¡Hola a todos!
Chuikov escribió:
Por cierto, si puedes realizar un comentario del libro de Stahel cuando lo acabes, te lo agradecería. Yo lo tengo, pero el material todavía por leer es abrumador.....
A mí me pasa un tanto de lo mismo, así que va para largo ese comentario. Además, nunca compro un libro sin haber leído antes la tesis de su autor y las fuentes que utiliza, y en el caso de Stahel es lo que acabo de hacer, por lo que todavía debo encargar el libro, cosa que haré, teniendo en cuenta toda la lectura que aún tengo pendiente, en la próxima primavera. Así que ya ves, cuando exponga mis impresiones habrán pasado cuatro o cinco meses.
La tesis de Stahel es que la Operación Barbarroja estaba condenada al fracaso ya a mediados del verano de 1941 y que el
turning point de la campaña alemana en la URSS no fue la batalla por Moscú, como sostiene la mayor parte de la historiografía occidental, sino la batalla (en realidad subcampaña) de Smolensk de julio-agosto de 1941. Yo vengo sosteniendo una opinión similar (que Smolensk fue la primera prueba que demostró -incluso a Hitler- que ya no se podía ganar la guerra contra la URSS en 1941, y que la batalla por Moscú fue la materialización de esa prueba, generando además otra nueva conclusión: que Alemania ya no podía ganar militarmente la guerra) desde hace mucho tiempo y así lo he expuesto en el foro repetidas veces, así que me da gusto ver que esa postura tiene sostén (argumentación y desarrollo) en una nueva obra académica que desafía la gran mayoría de interpretaciones académicas hasta hace poco existentes sobre la Operación Barbarroja.
Para enmarcar conceptualmente su tesis, Stahel recurre al concepto clausewitziano del "punto culminante", que él sitúa para el
Ostheer, y especialmente para el
Heeresgruppe Mitte, a mediados de agosto de 1941. Yo no estoy muy de acuerdo con esta datación del punto culminante, que sitúo un mes más tarde, pero es cuestión de matiz que no invalida, por supuesto, el punto central de la tesis de este autor.
Con respecto a las fuentes, Stahel llevó a cabo la mayor parte de su investigación en el Bundesarchiv-Militärarchiv de Freiburg en Breisgau, utilizando además los recursos del MFGA de Potsdam y la Universidad Humboldt de Berlín. Como complemento a su investigación de archivo, Stahel echa mano de las principales fuentes secundarias, especialmente de la colección de documentos publicada por Erhard Moritz en
Fall Barbarossa, las
Hitler's War Directives 1939-1945 de Trevor-Roper, los diarios de guerra del OKW, los de Halder y los de Bock. También utiliza las memorias de guerra de los generales alemanes, pero de forma crítica, así como los dos trabajos más importantes sobre la planificación de Barbarroja, el de Ernst Klink (volumen 4 del MFGA de 1983) y el de Barry Leach (
German Strategy against Russia 1939-1941, de 1973). Por supuesto, utiliza una extensa bibliografía que va citando en su libro, con el buen detalle de acompañar sus anotaciones a pie de página.
Divide su trabajo en dos partes; en la primera valora la planificación teórica de la campaña con el objetivo de establecer los objetivos que se necesitaban conseguir en la guerra; en la segunda, que consituye el grueso de su trabajo, analiza los dos primeros meses de la guerra y sigue el progreso de los
panzergruppen hacia sus respectivos objetivos, concentrando su investigación en el HG Mitte, en sus dos
panzergruppen, en los cinco cuerpos que los componían y en sus dieciséis divisiones. Es decir, Stahel centra su investigación en las formaciones móviles del HG Mitte, de cuyo comportamiento dependía, en primera instancia, la consecución de los objetivos operacionales finales del HG Mitte.
Algo que me ha gustado especialmente de su introducción es la crítica que hace, en general, de la perspectiva errada con la que generalmente los historiadores abordan su valoración de la Operación Barbarroja. Efectivamente, muchos autores se dejan atrapar por el rosario de victorias espectaculares de los alemanes durante las primeras semanas de la campaña, de las cantidades ingentes de prisioneros de guerra soviéticos que hicieron, de las cantidades asombrosas de formaciones de combate soviéticas que destruyeron....., para concluir que la Wehrmacht estuvo a punto de derrotar completamente al Ejército Rojo y que se quedó finalmente a las puertas de Moscú por culpa del frío, del barro, de las malas comunicaciones y de la ingente cantidad de recursos a disposición del Ejército Rojo. Pero muy pocos subrayan el deterioro y las pérdidas irreemplazables sufridos por el Ostheer durante ese proceso. Fue precisamente esta circunstancia la que ya a mediados de agosto obligó, sí o sí, a la fuerza móvil del HG Mitte a realizar una pausa de dos o tres semanas para recuperarse de su desgaste y a dotarse de reemplazos, recambios o subsanar sus averías.
Por lo que el clásico debate tan caro a historiadores (a los propios generales alemanes) y aficionados de los foros de debate de Internet sobre la decisión estratégica de agosto (seguir hacia Moscú o virar al flanco sur para el cerco de Kiev) de Hitler versus Halder y los principales comandantes de campo, sobre la que se pretende fundamentar el fracaso final de Barbarroja, o de forma implícita a la contra, lo que podría ser su éxito final, carece realmente de fundamento. Lo cierto es que a mediados de agosto, según Stahel (para mí unas semanas antes), la fuerza móvil del HG Mitte estaba tan desgastada y tenía tantos problemas logísticos que un avance hacia Moscú durante agosto era materialmente inviable. E incluso la captura de Moscú no garantizaba, ni mucho menos, la victoria final de la campaña.
Pero Stahel también critica con rigor las tesis o conclusiones de algunos historiadores que han adquirido fama popular, cosa que me agrada igualmente por coincidir con mis propios juicios sobre los mismos. Así por ejemplo, las tesis de Fugate y Stolfi, o las conclusiones de Citino en su
Death of the Wehrmacht con respecto a Barbarroja.
Finalmente, pues ya me he extendido bastante, Stahel adelanta su base conceptual argumental, que al punto de culminación ya citado de Clausewitz añade el concepto espacio-temporal en el que se enmarca la campaña de Barbarroja. Estos conceptos le sirven de punto de partida de su tesis, que luego intenta demostrar (aunque sobre eso ya no puedo opinar, pues me falta por leer el libro) al analizar la campaña en las dos partes que he comentado en que divide su libro.
Intuyo que Stahel intentará demostrar (y apuesto a que lo consigue, pues ya se ha demostrado en otras obras) los defectos estructurales de la planificación de la campaña (logística, fundamentalmente) y los defectos estructurales propios de la Wehrmacht (su debilidad o insuficiencia de fuerzas motorizadas y equipo mecanizado para tan ambiciosos objetivos en tan corto espacio de tiempo), plasmándolos todos ellos en el desarrollo actual de la campaña en el eje estratégico del HG Mitte. Así que habrá que leer este libro cuando sea menester, no porque se vaya a descubrir nada insólito, sino para ver cómo Stalhe desarrolla su tesis.
Por ello, el libro de Glantz aquí reseñado será de enorme utilidad, pues las batallas en Smolensk no han tenido mucho eco en la bibliografía al uso, tan sólo de pasada, quizás con las salvedades de Fugate (salvo su tesis, su libro es valioso) y el capítulo que Jacob Kipp y otros le dedican en
The Initial Period of War....de Glantz, que ya he reseñado antiguamente en varios hilos del foro.
En suma, estoy observando con enorme satisfacción que de unos años para acá hay una nueva tendencia académica a reinterpretar la guerra germano-soviética, desmontando así la interpretación de la historiografía clásica, construida sobre una gran telaraña de recreaciones de los generales alemanes en posguerra, aceptadas de forma acrítica por la historiografía y cimentadas y desarrolladas bajo la pérfida influencia de la Guerra Fría.
Saludos cordiales
José Luis