Némesis, la derrota del Japón 1944-1945.
Publicado: Dom Jun 12, 2011 12:30 am
Buenas tardes,

Uploaded with ImageShack.us
NÉMESIS, La derrota del Japón 1944-1945.
Autor: Max Hastings.
Lengua: Castellano.
Encuadernación: Tapa dura.
ISBN: 978-84-8432-963-3.
Año de edición:2008.
Plaza edición: Barcelona.
Editorial: Crítica.
Páginas: 844
Afirma Max Hastings, y así se resalta en la contraportada de este libro, que "no hubo una Segunda Guerra Mundial, sino dos, completamente distintas: la que se desarrolló en Europa y la que tuvo por escenario el oriente de Asia y el Pacífico". Probablemente, sea así. Indudable es, sin embargo, el esfuerzo de este autor británico por describir los particulares rasgos que presentó la SGM en el Pacífico, rasgos que, de forma totalmente injusta, hicieron de esta parte del conflicto un escenario secundario, ya durante el propio desarrollo del conflicto. Por ello, Hastings realiza en "Némesis", no sólo un ejercicio de análisis histórico, sino también de reinvidicación de los hombres y mujeres (civiles y combatientes), así como de las naciones involucradas en la SGM en este área del mundo.
Aun siendo, como es, un libro extenso, en el mismo no se realiza un análisis pormenorizado de las batallas que se desarrollaron en el Pacífico. Hay, desde luego, estudios específicos más profundos de las mismas que las descripciones que podamos encontrar en esta obra. Ello no resta, sin embargo, un ápice de interés a "Némesis", puesto que no es ese el objetivo del autor, sino trasladarnos una visión general, que no superficial, del último año del conflicto. Sin ser exactamente eso, "Némesis" se asemejaría a los más habituales estudios sobre Alemania que podríamos denominar genéricamente como "auge y caída del III Reich".
Así, Hastings describe la encrucijada en que se encuentra un Japón, cuya tradición, orgullo nacional y, sobre todo, su casta político-militar le llevan a emprender una huida hacia adelante, a dirigirse inexorablemente al desastre nacional, en definitiva, a su "Némesis".
En lo que a Japón respecta, destacable es, en primer término, la interesantísima descripción que realiza el autor de las diferencias existentes entre los regímenes nacionalsocialista e imperial japonés. En segundo lugar, la barbarie que ejerció el ejército nipón sobre las naciones sometidas a su égida, punto, este sí, de notable similitud entre estos dos coaligados del Eje. Y, por último, el estudio de la idiosincrasia militar japonesa, de una cultura en la que la redinción no es una opción y el suicido, ya sea pilotando un Zero, como infante cargado de minas en pos de reventar un Sherman o como oficial asestándose una puñalada en el abdomen, no es sólo un honor, sino también una obligación moral.
China. Hastings la reivindica. Y lo hace porque China participó en la SGM, algo que se olvida con demasiada frecuencia, quizás como consecuencia del pobre papel que desempeñaron los dos ejércitos (nacionalista y comunista) que combatieron en su nombre, así como de la instauración del régimen de Mao Zedong tras la guerra civil que siguió al fin de la SGM. Destaco aquí dos cuestiones: de un parte, el padecimiento sin fin, tanto en términos cuantitativos como cualitativos, que sufrió el pueblo chino; de otra, las páginas que el autor dedica a describir el corrupto régimen del general Chiang Kai Shek.
Obviamente, una parte relevante del libro se dedica a los EE.UU. A su política, a su Ejército que saltaba de isla en isla, a su Armada, a los incansables Marines, a MacArthur, a esas Filipinas donde había que volver, a los B-29 de Curtis LeMay y, finalmente, al Proyecto Manhattan.
No se olvida Hastings del Reino Unido, de su esperanza por recobrar y retener su otrora gran imperio asiático, del bravo y honorable general William Slim, de lord Mountbatten...Ni tampoco de la URSS y las dos partidas que mantenía. Una, jugando al gato y el ratón con un Japón al borde del colapso. Otra, de ajedrez, con los EEUU y el nuevo orden mundial que ya empezaba a surgir de las cenizas de Berlín, de Tokio e incluso de Hiroshima.
Un saludo.
Fuente imagen portada: http://www.fnac.libros.com" onclick="window.open(this.href);return false;

Uploaded with ImageShack.us
NÉMESIS, La derrota del Japón 1944-1945.
Autor: Max Hastings.
Lengua: Castellano.
Encuadernación: Tapa dura.
ISBN: 978-84-8432-963-3.
Año de edición:2008.
Plaza edición: Barcelona.
Editorial: Crítica.
Páginas: 844
Afirma Max Hastings, y así se resalta en la contraportada de este libro, que "no hubo una Segunda Guerra Mundial, sino dos, completamente distintas: la que se desarrolló en Europa y la que tuvo por escenario el oriente de Asia y el Pacífico". Probablemente, sea así. Indudable es, sin embargo, el esfuerzo de este autor británico por describir los particulares rasgos que presentó la SGM en el Pacífico, rasgos que, de forma totalmente injusta, hicieron de esta parte del conflicto un escenario secundario, ya durante el propio desarrollo del conflicto. Por ello, Hastings realiza en "Némesis", no sólo un ejercicio de análisis histórico, sino también de reinvidicación de los hombres y mujeres (civiles y combatientes), así como de las naciones involucradas en la SGM en este área del mundo.
Aun siendo, como es, un libro extenso, en el mismo no se realiza un análisis pormenorizado de las batallas que se desarrollaron en el Pacífico. Hay, desde luego, estudios específicos más profundos de las mismas que las descripciones que podamos encontrar en esta obra. Ello no resta, sin embargo, un ápice de interés a "Némesis", puesto que no es ese el objetivo del autor, sino trasladarnos una visión general, que no superficial, del último año del conflicto. Sin ser exactamente eso, "Némesis" se asemejaría a los más habituales estudios sobre Alemania que podríamos denominar genéricamente como "auge y caída del III Reich".
Así, Hastings describe la encrucijada en que se encuentra un Japón, cuya tradición, orgullo nacional y, sobre todo, su casta político-militar le llevan a emprender una huida hacia adelante, a dirigirse inexorablemente al desastre nacional, en definitiva, a su "Némesis".
En lo que a Japón respecta, destacable es, en primer término, la interesantísima descripción que realiza el autor de las diferencias existentes entre los regímenes nacionalsocialista e imperial japonés. En segundo lugar, la barbarie que ejerció el ejército nipón sobre las naciones sometidas a su égida, punto, este sí, de notable similitud entre estos dos coaligados del Eje. Y, por último, el estudio de la idiosincrasia militar japonesa, de una cultura en la que la redinción no es una opción y el suicido, ya sea pilotando un Zero, como infante cargado de minas en pos de reventar un Sherman o como oficial asestándose una puñalada en el abdomen, no es sólo un honor, sino también una obligación moral.
China. Hastings la reivindica. Y lo hace porque China participó en la SGM, algo que se olvida con demasiada frecuencia, quizás como consecuencia del pobre papel que desempeñaron los dos ejércitos (nacionalista y comunista) que combatieron en su nombre, así como de la instauración del régimen de Mao Zedong tras la guerra civil que siguió al fin de la SGM. Destaco aquí dos cuestiones: de un parte, el padecimiento sin fin, tanto en términos cuantitativos como cualitativos, que sufrió el pueblo chino; de otra, las páginas que el autor dedica a describir el corrupto régimen del general Chiang Kai Shek.
Obviamente, una parte relevante del libro se dedica a los EE.UU. A su política, a su Ejército que saltaba de isla en isla, a su Armada, a los incansables Marines, a MacArthur, a esas Filipinas donde había que volver, a los B-29 de Curtis LeMay y, finalmente, al Proyecto Manhattan.
No se olvida Hastings del Reino Unido, de su esperanza por recobrar y retener su otrora gran imperio asiático, del bravo y honorable general William Slim, de lord Mountbatten...Ni tampoco de la URSS y las dos partidas que mantenía. Una, jugando al gato y el ratón con un Japón al borde del colapso. Otra, de ajedrez, con los EEUU y el nuevo orden mundial que ya empezaba a surgir de las cenizas de Berlín, de Tokio e incluso de Hiroshima.
Un saludo.
Fuente imagen portada: http://www.fnac.libros.com" onclick="window.open(this.href);return false;