Sobre el poder judicial en la Alemania nazi
Moderador: José Luis
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Legendario
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Sobre el poder judicial en la Alemania nazi
¿Cómo operaba el poder judicial en la Alemania nazi?
- Harry Flashman
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Hola, Legendario.
Un enlace sobre el tema:
http://www.historycooperative.org/journ ... thans.html
Saludos.
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Saludos.
- Eckart
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Tal vez este extracto pueda ayudar. Lo he tomado de El Tercer Reich, Vol. 7, El Nuevo Orden. Time Life Rombo (1995). Pags. 32-34.
Un saludo.
Como es sabido, durante la guerra también fue consideradas delito las actitudes derrotistas y fatalistas.Como la administración pública, el sistema judicial estaba formado por una elite muy unida y educada que compartía unos puntos de vista conservadores y autoritarios que la doctrina nazi no había extirpado por el momento. Pero pese a su estatus de miembros de una profesión erudita y su falta de hostilidad hacia el nazismo, abogados y jueces no quedaron libres de la mano paranoica de Hitler. Se exigió que todos los abogados alemanes se unieran a la Asociación Nazi de Abogados (Nationalsozialistische Juristenbund*) y se sometieran a su peculiar disciplina. Los llamados tribunales de honor se encargaban de reprender a los miembros que olvidaban efectuar el saludo hitleriano y excluir del foro a quienes no votaban en unas elecciones del Reichstag o en un plebiscito nacional. Los procedimientos judiciales, abofeteados por las innovaciones legales del nuevo gobierno, se vieron trastocados. Un abogado cuyo cliente mentía bajo juramento podía ser acusado de perjurio. Un juez que no actuaba “en interés del estado nacionalsocialista”, como lo expresaba la Ley del Servicio Civil, podía ser obligado a retirarse.
El papel del estado acusador fue considerablemente reforzado, mientras que el de la defensa se veía disminuido. El fiscal adquiría sobre sí algunos de los deberes del juez, como el censurar las cartas escritas por el acusado (incluso los mensajes a la defensa), autorizar las visitas a la cárcel y ocuparse de las peticiones de clemencia. Finalmente, un funcionario del Ministerio de Justicia proclamó que “puesto que nacionalsocialismo y justicia no pueden separarse, no debería de haber distinción entre juez y fiscal del estado”. De hecho, en algunos casos el fiscal determinaba realmente tanto el veredicto -que normalmente era culpable- como la sentencia. Cada vez más el castigo era la muerte. En 1933, sólo tres categorías de delito llevaban consigo la pena de muerte en Alemania; diez años más tarde, había cuarenta y seis de tales categorías. Sin embargo, la naturaleza del crimen no era a menudo la principal consideración; un estafador era sentenciado a muerte porque una condena anterior había convencido al tribunal de que nunca llegaría a ser “un miembro útil de la comunidad”.
No sólo se endurecieron las penas, sino que se concibieron nuevos crímenes. El comportamiento que reflejaba falta de entusiasmo hacia Hitler y los nazis fue declarado ilegal (…)
En 1933, el derecho al habeas corpus fue suspendido; desde entonces, los ciudadanos alemanes podían ser encarcelados indefinidamente sin juicio, lo cual dejaba a la Gestapo libre para dedicarse a su táctica favorita de confinar a la gente en “custodia preventiva” (…)
*Nota mía.
Un saludo.
«El conocimiento es mejor que la ignorancia; la historia es mejor que el mito».
Ian Kershaw
Ian Kershaw
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