En temas anteriores mencioné las dos políticas de Washington para la Argentina, las distintas perspectivas entre el Foreign Office (FO) y el Departamento de Estado (DE) dirigido por Hull y las tensiones en las relaciones triangulares anglo-argentino-estadounidenses. En particular en uno reciente hice referencia de manera breve al desempeño muy poco apegado a la conducta diplomática del embajador Spruille Braden en Buenos Aires y sus consecuencias en el proceso político local.
Aquí me propongo explicar con más detalle las dos líneas de los Estados Unidos como introducción a la gestión de Braden, el paso de este funcionario por la embajada en la Argentina, la posterior tarea al frente de la Subsecretaría de Asuntos Latinoamericanos en el DE, y la reacción británica ante la política de la línea dura norteamericana impulsada al extremo por Braden. Para lo último copiaré fragmentos de los análisis de la burocracia británica, los que además mostraran los motivos subyacentes de este sector estadounidense. Creo que la sagacidad de los informes ingleses me eximirá de presentar más elementos, no obstante ello, por supuesto, en el texto estarán otros datos y mis impresiones personales.
Considero que en este período, correspondiente al final de la guerra y el inicio de la posguerra, se torna más tangible la hostilidad internacional norteamericana hacia la nación platense, en circunstancias en que paradójicamente los gobiernos de Estados Unidos y Argentina tenían motivos para el acercamiento, el que al final del proceso prevalecerá, aunque con contradicciones.
Al final del texto trataré de explicar ciertas consecuencias de la actuación de Braden todavía observables en mitos del ambiente político-cultural argentino y también en el público internacional. Si bien el desempeño del funcionario no fue el factor decisivo en las posiciones de los actores de 1945-1946, sin duda el esfuerzo de Braden en combatir a Perón fortaleció a todas ellas, y los mitos son ecos de aquella época.

El embajador británico David Kelly con su colega estadounidense Spruille Braden.
Kelly fue un agudo crítico de la política hostil de Washington.
Fuente: http://www.life.com/image/50626586
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Continúa, próximo capítulo: Las dos líneas de Washington.


