Les Einzatzgruppen-Ralf Ogorreck
Publicado: Lun May 10, 2010 5:53 am
LES EINSATZGRUPPEN. Les groupes d'intervention et la "genèse de la solution finale".
Autor: Ralf Ogorreck
Idioma: Francés
Encuadernación: Tapa Blanda
ISBN:978-2-7021-3799-4
Año de edición: 2007
París
Páginas: 320
.
Este libro que voy a reseñar he podido leerlo gracias a mis modestos conocimientos del francés ya que no ha sido publicado, que sepa yo al menos, al inglés, así que me baso en la versión francesa, aunque su inicial publicación está realizada en alemán. Su título original es el siguiente: “Die Einsatzgruppen und der Genesis des Endlösung”
Ralf Ogorreck es un historiador alemán especialista en la investigación sobre los crímenes de guerra nazis
Entrando ya de lleno sobre lo que nos vamos a encontrar en el libro podemos afirmar que estamos ante una ingente labor de investigación por parte del autor basado en la búsqueda entre los archivos judiciales de posguerra de numerosos testimonios de algunos componentes de los llamados Einsatzgruppen o grupos de intervención. El objetivo principal de este estudio será demostrar que el 22 de junio de 1941,cuando se produce la Operación Barbarroja, todavía no se había planificado ni tomado la decisión de asesinar a todos los Judíos sin distinción de edad o sexo, que el Ejército fuese apresando.
Ogorreck intenta de esta manera desvincularse totalmente de algunas de las conclusiones que obtuvieron los Aliados tras los juicios de Nuremberg. El tiempo,y la posibilidad de poder seguir interrogando a muchos de los protagonistas de los asesinatos en masa perpetrados en la Unión Soviética durante las primeras semanas de invasión le han ofrecido la posibilidad de llegar a más y concretas conclusiones sobre la orden de asesinar indiscriminadamente a los Judíos.
Para el autor, es solamente después del ataque a la URSS y las consiguientes victorias de la Wehrmacht cuando las nuevas posibilidades políticas se abrieron paso en la mente de Hitler para poder desarrollar con toda crudeza sus convicciones ideológicas: la destrucción del judaísmo como raza.
No existió un plan preconcebido, tal y como se llevó a cabo posteriormente, antes del ataque. Las primeras medidas tomadas por Himmler y Heydrich fueron fruto de la improvisación. No existía método ni organización de las mismas.
El decreto que permitió la intervención de la Policía de Seguridad y del SD (28 de abril de 1941) en el cuadro de las unidades de la Wehrmacht fue la génesis desde la que se pudo más tarde construir la participación de aquellos en la Solución Final. Sin el aserto de la Wehrmacht a la participación de estas formaciones en su retaguardia no habría sido posible llevar a cabo con tanta firmeza la masacre de los judíos.
El autor llega a la conclusión de que la orden de acabar con todos los judíos no llegó hasta el mes de agosto de 1941. Los numerosos testimonios que realizaron los protagonistas de aquellos sucesos avalan esta teoría. En un principio todo parecía indicar que la misión de éstos sería la de mantener la seguridad y la pacificación de la retaguardia del Ejército, reglamentando la misma con el visto bueno del Alto Mando militar. Lo que había ocurrido en Polonia, masacres y desordenes a la hora de llevar a cabo esta “pacificación”, había comportado que las SS y la Wehrmacht necesitaran de un acuerdo para regular dicho “orden”.
Ogorreck, tras el estudio de las numerosas declaraciones realizadas por los participantes en las matanzas durante los juicios de posguerra en los años 50 y 60, determina que éstos presentaron tres maneras de plantear su defensa:
La primera consistía en afirmar que la “Orden del Führer de asesinar a toda la población Judía” había sido dada antes del inicio del ataque a la Unión Soviética; la segunda consistía en afirmar rotundamente que no habían conocido ninguna orden parecida durante toda su intervención; la tercera fija la proclamación de la “Orden del Führer” en el mes de agosto de 1941. Es esta última afirmación la que Ralf Ogorreck cree más cerca de la realidad a la luz de la confrontación de los numerosos testimonios con los hechos desarrollados en las primeras semanas de Barbarroja.
En definitiva, creo que es una lástima que todavía hoy no se haya publicado en español este fantástico libro. De todas formas, si alguna vez se deciden las editoriales españolas a llevarla acabo aquí podéis tener una opinión, por supuesto muy personal, de las impresiones que me ha causado a mí la lectura de este apasionante libro.
Ralf Ogorreck es un historiador alemán especialista en la investigación sobre los crímenes de guerra nazis
Entrando ya de lleno sobre lo que nos vamos a encontrar en el libro podemos afirmar que estamos ante una ingente labor de investigación por parte del autor basado en la búsqueda entre los archivos judiciales de posguerra de numerosos testimonios de algunos componentes de los llamados Einsatzgruppen o grupos de intervención. El objetivo principal de este estudio será demostrar que el 22 de junio de 1941,cuando se produce la Operación Barbarroja, todavía no se había planificado ni tomado la decisión de asesinar a todos los Judíos sin distinción de edad o sexo, que el Ejército fuese apresando.
Ogorreck intenta de esta manera desvincularse totalmente de algunas de las conclusiones que obtuvieron los Aliados tras los juicios de Nuremberg. El tiempo,y la posibilidad de poder seguir interrogando a muchos de los protagonistas de los asesinatos en masa perpetrados en la Unión Soviética durante las primeras semanas de invasión le han ofrecido la posibilidad de llegar a más y concretas conclusiones sobre la orden de asesinar indiscriminadamente a los Judíos.
Para el autor, es solamente después del ataque a la URSS y las consiguientes victorias de la Wehrmacht cuando las nuevas posibilidades políticas se abrieron paso en la mente de Hitler para poder desarrollar con toda crudeza sus convicciones ideológicas: la destrucción del judaísmo como raza.
No existió un plan preconcebido, tal y como se llevó a cabo posteriormente, antes del ataque. Las primeras medidas tomadas por Himmler y Heydrich fueron fruto de la improvisación. No existía método ni organización de las mismas.
El decreto que permitió la intervención de la Policía de Seguridad y del SD (28 de abril de 1941) en el cuadro de las unidades de la Wehrmacht fue la génesis desde la que se pudo más tarde construir la participación de aquellos en la Solución Final. Sin el aserto de la Wehrmacht a la participación de estas formaciones en su retaguardia no habría sido posible llevar a cabo con tanta firmeza la masacre de los judíos.
El autor llega a la conclusión de que la orden de acabar con todos los judíos no llegó hasta el mes de agosto de 1941. Los numerosos testimonios que realizaron los protagonistas de aquellos sucesos avalan esta teoría. En un principio todo parecía indicar que la misión de éstos sería la de mantener la seguridad y la pacificación de la retaguardia del Ejército, reglamentando la misma con el visto bueno del Alto Mando militar. Lo que había ocurrido en Polonia, masacres y desordenes a la hora de llevar a cabo esta “pacificación”, había comportado que las SS y la Wehrmacht necesitaran de un acuerdo para regular dicho “orden”.
Ogorreck, tras el estudio de las numerosas declaraciones realizadas por los participantes en las matanzas durante los juicios de posguerra en los años 50 y 60, determina que éstos presentaron tres maneras de plantear su defensa:
La primera consistía en afirmar que la “Orden del Führer de asesinar a toda la población Judía” había sido dada antes del inicio del ataque a la Unión Soviética; la segunda consistía en afirmar rotundamente que no habían conocido ninguna orden parecida durante toda su intervención; la tercera fija la proclamación de la “Orden del Führer” en el mes de agosto de 1941. Es esta última afirmación la que Ralf Ogorreck cree más cerca de la realidad a la luz de la confrontación de los numerosos testimonios con los hechos desarrollados en las primeras semanas de Barbarroja.
En definitiva, creo que es una lástima que todavía hoy no se haya publicado en español este fantástico libro. De todas formas, si alguna vez se deciden las editoriales españolas a llevarla acabo aquí podéis tener una opinión, por supuesto muy personal, de las impresiones que me ha causado a mí la lectura de este apasionante libro.