Terminadas las fatigosas semanas en Escocia, venía la instrucción en academias especiales, situadas en románticas fincas campesinas. Aquí se les ejercitaba en todas las modalidades de la lucha cuerpo a cuerpo. Esta formación comprendía, naturalmente un cursillo de judo, a cargo de un grupo de instructores que habían prestado servicio de policías en el Lejano Oriente. El recluta aprendía los principio de la ley de la palanca y las zonas más vulnerables del cuerpo humano; también el combate sin armas y a dar "muerte silenciosa", es decir, acabar con la víctima sin que esta realizé ningún ruido; se le enseñaba, además, el karate y el modo de convertir un instrumento mortal a un bastón o un paraguas.
Además del entrenamiento sin armas,, se les daba un curso de sabotaje industrial, en el que aprendían a utilizar el explosivo adecuado y también a clasifícarlo de forma conveniente a tenor de las necesidades del momento, para lograr el máximo efecto destructor con la menor cantidad posible de material explosivo.
"Se ensayó el acceso a zonas industriales bien camufladas y se confió la labor de instruir a los reclutas del SOE, a ex ladrones especializados en forzar cajas de caudales. También se les adiestró en el sabotaje del trafico ferroviario enemigo, primero con locomotoras simuladas y, después con autenticas, cedidas por los ferrocarriles británicos, enseñándoles a situar las cargas explosivas en los puntos más sensibles de las máquinas. No se les olvidó instruirles en la destrucción de las subcentrales eléctricas de la red ferroviaria, al principio en modelos a escala natural, luego en instalaciones verdaderas, puestas a disposición del SOE. Asimismo, realizaron prácticas de sabotaje contra aviones, utilizando modelos para empezar, y después, aparatos cedidos por la RAF, capturados a los alemanes.
"Los reclutas del SOE también eran entrenados para atacar columnas acorazadas enemigas, y se les enseñaban los métodos más eficaces para tenderles celadas. Se les enseñaba a liquidar individuos aislados en viviendas, calles y vagones de ferrocarril, cursos técnicos sobre la organización políciaco---militar, sístemas administrativo y legislativo, aplicados a los territorios ocupados por los alemanes, así como los distintivos de la policía y del partido nazi.
"Otra preocupación importante era que los reclutas fueran tiradores de primerísima categoría, expertos en el manejo de toda clase de armas de fuego y capaces de enseñar a grupos de resistentes. A medida de que el adiestramiento progresaba manejaban fusiles, revólveres, pistolas, metralletas stern, Bren, Bazokas y, a partir de 1944, utilizaron con frecuencia los Piat, equivalente inglés de la bomba antitanque alemana"
" Al propio tiempo , el agente debía conocer el material alemán capturado por los elementos de la resistencia, pertenecientes a las diversas naciones europeas ocupadas, así como neutralizar los numerosos tipos de minas empleadas por el enemigo y luego utilizarlas para sus fines".
"Por lo que respecta a la codificación de mensajes y servicios de transmisión, solo se impartía a unos pocos agentes a fin de incorporarlos a los grupos como radiotelegrafistas o bien para trabajar en solitario.. El departamento técnico del SOE, construyó un aparato emisor---receptor, tipo Mark 11, que cabía en el interior de una maleta de viaje ordinaria. Pesaba 14 kilos en total y su alcance era de 2500 kilometros"
continuara


