General Papagos inició la ofensiva decisiva. Tenía dos objetivos en mente, la captura de Klisura y luego, en un punto posterior de sus operaciones, una ruptura de la posición italiana al este de Tepelini para provocar la caída del cruce de la carretera mediante una operación de cerco y luego avanzar hacia Valona en el país más llano al norte de allí.
El ataque a Klisura tuvo éxito. Los italianos se vieron obligados a evacuar la ciudad. Pero a poca distancia al norte de la ciudad, a lo largo de la carretera de Berat, el VIII Cuerpo de Ejército detuvo al enemigo con una resistencia tenaz y contraataques. El enemigo solo tuvo un éxito parcial en Tepelini. Pero los italianos en el centro se defendieron con la mayor tenacidad. El General Papagos había empleado tropas especialmente buenas en el ataque, aquí, entre los valles del Drino y Zagorie. Estaban compuestas por la 5º División cretense, cuyas reservas, formadas por montañeses, estaban especialmente preparadas para el combate en este lugar. Habían estado avanzando durante varios días y estaban bajo el mando del General Papastego.
Al este de esta división, otras tropas griegas habían logrado cruzar el Vojusa y avanzar hacia el norte. La 5º División recibió la orden de ampliar la brecha y girar hacia el sur, hacia Tepelini. Los griegos ya habían avanzado cinco kilómetros o unas tres millas en el centro. Informaron de la captura de 7.000 prisioneros. Si tenían éxito en entrar desde el norte y tomar la ciudad de Tepelini, podría ser posible una victoria considerable. La resistencia italiana y las dificultades del terreno obstaculizaron su avance hacia el norte. Por lo tanto, los objetivos de la 5º División eran de importancia decisiva.
El lecho del Vojusa, que fluye hacia el mar al norte de Tepelini, se estrecha hasta formar un profundo desfiladero de montaña en un terreno accidentado por encima de esta ciudad, que se extiende hasta Klisura en dirección este y luego sureste. También hay otro curso de agua, el Drino, que se origina en territorio griego y fluye en la misma dirección que las aguas del curso superior del Vojusa y desemboca en este último en Tepelini; también hay otro curso de agua de montaña más pequeño que desemboca en el Vojusa entre Tepelini y Klisura (más cerca de este último), a través del valle de Zagorie.
Hay caminos construidos a lo largo del curso de los valles del Vojusa y el Drino. El primero de ellos, a través de Argirocastro, era una amplia carretera que los italianos habían construido recientemente para el transporte de camiones. Las cadenas de montañas que se extienden de sureste a noroeste a ambos lados de los dos valles, descienden gradualmente en esta última dirección, luego abruptamente en las proximidades de esa parte del Vojusa entre Tepelini y Klisura.
Los italianos estaban en todas partes en posesión de las partes septentrionales de estas montañas, por lo tanto, tenían el Vojusa a sus espaldas. El camino en el valle del Vojusa era la única ruta buena por la que se podían llevar suministros al frente. La altitud del terreno que debía utilizarse en el combate estaba entre 1.200 y 1.800 metros (3.900 a 5.850 pies) sobre el nivel del mar. A menudo todavía estaba cubierto de nieve.
Desde los primeros días de febrero, los griegos habían intentado avanzar hacia las alturas entre los dos valles y en algunos lugares habían tenido éxito. Luego se habían visto obstaculizados en sus operaciones por la llegada de un clima tormentoso y lluvioso. El 13 de febrero, el General Papagos inició la ofensiva decisiva. Tenía dos objetivos en mente, la captura de Klisura y luego, en un punto posterior de sus operaciones, una ruptura de la posición italiana al este de Tepelini para provocar la caída del cruce de la carretera mediante una operación de cerco y luego avanzar hacia Valona en el país más llano al norte de allí.
El ataque a Klisura tuvo éxito. Los italianos se vieron obligados a evacuar la ciudad. Pero a poca distancia al norte de la ciudad, a lo largo de la carretera de Berat, el VIII Cuerpo de Ejército detuvo al enemigo con una resistencia tenaz y contraataques. El enemigo solo tuvo un éxito parcial en Tepelini. Pero los italianos en el centro se defendieron con la mayor tenacidad. El General Papagos había empleado tropas especialmente buenas en el ataque, aquí, entre los valles del Drino y Zagorie. Estaban compuestas por la 5º División cretense, cuyas reservas, formadas por montañeses, estaban especialmente preparadas para el combate en este lugar. Habían estado avanzando durante varios días y estaban bajo el mando del General Papastego.
Al este de esta división, otras tropas griegas habían logrado cruzar el Vojusa y avanzar hacia el norte. La 5º División recibió la orden de ampliar la brecha y girar hacia el sur, hacia Tepelini. Los griegos ya habían avanzado cinco kilómetros o unas tres millas en el centro. Informaron de la captura de 7.000 prisioneros. Si tenían éxito en entrar desde el norte y tomar la ciudad de Tepelini, podría ser posible una victoria considerable. La resistencia italiana y las dificultades del terreno obstaculizaron su avance hacia el norte. Por lo tanto, los objetivos de la 5º División eran de importancia decisiva.

Trazo continuo - Frente italiano en posición de ataque el 12 de febrero de 1941.
Trazo discontinuo - Frente italiano el 22 de febrero de 1941.
5.ª División (Cretense).
Fuente: "Griechische Angriffe in Albanien im Januar und Februar 1941," by Colonel Rudolf Ritter von Xylander, in Militär- Wochenblatt, 21 November 1941. Translated and condensed from the German in Military Review. April 1942.
Saludos. Raúl M
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Ofensivas griegas en Albania en enero-febrero de 1941.
Fuente: "Griechische Angriffe in Albanien im Januar und Februar 1941," by Colonel Rudolf Ritter von Xylander, in Militär- Wochenblatt, 21 November 1941. Translated and condensed from the German in Military Review. April 1942.
Es todo. Saludos. Raúl M
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Ofensivas griegas en Albania en enero-febrero de 1941.
Frente a ella se encontraba la División Sforzesca de los italianos, formada por los Regimientos de Infantería 53º y 54º y el Regimiento de Artillería de Campaña 17 en tres secciones y reforzada por los restos de los batallones de montaña "Bozen", "Val Eismon" y "Servino" (Matterhorn), que llevaban mucho tiempo combatiendo, así como por el grupo de camisas negras "Galbiati" con sus batallones 8º, 16º y 29º. Después de la ruptura, la división ocupó una posición semicircular alrededor de los griegos. Mediante el empleo de un gran número de reservas, logró detener el avance griego el día 13.
Durante estas operaciones, la colina 1178 al este de Damiz cambió de manos repetidamente. La situación era aún más crítica el 14 de febrero. A pesar de que las unidades de montaña del 17º Regimiento de Artillería de Campaña lucharon con gran valor, el 3º Batallón perdió seis cañones por impactos directos y el 2º Batallón sufrió grandes bajas; los griegos capturaron la colina. Sólo un ataque de un batallón del 53º Regimiento de Infantería, que estaba realizando un contraataque contra ellos, detuvo su avance.
El 15 y el 16 de febrero, el enemigo obtuvo más éxitos locales y capturó otras varias alturas. Sin embargo, durante la noche anterior al 17, comenzaron a mostrar signos de debilidad y, cuando en la mañana del 17, un ataque griego contra el debilitado 3º Batallón del 53º Regimiento, cuyo mando herido había sufrido una segunda y mortal herida, fracasó a pesar de los refuerzos, el peligro no se evitó en este lugar. Más al norte, un contraataque infructuoso de los cazadores de montaña de Bolzano fue seguido, por cierto, por un decidido ataque griego que sólo fue detenido por el esfuerzo de dos compañías del 54º Regimiento de Infantería, que estaban en reserva. Esto puso fin a ataques de una magnitud considerable también en esta zona.
Cuando el 18 llegó el mal tiempo con lluvia y frío, la fuerza de las cinco divisiones griegas estaba destrozada. Ya habían perdido 4.000 hombres. Su último ataque contra la colina 1178 fue rechazado la mañana del 21 por el 3º Batallón del 54º Regimiento y el 29º Batallón de Camisas Negras. A partir del 22 de febrero, la batalla podía considerarse terminada en todo el frente, aunque no fue hasta el 28 cuando se apaciguó la lucha.
Durante la última semana, lo único que preocupaba a los italianos era que el puente militar sobre el Vojusa en Tepelini, por el que debían transportarse todos los suministros para los 20.000 hombres del XXV Cuerpo de Ejército, fue arrastrado por las aguas crecidas. Sólo tenían comida para un día y un poco de munición. Se hizo necesario traer suministros por caminos de montaña desde Berat, excepto lo que se trajo en avión. La línea de suministro se cortó el día 23 y no fue hasta el 27 que se reemplazó el puente.
En su comunicado del 25 de febrero, los griegos declararon que habían capturado a 550 oficiales y 25.000 hombres. Esto era una exageración. Pero independientemente de esta declaración, la pequeña cantidad de terreno ganado por los griegos no había sido de ninguna utilidad para ellos. El 1° de marzo, el enemigo tomó la iniciativa.
Durante estas operaciones, la colina 1178 al este de Damiz cambió de manos repetidamente. La situación era aún más crítica el 14 de febrero. A pesar de que las unidades de montaña del 17º Regimiento de Artillería de Campaña lucharon con gran valor, el 3º Batallón perdió seis cañones por impactos directos y el 2º Batallón sufrió grandes bajas; los griegos capturaron la colina. Sólo un ataque de un batallón del 53º Regimiento de Infantería, que estaba realizando un contraataque contra ellos, detuvo su avance.
El 15 y el 16 de febrero, el enemigo obtuvo más éxitos locales y capturó otras varias alturas. Sin embargo, durante la noche anterior al 17, comenzaron a mostrar signos de debilidad y, cuando en la mañana del 17, un ataque griego contra el debilitado 3º Batallón del 53º Regimiento, cuyo mando herido había sufrido una segunda y mortal herida, fracasó a pesar de los refuerzos, el peligro no se evitó en este lugar. Más al norte, un contraataque infructuoso de los cazadores de montaña de Bolzano fue seguido, por cierto, por un decidido ataque griego que sólo fue detenido por el esfuerzo de dos compañías del 54º Regimiento de Infantería, que estaban en reserva. Esto puso fin a ataques de una magnitud considerable también en esta zona.
Cuando el 18 llegó el mal tiempo con lluvia y frío, la fuerza de las cinco divisiones griegas estaba destrozada. Ya habían perdido 4.000 hombres. Su último ataque contra la colina 1178 fue rechazado la mañana del 21 por el 3º Batallón del 54º Regimiento y el 29º Batallón de Camisas Negras. A partir del 22 de febrero, la batalla podía considerarse terminada en todo el frente, aunque no fue hasta el 28 cuando se apaciguó la lucha.
Durante la última semana, lo único que preocupaba a los italianos era que el puente militar sobre el Vojusa en Tepelini, por el que debían transportarse todos los suministros para los 20.000 hombres del XXV Cuerpo de Ejército, fue arrastrado por las aguas crecidas. Sólo tenían comida para un día y un poco de munición. Se hizo necesario traer suministros por caminos de montaña desde Berat, excepto lo que se trajo en avión. La línea de suministro se cortó el día 23 y no fue hasta el 27 que se reemplazó el puente.
En su comunicado del 25 de febrero, los griegos declararon que habían capturado a 550 oficiales y 25.000 hombres. Esto era una exageración. Pero independientemente de esta declaración, la pequeña cantidad de terreno ganado por los griegos no había sido de ninguna utilidad para ellos. El 1° de marzo, el enemigo tomó la iniciativa.
Fuente: "Griechische Angriffe in Albanien im Januar und Februar 1941," by Colonel Rudolf Ritter von Xylander, in Militär- Wochenblatt, 21 November 1941. Translated and condensed from the German in Military Review. April 1942.
Es todo. Saludos. Raúl M
Irse a pique, antes que arriar el pabellón. Alte G. Brown.
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