Relaciones entre el partido nacionalsocialista y el ejército
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- Patito Feo
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Relaciones entre el partido nacionalsocialista y el ejército
No he podido estudiar el foro como se merece, asi que pido disculpas si me entremeto e interrumpo, pero necesito saber todo lo relativo a la mision que el capitan Jünger realizaba para el cuartel general en Paris,que segun se deduce de la lectura de sus maravillosos diarios, tenia que ver con la redaccion de actas sobre las complicadas relaciones entre nazis y militares. Vuestros comentarios sobre asuntos derivados de gran interes como pueden ser la amistad entre Speidel , Jünger y los Stülpnagel, la supervivencia de los dos primeros al atentado de julio o la visita de Jünger al frente del este, me llenarian de gozo y agradecimiento
Re: Relaciones entre el partido nacionalsocialista y el ejér
¡Hola a todos!
La víspera del comienzo de la guerra, 30 de agosto de 1939, vio a Jünger desplegado y recibiendo un telegrama del OB Brauchitsch, que lo promocionaba a capitán de la 2ª Compañía del 287 Regimiento. Jünger comentó que Ares no se había olvidado de él. Poco antes de ejecutarse Amarillo, se le comisionó para entrenar pelotones de tropas de asalto de las compañías de su regimiento.
En París, Jünger asumió oficialmente su puesto como personal del Befehlshaber Otto von Stülpnagel en abril de 1941. Su cometido en esta primera etapa (abril de 1941 a octubre de 1942) incluía "ejercicios historiográficos, aunque con tiempo y oportunidad para dedicarse a su propio trabajo" (1). En su segunda etapa (febrero de 1943 a agosto de 1944) estuvo asignado al Abteilung IC del estado mayor del Befehlshaber (el primo de Otto, Karl Heinrich, desde febrero de 1942). El grupo de Jünger, IC/I, estaba al cargo de la censura, traducciones e interpretaciones de las transmisiones de radio extranjeras. Aunque alojada en cualquier otra parte, la mayoría del personal de este departamento trabajaba en el Hotel Majestic, en el 19 de la Avenue Kléber, pero Jünger vivía en el Hotel Raphael, ante el Majestic, en la Avenue des Portugais.
La estancia de los Stülpnagel como gobernadores militares de París fue bien diferente, y la relación de Jünger con ellos también. Otto parece ser que era una persona menos cultivada que su primo, y podía llegar a ser muy duro. Karl Heinrich era ya otro espíritu, aunque débil, y opuesto a Hitler y el nazismo. Además, durante la comisión de Otto las tropas de la SD y SS estaban sujetas a su autoridad como gobernador militar, y claro, todos los actos de represalias que éstas llevaron a cabo contra la población parisina caían nominalmente bajo la responsabilidad de Otto. En cambio, con Karl Heinrich, la SD y SS fueron puestas bajo el mando directo de un oficial de estos cuerpos (Oberg, creo recordar que era su apellido), y de esta forma, nominalmente, Karl Heinrich no tuvo nada que ver con los actos de represalias. Jünger, por supuesto, se llevó mucho mejor con Karl Heinrich Stülpnagel que con su primo. Karl lo enteró de los detalles del intento de asesinato de Hitler al día siguiente del mismo, y culpó a Hofacker y el jefe de estado mayor de Karl de no haber enterado a su superior de que el atentado se iba a ejecutar el 20 de julio. Es evidente que Jünger desconocía la propia incertiduembre de Stauffenberg y sus intentos frustrados anteriores.
Con quien más congenió Jünger fue con Hans Speidel, que fue jefe de estado mayor de Otto y guía de Hitler en su paseo triunfal por París en 1940. Speidel era otro intelectual como Jünger. Estuvo en París hasta marzo de 1942 (fecha en que fue destinado como jefe del EM del 5. Armee en el Frente Oriental), y regresó en abril de 1944 como jefe de EM de Rommel. Precisamente, Speidel enteró a Rommel del pensamiento de Jünger, que deseaba poner fin a la guerra y construir Alemania bajo los auspicios cristianos. En esa época los conspiradores (todos) tenían demasiados sueños religiosos e ideológicos, me imagino que el producto lógico (en un espíritu sensible) del abismo inmoral en que se habían sumido con Hitler, queriéndolo o no.
Speidel informó a Júnger el 24 de junio de 1944 del encuentro que el 17 de ese mes habían mantenido Rundstedt-Rommel con Hitler en Soissons. Kniébolo (como llamaba Jünger a Hitler) parecía, según el intelectual, que se había convertido en un viejo decrépito que todavía estaba esperando que, como en otras ocasiones de gran dificultad, el destino acudiese en su ayuda. Pero, según Jünger, estaba dispuesto a inmolar a Alemania en aras de su locura wagneriana.
Dada la estrecha relación de Jünger con los conspiradores de París, todavía es hoy un misterio que no hubiese sido liquidado por los nazis, al igual que la mayor parte de sus "colegas". Según su testimonio de posguerra, Hitler era capaz de hacer compartimentos estancos en su memoria para olvidar aquellas cosas con las que no quería lidiar. Cuando Jünger publicó en 1939 (si recuerdo bien) su Auf den Marmorklippen, que contenía no pocas críticas contra los nazis, los jerifaltes del Partido quisieron arrestarlo, pero Hitler lo prohibió terminantemente. La suerte de Jünger permanece, en mi opinión, como un misterio (al igual que la de Speidel), y la respuesta se la habrá llevado Hitler al infierno.
Junger abandonó París el lunes 14 de agosto de 1944 y pasó el resto del mes estacionado en Sant-Dié en Alsacia, no muy lejos del campo de concentración Le Struthof y del lugar donde por primera vez había visto combate en la IGM. El 4 de septiembre llegó a Kirchhorst, donde encontró su casa y la ciudad abarrotadas de refugiados que llegaban del este. El 20 de octubre de 1944 supo de la orden que lo daba de baja deshonrosamente de la Wehrmacht (su baja formal tuvo lugar el 27 de octubre en Bothfeld), y quizás entonces debió sentirse tremendamente inquieto, pues a Speidel lo habían arrestado el mes anterior.
Quien esté interesado en conocer el pensamiento de Jünger y sus destinos durante la IIGM tiene una buena fuente en el libro al que hace referencia mi nota (1):
Thomas R. Nevin, Ernst Jünger and Germany: Into the Abyss, 1914-1945 (1996 Duke University Press).
Saludos cordiales
José Luis
No entiendo muy bien las razones que te han llevado a titular de tal forma este topic con respecto a Jünger, pues éste no era hombre del partido, ni mucho menos un admirador de Hitler, al margen de sus devaneos intelectuales y su crítica feroz de Weimar.Patito Feo escribió:No he podido estudiar el foro como se merece, asi que pido disculpas si me entremeto e interrumpo, pero necesito saber todo lo relativo a la mision que el capitan Jünger realizaba para el cuartel general en Paris,que segun se deduce de la lectura de sus maravillosos diarios, tenia que ver con la redaccion de actas sobre las complicadas relaciones entre nazis y militares. Vuestros comentarios sobre asuntos derivados de gran interes como pueden ser la amistad entre Speidel , Jünger y los Stülpnagel, la supervivencia de los dos primeros al atentado de julio o la visita de Jünger al frente del este, me llenarian de gozo y agradecimiento
La víspera del comienzo de la guerra, 30 de agosto de 1939, vio a Jünger desplegado y recibiendo un telegrama del OB Brauchitsch, que lo promocionaba a capitán de la 2ª Compañía del 287 Regimiento. Jünger comentó que Ares no se había olvidado de él. Poco antes de ejecutarse Amarillo, se le comisionó para entrenar pelotones de tropas de asalto de las compañías de su regimiento.
En París, Jünger asumió oficialmente su puesto como personal del Befehlshaber Otto von Stülpnagel en abril de 1941. Su cometido en esta primera etapa (abril de 1941 a octubre de 1942) incluía "ejercicios historiográficos, aunque con tiempo y oportunidad para dedicarse a su propio trabajo" (1). En su segunda etapa (febrero de 1943 a agosto de 1944) estuvo asignado al Abteilung IC del estado mayor del Befehlshaber (el primo de Otto, Karl Heinrich, desde febrero de 1942). El grupo de Jünger, IC/I, estaba al cargo de la censura, traducciones e interpretaciones de las transmisiones de radio extranjeras. Aunque alojada en cualquier otra parte, la mayoría del personal de este departamento trabajaba en el Hotel Majestic, en el 19 de la Avenue Kléber, pero Jünger vivía en el Hotel Raphael, ante el Majestic, en la Avenue des Portugais.
La estancia de los Stülpnagel como gobernadores militares de París fue bien diferente, y la relación de Jünger con ellos también. Otto parece ser que era una persona menos cultivada que su primo, y podía llegar a ser muy duro. Karl Heinrich era ya otro espíritu, aunque débil, y opuesto a Hitler y el nazismo. Además, durante la comisión de Otto las tropas de la SD y SS estaban sujetas a su autoridad como gobernador militar, y claro, todos los actos de represalias que éstas llevaron a cabo contra la población parisina caían nominalmente bajo la responsabilidad de Otto. En cambio, con Karl Heinrich, la SD y SS fueron puestas bajo el mando directo de un oficial de estos cuerpos (Oberg, creo recordar que era su apellido), y de esta forma, nominalmente, Karl Heinrich no tuvo nada que ver con los actos de represalias. Jünger, por supuesto, se llevó mucho mejor con Karl Heinrich Stülpnagel que con su primo. Karl lo enteró de los detalles del intento de asesinato de Hitler al día siguiente del mismo, y culpó a Hofacker y el jefe de estado mayor de Karl de no haber enterado a su superior de que el atentado se iba a ejecutar el 20 de julio. Es evidente que Jünger desconocía la propia incertiduembre de Stauffenberg y sus intentos frustrados anteriores.
Con quien más congenió Jünger fue con Hans Speidel, que fue jefe de estado mayor de Otto y guía de Hitler en su paseo triunfal por París en 1940. Speidel era otro intelectual como Jünger. Estuvo en París hasta marzo de 1942 (fecha en que fue destinado como jefe del EM del 5. Armee en el Frente Oriental), y regresó en abril de 1944 como jefe de EM de Rommel. Precisamente, Speidel enteró a Rommel del pensamiento de Jünger, que deseaba poner fin a la guerra y construir Alemania bajo los auspicios cristianos. En esa época los conspiradores (todos) tenían demasiados sueños religiosos e ideológicos, me imagino que el producto lógico (en un espíritu sensible) del abismo inmoral en que se habían sumido con Hitler, queriéndolo o no.
Speidel informó a Júnger el 24 de junio de 1944 del encuentro que el 17 de ese mes habían mantenido Rundstedt-Rommel con Hitler en Soissons. Kniébolo (como llamaba Jünger a Hitler) parecía, según el intelectual, que se había convertido en un viejo decrépito que todavía estaba esperando que, como en otras ocasiones de gran dificultad, el destino acudiese en su ayuda. Pero, según Jünger, estaba dispuesto a inmolar a Alemania en aras de su locura wagneriana.
Dada la estrecha relación de Jünger con los conspiradores de París, todavía es hoy un misterio que no hubiese sido liquidado por los nazis, al igual que la mayor parte de sus "colegas". Según su testimonio de posguerra, Hitler era capaz de hacer compartimentos estancos en su memoria para olvidar aquellas cosas con las que no quería lidiar. Cuando Jünger publicó en 1939 (si recuerdo bien) su Auf den Marmorklippen, que contenía no pocas críticas contra los nazis, los jerifaltes del Partido quisieron arrestarlo, pero Hitler lo prohibió terminantemente. La suerte de Jünger permanece, en mi opinión, como un misterio (al igual que la de Speidel), y la respuesta se la habrá llevado Hitler al infierno.
Junger abandonó París el lunes 14 de agosto de 1944 y pasó el resto del mes estacionado en Sant-Dié en Alsacia, no muy lejos del campo de concentración Le Struthof y del lugar donde por primera vez había visto combate en la IGM. El 4 de septiembre llegó a Kirchhorst, donde encontró su casa y la ciudad abarrotadas de refugiados que llegaban del este. El 20 de octubre de 1944 supo de la orden que lo daba de baja deshonrosamente de la Wehrmacht (su baja formal tuvo lugar el 27 de octubre en Bothfeld), y quizás entonces debió sentirse tremendamente inquieto, pues a Speidel lo habían arrestado el mes anterior.
Quien esté interesado en conocer el pensamiento de Jünger y sus destinos durante la IIGM tiene una buena fuente en el libro al que hace referencia mi nota (1):
Thomas R. Nevin, Ernst Jünger and Germany: Into the Abyss, 1914-1945 (1996 Duke University Press).
Saludos cordiales
José Luis
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)
- Patito Feo
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hola a todos! permitid que me dirija personalmente al admirado Josè Luìs para tratar de aclarar "las razones que te han llevado a titular de tal forma este topic con respecto a Jünger...". En realidad, me encantaria abrir uno dedicado al maestro, al que aprecio por encima de casi cualquier otro,pero las razones se desprenden de la lectura de los diarios de la 2GM en la version española de D. Andrès Sànchez Pascual, en los que el autor, por un prurito de lealtad al ejercito, pasa de puntillas sobre la naturaleza de su mision en Paris.Sin embargo deducimos que su destino responde a la proteccion que le dispensan circulos militares de intelectuales conservadores con fuertes conexiones con el atentado de julio del 44 y que de algùn modo, se registraban las relaciones entre los poderosos rivales Wehrmacht-SS, tarea en la que en algun grado participo Jünger. Es este el terreno en que pedia que se me guiase.Por supuesto Jünger no era hombre de partido sino que, al contrario, tomaba en serio el papel de "hombre libre", aunque no se deben desdeñar ni el respeto que Hitler sentia por la "pour le merite" que aquel habia ganado en la guerra del catorce, ni tampoco la hostilidad manifiesta del partido despues de años de desdenes por parte del autor de "Tempestades de acero".
Muchas gracias, Jose luis, por tu atencion y por la bibliografia, aunque por desgracia mi inglès es aùn peor que mi español.
Muchas gracias, Jose luis, por tu atencion y por la bibliografia, aunque por desgracia mi inglès es aùn peor que mi español.
¡Hola a todos!
).
Deduces bien, aunque a Jünger lo salvó (de las garras de la Gestapo en 1939) realmente Hitler. En París encontró la protección de los altos mandos militares del círculo de KH Stülpnagel y, antes, de algunos de los miembros de la SD, como Best (un amigo de su jeventud), que trabajaba cerca de su despacho.
La relación del Partido con la Wehrmacht fue compleja y cambiante a lo largo de los doce años largos que duró el régimen nazi. En realidad, no deberíamos emplear el término Wehrmacht, sino el Reichsheer del Reichswehr y el Heer de la Wehrmacht, y aún así, fuera de sus órganos de representación, Heeresleitung y OKH respectivamente, la relación del Partido se diluye entre las relaciones de líderes del Partido y mandos del Reichsheer-Heer. Y contra lo que pueda parecer a primera vista, en 1944 había de todo entre el Partido y los mandos del ejército, e incluso entre la SS y estos últimos. El curso de la guerra explica esta variedad, desde el perfecto entendimiento hasta la delación y la persecución (sobre todo a raíz del atentado frustrado contra Hitler del 20J).
Jünger se sintió bastante seguro entre el círculo de conspiradores en torno a KH Stülpnagel, con los que se reunía en el salón del Hotel George V, donde por cierto residía Hans Speidel. La coartada era sencilla: KH Stülpnagel y Hans Speidel eran dos intelectuales, amantes de la historia y del arte, conocedores de idiomas, y cultivadores de la compañía de artistas y escritores. Así que en el Hotel George V se reunía este grupo elitista que, además de Jünger, incluía a Walter Bargatzky (administrador legal), el malogrado Oberstleutnant Caesar von Hofacker, que lideraba la conexión de Stülpnagel con Beck y Goerdeler, y Fritz Dietlof Graf von Schulenberg, que actuaba de enlace confidencial entre el Hotel George V y el Círculo de Kreisau (Moltke). También estaban los oficiales del ejército Horst Grüninger y Rolf Pauls, y los escritores y periodistas Friedrich Sieburg, Clemens Graf Podewils, Dolf Sternberger, Nicky von Grote, y Gerhard Nebel (1).
Sin embargo, Jünger no conocía los detalles del plan de asesinato del conde Stauffenberg, sólo la idea, que no compartía. Prefería, al igual que Rommel, el arresto de Hitler y de los líderes del Partido. Precisamente, su ensayo Der Friede: Ein Wort an die Jugend Europas, ein Wort an die Jugend der Welt (La Paz: Una Palabra para la Juventud de Europa, una Palabra para la Juventud del Mundo) parte de la premisa del arresto de Hitler en el cuartel general de Rommel en La Roche-Guyon y la rendición de Rommel a los aliados occidentales (el llamado plan Westlösung). Según sus propias declaraciones, Jünger comenzó a escribir este ensayo en 1941, luego lo destruyó, y, dos años más tarde, comenzó a revisarlo y completarlo en 1943-44. Pero no fue publicado hasta 1946 en Amsterdam y 1949 en Alemania. No he leído este ensayo, sólo lo conozco por referencias. Benno Ziegler, amigo de Jünger, intentó publicarlo en mayo de 1945, pero no obtuvo el parabien de las autoridades estadounidenses; sin embargo, una imprenta secreta de Marburg comenzó a distribuir copias del libro hasta que fue intervenida por la policía militar, que descubrió que el editor era un antiguo líder de las Juventudes Hitlerianas, por lo que Der Friede se asoció con el movimiento Wehrwolf, siendo una de las razones por las que Jünger pasó a engrosar la lista negra de americanos y británicos. En el verano de 1946 los periódicos americanos publicaron que habían sido asaltadas las oficinas de Action Francaise, donde se había encontrado y confiscado una traducción de Der Friede. Al parecer, la idea central de Der Friede, su objetivo, era la creación de una Unión de Estados Europeos, lo que políticamente todavía no hemos conseguido hoy en día.
Pero lo que subyace en la génesis de Der Friede, y lo que a mí realmente me interesa (pues viene a confirmar otros indicios y "pruebas"), es que ya en 1941 (y en realidad en el verano-otoño de 1940), Jünger y el grupo de militares intelectuales de París sabían que Alemania no podía ganar la guerra, que Hitler no podía conseguir la paz y que, sin duda, estaba dispuesto a inmolar a su patria (si es que puede utilizarse tal concepto refiriéndose a Hitler).
(1) Elliot Y. Neaman, A Dubious Past: Ernst Jünger and the Politics of Literature after Nazism (University of California Press, 1999).
Saludos cordiales
José Luis
Saludos, Patito Feo (Me siento un poco ridículo dirigiéndome a tal nombrePatito Feo escribió: En realidad, me encantaria abrir uno dedicado al maestro, al que aprecio por encima de casi cualquier otro,pero las razones se desprenden de la lectura de los diarios de la 2GM en la version española de D. Andrès Sànchez Pascual, en los que el autor, por un prurito de lealtad al ejercito, pasa de puntillas sobre la naturaleza de su mision en Paris.Sin embargo deducimos que su destino responde a la proteccion que le dispensan circulos militares de intelectuales conservadores con fuertes conexiones con el atentado de julio del 44 y que de algùn modo, se registraban las relaciones entre los poderosos rivales Wehrmacht-SS, tarea en la que en algun grado participo Jünger. Es este el terreno en que pedia que se me guiase..
Deduces bien, aunque a Jünger lo salvó (de las garras de la Gestapo en 1939) realmente Hitler. En París encontró la protección de los altos mandos militares del círculo de KH Stülpnagel y, antes, de algunos de los miembros de la SD, como Best (un amigo de su jeventud), que trabajaba cerca de su despacho.
La relación del Partido con la Wehrmacht fue compleja y cambiante a lo largo de los doce años largos que duró el régimen nazi. En realidad, no deberíamos emplear el término Wehrmacht, sino el Reichsheer del Reichswehr y el Heer de la Wehrmacht, y aún así, fuera de sus órganos de representación, Heeresleitung y OKH respectivamente, la relación del Partido se diluye entre las relaciones de líderes del Partido y mandos del Reichsheer-Heer. Y contra lo que pueda parecer a primera vista, en 1944 había de todo entre el Partido y los mandos del ejército, e incluso entre la SS y estos últimos. El curso de la guerra explica esta variedad, desde el perfecto entendimiento hasta la delación y la persecución (sobre todo a raíz del atentado frustrado contra Hitler del 20J).
Jünger se sintió bastante seguro entre el círculo de conspiradores en torno a KH Stülpnagel, con los que se reunía en el salón del Hotel George V, donde por cierto residía Hans Speidel. La coartada era sencilla: KH Stülpnagel y Hans Speidel eran dos intelectuales, amantes de la historia y del arte, conocedores de idiomas, y cultivadores de la compañía de artistas y escritores. Así que en el Hotel George V se reunía este grupo elitista que, además de Jünger, incluía a Walter Bargatzky (administrador legal), el malogrado Oberstleutnant Caesar von Hofacker, que lideraba la conexión de Stülpnagel con Beck y Goerdeler, y Fritz Dietlof Graf von Schulenberg, que actuaba de enlace confidencial entre el Hotel George V y el Círculo de Kreisau (Moltke). También estaban los oficiales del ejército Horst Grüninger y Rolf Pauls, y los escritores y periodistas Friedrich Sieburg, Clemens Graf Podewils, Dolf Sternberger, Nicky von Grote, y Gerhard Nebel (1).
Sin embargo, Jünger no conocía los detalles del plan de asesinato del conde Stauffenberg, sólo la idea, que no compartía. Prefería, al igual que Rommel, el arresto de Hitler y de los líderes del Partido. Precisamente, su ensayo Der Friede: Ein Wort an die Jugend Europas, ein Wort an die Jugend der Welt (La Paz: Una Palabra para la Juventud de Europa, una Palabra para la Juventud del Mundo) parte de la premisa del arresto de Hitler en el cuartel general de Rommel en La Roche-Guyon y la rendición de Rommel a los aliados occidentales (el llamado plan Westlösung). Según sus propias declaraciones, Jünger comenzó a escribir este ensayo en 1941, luego lo destruyó, y, dos años más tarde, comenzó a revisarlo y completarlo en 1943-44. Pero no fue publicado hasta 1946 en Amsterdam y 1949 en Alemania. No he leído este ensayo, sólo lo conozco por referencias. Benno Ziegler, amigo de Jünger, intentó publicarlo en mayo de 1945, pero no obtuvo el parabien de las autoridades estadounidenses; sin embargo, una imprenta secreta de Marburg comenzó a distribuir copias del libro hasta que fue intervenida por la policía militar, que descubrió que el editor era un antiguo líder de las Juventudes Hitlerianas, por lo que Der Friede se asoció con el movimiento Wehrwolf, siendo una de las razones por las que Jünger pasó a engrosar la lista negra de americanos y británicos. En el verano de 1946 los periódicos americanos publicaron que habían sido asaltadas las oficinas de Action Francaise, donde se había encontrado y confiscado una traducción de Der Friede. Al parecer, la idea central de Der Friede, su objetivo, era la creación de una Unión de Estados Europeos, lo que políticamente todavía no hemos conseguido hoy en día.
Pero lo que subyace en la génesis de Der Friede, y lo que a mí realmente me interesa (pues viene a confirmar otros indicios y "pruebas"), es que ya en 1941 (y en realidad en el verano-otoño de 1940), Jünger y el grupo de militares intelectuales de París sabían que Alemania no podía ganar la guerra, que Hitler no podía conseguir la paz y que, sin duda, estaba dispuesto a inmolar a su patria (si es que puede utilizarse tal concepto refiriéndose a Hitler).
(1) Elliot Y. Neaman, A Dubious Past: Ernst Jünger and the Politics of Literature after Nazism (University of California Press, 1999).
Saludos cordiales
José Luis
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