a, ¿pero es que todavía le quedaba algo para repartir? ¿pensaba que todo estaba en manos enemigas.
Ahora en serio: CORNELIUS RYAN - LA ÚLTIMA BATALLA:
Para Hitler estaba claro que el fin se acercaba. Al amanecer había dictado ya su
testamento personal y político, dejando las riendas del Gobierno al almirante
Doenitz como presidente y a Joseph Goebbels como canciller del Reich. También se
casó con Eva Braun. «Después de la ceremonia —recuerda Gertrud Junge—, Hitler y
su reciente esposa estuvieron hablando una hora con los Goebbels, los generales
Krebs y Burgdorf, el doctor Naumann y el coronel de la Luftwaffe Nicolaus von
Below.» Gertrud Junge estuvo con el grupo sólo quince minutos, el tiempo suficiente
para «expresar sus mejores deseos a los recién casados». Dice que «Hitler estuvo
hablando sobre el final del nacionalsocialismo y pensaba que ya no habría manera
de resucitarlo fácilmente, añadiendo: Para mí, la muerte sólo significa la liberación
de las preocupaciones y de una vida muy penosa. He sido engañado por mis
mejores amigos y he conocido la traición.»