Por cierto: desconocía por qué acción de guerra mi abuelo recibió la María Cristina, salvo por la tradición familiar que hablaba del salvamento de un compañero herido cuando los moros (ahora políticamente llamados “ciudadanos magrebies”) venían dando. Bien, pues como que junto a las medallas he recibido también documentación, descubro que le concedieron la Cristina por haberse distinguido en el combate de Afrau de 15 de agosto de 1924, como puede leerse en la carta de felicitación que le envió su antiguo teniente de compañía y que estaba al mando en aquella facción. Esta carta muestra también QUE LA CRISTINA ERA PENSIONADA
Precisamente en su hoja de servicio figura que, estando de guarnición en Dar-Quebdani participó en dicho combate con uno de los dos batallones del regimiento Melilla 59 “en la columna de la derecha mandada por el coronel Alfredo Coronel”.
Bien, hagamos un poco de historia del momento. Tras el desastre de Annual no se pudo recuperar los territorios conquistados por los moros hasta el desembarco de Alhucemas de 1925, Entretanto y con una estrategia defensiva se trata de conservar lo que aún permanecía en manos españolas. Todo el año 1924 fue de hostigamiento por parte de la cábilas a los puestos avanzados, como por ejemplo el de Afrau que en el verano de dicho año aparecía sitiado, por lo que se organizó una expedición desde Dar-Quebdani para liberar la posición, en la que participaron tropas indígenas de la Mehal-la, el regimiento Melilla 59 y el regimiento Mixto de Artillería. Las columnas tuvieron apoyo aéreo y naval.
Foto tomada de Google Earth
En el ABC de 19 de agosto de 1924 hay una crónica sobre esta operación, en ella se destaca la actuación de la tropa del rgto 59. Ahí debió ser donde mi querido abuelillo ganó su Cristina.
Luego los acontecimientos se precipitaron y sirvió en el bando republicano en el que ascendió a mayor (comandante). Todos los documentos que conservo de esa época hablan de él como “indiferente políticamente” Por eso murió en 1980 cobrando su retiro de alférez (que es el grado que poseía en 1936 y que los vencedores le reconocieron después de la guerra.
El único documento de concesión que se conserva de mi abuelo es el de la medalla de los Ayuntamientos.
Por último he querido colocar sobre su uniforme las condecoraciones por el mismo orden que en su foto.
