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Teufelsgarten

Publicado: Mié May 09, 2007 11:44 am
por José Luis
¡Hola a todos!

William Schneck, Breaching the Devil’s Garden: The 6th New Zealand Brigade in Operation Lightfoot, The Second Battle of Alamein (Countermine Division, Fort Belvoir, Virginia, 2005), 298 páginas. Disponible en la web de Sinet.

Quiero hablaros de este extraordinario trabajo y de su riqueza informativa y lujo de detalles (amplio uso de fuentes de primera mano) en los temas centrales que desarrolla. Patrocinado por el Night Vision and Electronic Sensors Directorate de Fort Belvoir, el estudio forma parte de una serie (Operación Ciudadela y Operación Tormenta del Desierto la completan) que versa sobre las operaciones de ruptura de combate. Breaching the Devil’s Garden….examina en detalle las rupturas creadas en la zona de la 6ª Brigada Neozelandesa, tras exponer la situación de ambos bandos contendientes. Concluye el autor diciendo que la carencia de minas antipersonales en el “Jardín del Diablo” redujo decisivamente su efectividad, y afirma que aunque esa circunstancia en Rommel y sus hombres fue el producto de sus limitaciones logísticas, el US Army debe tomar buena nota de la carencia actual de minas antipersonales entre sus soldados.

Con la complicadísima situación logística en que quedó Rommel tras la batalla de Alam Halfa, el mariscal alemán comprendió rápidamente que se le había terminado toda posibilidad de poder sostener una batalla de maniobras, y con ello las tácticas de la guerra móvil en la que habían sobresalido sus tropas panzer. Por ello, desplegando a vanguardia sus formaciones de infantería relativamente inmóviles, se preparó para una batalla de desgaste.

Sabiendo que las fuerzas de Montgomery no podían flanquear fácilmente las posiciones defensivas del Eje entre el Mediterráneo y la Depresión Qattara, Rommel se preparó para recibir un ataque frontal por parte de Monty. Para intentar minimizar el efecto de la superioridad aliada en apoyo aéreo y artillero, Rommel diseñó una defensa en profundidad en la que el principal obstáculo para el ataque británico vendría dado por una línea continua de áreas minadas, “cada una sembrada con miles de minas y cubierta con fuego directo e indirecto.” Tras esta línea de zonas minadas, vendría una línea de puestos de avanzada de combate. A unos 1.000-2.000 metros por detrás del frente de minas estarían las principales posiciones defensivas de la infantería extendidas en una profundidad de 2.000 a 3.000 metros. Los mejores cañones antitanque estarían desplegados hacia la retaguardia de esa área defensiva principal en grupos de dos o tres controlados centralmente. A continuación vendrían las divisiones panzer de Rommel, estacionadas entre 7 y 12 kilómetros por detrás del frente minado como fuerza de contraataque móvil. Más atrás, a lo largo de la carretera costera, “Rommel retenía una pequeña fuerza de reserva consistente en dos divisiones de infantería motorizada cortas de personal.”

Cuando cada sector estuviera casi completado, los batallones de infantería del Eje debían ser retirados detrás del cinturón de obstáculos a sus principales posiciones defensivas con un frente de unos 2 kilómetros por batallón, dejando tras de sí una débil línea compuesta por puestos de avanzada de combate tamaño pelotón. Esta línea principal de puestos de avanzada estaba apoyada por la línea de áreas minadas y por pequeños puestos de observación adicionales desplegados en “tierra de nadie”. Los puestos de avanzada disponían de perros para avisar de cualquier aproximación aliada. Por norma, cada batallón de infantería proporcionó una compañía, rotando, para los puestos de avanzada, cuyos soldados eran llamados, en la jerga panzerarmee, “carne de cañón” por su papel de sacrificio al que estaban destinados, pues debían defender sus posiciones durante el máximo tiempo posible. Pero estos puestos de avanzada eran necesarios para contrarrestar los esfuerzos de reconocimiento británicos y evitar la sorpresa en la principal línea defensiva. “Esta configuración defensiva también estaba ideada para incrementar las oportunidades de frustrar cualquier intento de ruptura o al menos hacerlo mucho más costoso y duradero al combatir al Octavo Ejército en la brecha con fuego directo e indirecto precisos.” Rommel pretendía retardar lo máximo posible el trabajo enemigo de ruptura de campos de minas y que no lo consiguieran hasta que no fueran eliminados los puestos de avanzada, que además debían servir para intentar identificar el principal esfuerzo del Octavo Ejército.

Entre la línea de puestos de avanzada y la principal posición defensiva estaban las zonas minadas, que los alemanes llamaron “minengarten” o “teufelsgarten” (“Jardines del Diablo”). Y sobre ellos, para quienes desconozcan el idioma inglés, hablaremos en otra ocasión.

Saludos cordiales
José Luis

Publicado: Mié May 09, 2007 4:21 pm
por José Luis
Los Teufelsgarten conformaban una ancha línea de sectores minados que diferían unos de otros en su despliegue de obstáculos. Cada “jardín” era una densa zona minada en vanguardia, retaguardia, y en sus “muros” laterales. Entre ellos había zonas despejadas ideadas como trampas; cualquier unidad aliada que consiguiera penetrar las defensas de vanguardia, desembocando en esas trampas, podía caer bajo fuego flanqueado (enfilading) desde una o ambas áreas de los “muros” adyacentes, y también bajo fuego directo desde las posiciones defensivas principales. Por otra parte, los campos de minas laterales, los “muros”, también tenían por objeto dificultar cualquier movimiento de cambio de una unidad que hubiera penetrado en la trampa. Finalmente, también se colocó al azar un buen número de minas antitanque fuera de los cinturones de obstáculos tácticos para intentar interrumpir las operaciones de ruptura.

Por escasez de minas para formar un tercer cinturón defensivo detrás de la principal línea defensiva, Rommel mantuvo una reserva de minas que los ingenieros de combate debían colocar durante la batalla. También se colocaron numerosos campos de minas protectores alrededor de las áreas de retaguardia de los puntos fuertes, cuarteles generales y posiciones de artillería. Rommel quería que un 30% de las minas lo fueran de tipo antipersonal, pero desafortunadamente para los intereses del Eje la mayor parte de las minas lo eran del tipo antitanque (al final, sólo un 8% de las minas lo fueron antipersonales, lo que significó que los zapadores y la infantería aliada podían normalmente caminar sobre los campos de minas sin peligro y limpiarlos con relativa facilidad). Por otra parte, careciendo de equipo de construcción pesado, los ingenieros alemanes e italianos asignados al Panzerarmee no pudieron abrir zanjas antitanque en el duro terreno alrededor de El Alamein.

Sobre el 20 de octubre de 1942, el trabajo de los ingenieros del Eje en los Teufelsgarten había progresado lo suficientemente como para poder retirar la infantería de vanguardia hacia detrás de las zonas de minas y ocupar sus nuevas posiciones en la principal línea defensiva. Debido a la inadecuada efectividad de combate de las unidades de infantería italianas, Rommel se vio obligado a reforzarlas con tropas alemanas en los sectores central y septentrional para levantar su espíritu de lucha. A esta operación de entrelazar unidades italianas y alemanas se le llamó “encorsetar”. De esta forma, cada batallón de infantería italiano siempre tenía un batallón de infantería alemán a su izquierda y a su derecha. Con esta operación se perdía lógicamente la unidad de esfuerzo, pero a cambio Rommel estaba convencido de que era la única manera de sacar lo mejor de sus numerosas unidades de infantería italianas.

Schneck ilustra muy bien el despliegue de las formaciones y unidades bajo mando de Rommel, pero su esbozo es demasiado grande para que lo cuelgue aquí. En el norte, las divisiones italianas Trento y Bologna fueron encorsetadas con la recién llegada alemana 164ª División Ligera Afrika así como con dos batallones de infantería de la 22ª Fallschirmjäger Brigade. En este sector las formaciones italianas de infantería estaban bajo el mando del XXI Cuerpo italiano del general Alessandro Gloria, mientras que la 164ª Afrika y los batallones de la 22ª Fallschirmjäger permanecían bajo el mando del DAK del General der Panzertruppen Ritter von Thoma. En el sector central, la italiana División de Infantería Brescia, encorsetada con los otros dos batallones de infantería de la 22ª Fallschirmjäger, ocupaba la mejor zona fortificada del frente. Más al sur, la brava italiana aerotransportada Folgore estaba apoyada por la italiana División de Infantería Pavia, cubriendo la distancia que la separaba hasta la Depresión Qattara. Rommel, basándose en la bravura de combate que previamente había demostrado la Folgore, no la encorsetó. La Folgore, la Brescia y la Pavia fueron puestas bajo el mando del bravo general Enrico Frattini (he dedicado un topic en algún foro a su épica actuación al mando de la heroica Folgore), que actuaba como comandante suplente del X Cuerpo italiano; los dos batallones de la 22ª Fallschirmjäger bajo mando del DAK.

Por falta de combustible, Rommel no podía operar con sus formaciones de tanques de forma masificada a través de grandes distancias en el campo de batalla. Así que dividió sus fuerzas panzers en pequeños kampfgruppen dispersos por detrás de la principal línea defensiva para que cualquiera de ellos pudiera lanzar un contraataque inmediato contra cualquier penetración de la principal línea defensiva por las unidades del Octavo Ejército. Esta decisión iba en contra de los principios de Rommel (y de la Panzerwaffe), pero a perro flaco todo son pulgas, y Rommel no podía combinar a un tiempo masificación y velocidad por esa escasez de fuel.

Os dejo unos cuantos esquemas de los campos de minas:

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Ya seguiremos
José Luis

Publicado: Mié May 09, 2007 6:20 pm
por José Luis
Detrás del sector septentrional, la fuerza de contraataque estaba compuesta por la 15ª División Panzer (aproximadamente al 47% de su fuerza autorizada y con 118 tanques medios) y la italiana División Blindada Littorio (aproximadamente a un 38% de su fuerza autorizada y con 116 tanques medios M14). Ambas formaciones fueron combinadas en cuatro kampfgruppen y cuidadosamente atrincheradas. La 21ª División Panzer (aproximadamente a un 33% de su fuerza autorizada y con 105 tanques medios), y la italiana División Blindada Ariete (aproximadamente a un 57% de su fuerza autorizada y con 129 tanques medios M14) se combinaron en tres kampfgruppen que se desplegaron de forma similar a los anteriores, pero en el sur.

Por la carretera costera, la 90ª División Ligera Afrika (nominalmente bajo el DAK) y la División de Infantería Motorizada Trieste (nominalmente bajo el XX Cuerpo Motorizado) se mantuvieron como reserva del Deutsch-Italienischen Panzerarmee. Debían contrarrestar cualquier operación anfibia aliada en la costa egipcia o contraatacar/reforzar el sector septentrional.

El esquema defensivo de Rommel estaba diseñado principalmente para derrotar un ataque blindado, que él creía sería la principal amenaza, no un ataque de infantería de a pie. Si el blindaje británico conseguía romper e iniciar una batalla móvil, la falta de camiones y combustible garantizaba virtualmente la destrucción de las partes de la infantería no motorizada del Panzerarmee. Por ello era fundamental identificar el principal esfuerzo del Octavo Ejército en la batalla que se avecinaba, lo que posibilitaría a los panzer concentrar sus limitados recursos en el lugar y tiempo adecuados.

El Panzerarmee contaba con un total de unos 500 tanques medios por vuelta del 20 de octubre de 1942, de los cuales sólo 223 eran tanques medios alemanes (96 Pz-III, 87 Pz-III cañón largo, 10 Pz-IV de apoyo cañón 75 baja velocidad, y 30 Pz-IV 75 alta velocidad. Los italianos tenían 279 tanques medios obsoletos M14 más 35 cañones de asalto Semovente. Sólo 117 de esos tanques medios podían compararse técnicamente a los 564 nuevos Grant americanos (246 disponibles) y Shermans (318 disponibles) que desplegaba el Octavo Ejército de Monty. Además, el Panzerarmee tenía 55 tanques ligeros (33 Pz-II y 22 L6s) y 42 coches blindados (24 alemanes de tipo mixto y 18 italianos Autoblinda 41s) como fuerza de reconocimiento. Finalmente, el DAK sólo tenía 17 de los 81 autorizados Sd.Kfz. 250 y 251 semiorugas, cuestión que dificultaba la posibilidad de contraataques en forma de armas combinadas.

Bueno, ahora concluiré (espero que esto sirva para animaros a leer el trabajo completo de Schneck) con el asunto de los campos minados.

Según Schneck, la Segunda Batalla de El Alamein vio el clímax de la guerra de minas en África del Norte, y aunque las campañas mucho mayores de Francia y Rusia contemplaron un número general de minas mucho mayor, en ningún sitio como en El Alamein se alcanzó tal densidad de minas. En el otoño de 1942, los ingenieros de Rommel habían desarrollado las técnicas de la guerra de minas hasta convertirlas en un gran arte. El éxito de sus esfuerzos era una parte clave en el plan de Rommel para derrotar a los británicos en su siguiente embestida y, con ello, volver a ganar la iniciativa. Unos 1.300 ingenieros alemanes (unas 13 compañías de ingenieros) junto con 2.430 ingenieros italianos (16 compañías) emplazaron 315.152 minas y 174 kilómetros de alambrada. Un poco menos de la mitad (unas 138.000) de esas minas fueron colocadas después del 2 de septiembre, tras el ataque frustrado de Alam Halfa.

Después de la Segunda Batalla de El Alamein, (nota a pie de página de Schneck) los ingenieros británicos estimaron que ambos bandos habían emplazado unos 5 millones de minas a lo largo de los 60 kilómetros del frente, cubriendo más de 1.000 kilómetros cuadrados alrededor de El Alamein. La densidad linear promedia que cubría la posición del Eje en El Alamein fue de 7.455 minas antitanque por kilómetro de frente. La promedia de minas antipersonales (incluyendo IEDs) fue sólo de unas 420 minas por kilómetro de frente. Comparativamente, los rusos en Kursk colocaron, como media, unas 1.050 minas antitanque por kilómetro de frente, y en la playa de Omaha los alemanes colocaron una media de unas 1.300 minas por kilómetro de frente. Debe subrayarse, sin embargo, que los rusos habían colocado un considerable número de minas antipersonales (unas 1.200 minas por kilómetro, con un máximo de 2.447 minas por kilómetro en partes del sector del 7º Ejército de Guardias). Esto suponía de tres a seis veces la densidad que el Eje logró en El Alamein.

En fin, os recomiendo sinceramente esta lectura.

Saludos cordiales
José Luis

Publicado: Lun May 14, 2007 6:11 pm
por Jorge Romo Perez
Como siempre, muy interesante y muy bien documentado. Felicidades Jose Luis. :-D

Publicado: Mar May 15, 2007 10:17 am
por Von Salza
Muchísimas gracias por tu artículo Jose Luis. Muy interesante este topic sobre algo que es difícil encontrar en la literatura habitual de la IIWW.

Un saludo.

Publicado: Mar Sep 04, 2007 11:41 pm
por Rommel42
William Schneck, Breaching the Devil’s Garden: The 6th New Zealand Brigade in Operation Lightfoot, The Second Battle of Alamein (Countermine Division, Fort Belvoir, Virginia, 2005), 298 páginas. Disponible en la web de Sinet.

Se puede descargar por internet.Si es asi te agradeceria un enlace. Gracias

Publicado: Mié Sep 05, 2007 10:00 am
por José Luis
Rommel42 escribió:
William Schneck, Breaching the Devil’s Garden: The 6th New Zealand Brigade in Operation Lightfoot, The Second Battle of Alamein (Countermine Division, Fort Belvoir, Virginia, 2005), 298 páginas. Disponible en la web de Sinet.

Se puede descargar por internet.Si es asi te agradeceria un enlace. Gracias
¿Qué pasa contigo, Rommel42? ¿Tengo que molestarme yo en buscarlo para evitarte a ti el trabajo? He dado el título, autor y editor, y el nombre de la página donde está disponible.

He estado a punto de no responderte. Me parece que, más de una vez, abusas de la disposición ajena.

Si quieres el enlace, búscalo.

Saludos cordiales
José Luis

Publicado: Jue Sep 06, 2007 11:56 pm
por Rommel42
¿Qué pasa contigo, Rommel42? ¿Tengo que molestarme yo en buscarlo para evitarte a ti el trabajo? He dado el título, autor y editor, y el nombre de la página donde está disponible.

He estado a punto de no responderte. Me parece que, más de una vez, abusas de la disposición ajena.

Si quieres el enlace, búscalo.

Saludos cordiales
José Luis
¿Qué pasa contigo, José Luis? No hace falta que te molestes, pero que sepas que procuro buscar las cosas antes de preguntar. Intenta poner en un buscador cada uno delos datos que has dado y veras que no sale nada.

La proxima vez haz caso de tu instinto y para contestar asi mejor no lo hagas.

Seguire buscando.

Saludos cordiales
Rommel42

Publicado: Vie Sep 07, 2007 3:26 am
por tigre
Cheee!!!, haya paz amigos. Un poco de tolerancia de ambas partes siempre ayuda. Rommel, por si todavía estás luchando con Mr Google aquí va.

Aqui la página

http://stinet.dtic.mil/oai/oai?&verb=ge ... =ADA465098

y acá el archivo

Handle / proxy Url : http://handle.dtic.mil/100.2/ADA465098

Saludos. Tigre.

Publicado: Vie Sep 07, 2007 9:11 am
por José Luis
¿Tolerancia? No se trata de tolerancia, Tigre. Se trata de pura comodidad. Es absolutamente imposible que con los datos que he dado no se encuentre el enlace para bajar el libro.

Si alguien lo pone en duda, que ponga en el buscador de Google simplemente:

William Schneck, Breaching the Devil’s Garden

Y sale el enlace en cuarta posición.

¿Tolerancia? No, por supuesto, no se trata de tolerancia.

Saludos cordiales
José Luis

Publicado: Vie Sep 07, 2007 1:43 pm
por Rommel42
Gracias tigre, me has sido de gran ayuda.

Publicado: Sab Sep 08, 2007 12:03 am
por Rommel42
Muy buena la web de STINET, no tanto la de SINET

Teufelsgarten

Publicado: Mar Ene 06, 2009 2:32 am
por CARLOS ANDRES
Amigo José Luis, qué bárvaro, excelente documentación y formidable tema. Siempre llendo al límite en procura de que otros aprendamos, cosa que en lo propio te agradezco y mucho...
Gracias por tan formidable edición!!!
Un abrazo!!!

Re: Teufelsgarten

Publicado: Dom Feb 02, 2025 8:08 pm
por tigre
Hola a todos :-D; un punto de vista británico.............................

Limpieza de campos minados en El Alamein.

El Sargento Millard, de los Ingenieros Reales, ahora en Inglaterra, y cuya casa está en Aldershot, cuenta la historia de cómo su unidad desempeñó su papel en la limpieza de un camino a través de los campos minados en El Alamein.

Esta fue la tarea inicial crucial sin la cual los blindados no podrían haber penetrado con una fuerza abrumadora hasta las principales posiciones enemigas.

Describe primero la tarea a la que se enfrentaron los Ingenieros Reales, y segundo la forma en que se llevó a cabo. "Nos enfrentamos a cuatro franjas de campos minados, cada una de aproximadamente 500 yardas de profundidad, y separadas por áreas intermedias de 'tierra de nadie', que se extendían a lo largo de todo el frente desde la depresión de Qattara hasta la costa.

"El 23 de octubre, a las 21:40 horas de la noche, cuando debía comenzar el bombardeo, estos campos minados eran un desierto oscuro e inexplorado, salpicado de puestos enemigos cuyas posiciones nuestros aviones habían reconocido previamente. Nuestra misión consistía en crear, con las primeras luces del alba, una serie de carriles de 40 yardas de ancho completamente libres de minas, debidamente señalizados, marcados e iluminados, a través de los cuatro campos minados hasta las principales posiciones enemigas. La línea general de las brechas o carriles había sido determinada por reconocimientos previos, pero el trabajo en sí tenía que completarse sin fallos en una sola noche.

"Para estar listos para esta gran empresa, pasamos varias semanas entrenándonos a unas 20 millas al este de El Alamein en condiciones similares. Allí desarrollamos un ejercicio preciso de detección de minas y apertura de brechas en el que cada hombre tenía su trabajo particular y lo conocía a la perfección. Practicamos con campos minados auténticos.

"Primero los hombres de las cintas avanzaron a rastras para delimitar el carril con cintas, luego vinieron los hombres con detectores que localizaron la posición de las minas hundidas. Otros hombres marcaron claramente estas posiciones, y luego vinieron los hombres que realmente manipularon las minas, quitando los detonadores y colocando las minas ahora inofensivas fuera de la línea de las cintas.

"Nuestro método consistía, en primer lugar, en colocar una cinta métrica desde el punto de partida a lo largo de una brújula en la dirección deseada. Luego, con esta cinta como línea central, colocar otras dos cintas paralelas a ocho yardas de distancia de la cinta central, formando un carril de 16 yardas de ancho. Cuando este carril estuviera despejado, lo extenderíamos nuevamente ocho yardas a cada lado, ensanchándolo así a 32 yardas, y finalmente a 40 yardas.

Fuente: Military Review. August 1943.

Saludos. Raúl M 8).

Re: Teufelsgarten

Publicado: Dom Feb 09, 2025 2:43 pm
por tigre
Hola a todos :-D; algo más.............................

Limpieza de campos minados en El Alamein.

"En la gran noche, el intenso bombardeo se levantó justo después de las 10 en punto (22:00 horas) y la infantería se lanzó hacia adelante para superar todos los puestos enemigos que cubrían los campos minados con ametralladoras y fuego de armas pequeñas. El acuerdo era que dispararan luces Very cuando esto se hubiera logrado.

"Tan exitoso fue el trabajo de la infantería en mi sector (eran maoríes) que las luces se encendieron diez minutos después y fuimos directamente a nuestro punto de partida en el campo minado, donde actué como sargento a cargo de la brecha, armado con una ametralladora Tommy. Mi trabajo era asegurarme de que cada hombre siguiera exactamente las instrucciones de perforación, cintas, detectores, marcadores y levantadores de minas, y supervisar el diseño general del trabajo.

"Comenzamos inmediatamente con las cintas y todo fue como un reloj, excepto que una ametralladora no detectada seguía disparándonos desde el frente izquierdo. Hablé de esto con un sargento mayor del regimiento maorí y él inmediatamente aceptó ocuparse de ello. Con sólo tres hombres salió y silenció el puesto con granadas. Él mismo regresó en una camilla con heridas en el brazo, pero me dijo al pasar: 'No te preocupes, no vivirán para contarlo'. Otros maoríes pasaron junto a nosotros con algunos prisioneros y muchos recuerdos en forma de aparatos de radio y collares de municiones.

"A eso de la medianoche habíamos despejado nuestro camino a través del primer campo minado y nuestro carril de 40 yardas de ancho estaba debidamente marcado por la sección del preboste con piquetes iluminados por lámparas de colores que miraban hacia el este, invisibles para el enemigo.

"En esta etapa, nuestra práctica era probar el camino conduciendo un 'coche suicida' a lo largo de él para asegurarnos de que no quedaban minas. Usamos un vehículo viejo bien atiborrado de sacos de arena. Conduje este vehículo por el lado derecho del camino hasta la tierra de nadie y tenía la intención de conducir de regreso por el otro lado del camino. Pero tuve la mala suerte de chocar con una mina inesperada en la misma tierra de nadie cuando estaba haciendo el giro, y me sacudí bastante.

"Sin embargo, volví a trabajar media hora más tarde, y a las 04:30 horas, antes del amanecer, habíamos despejado un camino completo a través de los cuatro campos minados, más ancho y mejor iluminado que el propio Piccadilly.

"Por supuesto, la mía tenía un solo carril, y se habían construido otros de tipo similar en otras partes del frente. Las señales también estaban ocupadas todo el tiempo, y por la mañana habían establecido todas sus comunicaciones con el borde delantero de los campos minados.

"Por la mañana, nuestros blindados y suministros avanzaron atronadoramente a lo largo de nuestra brecha bien definida en la batalla, sorprendiendo completamente al enemigo. El tráfico continuó en tres filas durante días.

"Durante los diez días de batalla, nuestras principales tareas fueron las de mantener las brechas y preparar sitios despejados para las posiciones de los cañones a medida que estos avanzaban a través de los campos minados. Por supuesto, había que crear nuevos sitios a medida que avanzaba la batalla.

"Cuando comenzó la persecución, nuestra principal tarea fue limpiar los costados de la carretera de minas y trampas explosivas. Otros ingenieros avanzaron con nuestros blindados para limpiar la carretera donde fuera necesario y para ocuparse de la destrucción de tanques. '

"Destruir tanques" significa salir con nuestras fuerzas y "acabar" con todos los tanques enemigos ligeramente dañados, de modo que si el escenario de la batalla cambiaba, fueran irrecuperables. Esto se hacía de manera ruda y rápida, haciendo estallar cargas en la maquinaria y en las recámaras de los cañones.

"La limpieza completa de la ruta y los edificios adyacentes se puede hacer a un ritmo de seis millas por día, pero, por supuesto, la punta de lanza no espera a eso".

Fuente: Military Review. August 1943.

Es todo. Saludos. Raúl M 8).