Suiza 1939-45: Preservar la neutralidad

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tigre
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Re: Suiza 1939-45: Preservar la neutralidad

Mensaje por tigre » Sab Sep 05, 2026 5:26 pm

Hola a todos :-D; algo más..................

Planes de ataque contra Suiza.

1. La evolución de la política de defensa de Suiza desde 1938.

Los Aliados son tan conscientes de estos hechos como nosotros; sin embargo, realizarán esfuerzos considerables para facilitar su penetración en la zona de defensa europea. Aunque todavía no disponemos de documentos relativos a dicha planificación, es concebible que la zona defensiva suiza desempeñe un papel en las consideraciones de los Aliados.

Es importante, en el momento oportuno, disipar cualquier esperanza de los Aliados de que Suiza pueda ser incluida en sus cálculos militares, incluso en el contexto de una decisión alemana de recurrir a las armas. En consecuencia, el siguiente análisis puede limitarse estrictamente a la siguiente cuestión:

¿Cómo puede Suiza ser sometida militarmente con rapidez dadas las circunstancias actuales?

La respuesta reside principalmente en una evaluación de las respectivas fuerzas militares; el hecho de que Suiza se encuentre actualmente rodeada por todos sus flancos crea una situación muy favorable para Alemania, lo que conlleva una necesidad mínima de efectivos en el cálculo estratégico.

2. Evaluación de la fuerza de defensa nacional suiza.

El Ejército suizo cuenta con una larga tradición. Su sistema de defensa lo distingue de muchos otros. Hace un uso considerable de los recursos humanos de la nación. Si bien la fuerza del ejército en 1939 podía estimarse en un total de 470.000 hombres (incluidos todos los servicios auxiliares), se prevé una cifra de aproximadamente 330.000 hombres para finales de 1943.

El número de grandes unidades también ha aumentado; cabe contar con unos 4 cuerpos de ejército (que suman entre 10 y 12 divisiones), 3 o 4 brigadas ligeras, 4 brigadas de montaña, tropas de guardia fronteriza y tropas de fortaleza. Esta fuerza parece considerable; no obstante, dichas unidades no deben equipararse en eficacia de combate a las unidades alemanas. Su armamento caracteriza al ejército como una fuerza compuesta principalmente por infantería. La industria armamentística nacional es capaz de fabricar armas ligeras, armas automáticas de hasta 34 mm, piezas de artillería de hasta 105 mm (120 mm), municiones y vehículos a motor. Suiza posee un número modesto de aeronaves (aproximadamente 250, en su mayoría modelos alemanes y franceses; sin bombarderos).

Se han ampliado las zonas fortificadas del interior y se ha iniciado la construcción de fortificaciones fronterizas a gran escala. Además de las armas ligeras que portan los soldados a título individual, el armamento almacenado en los depósitos es suficiente para equipar plenamente a las tropas conforme a la estructura organizativa. Los procedimientos para la requisa de vehículos a motor, caballos, bicicletas, etc., han sido probados y verificados.

Fuente: Angriffspläne gegen die Schweiz : Angriffsstudie des deutschen OKW. Uhlmann, Ernst. Allgemeine schweizerische Militärzeitschrift. Band: 115 (1949). Heft: 12

Saludos. Raúl M 8).
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tigre
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Re: Suiza 1939-45: Preservar la neutralidad

Mensaje por tigre » Sab Sep 12, 2026 4:22 pm

Hola a todos :-D; algo más..................

Planes de ataque contra Suiza.

2. Evaluación de la fuerza de defensa nacional suiza.

No faltan voces que restan valor al ejército suizo. Se aducen las siguientes razones:

1. El mando y las tropas de Suiza carecen de experiencia en la guerra moderna. Los informes de maniobras disponibles evidencian la lentitud del mando y una conducta de las tropas impropia de un entorno bélico debido a una instrucción deficiente.

2. El armamento resulta insuficiente en muchos aspectos. La capacidad antitanque no está a la altura —debido al calibre reducido y al número limitado de armas—, y la defensa antiaérea es insuficiente tanto en cantidad como en alcance. Las fuerzas acorazadas son prácticamente inexistentes.

3. Al no disponer prácticamente de fuerza aérea, el ejército suizo carecerá incluso de un apoyo básico (servicios de observación y reconocimiento). A esto se suma que la infraestructura aeroportuaria tampoco permitirá el despliegue de unidades aliadas de importancia.

4. Dado que la zona fronteriza de una gran parte del país debe servir simultáneamente de campo de batalla y de base logística e industrial —lo que implica una profundidad defensiva insuficiente—, cualquier combate acarrearía consecuencias devastadoras, o al menos más graves que en muchos otros Estados. Serían inevitables las graves repercusiones para el soldado suizo en combate.

Estos argumentos tienen fundamento; sin embargo, no por ello debe subestimarse a la ligera el valor del ejército suizo. La voluntad de combate del soldado suizo es elevada, y debemos equipararla, por ejemplo, a la de los finlandeses. Un pueblo que produce buenos gimnastas siempre ha contado también con buenos soldados. El patriotismo de los suizos alcanza el máximo nivel posible y, a pesar del sistema de milicias, su instrucción de tiro es superior a la que tenía, por ejemplo, el antiguo ejército federal austriaco con sus 18 meses de servicio.

El nivel de instrucción de las tropas es desigual, y los informes disponibles sobre maniobras están parcialmente desactualizados. Desde 1939, numerosas unidades suizas de todas las armas han tenido la oportunidad de perfeccionar sus capacidades, y así lo han hecho. Ciertamente, al ejército le falta experiencia bélica, pero esta solo puede adquirirse con sangre en el campo de batalla.

En este sentido, tiene razón, naturalmente, aquel análisis que señala la inferioridad de Suiza. Sin embargo, dicha inferioridad queda compensada por el hecho de que el suizo combatirá en un terreno que conoce bien. Si Suiza logra resistir las dos primeras semanas —que son críticas—, dispondrá de numerosas tropas habituadas al fuego.

Fuente: Angriffspläne gegen die Schweiz : Angriffsstudie des deutschen OKW. Uhlmann, Ernst. Allgemeine schweizerische Militärzeitschrift. Band: 115 (1949). Heft: 12

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Re: Suiza 1939-45: Preservar la neutralidad

Mensaje por tigre » Sab Sep 19, 2026 4:28 pm

Hola a todos :-D; algo más..................

Planes de ataque contra Suiza.

2. Evaluación de la fuerza de defensa nacional suiza.

No obstante, el equipamiento técnico y armamentístico resulta deficiente en muchos aspectos. A pesar de ello, el mando del ejército suizo se esfuerza por obtener toda la documentación posible para dotar a sus tropas de un adiestramiento moderno y del armamento adecuado. Cabe reconocer que también en el bando alemán fue necesario pasar por experiencias desagradables antes de lograr dotar a las tropas de armas apropiadas. En los casos en que no es posible auxiliar a las tropas de inmediato con piezas de artillería de gran calibre —como ocurre en la defensa anticarro—, se recurre a soluciones improvisadas, tal como sucede en el bando alemán. Por último, hay que tener en cuenta que el esfuerzo de rearme suizo se encuentra, en cierto modo, más o menos paralizado debido a nuestros propios suministros de acero y otros materiales.

Las deficiencias técnicas y de instrucción, así como cierta inferioridad de los mandos de menor rango, se verán sin duda compensadas hasta cierto punto por las fortificaciones fronterizas. Desde 1938, los suizos han ampliado sus zonas fortificadas con gran diligencia y a un coste considerable. Aunque en el bando alemán hemos desarrollado métodos de ataque contundentes y logrado superar objetivos mucho más robustos que las fortificaciones fronterizas suizas, estas siguen constituyendo un obstáculo. Además, según la información disponible, Suiza no dudará en crear barreras eficaces mediante demoliciones en la zona fronteriza. Pese a todos los planes de defensa de la frontera, no debe olvidarse que se ha producido un cambio sustancial en la concepción de la defensa nacional integral. Si bien hasta 1939 cabía esperar que Suiza defendiera ante todo sus fronteras —especialmente estas—, ahora cobra mayor protagonismo que antaño la idea del «Reducto Nacional». Este reducto —que abarca esencialmente el valle del Ródano aguas arriba desde Saint-Maurice, el Alto Rin y las líneas ferroviarias que atraviesan los pasos de San Gotardo, Lötschberg, Simplón y Albula, así como las carreteras de la zona— está destinado a acoger a las tropas del ejército de campaña que aún conservan capacidad de combate. El reducto alberga importantes depósitos de suministros, y sus accesos están protegidos por fortificaciones permanentemente guarnecidas.

Si Alemania emprendiera una operación en Suiza con el único fin de, por ejemplo, flanquear el frente del Rin mediante un avance a través de la cordillera del Jura, obligar a las tropas suizas a replegarse hacia el reducto sería una solución perfectamente factible; en tal caso, no sería necesario más que cercar dicho reducto. Sin embargo, la situación actual es distinta. Lo que está en juego es, precisamente, el control de las vitales conexiones norte-sur. Solo su posesión sin restricciones —o, al menos, la de las dos rutas occidentales junto con sus instalaciones de suministro eléctrico— supondría una victoria militar decisiva sobre Suiza.

A esto se suma una consideración no menos importante. Una intervención armada en Suiza solo resultaría rentable si la industria helvética permaneciera razonablemente intacta, la población conservara su capacidad y disposición para el trabajo, y las centrales eléctricas y las líneas ferroviarias no sufrieran destrucción alguna. Dada la tensa situación del abastecimiento en Alemania, sería militarmente injustificable llevar a cabo operaciones que condujeran a convertir el país en un erial.

Así pues, la situación es la siguiente: la defensa nacional suiza cuenta con un ejército que constituye un factor de gran peso, ya solo por su magnitud numérica. Derrotar a las tropas que se defienden encarnizadamente en el reducto de los Altos Alpes representaría una tarea de enorme dificultad.

Fuente: Angriffspläne gegen die Schweiz : Angriffsstudie des deutschen OKW. Uhlmann, Ernst. Allgemeine schweizerische Militärzeitschrift. Band: 115 (1949). Heft: 12

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