He interrumpido mi destierro en la playa durante un par de días para hacer unas cosas en la ciudad, y así aprovecho para enseñar mis nuevas incorporaciones. Verano no es un periodo sencillo para fichajes, la paga extra cada vez es menos paga, y menos extra, y hay muchos gastos imprevistos. Pero las ocasiones hay que aprovecharlas.
Para la colección de pasadores de gala de la Gran Guerra he añadido éste de cinco piezas. Perteneció a un miembro del Landwehr prusiano, la milicia territorial de reserva. Cada uno de los cuatro reinos alemanes tenía su propio Landwehr, y su excelente preparación (ríete tú de los actuales reservistas españoles, que no dejan de ser unos prejubilados con ganas de jugar a boy-scouts una vez al año) fue una de las claves del fulgurante arranque bélico de Alemania en el Frente Occidental. Durante la guerra se formaron 34 divisiones del Landwehr, de las cuales dos eran de Baviera, dos de Württemberg y tres de Sajonia. El resto, prusianas.
El soldado de obtuvo las condecoraciones de esta pasador permaneció en la retaguardia realizando las tareas propias (intendencia, sanidad, veterinario, administrativo, ferroviario....) de los acreedores de dos de ellas:
- Cruz al Mérito por la Asistencia en la Guerra, del reino de Prusia
- Condecoración de Honor a la Asistencia en la Guerra, del Gran Ducado de Hesse. Nótese que lleva grabadas en el anverso las iniciales de los Grandes Duques (Ernesto Luis, y Eleonora)
Su Cruz de Honor, como corresponde, carece de espadas. Vemos también que obtuvo la Medalla por Largo Servicio en el Landwehr prusiano de Segunda Clase. Esta pequeña medalla (contrasta con las otorgadas a los miembros del ejército regular por su tamaño) se concedía a todos aquellos miembros del servicio que permaneciesen al menos tres meses en campaña. La última condecoración es la Medalla del Centenario de Guillermo I, entregada en 1897 a los componentes del Ejército Prusiano. Era, por tanto, un hombre ya maduro durante la Primera Guerra mundial, con al menos 17 años de experiencia militar previa.
Me hice con este pasador porque me parece interesante la labor de retaguardia que se lleva a cabo en cualquier guerra, siempre ignorada pero importantísima. Estéticamente, el despliegue de colores de las cintas también me animó a adquirirlo.