La siguiente historia de la cual no tenia ni idea ha llegado a mis manos a través de un buen amigo que me envió hace pocos días un artículo publicado en el diario Clarin el 09 de junio de 2004. Una vez más se pone de manifiesto con esta narración que existió una minonía valiente, capaz de alzarse contra la barbarie nazi
Giovanni Palatucci era un policía italiano de 28 años que en 1937 ejercía su función en la ciudad de Fiume (hoy forma parte de Croacia) a cargo del departamento de extranjeros.

fuente http://caminocatolico.org/home/images/s ... ovanni.jpg
En octubre de 2002 el vicario del Papa en Roma, Padre Gianfranco Zuncheddu, abrió la causa de beatificación donde revela detalles de este policía que dio su vida para salvar a unos cinco mil judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
Cuando Benito Mussolini fue designado primer ministro en 1922, el partido fascista italiano no practicaba políticas antisemitas. Esto cambió en 1938, cuando el gobierno del "Duce" cedió ante la presión nazi y decretó una serie de leyes anti-judías que incluían el confinamiento de judíos extranjeros refugiados en campos de internados. Uno de los más grandes de estos campos estaba ubicado en Campania, donde el tío de Giovanni era Obispo.
En una reciente conferencia sobre "Los Salvadores del Holocausto", Baruj Tenembaum, fundador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, una organización que investiga las acciones de quienes arriesgaron o perdieron sus vidas para salvar a personas perseguidas durante la Segunda Guerra Mundial, explicó que el trabajo de Palatucci consistía en editar los papeles de residencia necesarios requeridos por la ley para refugiados. Silenciosamente, comenzó a falsificar documentos y visas -explicó Tenembaum- que permitían deportar oficialmente judíos. "Pero se las ingenió para que fueran enviados a Campania, instruyéndolos para que contactaran a su tío, quien les ofrecería la máxima asistencia posible".
Luego del encarcelamiento de Mussolini en 1943, las fuerzas alemanas ocuparon el norte de Italia convirtiendo la situación en Fiume de creciente peligro para el policía y mortal para los 3.500 judíos que se encontraban allí.
Ese año Palatucci fue ascendido a jefe de policía y así pudo continuar su labor secreta. Segun datos de la investigación realizada por Tenembaum "en vez de darle información a los alemanes sobre judíos para ser deportados, destruyó los expedientes. Cuando conoció los planes de los nazis, advirtió a la gente a tiempo, con frecuencia proveyéndola de documentos falsos y dinero para huir".
"Giovanni Palatucci fue más allá de la comandancia: amó a su prójimo más que a si mismo", testificó la sobreviviente Roszi Neumann ante la comisión que inició la causa de beatificación.
La situación de Palatucci empeoró cuando oficiales alemanes inspeccionaron su departamento buscando información, entonces el embajador suizo en Trieste, amigo cercano del policía le ofreció un pasaje seguro a Suiza pero, en lugar de utilizarlo, él envió a su prometida, una joven judía que en la actualidad vive en Israel.
"El 13 de setiembre de 1944 fue arrestado por la Gestapo acusado de conspiración y enviado a prisión en Trieste donde fue condenado a muerte -explicó Tenembaum. Aunque su sentencia fue conmutada, un mes después fue trasladado al campo de exterminio de Dachau donde murió el 10 de febrero de 1945, pocas semanas antes de que el campo fuera liberado por los aliados".
Tenía 36 años. Algunos dicen que murió de desnutrición; otros testigos declararon que recibió un disparo.
En 1953, la ciudad de Ramat Gan, cerca de Tel Aviv, honró a Palatucci poniéndole su nombre a una calle. Dos años después, la Unión de Comunidades Judías Italianas lo premió póstumamente con una medalla de oro. Su presidente, Amos Luzzatto enfatizó: "El jefe de policía no podría haber ignorado el riesgo que corría. Actuó sabiendo que se dirigía hacia su propio sacrificio; para él era meritorio dar su vida por apenas un hombre".
