Hola,
Vuelvo sobre el General Cota.
Sigue siendo imposible conseguir por ahora "Division Commander" de Miller, pero he encontrado en la red un documento muy interesante:
Major General Cota and the Battle of the Huertgen Forest: A Faliure of Battle Command?
http://usacac.army.mil/CAC2/cgsc/reposi ... MGCota.pdf
(Tte Coronel Thomas G. Bradbeer)
El autor comienza su análisis con una pregunta parecida a lo que yo me planteaba en mi mensaje anterior:
[...] Cuando su división [la 28 de Infantería] fue destruida en Noviembre de 1944 en la Batalla de Huertgen Forest, también resultó destruido el prestigio de su comandante, el General de División Norman D. Cota. ¿Como pudo uno de los mejores y mas brillantes generales del U.S. Army ser derrotado por fuerzas que habían pasado los últimos tres meses retirándose a través de Francia, Bélgica y Holanda?. ¿Que fue mal y como pudo suceder?
Al artículo continúa con una breve biografía de Cota, que no voy a detallar aquí. Solo mencionaré un hecho interesante. Cota se había convertido el uno de los expertos del Ejército Americano en asaltos anfibios y fue requerido para participar en la panificación del desembarco de Normandía antes de asignarle su puesto como segundo al mando de la 29 División de Infantería y en las primeras oleadas del Desembarco en
Omaha Beach. Uno de sus principales consejos para el Plan de OVERLORD era que el desembarco se realizara por la noche para minimizar las bajas. Este fue desoído, siendo los motivos, la mayor facilidad para el control de las unidades a la luz del día, y algo que resultó irrelevante, el permitir a la fuerza aérea participar en las operaciones previas de bombardeo.
(Por cierto, hay un error en la biografía. Bradbeer indica que Eisenhower y Bradley fueron compañeros de Cota en la promoción de 1917 de West Point, cuando aquellos eran de la de 1915. En cambio, olvida mencionar a Gerhard, el Jefe de Cota en la 29 División de Infantería, que si era de esa promoción).
El autor plantea brevemente el contexto de la batalla de Huergten Forest para pasar a detallar las operaciones de la división de Cota entre los días 2 y 14 de Noviembre, y como en esas dos semanas de combates, la división quedo destruida como unidad de combate sufriendo más de 6000 bajas. (Hay un post muy completo sobre la batalla:
viewtopic.php?t=1638).
Sobre las causas del desastre y la responsabilidad y comportamiento de Cota, Bradbeer comienza indicando que las ordenes que Cota recibió del Primer Ejército (Hodges) y del V Cuerpo de Ejército (Gerow) le dejaban muy poco margen de decisión puesto que en ellas se indicaban las ordenes de ataque de sus tres regimientos, además en direcciones divergentes (Huergen, Schmidt y Steckenborn), y por tanto sin permitirle mantener un regimiento como reserva. Además la 28 División sería la única división a la ofensiva en un frente de 200 kilómetros hasta el día 5 de Noviembre cuando el VII CE, mas al norte, iniciaría su ofensiva. Pero incluso aquella no llegó a lanzarse, con lo que los alemanes pudieron concentrar todas su fuerzas en el sector contra la 28 División.
Cota a su vez cometió, según el autor, tres errores en la planificación. El primero fue no realizar un reconocimiento adecuado, mediante patrullas, antes de iniciar la ofensiva con el fin de determinar las posiciones enemigas y las características del terreno. El segundo, relacionado con el primero, fue seleccionar, por un reconocimiento inadecuado, como principal vía de aprovisionamiento durante el ataque una pista forestal muy estrecha y vulnerable, La “Pista de Kall”. El tercero fue no asignar adecuadamente las unidades de tanques y algunas unidades adicionales disponibles en apoyo de la infantería, lo que hubiera permitido además mantener parte de la infantería como reserva.
Finalmente, el autor comenta que Cota no tuvo una percepción directa de lo que estaba sucediendo durante los combates, porque durante la primera semana de la ofensiva paso la mayor parte del tiempo sin salir del puesto de mando y por ello no fue capaz de reaccionar, de cambiar sus planes, de informar de la situación a las unidades superiores y de hacerles cambiar los objetivos o los medios. De modo muy gráfico el autor dice:
El ataque de la 28 en el bosque entraba en su cuarto día y Cota había pasado casi todo su tiempo en el interior de su puesto de mando. Esto era muy inusual de “Dutch” Cota el héroe de Omaha Beach y St-Lo; el general que se había ganado la reputación de ser un general combatiente; quien mandaba desde primera línea y había ganado cinco medallas por valor en el combate en menos de seis semanas. El mismo duro oficial que habitualmente mandaba desde el frente y que había caído herido en combate en St-Lo .
Aunque Bradbeer no acaba de explicar el porque de este comportamiento inusual de Cota, al menos indica dos razones que pudieron influir en ello. Cuando Cota asumió el mando de la 28 División se encontró que el estado mayor de la misma y otros oficiales de la División trabajaba de modo muy ineficiente y existía bastante desconfianza entre ellos. Parte de la causa era que la mayor parte del “staff” procedía de la estructura original de la división como unidad de la Guardia Nacional y que llevaban muchos años en el mismo puesto. Existía cierto “estancamiento”. Aunque Cota dispuso de un mes para poner orden en el mando de la división antes de la batalla de Huertgen, este seguía manifestando importantes ineficiencias y exigía a Cota mayor control personal del conveniente.
La segunda causa, aunque poco creíble conociendo los antecedentes de Cota, era la existencia de una directiva reciente del alto mando, originada posiblemente en bajas recientes de generales, que recomendaba a los comandantes de división no exponerse innecesariamente en el frente. El propio antecesor de Cota al frente de la 28 división, James E. Wharton, había caído muerto en combate.
Las causa de la destrucción de la 28 división exceden con mucho la actuación y capacidad de Norman Cota, y prueba de ello es que otras tres divisiones pasaron por una experiencia muy similar en las semanas anteriores y posteriores. La 28 División fue retirada para ser reorganizada y después desplegada en un sector “tranquilo”, el del VIII CE en las Ardenas. Allí, de nuevo, la 28 División recibió un duro castigo teniendo que enfrentarse en condiciones extremas a la ofensiva alemana el 16 de Diciembre. El papel del General Cota allí queda para otro post.
Saludos.