
Fuente: United States Holocaust Museum
Cuando el guetto de Varsovia fue clausurado en noviembre de 1940, detrás de sus muros de 3 metros de altura, y sus puertas vigiladas se hacinaban casi medio millón de judíos. Fue un paso más hacia la muerte de los judíos del Reich y de los territorios ocupados.

Judíos levantando el muro del guetto
Fuente: (www.jewishvirtuallibrary.org)
Con su propiedad confiscada y luciendo brazaletes distintivos, los habitantes del guetto (casi un tercio de la población de Varsovia a los que se sumaban judíos procedentes de otras partes de Polonia) habían sido instalados a la fuerza en un área urbana inferior al tres por cierto del total de la superficie. Los alemanes justificaron cínicamente el confinamiento coma cuarentena para evitar la difusión del tifus y de la fiebre tifoidea. De hecho, estas enfermedades habían azotado Varsovia después de la ocupación en 1939, pero su amenaza había menguado desde entonces. De todas maneras, entre los confines del guetto superpoblado se recrudecieron las epidemias debido a los efectos combinados de una higiene deficiente y una escasez casi total de comida, petróleo y medicinas.





