Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

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motorsalva
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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por motorsalva » Dom Ene 17, 2021 8:49 pm

Schwerpunkt escribió:
Sab Ene 16, 2021 7:30 pm

Lo principal de este estudio es que relativiza las tremendas superioridades numéricas del parque artillero, señala la ventaja táctica alemana en este terreno a pesar de la inferioridad numérica y explica en parte la sangría descomunal que sufrió el Ejército Rojo durante la guerra.
A mí me da la impresión de que a los soviéticos les pasó un poco como a los alemanes con la logística. Los temas de suministros no son tan llamativos para las estadisticas como el número de carros de combate o aviones construidos a los ojos de los políticos dirigentes, pero esto es solo una opinión personal, como ya he dicho.

Retomando el asunto de la industria química. En realidad supongo que es lógico que el estado de este sector en la Unión Soviética fuera así de problemático. No tengo ni idea de si la Revolución Rusa y su posterior Guerra Civil afectó a las pocas instalaciones de este sector, pero presumo que se debió resentir como la mayoría de otros sectores del país. Entonces tenemos, un sector químico poco desarrollado en la Rusia zarista, los efectos de la Guerra Civil y la, aparentemente, preferencia (¿o podríamos decir "necesidad"?) del gobierno soviético en invertir mucho en la industria pesada y en la necesaria reforma agraria. Además, la hostilidad del occidente capitalista hacia el nuevo estado soviético no creo que fuera una situación muy favorable para que se pudieran adquirir medios y conocimientos para invertir en la industria química.
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José Luis
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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por José Luis » Lun Ene 18, 2021 10:29 am

motorsalva escribió: Además, la hostilidad del occidente capitalista hacia el nuevo estado soviético no creo que fuera una situación muy favorable para que se pudieran adquirir medios y conocimientos para invertir en la industria química.
No fue un obstáculo en absoluto para la industria química, procedente en su mayor parte de la Alemania de Weimar, y sólo menor para la industria en general. Hay que distinguir la posición oficial política y diplomática de la posición empresarial. Aunque los gobiernos de los países occidentales (salvo Alemania) tardaron unos cuantos años en reconocer a la URSS y establecer relaciones diplomáticas mutuas, las relaciones comerciales comenzaron mucho antes. Pero para comprender esta relación económico-tecnológica es interesante una comparativa del tema antes y después de la IGM. Por ejemplo el caso estadounidense.

Las exportaciones a Rusia antes de la IGM nunca superaron el 2 por ciento del total de las exportaciones estadounidenses. El mercado directo con Rusia alcanzó su apogeo en 1903, cuando los estadounidenses suministraron el 9,9 por ciento (del cual casi un 20 por ciento era equipo tecnológico) de todas las importaciones rusas, una cifra que en 1913 ya había bajado al 5,7 por ciento, pues en ese año el grueso de las importaciones rusas vino de Alemania con un 47,5 por ciento. Aunque muchas veces Rusia importaba de USA a través de terceros, el grueso de la tecnología importada por Rusia antes de 1914 era de diseño y fabricación europea. Y en cuanto a las inversiones extranjeras en Rusia procedían de Francia, Bélgica, Alemania, Reino Unido y USA.

Tras el establecimiento del nuevo estado soviético, el interés de los bolcheviques en sus importaciones se centró en material tecnológico y procesos y técnicas de organización industrial, especialmente de USA. En cambio en el ámbito químico y eléctrico eligieron a Alemania.

Durante la década de 1920, la actitud política de Washington hacia Moscú en términos de relaciones comerciales fue la prohibición de conceder créditos para las mismas, pero al mismo tiempo permitió a las industrias privadas que actuaran por su propia cuenta y riesgo. De esta forma, las importaciones soviéticas durante esta década fueron muy superiores a las que había importado la Rusia Imperial desde 1894 hasta 1914. En 1930 alrededor de un 25 por ciento de las importaciones soviéticas vinieron de USA, y consistieron principalmente de tecnología agrícola e industrial. Sin embargo, durante ese periodo y hasta 1938 el mayor exportador a la URSS fue Alemania, pues aquí el gobierno, a diferencia de USA, estaba involucrado y concedió créditos a largo plazo a los soviéticos.

Luego está el tema de los ingenieros extranjeros trabajando en la URSS. En 1924 sólo había 23, pero ocho años más tarde el número había subido a 9.000, más unos 10.000 trabajadores extranjeros. Más de la mitad eran alemanes, y entre un quinto y un tercio estadounidenses. Baste decir que las firmas estadounidenses (con la Ford Motor Company y la International Harvester a la cabeza) jugaron el papel principal en la creación de la industria del tractor y el automóvil en la URSS, prácticamente inexistente antes de 1928. Y en cuanto a los métodos de producción soviéticos, en 1932 ya se habían establecido en un 76 por ciento de la industria los métodos tayloristas. En fin, véase para esto Kendalle E. Bayles, The American Connection: Ideology and the Transfer of American Technology to the Soviet Union, 1917-1941. Comparative Studies in Society and History, Volume 23 , Issue 3 , July 1981 , pp. 421 - 448.

En cuanto a la industria química en particular fue una prioridad para el nuevo gobierno soviético desde 1917. Dentro del plan para la recuperación y desarrollo de la economía nacional (GOELRO) el gobierno soviético estableció el objetivo de incrementar en un 250% la producción de la industria química sobre los niveles de 1913. El objetivo se consiguió en 1927. Durante el periodo de 1917 a 1941 el crecimiento de la industria química fue siempre en aumento. Las viejas plantas se modernizaron con tecnología nueva para la producción de resinas y plásticos sintéticos. En 1940 la producción química y petroquímica de la URSS ocupaba el 5º puesto en el ranking mundial, pero la invasión nazi de 1941 fue un varapalo tremendo para la industria química, con una bajada enorme de su producción química: 77% en ácido sulfúrico, 50% en amoníaco y 83% en carbonato sódico. Esto debido principalmente a que muchas plantas fueron destruidas por los alemanes y otras hubieron de ser recolocadas en el este del país. La producción química no empezó a crecer sustancialmente hasta 1943 (alcanzando en 1949 el 150% de los niveles de 1940). Véase Dyakonov, Ziyatdinov, Lyzhina, The Growth of the Chemical Industry in Russia. American Institute of Chemical Engineers, October 2014, pp. 44-46.

Saludos cordiales
JL
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Uge
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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por Uge » Lun Ene 18, 2021 9:22 pm

Me uno a las felicitaciones al autor. :sgm120:

El tema que nos presenta nuestro compañero Schwerpunkt es muy interesante, pero a la vez es especialmente complejo y enrevesado.

¿Era la artillería de campaña soviética un arma cuantitativamente sobredimensionada y amunicionada raquíticamente de forma perenne?

Yo no lo tengo nada claro, la explicación de que se persiguen metas de producción desmesuradas para apaciguar a un sátrapa, y se descuidan temas más prosaicos como sería la producción de munición, a mí no me convence demasiado.

La artillería de campaña dispara proyectiles, y dicha esta obviedad, mis problemas de comprensión sobre el tema crecen de manera exponencial en el bando ruso, y de manera aritmética en el campo alemán.

Se ha tratado sobre los consumos munición en el bando soviético y comparado con los de su enemigo alemán, pero poco o nada se ha dicho sobre la logística y el mando y control de la artillería de ambos contendientes. Variables que considero esenciales para la comprensión del problema.

En occidente vemos una clara ineficiencia entre el número de piezas de artillería del Ejército Rojo y sus consumos de munición, relativamente escasos en comparación con el de otros grandes ejércitos.

Yo creo que los soviéticos eran conscientes de ello y aun así no hicieron nada para revertirlo, y eso que pasado 1942 tuvieron tiempo y recursos para equilibrar y reorientar su artillería.

¿Por qué no lo hicieron? Parece fácil, con descender la producción de piezas valdría, además desde 1943 sus necesidades de reposición eran mucho menores que en los años de sus grandes desastres militares en los que sus parques de artillería eran aniquilados.

Por otro lado, tampoco buscan revitalizar la potencia de fuego de sus divisiones de infantería de manera contundente. Creo atisbar que en el fondo no quieren alterar su tren de artillería divisional, solo admiten aumentar su dotación de morteros ya que requiere un incremento discretísimo de su logística; pero ni locos están dispuestos a que los obuses del 152 regresen a sus divisiones, ya que tendría unos requerimientos logísticos muy serios y obligaría a dotarlas de un mando y control más avanzado.

Sospecho que el ruso puede, pero no quiere cambiar la reorientación que se marco en otoño de 1941. En contraposición el alemán quiere evitar el declive de su artillería, ya evidente en 1943, pero no puede.

Saludos.
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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por Schwerpunkt » Lun Ene 18, 2021 11:56 pm

¡ Saludos a tod@s !

Las razones del desequilibrio entre parque artillero y munición utilizada o disponible son múltiples... Y no es fácil la interpretación del porqué.

He estado leyendo unos informes sobre la industria química y la fabricación de explosivos soviética. Son informes complejos con mucha información de química industrial que no he querido traducir por su longitud y complejidad. Quizás si dispongo algo de tiempo haré un resumen de los mismos. En cualquier caso voy a intentar dar una respuesta rápida sobre estas cuestiones tomando como base los citados informes.
José Luis escribió:
Lun Ene 18, 2021 10:29 am
En cuanto a la industria química en particular fue una prioridad para el nuevo gobierno soviético desde 1917. Dentro del plan para la recuperación y desarrollo de la economía nacional (GOELRO) el gobierno soviético estableció el objetivo de incrementar en un 250% la producción de la industria química sobre los niveles de 1913. El objetivo se consiguió en 1927. Durante el periodo de 1917 a 1941 el crecimiento de la industria química fue siempre en aumento. Las viejas plantas se modernizaron con tecnología nueva para la producción de resinas y plásticos sintéticos. En 1940 la producción química y petroquímica de la URSS ocupaba el 5º puesto en el ranking mundial, pero la invasión nazi de 1941 fue un varapalo tremendo para la industria química, con una bajada enorme de su producción química: 77% en ácido sulfúrico, 50% en amoníaco y 83% en carbonato sódico. Esto debido principalmente a que muchas plantas fueron destruidas por los alemanes y otras hubieron de ser recolocadas en el este del país. La producción química no empezó a crecer sustancialmente hasta 1943 (alcanzando en 1949 el 150% de los niveles de 1940). Véase Dyakonov, Ziyatdinov, Lyzhina, The Growth of the Chemical Industry in Russia. American Institute of Chemical Engineers, October 2014, pp. 44-46.
Efectivamente el desarrollo de la industria química (y la de explosivos y municiones) fue una de las prioridades del gobierno soviético ante la constatación de la indefensión del país si no se remediaba este apartado desde los primeros años veinte. Lo que es importante comprender es que esa prioridad fue MENOR (la mayúscula es mía) que la otorgada a la industria metalúrgica en términos de recursos.

Aunque se progresó en productividad mediante mejores y más modernos métodos de producción, equipamiento en particular de Alemania y en parte de EE.UU. la realidad es que la industria química soviética estaba por detrás de la alemana y norteamericana en términos de productividad. Y la realidad es que la brecha no se pudo salvar nunca del todo. Un ejemplo es la industria petrolífera soviética que experimentó a finales de los años treinta una caída de productividad al cesar la aportación de tecnología americana por efecto de los problemas políticos. Otro ejemplo es que en los años treinta se produjeron una serie de avances tremendos en química industrial (en el III Reich y en EE.UU.) como la síntesis de hidrocarburos, caucho artificial, agentes antidetonantes y un sinfín de tecnologías y agentes químicos que no se vieron replicados en la URSS. Y no se vieron replicados por una combinación de atraso tecnológico y además de errores cometidos por los altos comisarios encargados de la gestión de los departamentos correspondientes. La producción de tolueno fue un claro ejemplo, en vez de realizarlo por el coqueo de carbón se intentó en gran medida por pirólisis del petróleo, un proceso tremendamente improductivo y que generaba un enorme consumo de combustible.

Y la invasión nazi fue devastadora ante una industria que dependía del carbón como materia prima básica. La química e industria de la época estaba basada en el carbón. Si el carbón se perdía y además muchas de las instalaciones productivas también, era un reto demasiado complicado de salvar en el corto plazo. Sin ácido sulfúrico, sin tolueno, sin amoníaco, sin carbonato sódico, metanol, etanol, etc había un sinfín de procesos químicos industriales que eran imposibles de acometer.

De hecho la producción de pólvora que había sido de 129.000 t en 1940 cayó a sólo 67.600 t en 1942 a pesar de que la demanda aumentó como es lógico muchísimo. Esa cifra de 1940 sólo se recuperaría en 1944.

El tolueno, vital para fabricar TNT, del que había una demanda anual de 80.000 t pasó a fabricarse tan sólo 95.865 t entre 1942 y 1944 en fábricas soviéticas (o sea menos de la mitad de la demanda). Los angloamericanos aportaron unas 64.000 t en dicho período (o seal el 40%) en especial en la segunda mitad de dicho período.
Uge escribió:
Lun Ene 18, 2021 9:22 pm
Yo no lo tengo nada claro, la explicación de que se persiguen metas de producción desmesuradas para apaciguar a un sátrapa, y se descuidan temas más prosaicos como sería la producción de munición, a mí no me convence demasiado.
La realidad de la responsabilidad política era más compleja... Los soviéticos eran conscientes del problema y de hecho en septiembre de 1942 cuando los aliados informaron a Stalin que era imposible atender todas las demandas soviéticas por falta de flete, el propio dictador soviético propuso reducir las demandas soviéticas al mínimo y exigir sólo aviones, camiones, aluminio y explosivos. Todo lo demás se quitaría de la lista. En octubre el propio Stalin en una carta a Roosevelt afirmó de manera específica el dejar de lado las entregas de carros de combate, artillería y munición y concentrarse en unos envíos mensuales de 500 cazas, 10.000 camiones, 5.000 t de aluminio y 5.000 t de explosivos. Llama pues la atención de lo que se consideraba como el mínimo imprescindible para seguir en la guerra...

A pesar de todo no deja de ser llamativo que hubiera una presión política desaforada en la producción de carros de combate y aviones y menor en la industria química. Es cierto que está comprobado que los gestores industriales cometieron errores en la ante guerra pero fue bajo la presión de conseguir resultados con una inversión insuficiente lo que abona la tesis de que los responsables políticos (Stalin y varios de sus acólitos) no eran del todo conscientes de ello. Aunque es posible que la ausencia de documentación produzca esa impresión. En cualquier caso el debate está abierto y creo que sólo se podrá dilucidar estudios más específicos del tema.
Uge escribió:
Lun Ene 18, 2021 9:22 pm
Yo creo que los soviéticos eran conscientes de ello y aun así no hicieron nada para revertirlo, y eso que pasado 1942 tuvieron tiempo y recursos para equilibrar y reorientar su artillería.

¿Por qué no lo hicieron? Parece fácil, con descender la producción de piezas valdría, además desde 1943 sus necesidades de reposición eran mucho menores que en los años de sus grandes desastres militares en los que sus parques de artillería eran aniquilados.

Por otro lado, tampoco buscan revitalizar la potencia de fuego de sus divisiones de infantería de manera contundente. Creo atisbar que en el fondo no quieren alterar su tren de artillería divisional, solo admiten aumentar su dotación de morteros ya que requiere un incremento discretísimo de su logística; pero ni locos están dispuestos a que los obuses del 152 regresen a sus divisiones, ya que tendría unos requerimientos logísticos muy serios y obligaría a dotarlas de un mando y control más avanzado
Esta es una de las implicaciones de la centralización de recursos contra viento y marea. Debido a la precariedad de las comunicaciones, escasez de personal adiestrado pero sobre todo a al empecinamiento en controlar todos los recursos dejando muy poca iniciativa y autonomía. Y este tipo de centralización creaba su propia dinámica a aumentar el parque artillero central pero sin dárselo a las sufridas divisiones de fusileros.

Fuentes:
(*) A. N. Balysh: Desarrollo de la producción de explosivos en la URSS en los años 30 del siglo XX y loas entregas del Préstamo y Arriendo durante la Gran Guerra Patriótica.
(**) D.V. Gavrilov: Producción de pólvora y explosivos en la URSS en vísperas y durante la Gran Guerra Patriótica.
(***) Marshall Goldman: Oilopoly: Putin, Power and the Rise of the New Russia.

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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por Schwerpunkt » Mar Nov 14, 2023 6:37 pm

¡Saludos a tod@s !

He estado recopilando algo de información adicional sobre el misterio de porque los soviéticos a pesar de contar con un parque colosal de artillería dispararon sin embargo cantidades muy bajas de proyectiles.

No es un tema baladí, no sólo en la primera fase de la guerra la artillería alemana disparó bastante más munición sino en fases tardías de la guerra. Así en Kursk 1943 pese a tener el doble de piezas artilleras que los alemanes los soviéticos consumieron tan sólo 21.867 t de munición durante la batalla mientras que sus contrincantes dispararon 51.083 t, lo que equivale a cuatro veces más proyectiles por pieza que sus oponentes. Y durante las batallas defensivas de 1943 y hasta buena mitad de 1944 los alemanes dispararon más proyectiles que sus atacantes.

No fue hasta operaciones mucho más tardías ya prácticamente en 1945 cuando los soviéticos pudieron disparar más munición que los alemanes pero fue utilizando muchísimas más piezas. En realidad durante todo el conflicto la artillería soviética disparó un número muy inferior de proyectiles por pieza. Su producción de explosivos permaneció casi estancada aunque debido a la aportación del Préstamo y Arriendo aumentara en conjunto.

Por el contrario la producción alemana no dejó de aumentar durante prácticamente toda la guerra, no fue hasta el último cuatrimestre de 1944 y en 1945 cuando disminuyó debido a problemas de transporte fundamentalmente. Veamos el gráfico de la producción alemana de TNT por cuatrimestre y en miles de t debajo:

Imagen
Nota: el gráfico está desglosado en asignaciones para Ejército, Marina y Luftwaffe. El consumo del Ejército como vemos aumentó sin cesar debido a la tremenda lucha en el Frente Oriental. El de la Luftwaffe se mantuvo estable porque a pesar del declive de la Luftwaffe aumentó muchísimo el consumo de la Flak, o artillería antiaérea.

La razón principal fue la pérdida de Ucrania y de gran parte de la industria química situada allí. No sólo fue la pérdida de tejido industrial sino la pérdida de gran parte de los insumos como carbón -la materia prima fundamental para la química de los años treinta y cuarenta- Eso tuvo un efecto demoledor en la producción de materias semielaboradas como sosa cáustica, metanol, tolueno y en general todos los precursores de los materiales explosivos para pólvora, TNT y otros. Del golpe recibido en el otoño de 1941 nunca se pudieron recuperar del todo. Incluso las pérdidas territoriales sufridas en 1942 y la caída de producción petrolífera fueron mucho más leves que éste.

También había comentado que a aunque la anterior fuera la razón fundamental se cometieron numerosos errores de política industrial. El primero fue una inversión insuficiente comparada con la acometida en producción de material pesado bélico en la preguerra. Aunque la inversión creciera fue mucho menor que el crecimiento astronómico experimentado en diversos capítulos (carros de combate, aviones y por supuesto piezas de artillería) La segunda fue una serie de errores cometidos por los comisarios encargados de la fabricación de municiones. Y el tercero fue una gestión de las plantas industriales muy deficiente con escasa productividad, métodos anticuados y mermas tremendas debido a lo inadecuado de la gestión industrial.

Ya he comentado el ejemplo de la producción de tolueno por pirólisis de petróleo, un método absolutamente improductivo y costosisimo.

Existen varios tristes ejemplos de como la presión por conseguir elevadas cifras de producción era contraproducente cuando no se daban los recursos para lograrlo. Y el como a veces las cifras enviadas a las autoridades soviéticas no tenían sentido si los materiales fabricados no estaban en disposición de ser usados.

En un próximo post pondré un ejemplo de lo antedicho.

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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por Schwerpunkt » Dom Nov 19, 2023 7:52 pm

Problemas con la producción de munición antitanque soviética en vísperas y principios de la II Guerra Mundial

Uno de los principales problemas sufridos por el Ejército Rojo en el periodo inicial de la guerra y en especial en la segunda mitad de 1941 fue la lucha antitanque. En 1941 el Ejército Rojo contaba con dos tipos de pieza artillera diseñadas para la lucha anticarro: el cañón de 45 mm antitanque modelos 1932 y 1937 así como la pieza de 76 mm divisionaria modelos 1902/30, 1936 y 1939. Para la lucha antitanque debían disparar los proyectiles perforantes y no los explosivos para sus respectivos calibres.

La cuestión es que el proyectil perforante de 76 mm tenía una espoleta (la MD-5) que era débil para su cometido. A mediados de 1930 la única manera de producir proyectiles perforantes con TNT era verter el material dentro de la carcasa. Sin embargo la espoleta daba un empuje débil para causar la detonación del TNT, problema que no sufría el proyectil de 45 mm. Se hizo evidente la necesidad de otro tipo de producción pero el sistema de estampación del acero no estaba depurado y se pasó gran parte de 1939 intentando resolver esta cuestión técnica. Sólo a principios de 1940 se logró refinar el método y pasarlo a la fase industrial. La blitzkrieg alemana había puesto de manifiesto la urgente necesidad de fabricar munición perforante anticarro. Puesto que era un método industrial novedoso hubiera sido necesario el asignar esta producción a las mejores fábricas del Comisariado del Pueblo de Municiones. Y sin embargo ocurrió justo lo contrario: la producción de estos proyectiles fue confiada a la fábrica no. 55 en la ciudad de Pavlograd, región de Dnepropetrovsk en Ucrania que era una de las peores en términos de productividad y personal.

Pronto se vió que la producción era en general muy deficiente con gran cantidad de piezas defectuosas. Las piezas que no pasaban el control de producción se dejaban al aire libre oxidándose en vez de retirar el explosivo de sus carcasas, limpiarlas y rehacer las carcasas. Debido a la presión para alcanzar las cifras de producción se requería el suministro de carcasas nuevas en vez de reutilizar las defectuosas. Como resultado durante año y medio desde principios de 1939 a julio de 1940 la planta acumuló 708.675 carcasas no utilizadas de las cuales 285,000 (40.21%), incluyendo 237.000 carcasas de acero y aleaciones de un buen acero quedaron inservibles debido al almacenaje sin cuidado. En su carta al Departamento Especial del NKVD del 3 de agosto de 1940, el responsable del 3 Departamento del GAU del Ejército Rojo, el ingeniero military de primera, I. A. Gerasimenko anotaba con indignación que “Teniendo en cuenta el alto coste de las carcasas terminadas ese tipo de acciones de la fábrica debían ser consideradas como actitudes antiestatatales, depredatorias y anti soviéticas en especial a la propiedad estatal de defensa"

El resultado fue que la planta 55 que debería de haber fabricado 155.000 proyectiles perforantes antitanques de 76 mm en 1940 tan sólo había entregado 20.000. La razón principal fue la producción defectuosa. Así pues en el mes de julio de una partida de 5.000 proyectiles nada menos que 4.000 (el 80%) fue rechazado por los inspectores militares por ser defectuosos. La consecuencia fue que no sólo no se produjo la cantidad planeada sino que se acumuló una cantidad enorme de carcasas sin utilizar fabricadas en un costoso acero. A mediados de julio había nada menos que 107.000 carcasas vacías de las cuales unas 34.000 (el 32%) se volvieron inservibles por estar almacenadas al aire libre y de paso convirtieron en inútil el trabajo de una serie de fábricas encargadas de la fabricación de las carcasas de acero (las fábricas 70,73 y 77)

En general el plan de 1939 para la producción de carcasas para proyectiles perforantes de 76 mm que debería de haber llegado a 188.000 unidades quedó en menos de la mitad con una producción de 90.000 unidades (el 47.8%) Puesto que la fábrica 55 no podía manejar las cantidades de carcasas fabricadas por las otras fábricas, en vez de emplear otras fábricas para suplirlas lo que se hizo fue disminuir la producción total de carcasas dejando sólo una fábrica funcionando (la 73) deteniendo la fabricación en las fábricas 70 y 77 en 1940.

Esto detuvo la acumulación y deterioro de carcasas vacías en la fábrica 55 pero al precio de disminuir drásticamente la cifra de producción de proyectiles perforantes para todas las fuerzas armadas.

La situación mejoró un poco durante la primera mitad de 1941 aunque el progreso fue pequeño. De enero de 1940 a finales de mayo de 1941 la industria soviética de municiones sólo produjo 150.000 unidades de proyectiles perforantes de 76 mm. Esta era una cantidad irrisoria. El decreto no. 299 del Comité de Defensa estatal determinaba que las necesidades eran de 250.000 unidades para agosto de 1941, 400.000 unidades para septiembre del mismo año.

Debido a la incapacidad de la industria para producir proyectiles perforantes de 76 mm, el NKO (Comisariado de Defensa) se vió forzado a jugar con una mera fracción de la munición perforante necesaria para los cañones divisionarios de 76 mm y de carros de combate (como el T-34) en mayo de 1941. Así por ejemplo en la carga básica (140 proyectiles) del cañón divisionario, tan sólo 8 de ellos eran perforantes. En los carros de combate 28 proyectiles por carro. Y sin que hubiera prácticamente reservas de tales proyectiles.

Se había estimado que la necesidad de proyectiles perforantes para el parque artillero y de carros disponibles en unas 797.000 unidades pero sólo se disponía de 132.000 (un 16%) en mayo de 1941. El distrito militar de Leningrado sólo contaba con 400 proyectiles por ejemplo. Aunque los distritos militares en Bielorrusia y Ucrania contaban con mayor cantidad, ésta no dejaba de ser claramente insuficiente.

Debido a ello el peso de la lucha antitanque la llevaría el cañón de 45 mm del modelo 1937 que si contaba con proyectiles perforantes pero este aunque efectivo contra los carros ligeros alemanes ya no lo era tanto contra el Pz III y el Pz IV muchos de los cuales habían sido modernizados y dotados de blindaje adicional tras la campaña de Francia. Esto pondría en desventaja a los soviéticos en la lucha anticarro poco después.

Tan pronto como en julio de 1941, el Jefe de Artillería del Frente Oeste, teniente general de artillería N. A. Klich, reportaba al Jefe del Directorado Principal de Artillería (GAU en el Ejército Rojo) que el frente necesitaba desesperadamente proyectiles perforantes de 76 mm para combatir a las formaciones blindadas enemigas. El teniente general de artillería M.A. Parsegov escribió lo mismo en un informe del 14 de julio de 1941 al jefe del GAU y al jefe de artillería del Frente Suroeste. Reseñó la necesidad acuciante de proyectiles perforantes de 176 mm en la lucha contra los carros enemigos. Al mismo tiempo de acuerdo con M. A. Parsegov, persistía el anormalmente bajo suministro de de proyectiles perforantes. Se intentó poner fuera de combate a los tanques alemanes mediante proyectiles explosivos y de fragmentación. El comandante del Frente Oeste más tarde, Mariscal de la URSS, S. K. Timoshenko ordenó disparar granadas explosivas a las orugas de tanques enemigos debido a la falta de proyectiles perforantes. Esto rompía las cadenas pero era extremadamente difícil acertar a un objetivo tan pequeño a distancias de 500-1.000 m. De igual manera el jefe de artillería del Frente Sur, general mayor de artillería I. A. Ustinov reportaba el 30 de julio de 1941 al jefe de artillería del Ejército Rojo, coronel general N. N. Voronov: “Ninguno de los cañones divisionarios tiene proyectiles perforantes y el disparar a los tanques con proyectiles de fragmentación no tiene efecto. Ha habido casos donde el tanque enemigo continuó moviéndose tras recibir 6 impactos directos.”(21)

Esto tendría consecuencias dramáticas para los soviéticos gran parte de cuyas fuerzas serían embolsadas y destruidas en una serie de envolvimientos realizados por las fuerzas acorazadas alemanas.

Los tanquistas alemanes sólo empezaron a sufrir el efecto del cañón divisionario y de tanque de 76 mm en la segunda mitad de 1942 cuando la producción de proyectiles perforantes se recuperó gradualmente. Entretanto como sabemos se produjeron grandes derrotas, una tremenda pérdida de territorio y recursos industriales. La evacuación industrial impuso parones temporales en la producción que llevó meses superar. Los pedidos a la industria aumentaron (el 03.07.1941 se acordó revisar al alza los planes productivos y se pidieron 240.000 proyectiles para julio y un total de 840.000 para todo el año restante) aunque eso no significara que se entregaran esas cantidades. A finales de julio se revisaron los planes al alza y se decretaron 250.000 unidades para agosto y 400.000 para septiembre. En la práctica el desarrollo de la guerra y la evacuación convirtieron en papel mojado estos planes: en octubre sólo se lograron fabricar 80.000 proyectiles. Posteriormente se logró aumentar la producción y para octubre de 1942, un año después, se consiguió fabricar 700.000 proyectiles mensuales.(22)

Notas:
(21) Balysh A.N., Khartova E.S.: Producción de munición antitanque en la URSS en la víspera y comienzos de la Gran Guerra Patriótica mencionado en https://rostislavddd.livejournal.com/373356.html
(22) https://katmoor.livejournal.com/2229379.html

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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por Schwerpunkt » Mié Dic 13, 2023 10:54 am

Reflexiones sobre la estructura de planificación económica soviética

Aunque nos parezcan organizaciones gigantescas, en realidad las agencias soviéticas encargadas de la planificación económica central eran entes relativamente pequeños que empleaban unos cientos o a lo sumo par de miles de personas (el Sovnarkom, Gosplan, el Comité Central, etc) Incluso si añadimos otras agencias de control como el NKVD, la Comisión de Control del Partido y departamentos financieros en realidad no eran tantos los funcionarios encargados de gestionar la economía. Parte del problema estriba en que un estado hipercentralizado como el soviético no se daba ningún tipo de autonomía a las regiones y los funcionarios en estas tenían que llevar a cabo las decisiones centrales sin prácticamente libertad de gestión o cuestionamiento de las decisiones tomadas en Moscú.

El resultado era que para los pocos individuos tomando decisiones era imposible el estar al tanto de toda la información económica. Incluso con jornadas laborables de 14-16 horas los principales capitostes tenían que lidiar con miles de cuestiones de todo tipo. Obviamente se intentaban concentrar en los asuntos considerados prioritarios.

Esta estructura y flujo de información tenía sus contrapartidas: la mayor parte de la información la producían los comisarios de los diversos departamentos y sectores industriales. Era bastante sencillo -aunque fuera arriesgado- manipular esta información manteniendo secretos los informes o noticias comprometedoras o sencillamente falsificando la estadísticas e información. Incluso aunque este no hubiera sido el caso las reducidas plantillas de los departamentos centrales estaban desbordados por el trabajo y tenían que confiar en la los diversos sectores industriales. Un ejemplo muy verosímil era una fábrica que declaraba que había fabricado x proyectiles de artillería. Los números se reportaban a Moscú aunque la realidad fuera que la mitad de esos proyectiles estuvieran oxidados. El que se entregara una partida de material defectuoso importaba menos que el hecho de entregar la cantidad exigida. Evidentemente no hay que llevar esta analogía al extremo pero hay que comprender la presión a la que estaban sometidos los gestores industriales, si Moscú exigía una determinada producción, el responsable lo intentaría conseguir a cualquier precio incluso aunque el material no fuera aceptable o se estuvieran detrayendo recursos de otros sitios.

Stalin y sus esbirros podían conseguir información detallada aunque a veces no fuera exacta si insistían en recibir determinada información sobre lo que consideraban una prioridad o por alguna cuestión que hubiera captado su atención. Además un factor que habitualmente se pasa por alto y es que muchos de los magnates de la corte de Stalin no tenían una comprensión cabal de las necesidades de la industria química y de muchos procesos industriales. El centrarse en conseguir altas estadísticas de producción en una serie de rubros (toneladas de carbón, acero, unidades de carros de combate, piezas de artillería, aviones) simplificaba la gestión y control en el alto nivel pero arrinconaba productos industriales vitales como precursores químicos, explosivos, etc. No se comprendió la relación tecnológica entre la industria química y la producción de explosivos en los años treinta y principios de los cuarenta, cuando en 1941 se intentó revertir ese descuido en las prioridades ya era tarde, gran parte de esta industria se había perdido.

Lo que se conocía como el Plan Quinquenal en realidad era un conjunto de planes que iban cambiando de manera arbitraria y produciendo una serie de borradores o planes revisados para la producción anual, trimestral y mensual junto con docenas de indicadores económicos como inversión en bienes de capital, productividad industrial y laboral, etc. Cada órgano de la economía soviética tenía que cumplir el plan en especial a lo concerniente de las cifras de producción pero las instrucciones operacionales en como conseguirlo brillaban por su ausencia. Muchos de los gestores industriales quedaban abandonados a su suerte o tenían que improvisar en como alcanzar estos objetivos. Lo habitual es que se centraran en la producción cuantitativa y en especial de los rubros que verdaderamente interesaban al Politburó como podían ser la producción de acero, carbón, cañones, aviones o carros de combate.

Consecuencias en la industria química y producción de explosivos

Bien, ya hemos comentado que la inversión producida en la industria siderúrgica fue bastante mayor que la realizada en la industria química. Sencillamente creció más en proporción y de igual manera se invirtió más en la industria extractiva minera (carbón y todo tipo de minerales) necesarios para la industria metalúrgica. Y los incentivos para conseguir esas metas productivas en esos sectores no fueron replicados en otros sectores como el químico (de los bienes de consumo mejor ni hablaremos)

Además de contar con menos recursos materiales la industria de municiones se resintió de la falta de atención y comprensión de la complejidad de los procesos industriales.

La primera fue una serie de decisiones erróneas en la elección de procesos industriales para conseguir tolueno por ejemplo o la producción de munición en fábricas claramente mal gestionadas. Y a pesar de los esfuerzos realizados se seguirían padeciendo problemas de productividad y calidad. Un hecho desconocido es un accidente -es de suponer que una gran explosión accidental- que en febrero de 1944 casi destruyó la fábrica no. 15 del Comisariado de Municiones que suministraba casi dos tercios de todo el TNT fabricado en la URSS (72.000 t anuales) Los trabajos frenéticos de reparación duraron hasta finales de junio del mismo año pero la producción de TNT sólo llegó a 33.600 t anuales (el 46.7%) Si no hubiera sido por el suministro aliado (unas 102.000 t de TNT así como tolueno susceptible de ser convertido en TNT) la situación hubiera sido angustiosa y desde luego varias de las ofensivas soviéticas de aquel año no se hubieran podido producir a esa escala. No olvidemos que el tolueno era fundamental para conseguir TNT y que su producción fue claramente insuficiente durante toda la guerra.

Claramente la concentración de la producción en unas poquísimas fábricas suponía un problema importante si estas instalaciones sufrían un accidente o problemas de calidad y productividad.

Así pues en vísperas de la guerra se producían en la URSS unas 88.700 t anuales de tolueno de las cuales unas 44.400 t (50.7%) eran generadas por el procedimiento de pirólisis de petróleo que hemos descrito antes y que era tremendamente antieconómico. El problema es que la demanda bélica estaba más bien entorno a las 120-130.000 t anuales y la pérdida de Ucrania causó la pérdida de gran parte del tolueno generado por el coqueo de carbón. O sea la tormenta perfecta, caída tremenda de la producción del tolueno del carbón y la imposibilidad de reemplazarlo por tolueno procedente de petróleo ya que la producción petrolífera no sólo no aumentó sino que se redujo a un 60% de preguerra.

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Re: Datos sorprendentes... El Consumo de Munición en el Frente Oriental

Mensaje por Schwerpunkt » Lun Dic 18, 2023 6:25 pm

Las consecuencias…
El lector se sorprenderá si le exponemos que entre diciembre de 1941 y febrero de 1942 con los alemanes sufriendo una crisis logística y de transportes colosal y bajo el embate de la contraofensiva soviética de invierno dispararon contra sus oponentes nada menos que 244.982 t de munición. Los soviéticos en idéntico período tan sólo 85.330 t, o sea casi tres veces menos. ¡ La paradoja es que mientras los alemanes se debatían en su primera gran derrota de la guerra y eran arrojados de los alrededores de Moscú oponían un fuego artillero tres veces mayor que el atacante !

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Tabla: compilación de tonelajes de munición disparada en el Frente Oriental por el Ejército alemán entre 1941 y 1943. Desglose mensual.

Obviamente eso iba a repercutir en unas cifras de bajas soviéticas aterradoras ante la falta de apoyo artillero y aéreo pues también la escasez de munición se traducía en menos bombas de aviación.

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Tabla: compilación de miles de proyectiles disparados por pieza artillera soviética durante los meses de agosto a diciembre de 1941. Lo he transformado en toneladas para realizar la comparativa.

El año 1942 fue probablemente el más difícil pues la aportación angloamericana en 1941 fue insignificante y no fue hasta mediados de 1942 que empezó a llegar en cantidades de suficiente entidad. El grueso de las entregas fue en 1943-1944 sin cuya aportación las imparables ofensivas soviéticas del mismo periodo sencillamente no hubieran sido posibles. Así y todo como podemos ver los soviéticos se batieron en inferioridad hasta muy avanzada la guerra. Así pues en enero de 1944 los soviéticos disponían de 31.081 cañones de calibre 76.2 mm y superior. A finales de octubre de 1943 los alemanes (no tengo las cifras para enero de 1944 pero apenas variaron) contaban con 8.037 piezas de 75 mm o calibres superiores además de unos 4.000 cañones antitanques y de infantería de calibre 75 mm incluyendo piezas francesas y soviéticas capturadas. Y sin embargo a pesar de contar con casi tres veces menos piezas los alemanes dispararon más granadas que sus oponentes. En 1944 todavía emplearon de media casi cuatro veces más proyectiles por pieza que sus contrincantes soviéticos.

¿Ha intentado la historiografía soviética ocultar esta situación?
Es interesante ver como la cuestión de la insuficiencia de producción de municiones fue obviada por los historiadores de la URSS. Si nos fijamos toda la historiografía soviética se centra en ensalzar los indudables logros productivos en artículos que captan la imaginación del lector (aviones, carros de combate, cañones) pero se pasa por encima de la cuestión principal, ¿cuál es el valor de ese inmenso parque artillero si no se dispone de la munición necesaria para hacer valer su indudable superioridad numérica? De igual manera se aprecia un cierto descuido en tratar cuestiones de disponibilidad logística como combustible y suministros necesarios para el apoyo a las diversas unidades y máquinas bélicas. Aunque los autores soviéticos en ocasiones proveen de una cantidad ingente de estadísticas, estas no ofrecen una visión de conjunto ni posibilidad de juicio sobre si el apoyo recibido era el adecuado o no. Parte de este esfuerzo distorsionador viene de la constatación de que las tropas del III Reich en general dispusieron de un apoyo artillero y logístico superior al de los soviéticos. No es hasta estudios realizados entre 2010 y 2020 que empieza a desvelarse esta interesante paradoja.

La fijación de los estudiosos en los artículos bélicos más glamurosos no es exclusiva de la historiografía soviética sino de la occidental también. Y se esgrime con frecuencia el bajo número de carros de combate, aviones o cañones fabricados por el III Reich como prueba del fracaso de la política económica de producción bélica. Un análisis con más perspectiva como éste permite dar una visión más equilibrada. Los alemanes en general contaron con un suministro adecuado de municiones hasta prácticamente 1945. Las escaseces sufridas fueron el producto de problemas logísticos puntuales o en el caso de Normandía durante 1944 a la interdicción aérea sufrida en la retaguardia alemana.

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