¡Hola a todos!
Patito Feo escribió: En realidad, me encantaria abrir uno dedicado al maestro, al que aprecio por encima de casi cualquier otro,pero las razones se desprenden de la lectura de los diarios de la 2GM en la version española de D. Andrès Sànchez Pascual, en los que el autor, por un prurito de lealtad al ejercito, pasa de puntillas sobre la naturaleza de su mision en Paris.Sin embargo deducimos que su destino responde a la proteccion que le dispensan circulos militares de intelectuales conservadores con fuertes conexiones con el atentado de julio del 44 y que de algùn modo, se registraban las relaciones entre los poderosos rivales Wehrmacht-SS, tarea en la que en algun grado participo Jünger. Es este el terreno en que pedia que se me guiase..
Saludos, Patito Feo (Me siento un poco ridículo dirigiéndome a tal nombre

).
Deduces bien, aunque a Jünger lo salvó (de las garras de la Gestapo en 1939) realmente Hitler. En París encontró la protección de los altos mandos militares del círculo de KH Stülpnagel y, antes, de algunos de los miembros de la SD, como Best (un amigo de su jeventud), que trabajaba cerca de su despacho.
La relación del Partido con la Wehrmacht fue compleja y cambiante a lo largo de los doce años largos que duró el régimen nazi. En realidad, no deberíamos emplear el término Wehrmacht, sino el Reichsheer del Reichswehr y el Heer de la Wehrmacht, y aún así, fuera de sus órganos de representación, Heeresleitung y OKH respectivamente, la relación del Partido se diluye entre las relaciones de líderes del Partido y mandos del Reichsheer-Heer. Y contra lo que pueda parecer a primera vista, en 1944 había de todo entre el Partido y los mandos del ejército, e incluso entre la SS y estos últimos. El curso de la guerra explica esta variedad, desde el perfecto entendimiento hasta la delación y la persecución (sobre todo a raíz del atentado frustrado contra Hitler del 20J).
Jünger se sintió bastante seguro entre el círculo de conspiradores en torno a KH Stülpnagel, con los que se reunía en el salón del Hotel George V, donde por cierto residía Hans Speidel. La coartada era sencilla: KH Stülpnagel y Hans Speidel eran dos intelectuales, amantes de la historia y del arte, conocedores de idiomas, y cultivadores de la compañía de artistas y escritores. Así que en el Hotel George V se reunía este grupo elitista que, además de Jünger, incluía a Walter Bargatzky (administrador legal), el malogrado
Oberstleutnant Caesar von Hofacker, que lideraba la conexión de Stülpnagel con Beck y Goerdeler, y Fritz Dietlof Graf von Schulenberg, que actuaba de enlace confidencial entre el Hotel George V y el Círculo de Kreisau (Moltke). También estaban los oficiales del ejército Horst Grüninger y Rolf Pauls, y los escritores y periodistas Friedrich Sieburg, Clemens Graf Podewils, Dolf Sternberger, Nicky von Grote, y Gerhard Nebel (1).
Sin embargo, Jünger no conocía los detalles del plan de asesinato del conde Stauffenberg, sólo la idea, que no compartía. Prefería, al igual que Rommel, el arresto de Hitler y de los líderes del Partido. Precisamente, su ensayo
Der Friede: Ein Wort an die Jugend Europas, ein Wort an die Jugend der Welt (La Paz: Una Palabra para la Juventud de Europa, una Palabra para la Juventud del Mundo) parte de la premisa del arresto de Hitler en el cuartel general de Rommel en La Roche-Guyon y la rendición de Rommel a los aliados occidentales (el llamado plan
Westlösung). Según sus propias declaraciones, Jünger comenzó a escribir este ensayo en 1941, luego lo destruyó, y, dos años más tarde, comenzó a revisarlo y completarlo en 1943-44. Pero no fue publicado hasta 1946 en Amsterdam y 1949 en Alemania. No he leído este ensayo, sólo lo conozco por referencias. Benno Ziegler, amigo de Jünger, intentó publicarlo en mayo de 1945, pero no obtuvo el parabien de las autoridades estadounidenses; sin embargo, una imprenta secreta de Marburg comenzó a distribuir copias del libro hasta que fue intervenida por la policía militar, que descubrió que el editor era un antiguo líder de las Juventudes Hitlerianas, por lo que
Der Friede se asoció con el movimiento
Wehrwolf, siendo una de las razones por las que Jünger pasó a engrosar la lista negra de americanos y británicos. En el verano de 1946 los periódicos americanos publicaron que habían sido asaltadas las oficinas de
Action Francaise, donde se había encontrado y confiscado una traducción de
Der Friede. Al parecer, la idea central de
Der Friede, su objetivo, era la creación de una Unión de Estados Europeos, lo que políticamente todavía no hemos conseguido hoy en día.
Pero lo que subyace en la génesis de
Der Friede, y lo que a mí realmente me interesa (pues viene a confirmar otros indicios y "pruebas"), es que ya en 1941 (y en realidad en el verano-otoño de 1940), Jünger y el grupo de militares intelectuales de París sabían que Alemania no podía ganar la guerra, que Hitler no podía conseguir la paz y que, sin duda, estaba dispuesto a inmolar a su patria (si es que puede utilizarse tal concepto refiriéndose a Hitler).
(1) Elliot Y. Neaman,
A Dubious Past: Ernst Jünger and the Politics of Literature after Nazism (University of California Press, 1999).
Saludos cordiales
José Luis