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Fue España realmente neutral

Publicado: Sab Ene 08, 2011 8:33 pm
por Cris
Pongo a consideración este texto:
"... En general cuando se habla de la situación de España durante el conflicto se acostumbra a hablar de la neutralidad española, pero esto no es del todo cierto. Voy a tratar de mostrar cuál fue la posición de España y su evolución.

Todo empieza el 1 de setiembre de 1939 cuando Alemania invade Polonia, lo que provoca la declaración de guerra de Francia y Gran Bretaña hacia Alemania, Italia no entra directamente en guerra y atendiendo a sus pactos con Alemania se declara “No beligerante”.


Ante la situación descrita anteriormente el gobierno español promulga un decreto que sale publicado en el BOE del mismo día:

'Constando oficialmente el estado de guerra que por desgracia existe entre Inglaterra, Francia y Polonia de un lado y Alemania del otro, ordeno por el presente la más estricta neutralidad a los súbditos españoles, con arreglo a las leyes vigentes y a los principios del Derecho Internacional.'

Con este decreto creo queda clara que se declara la estricta neutralidad española en el conflicto.
Se declara la neutralidad española frente al conflicto de Alemania con la invasión de Bélgica y Holanda.
Con la entrada en guerra de Italia que pasó de su estatuto de “No beligerante” al de beligerante, el gobierno español cambió su actitud y en junio de 1940 se promulgó un decreto por el que España pasaba a posicionarse como “No beligerante”:
'Extendida le lucha al Mediterráneo por la entrada de Italia en guerra con Francia e Inglaterra, el gobierno ha acordado la no beligerancia de España en el conflicto.'

Como uno de los argumentos para este cambio de actitud se invocó el Tratado Hispano-Italiano de amistad y no agresión del '36 que en su artículo 4º decía:

'Si uno de los dos Estados contratantes entrara en conflicto con una o más potencias distintas, el otro Estado se compromete a adoptar respecto a este último una posición de no beligerancia.'

La realidad es que aunque se diera este motivo como el principal, lo que posiblemente influyera más fueran las aplastantes victorias alemanas y la derrota de Francia.

La definición de “No beligerancia” es quizás una cosa ambigua, para definirla podríamos recurrir a E Borchard que en enero de 1941 la definía así:

'No beligerancia es el nombre usado actualmente, en calidad de excusa, para perpetrar la violación de las leyes de neutralidad y en la esperanza de poder cometer actos de naturaleza bélica escapando sin embargo a las consecuencias del estado de beligerancia.'

Dicho de otra manera el participar de una manera indirecta en la guerra a favor de uno de los bandos, pero sin necesidad de entrar abiertamente en la misma. O sea que se perfilaba como una figura jurídica, para contentar a los países del eje sin entrar en la guerra pero favoreciéndolos.


Las consecuencias de la no beligerancia española en el desarrollo de la guerra fueron varias, como el suministro de materias primas a Alemania, facilidades a los submarinos alemanes para refugiarse y navegar por aguas españolas... Se podrían citar muchas más, pero quisiera hacer mención especial a dos de ellas que considero como quizás las más significativas.
a) La primera es el envío de la denominada División Azul al frente ruso; el llamamiento para ello se produjo tras el ataque alemán a la URSS; durante más de dos años unos 46000 hombres aproximadamente combatieron encuadrados en el ejército alemán y, aunque lo hacían en una unidad alemana, llevaban en el brazo y en el casco un escudo con el nombre de España y los colores de la bandera española.
La evolución de la guerra y las circunstancias internacionales hicieron que en octubre de 1943 se retiraran las tropas de la citada división, dejando así España de intervenir de esta manera indirecta, aunque se quedó un pequeño núcleo de voluntarios cuya cifra oscila entre los 1500 y los 3000 los cuales combatieron en la denominada Legión azul con las SS, sin embargo en marzo de 1944 se decretó la repatriación de estas tropas, lo que se realizó mayoritariamente aunque todavía quedaron algunos hombres a título individual.

El otro punto que considero interesante de analizar respecto de la la “No beligerancia” es la situación en el norte de África. España tenía la ambición de volver a tener un imperio, de un imperio perdido y del que sólo quedaba el Protectorado de Marruecos que tantos sinsabores había dado en los últimos años. Esta ambición de imperio unido a que una mayoría de los militares que gobernaban en España eran africanistas, es decir que habían participado en las guerras de Africa, hacía que las ansias de aumentar esa influencia en la zona fueran grandes y se pensó que como consecuencia de la caída de Francia se podría aprovechar para apoderarse de la zona francesa, por lo que se prepararon tropas en la frontera entre las dos zonas con intención de invadir la zona francesa, pero en el armisticio firmado por los alemanes con Petain se respetaba la zona del Marruecos francés, así como el resto del imperio francés de ultramar por lo que las ambiciones españolas se vieron frustradas.

En noviembre de 1940, se publica el decreto por el que la ciudad de Tánger pasa a formar parte del protectorado español: esta fue la primera conquista española de la guerra y la única.
En las calles de las ciudades españolas salían manifestaciones a la calle con el lema “Tánger nuestro es, Gibraltar vendrá después.”
Al respecto se cuenta la anécdota de una manifestación que por esas fechas tuvo lugar en Madrid frente a la embajada británica en que los manifestantes gritaban este eslogan y estaban un poco revoltosos. El embajador recibió una llamada del gobernador civil que le decía si quería que le enviara más policía para controlar la manifestación; el embajador respondió: - - No mande más policías, envíe menos manifestantes.


A pesar de todo en Tánger continuaba habiendo una importante colonia británica de unas 1700 personas y el cónsul británico se mantuvo muy activo en un continuo tira afloja con las autoridades españolas, los aliados creo que supieron jugar muy bien sus bazas en esta situación, cosa que no hizo en embajador alemán muy pro-nazi e intransigente, Tánger era una ciudad sin industria ni recursos, su principal recurso era el turismo internacional que estaba en la ciudad libre evadiéndose de la situación en Europa y disfrutando del estatuto internacional y sus playas, algo similar a lo que tantas
veces hemos visto sucedía con Casablanca, sin embargo esto se perdió con la administración española que impuso las normas del nacional-catolicismo. Para su subsistencia se dependía de los suministros que llegaban del Marruecos francés pero por la situación estos quedaron cortados, por lo que su subsistencia pasó a depender de los suministros que llegaban de Gran Bretaña; una vez al mes llegaba un transporte desde Gibraltar y de EEUU, que enviaba trigo y la poca gasolina que se tenía en el Marruecos español, los vuelos de Iberia desde Tetuán a la península se pudieron mantener gracias a
esta gasolina.

Con el desembarco aliado en el norte de África en noviembre de 1942 las cosas empezaron a cambiar y, tras la retirada de las tropas del eje del norte de África en junio del '43, el protectorado español quedó rodeado de zona aliada; los pocos agentes alemanes que quedaban en la zona se refugiaron en la zona española desde donde mantuvieron su actividad, pero que fue disminuyendo paulatinamente.
Con la derrota del eje en 1945, España abandonó la ciudad de Tánger que volvió a recuperar su estatuto de ciudad libre y así terminaba esta mini-aventura imperial española durante la 2ª GM, aunque España pudo mantenerse en su zona del protectorado anterior a la guerra.

En esa época Franco pidió ayuda a Alemania, pero esta no se la concedió y además reclamó el pago de la ayuda que realizó durante la guerra civil.



Tuvo lugar en Hendaya la entrevista de Franco con Hitler, no creo conveniente hablar de la misma, mucho se ha escrito sobre el tema, lo único mencionar que Alemania no atendió las reclamaciones territoriales españolas en Marruecos entre otros puntos y no se llegó a un acuerdo: España se mantuvo en su estatuto de “No beligerante”.


El 1º de octubre de 1943, que era una fiesta nacional, y lo fue hasta 1975, en que se celebraba el nombramiento de Franco como Jefe del Estado, se celebraban muchas actividades oficiales, una tradición era una recepción al cuerpo diplomático, y en la misma Franco hizo un discurso que fue el primer signo de un cambio de actitud, en el mismo se calificaba a la orientación española en la guerra como de “neutralidad vigilante”.

27/01/1944

El ministro de asuntos exteriores Conde Jordana, que había sustituido al anterior Serrano Suñer claramente germanófilo y partidario de la beligerancia de España, hizo unas importante declaraciones al diario Arriba, que era en cierto modo un portavoz semioficial del gobierno:

'España no tiene necesidad alguna de definir una actitud que está adoptada con toda claridad y transparencia, de “neutralidad” ajustada a las normas de derecho internacional, establecida con unánime asentimiento de todos los países con anterioridad a la guerra. Las obligaciones de esta neutralidad las cumple España con sincera y auténtica buena fe, poniendo en ello todos los recursos de un estado fuerte, dueño enteramente de la situación, cuyos órganos de mando actúan en plenitud de su funcionamiento.'



Es interesante recordar que existe un rumor que dice que en 1945 España tuvo un acercamiento a EEUU y se planteó el envío de una nueva "División Azul" al Pacifico para participar en la lucha contra Japón; como es natural esto no llegó a ocurrir nunca.

El resto ya es conocido España acabó la guerra como neutral lo que no evitó el posterior aislamiento internacional que sufrió el país."



NOTA ESPECIAL: al día de la fecha, lunes 10 de enero, Un usuario ha dejado establecida su autoría sobre este texto, según consta en unos posts más abajo.
Stephen Maturin escribió:-
- La verdad es que he quedado sorprendido que se diga que el primer texto llegó procedente de una catedra de la universidad, y digo que me sorprende pues soy el autor del mismo y ha sido publicado en este foro en

viewtopic.php?f=19&t=13798&start=0" onclick="window.open(this.href);return false;

- También lo he publicado en otros foros y se puede ver en mi blog de la bitácora mundo historia.org

http://www.mundohistoria.org/blogs/stephen-maturin" onclick="window.open(this.href);return false;

- Con esto creo que quedan aclaradas las fuentes.

-


Cumplo con poner aquí los datos:


Fuentes

1)viewtopic.php?f=19&t=13798&start=0

blog de la bitácora mundo historia.org

2) http://www.mundohistoria.org/blogs/stephen-maturin" onclick="window.open(this.href);return false;

:sgm64:

Fue España realmente neutral

Publicado: Dom Ene 09, 2011 12:23 pm
por Talde
Cris escribió: Es interesante recordar que existe un rumor que dice que en 1945 España tuvo un acercamiento a EEUU y se planteó el envío de una nueva "División Azul" al Pacifico para participar en la lucha contra Japón; como es natural esto no llegó a ocurrir nunca.

El resto ya es conocido España acabó la guerra como neutral lo que no evitó el posterior aislamiento internacional que sufrió el país."[/i]

:sgm64:
Excelente Cris
Pero cito este texto que estaba en la revista Clio:

Es poco conocido que Franco quiso declarar la guerra a Japón cuando ya se advertía la derrota del Eje en 1945 y que incluso se concibió el envío de una nueva División Azul con tal fin. El episodio refleja el carácter zigzagueante de la diplomacia franquista -que pasó de admirar a Japón a convertirlo en enemigo- y cómo los clichés sobre los "bárbaros orientales" impregnaron la visión española del imperio nipón. "Parece como si fuéramos a declarar la guerra a Japón", espetó el ministro de Exteriores español José Félix de Lequerica al agregado militar británico en Madrid, Windam W. Torr, en una cena informal. Era marzo de 1945, cuando el Tercer Reich vivía sus últimos meses y era obvio que los Aliados ganarían la guerra.

Florentino Rodao. Guerra a los bárbaros de Oriente. Clío. Junio 2006

Pero lo que ocurrió fue mucho mas complicado.
Pese a que es poco conocido, la presencia española en el frente del Pacífico fue importe. En esa zona del Pacifico, y principalmente Filipinas, misioneros, comerciantes, espías, exiliados,etc.. todos ellos españoles se unieron a los Americanos con el objetivo de ayudar a la derrota del ejército imperial japonés. Y ésta importancia está muy bien documentada en un artículo de la revista Historia de Iberia Vieja de la Editorial América Ibérica, S.A.

Saludos

Re: Fue España realmente neutral

Publicado: Dom Ene 09, 2011 3:25 pm
por beltzo
Sra Cris, hágame el favor de poner la fuente del texto tal como indica la normativa.

Saludos

Re: Fue España realmente neutral

Publicado: Lun Ene 10, 2011 4:10 am
por Cris
Pido disculpas por no haberlo hecho: son dos textos fotocopiados que llegaron a mí en la cátedra de la Universidad.
Con un desprecio total por el nombramiento de FUENTES, nos los dieron así: me refiero a este y a otro que transcribí: por eso los puse entre comillas. En la próxima clase pediré al profesor se me informe el origen de los mismos y lo citaré.

Agradezco la advertencia.

Fue España realmente neutral

Publicado: Lun Ene 10, 2011 1:37 pm
por Stephen Maturin
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- La verdad es que he quedado sorprendido que se diga que el primer texto llegó procedente de una catedra de la universidad, y digo que me sorprende pues soy el autor del mismo y ha sido publicado en este foro en

viewtopic.php?f=19&t=13798&start=0" onclick="window.open(this.href);return false;

- También lo he publicado en otros foros y se puede ver en mi blog de la bitácora mundo historia.org

http://www.mundohistoria.org/blogs/stephen-maturin" onclick="window.open(this.href);return false;

- Con esto creo que quedan aclaradas las fuentes.

-

Re: Fue España realmente neutral

Publicado: Lun Ene 10, 2011 8:29 pm
por Cris
Me alegro muchísimo de que hayas entrado a este tema y puesto la aclaración. Sin duda, el profesor de la cátedra lo bajó de Internet y no tuvo el cuidado - ¡imperdonable! - de citármelo. Dejo al mismo tiempo aclarada mi honestidad puesto que no me lo atribuí sino que lo puse entre comillas.

Voy a subir los datos que has dado al tema original, para conocimiento de otros lectores.

Fue España realmente neutral

Publicado: Mar Ene 11, 2011 4:07 pm
por Stephen Maturin
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- No hay problema por mi parte, además veo claro que tu no te intentastes apropiar del artículo.

- Te he mandado un privado, te agradecaria lo leyeras.

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Re: Fue España realmente neutral

Publicado: Mié Ene 12, 2011 7:05 am
por Cris
Pues no me ha llegado ningún mensaje privado tuyo - ni de nadie... No sé qué pudo pasar.

Fue España realmente neutral

Publicado: Jue Ene 13, 2011 1:51 pm
por maxtor
Saludos cordiales.

Es un tema interesante, pero también hay otras versiones al estudio que ha generado la discusión sobre la beligerancia o neutralidad o no beligerancia de España durante la 2GM, terminología aparte lo cierto es que a veces con todos los datos históricos perdemos el hecho fundamental de que finalmente España no entró en guerra en la 2GM y eso fue una deuda impagable que tuvieron los aliados con España.

Actualmente existen muchas monografías sobre la actuación de Franco y de España durante la segunda guerra mundial, aparte e los testimonios de los embajadores Hayes y Hoare, contradictorios incluso entre sí.

La 2GM acaeció en el momento peor para España, como consecuencia lógica de la reciente guerra civil, y las directrices de Franco fueron esencialmente mantener a España fuera del conflicto, jugando la única baza de manifestar claramente a los beligerantes de uno y otro bando la decisión española de repeler cualquier agresión.

La documentación reservada norteamericana revelada por Proctor y Halstead es concluyente en este aspecto, incluso se refiere a los primeros años del inicio de la 2GM donde la victoria alemana parecía imparable.

La opinión pública española junto con elementos de la Falange era partidaria a la entrada de España en la guerra pero ya en el mes de julio de 1940 la política exterior de Franco se dirigía de forma inexorable a la abstención. Ello se puso de manifiesto en los viajes a Alemania de Serrano Súñer, antes y después de la entrevista que el 23 de octubre de 1940 celebraron Franco y Hitler en Hendaya.

Todo el año 1941 Franco resistió las reiteradas presiones hitlerianas, y la entrada de EEUU en guerra ya hizo evidente que la victoria alemana no era tan clara. De hecho en la primavera de 1942 Franco pone de manifiesto su viraje hacia el Atlántico, con una declaración – en el mes de junio – en que expresamente señala la neutralidad de España.

Para entender correctamente dicho periodo no podemos obviar la completa identificación de la política exterior española con la interior. Franco tiene en sus manos la dirección de las dos políticas aunque aparentemente desde el verano de 1939 ha aumentado la influencia de Ramón Serrano Súñer. No obstante su vinculación política al eje no le hicieron apto al nuevo viraje hacia el Atlántico fijada en la primavera de 1942, y finalmente Franco sitúa al frente de la política exterior al conde de Jordana, favorable a la causa aliada.

Estas son las principales conclusiones del historiador Ricardo de la Cierva, en su libro “Historia total de España” – pág. 1049, capítulo “Franco y España ante la segunda guerra mundial”.

Hay otros análisis dignos de lectura como del profesor Luis Suárez Fernández, el historiador Carlos Seco Serrano y estoy a la espera de recibir el estudio de D. Manuel Aznar sobre dicho periodo que daré cumplida cuenta en el foro de sus principales líneas.



A veces es interesante saber la opinión de personajes de primera línea que en el caso del texto denotan gratitud por la neutralidad de España.

Literal: “Franco tiene toda la razón, porque ama a su patria. Franco defiende, además, a Europa del peligro comunista, si se quiere plantear la cuestión en éstos términos. Pero yo, que soy inglés, prefiero el triunfo de la mala causa. Prefiero el triunfo de los otros (los rojos) porque Franco puede ser un trastorno o una amenaza para los intereses británicos y los otros no.

Varias veces he recordado a mis lectores que Franco era un general republicano que previno plenamente al Gobierno español contra la anarquía política hacia la cual derivaba éste. Ahora tiene la ocasión de convertirse en un gran español, del que pueda escribirse de aquí a cien años: “Unió a su país y reconstruyó su grandeza. Además de ello, reconcilió el pasado con el presente y mejoró la vida de la clase trabajadora mientras conservaba la fe y estructura de la nación española”. Tal realización lo alistaría en la Historia junto a la obra de Fernando e Isabel y las glorias de Carlos V.

Hay que elogiar la decisión española de mantenerse fuera de la guerra. Habían sufrido bastante guerra propia y querían quedarse fuera de ella. (...) Debo decir que yo considero entonces España rindió un servicio, no sólo al Reino Unido, al imperio británico y a la Commonwealth, sino a la causa de las Naciones Unidas. Por ello no simpatizo con quienes creen inteligente, e incluso gracioso, insultar y ofender al Gobierno de España en cualquier ocasión”.

(Winston Churchill – citado en anexo libro historiador Pio Moa – “Franco para antifranquistas” ).

Fue España realmente neutral

Publicado: Vie Ene 14, 2011 10:06 am
por Talde
Cuando Franco coloco a gran parte del ejercito Español en el sur de la Peninsula, se supone que fue para prevenir un posible ataque aliado contra el Pais al principio de la contienda..
Bien, esto supone el temor por parte de Franco de este tipo de situación, y supongo, que solo por el hecho que tropas Españolas estaban enroladas en los ejércitos Alemanes.
Podemos estar de acuerdo, que fue un pago que el Régimen tubo que hacer por los favores recibidos.
Pero yo me pregunto:
Hubiera sido posible que, España no hubiera enviado tropas al Frente Ruso?
Realmente estas tropas Españolas, solo fueron por y para combatir al Comunismo?

La prensa de Franco en principio elogio los avances de los Japoneses en el Pacifico, se supone que por el claro acercamiento de nuestra política hacia el Eje. Y no por simple simpatía, supongo yo.
Entonces, como fue posible, el giro de los españoles hacia y para ayudar a los Aliados?
Como no va a ser posible, y pregunto: Viendo que la guerra de inclinaba claramente hacia el lado Aliado, el régimen tomó la decisión de ayudar claramente a los aliados en el Pacifico?
Hubo españoles como Leoncio Peña “(viewtopic.php?f=52&t=12648&p=162280&hil ... 1a#p162280 - Topic escrito por homer5275)” y que después de un periplo por diversos países recalo en el ejercito Norteamericano.
Es posible que varios españoles y su supone que todos ellos Republicanos y después de dar bandazos por diversos países, se enrolasen en el Ejercito Americano, única y exclusivamente para liberar al mundo del Fascismo. Y, conocido es que los primeros soldados que desembarcaron en la Guadalcanal fueron españoles. Lo que a la larga, esta y el resto de la ayuda Española a los aliados, trajo la consecuencia de la llamada Masacre de Filipinas.

De Wikipedia extraigo estos pasajes:
1.- Con la masacre de Manila la prensa franquista cambió drásticamente de opinión, hablando de "vesania nipona". Ningún aliado podía hacer algo semejante a ciudadanos españoles. Ahora se les trataba como enemigos acérrimos. Fue ahí cuando se planteó la declaración de guerra a Japón. No había riesgo, ya que la guerra estaba prácticamente acabada, y sería un buen método para quedar bien con los aliados tras la ayuda prestada al Eje. Aunque la idea fue finalmente deshecha, el ministro de Asuntos Exteriores, José Félix de Lequerica, entregó al ministro plenipotenciario nipón en Madrid, Yakishiro Suma, una notificación de la ruptura entre ambos países.[7]
2.- Lo que está claro es que Franco quería sacar el máximo partido con la mínima implicación en el conflicto. Nunca se implicó decisivamente en el Eje, entre otros motivos, debido a las presiones de los Aliados, y a querer mantener el poder a cualquier precio. Las ayudas que les dio a los nazis, deben ser entendidas como contraprestaciones a las ayudas que la Alemania Nazi dio a los sublevados durante la guerra civil. La División azul y la Escuadrilla Azul son un claro ejemplo de contraprestación a la Legión Cóndor que sirvió bajo órdenes de los sublevados en la guerra civil.
Curiosamente, las ayudas que realizó a los aliados al final del conflicto, también deben también de ser entendidas como contraprestaciones a las ayudas que previamente les dio a los nazis, solo con el fin de asegurarse su continuidad como dictador en España. Al único al que no le devolvió su apoyo en tiempos de la guerra civil, en forma de soldados o suministros, fue a Mussolini, que murió sin que Franco le pagara la deuda que había contraído.
La única "conquista" militar que Franco hizo en toda la guerra fue la toma de Tánger, en 1940, argumentando que la caída de Francia hacía ingobernable esta ciudad. En 1945 el Ejército franquista abandonó la ciudad, volviéndola a declarar ciudad abierta.

Resumen:
Yo pienso también, que Franco quería sacar la mayor tajada posible con la mínima implicación en el conflicto, primero al lado del Eje y después vista la situación que tomo la contienda, al lado de los Aliados.
Pero de un modo u otro, participo en el conflicto

Saludos

Fue España realmente neutral

Publicado: Vie Ene 14, 2011 11:02 am
por José Luis
¡Hola a todos!
maxtor escribió: A veces es interesante saber la opinión de personajes de primera línea que en el caso del texto denotan gratitud por la neutralidad de España.

Literal: “Franco tiene toda la razón, porque ama a su patria. Franco defiende, además, a Europa del peligro comunista, si se quiere plantear la cuestión en éstos términos. Pero yo, que soy inglés, prefiero el triunfo de la mala causa. Prefiero el triunfo de los otros (los rojos) porque Franco puede ser un trastorno o una amenaza para los intereses británicos y los otros no.

Varias veces he recordado a mis lectores que Franco era un general republicano que previno plenamente al Gobierno español contra la anarquía política hacia la cual derivaba éste. Ahora tiene la ocasión de convertirse en un gran español, del que pueda escribirse de aquí a cien años: “Unió a su país y reconstruyó su grandeza. Además de ello, reconcilió el pasado con el presente y mejoró la vida de la clase trabajadora mientras conservaba la fe y estructura de la nación española”. Tal realización lo alistaría en la Historia junto a la obra de Fernando e Isabel y las glorias de Carlos V.

Hay que elogiar la decisión española de mantenerse fuera de la guerra. Habían sufrido bastante guerra propia y querían quedarse fuera de ella. (...) Debo decir que yo considero entonces España rindió un servicio, no sólo al Reino Unido, al imperio británico y a la Commonwealth, sino a la causa de las Naciones Unidas. Por ello no simpatizo con quienes creen inteligente, e incluso gracioso, insultar y ofender al Gobierno de España en cualquier ocasión”.

(Winston Churchill – citado en anexo libro historiador Pio Moa – “Franco para antifranquistas” ).
¡Hola, maxtor!

Bueno, los comentarios de Churchill son más expresión del interés de una agenda política específica (la importancia geoestratégica de España de cara a la Guerra Fría) que de una gratitud pasada (teniendo en cuenta, además, que el objeto del supuesto agradecimiento -que el gobierno franquista rebajase o no se involucrase más en su colaboración con el Eje- fue, en buena parte, resultado de las presiones políticas y, sobre todo, económicas de los gobiernos aliados, en especial de las administraciones Roosevelt y Churchill). Creo que estaremos de acuerdo que en el mundo de la política internacional no existen los agradecimientos como tales, sino los intereses; los primeros no son más que reconocimientos de la consecución de los segundos. Fuera de este contexto, me parece que el uso de la cita de Churchill es claramente sesgado (y no lo digo por ti, maxtor, sino por quien firma el anexo que citas).

Al margen de propagandas en uno u otro sentido, las pruebas documentales oficiales no dejan margen para la duda: que la neutralidad y la no-beligerancia del régimen franquista de España fue, durante la mayor parte de su vigencia oficial, de marcada benevolencia hacia el Eje. E igualmente no puede caber duda alguna de la afinidad ideológica de la mayor parte del liderazgo político español con el Eje. En este sentido y en su deriva económica (exportaciones de materias primas estratégicas al Reich), logística (disponibilidad de bases españolas para unidades de la marina de guerra alemana), laboral (mano de obra española para Alemania), militar ("voluntarios" españoles), diplomática, de inteligencia y propagandística (posición de la prensa española ante el conflicto), me parece difícil pretender sostener una auténtica neutralidad o no-beligerancia de la España de Franco en la IIGM, más allá de que efectivamente nuestro país no entró como tal en la guerra.

Saludos cordiales
JL

Fue España realmente neutral

Publicado: Lun Abr 04, 2011 4:28 pm
por maxtor
Saludos cordiales a todos.

He tardado en retomar el tema por dos motivos principales; en primer lugar porque recibí tarde el estudio monográfico del historiador D. Manuel Espadas Burgos titulado “Franquismo y Política Exterior”. Y en segundo lugar porque todavía en España estos temas son delicados y difíciles de tratar en foros, aunque sean de la calidad histórica del presente foro, he tenido muchas dudas de comentar las principales notas del presente libro y de lo que yo interpreto del mismo junto a otras lecturas históricas, por mi experiencia personal en otros foros – estoy seguro de que aquí no va a pasar – donde tratar temas con algo de benevolencia hacia Franco es directamente tildado como inapropiado.

Es cierto Jose Luis el comentario de Churchill puede venir sesgado por su autor que es un autor revisionista de la historiografía actual sobre Franco y su régimen, pero es una técnica habitual en casi todos los libros de historia que yo he podido leer, siempre o casi siempre nos encontramos con citas y notas literales.

El bueno de Churchill siempre miraba hacia delante y dicho comentario pudo deberse a ganarse a España en la contienda que él ya vio claramente incluso antes de acabar la 2GM, aunque Franco había dejado más que claro que su postura era abiertamente anticomunista, otra cosa es que GB pretendiera que España adoptara una postura de apoyo total en la Guerra fría contra el bloque comunista que sí lograron los norteamericanos tras unos años de vacilaciones en las relaciones exteriores entre España y EEUU.

Desde hace unos años los archivos históricos y diplomáticos españoles ya han estado al alcance de los investigadores al amparo de la Orden ministerial de 16 de enero de 1984 que permitía el acceso a los archivos del ministerio de AAEE, estableciéndose un plazo de antigüedad de 25 años desde la fecha del documento para su consulta, por lo tanto la documentación de casi 2/3 partes del régimen de Franco es ahora revisable.

“La política exterior franquista es en última instancia inspirada o corregida por el mismo Franco” dicha afirmación se señala en el prólogo del libro de José Mario Armero – “La política exterior de Franco”, todavía está por valorar hasta qué medida la política exterior fue obra exclusiva del general Franco o qué grado de influencia tuvieron sus ministros.

La opinión pública española es otro ejemplo tomado como de claro indicio de la simpatía de la misma al Eje, si bien lógicamente la propia naturaleza del régimen dictatorial de Franco no pueden hacer descansar en la prensa todo la valoración de la opinión pública, y el peso de la misma sobre la política exterior franquista fue mínima o inexistente. La neutralidad de los años 40 o la apertura hacia el exterior de las dos últimas décadas no necesitaron de la consulta directa para saber que entonaban con la opinión mayoritaria de los españoles.

Parece claro que la tantas veces comentada prudencia del general Franco viene atribuida lógicamente a su dependencia respecto a otras potencias, pero también a su capacidad de adaptación a las circunstancias internacionales en beneficio de su propia y fundamental política de permanencia en el poder, cosa lógica en cualquier estadista del mundo ya sean democracias como dictaduras donde el llamado “interés nacional” se confunde a veces con las conveniencias o las ambiciones de un líder.

Esta adecuación entre el interés nacional a la supervivencia del régimen franquista logró evidentes logros en el plano internacional que repercutieron en el afianzamiento interno del sistema. Fue una política exterior pegada a la realidad de la situación internacional y fue patente en los primeros años del régimen donde el mismo estuvo varias veces en grave peligro, llegándose a buscar apoyos incluso en la URSS (en el terreno comercial) – (Luis Suárez – Franco y la URSS. La diplomacia secreta – 1946 – 1970).

El derecho a la neutralidad no quedó bien definido hasta los convenios de la Haya de 1899 y 1907, pero con la primera guerra mundial quedaron casi desfasados ya que fue una guerra total donde países que gozaban del régimen de neutralización como Bélgica fueron invadidos. El concepto de abstención que implicaba la neutralidad fue desplazado por el de seguridad y solidaridad internacionales.

Posteriormente tanto la Sociedad de Naciones como el pacto Kellog-Briand hicieron jurídicamente inviable la neutralidad, en la medida que no cabía postura de imparcialidad ni de inhibición y quedaban obligados todos sus firmantes a tomar sanciones en caso de violación del pacto.

Pero de nuevo otro conflicto bélico echó por tierra los planteamientos jurídicos del derecho internacional, así la segunda guerra mundial acabó con el anterior concepto de neutralidad y aparecerían conceptos como no beligerante que el propio Mussolini calificó así a Italia en 1939. La no beligerancia llegó a ser la forma más característica de neutralidad durante la segunda guerra mundial.

En la práctica era casi imposible mantener una estricta neutralidad y la no beligerancia suponía el relajar los deberes de la neutralidad sin tomar parte activa en las hostilidades. El acoso de los Gobiernos beligerantes sobre los países neutrales fue muy fuerte: la imposibilidad de mantener una neutralidad estricta la conocieron casi todos los gobiernos que se decidieron por la abstención. Si Suecia salvó su neutralidad fue porque al Reich y a la URSS les fue útil tal solución.

En agosto de 1939 se hacía cargo de la cartera de AAEE el coronel Juan Beigbeder, era un militar experto en cuestiones africanas y conocedor de Marruecos, fue agregado militar en Berlín durante la Monarquía y confirmado por la República desde donde presenció el ascenso de Hitler al poder, dejó claro de inicio que la “política exterior española será determinada por los intereses españoles” – diría en septiembre de 1939 al embajador alemán Von Stohrer.

Es cierto que iniciada la invasión de Polonia y tras los primeros éxitos espectaculares del ejército alemán dicho país parecía capaz de todo y despertaron no pocos entusiasmos belicistas, los despachos del agregado militar español en Berlín D. José Luis Roca de Togores son buen exponente de ello, pero el Gobierno español dejó más que claro que la política exterior española iría únicamente en función del interés español y en consecuencia el 04.09.1939 publicó en el BOE el decreto que definía la postura española ante la guerra mundial: “Constando oficialmente el estado de guerra que, por desgracia, existe entre Inglaterra, Francia y Polonia, de un lado, y Alemania, de otro, ordeno por el presente decreto la más estricta neutralidad a los súbditos españoles, con arreglo a las leyes vigentes y a los principios del Derecho Internacional”.

La neutralidad fue una necesidad más que una opción libre, en eso sí que coincido, pero fue un éxito de nuestra diplomacia en aquellos años y fue uno de los motivos fundamentales para que después de la segunda GM el régimen franquista se apuntalara y fuera reconocido finalmente por casi todos los países.

España había firmado varios compromisos internacionales como el del 7 de abril de 1939, donde España se sumaba al Eje Roma – Berlín, en virtud del cual España una vinculación con la Alemania nacionalsocialista y con la Italia fascita, si bien no fue una relación de dependencia ni de simple títere como pronto descubriría Alemania.

Franco tenía una deuda de gratitud hacia Alemania e Italia pero había rasgos característicos de ambos regimenes que le distanciaban de ellos, como el agrado por los principios socialistas y sobre todo el materialismo racista que se escondía claramente en los postulados nazis. La historiografía ha menospreciado dichas diferencias y directamente ha asimilado el régimen franquista como un régimen fascista al estilo del de Alemania o la Italia fascista, pero la distancia con el modelo alemán es evidente y aquí se dejó entrever la mano de la Iglesia Católica que impregnaba la vida de toda España y presidía al menos formalmente la vida oficial.

El propio Franco en unas declaraciones a un corresponsal de la United Press cofirmaba que precisamente por razones de tradición y de convicción “no podía España ligarse con quienes no tuvieran la catolicidad como principio”. – (citado en pág. 99 del libro “Franquismo y Política Exterior – D. Manuel Espadas Burgos).

Nadie que conozca la verdad de las bases ideológicas del régimen desde sus fundamentos que habían llevado al alzamiento de 1936 podía suponer un proceso de mimetismo serio con régimenes fascistas europeos, circunstancia la cual fue reconocido por el propio Manuel Azaña.

El segundo acuerdo internacional que todavía alejaba más a Franco de intervenir en la 2GM fue el acuerdo con Portugal, el tratado de amistad y no agresión firmado el 17 de marzo de 1939, germen del bloque Ibérico que sería perfilado por los tratados de 1940 y 1942, fue un acuerdo que le vinculaba más a la esfera británica y se alejaba de las potencias fascistas. Dicho acuerdo atenuó los entusiasmos fascistas o pronazis que surgieron en España y fue una garantía para el gobierno de Londres.

Franco tenía claro que la única posibilidad de permanecer en el poder y afirmarse tanto en el interior como en el exterior era mantenerse al margen del conflicto y vender lo más caro posible la rentable mercancía de su neutralidad. Por unos 10 meses permaneció España en esa situación de neutralidad oficialmente estricta, aunque moralmente simpatizaba hacia Alemania.

La última parte de la exposición podría denominarse como una continua tentación de ir a la guerra que sufrió España en los últimos meses del verano de 1940, tal posibilidad se centró en la hipótesis de un ataque alemán a Gibraltar desde territorio español. A tal efecto una comisión alemana se desplazó a España y mantuvo entrevistas con Franco y con el general Vigón. Para el mes de septiembre Hitler ya tenía decidido que España entrara en la guerra y se produjo la aceleración para favorecer la entrevista personal entre Franco y Hitler.

Presiones que fueron ejercidas también por Musolini mediante cartas personales entre ambos dictadores. Fueron días donde el protagonismo de Serrano Súñer crecía. El 16 de septiembre Serrano viajaba a Alemania y se entrevistaba con Von Ribbenrop dejándose claro por parte española el manido argumento de que la guerra civil española había puesto imposible la entrada de España en guerra y condicionaba la posible entrada en guerra a una ayuda importantísima de Alemania y a aspiraciones territoriales en Marruecos, Orán y Guinea. Por su lado Alemania solicitó la entrega de Canarias y bases en Marruecos.

Por si dicha entrevista fuera poca cosa el propio Serrano se entrevistó con Hitler. Paralelamente se produjo un intercambio de cartas entre Franco y Hitler donde se ponía claro que no se cedería Canarias aunque el tono general de las cartas era favorable a la entrada de España en la guerra. En global la misión de Serrano dejó claro que Alemania quería todo por nada, deseaba la entrada de España sin garantizar nada a España y las exigencias alemanas eran altísimas incluso la entrega de parte de España a Alemania.

La mayoría de los historiadores ponen en el acento del nombramiento de Serrano como Ministro de Exteriores como una firme actitud de Franco de acercamiento al Eje, se ha especulado mucho sobre dicho nombramiento pero parece que también influyó que a Beigbéder se le atribuía un comportamiento incluso actitudes de pasar información al embajador británico Hoare y dicho trato cordial entre ambos dignatarios despertó los recelos de la embajada alemana que solicitó su relevo.

El relevo ministerial fue la antesala de la reunión en Hendaya entre Franco y Hitler, y fue precedida por la visita de Himmler a Madrid al parecer al objeto de tratar temas de seguridad de la entrevista.

La entrevista ha sido posiblemente uno de los acontecimientos históricos que más especulaciones ha generado y fue propiciado por el mismo Franco que pocas veces en su vida hizo referencia a la misma. En primer lugar fue un encuentro entre iguales en una zona fronteriza. Uno de los tópicos más extendidos entre los partidarios de Franco fue la intencionalidad de llegar tarde a la reunión y el propio Franco dejó claro que realmente se trató de un error de hora y no un retraso táctico provocado – citado pag. 112 – Libro “Franquismo y Política exterior” ).

En cuanto a lo tratado en la entrevista hay una auténtica avalancha de libros monográficos. La conversación la inició Hitler con un monólogo donde pese a tener claro que iba a ganar la guerra deseaba cortar de cuajo el movimiento de resistencia del general De Gaulle alentado desde Inglaterra al objeto de evitar que prendiese mecha en las colonias francesas del norte de África, asunto que Hitler había reiterado a Laval y Pétain para decidir la colaboración francesa ocupada en la lucha contra Inglaterra. El segundo objetivo de Hitler era la firma de una alianza de España con el III Reich en el seno del pacto Tripartito de forma que España pudiera entrar en guerra en el mes de febrero de 1941 con el objetivo principal de la toma de Gibraltar cerrando por tanto el Mediterráneo a la navegación británica.

Tras dicho monólogo, Franco soltó el suyo y elevó la participación española a una serie de aspiraciones o reivindicaciones españolas condicionantes de su entrada en liza que hicieron casi imposible el discutirlas, así solicitó el suministro urgente de productos de primera necesidad como el envío de 100.000 toneladas de trigo; en cuanto a las necesidades militares las peticiones de Franco también excedían de cualquier fundamento lógica y sobre todo solicitaba la artillería pesada para defensa de la costa peninsular y los archipiélagos en previsión del más que previsible ataque aliado a dicha zona.

Estamos ante un tema controvertido en cuanto a la interpretación de la entrevista y de la posterior dilación española, lo que parece quedar claro para la gran mayoría de los historiadores es que Alemania sí quería la entrada de España en guerra, la táctica dilatoria española pudo quedarse en nada si Hitler aunque hubiera sido de palabra hubiera aceptado alguna de las peticiones españolas pero tampoco fue así – En palabras de Serrano Suñer y del historiador A. Marquina; Hitler dijo que no se podía dar lo que todavía no era suyo y no se dio cuenta de lo decisivas que eran dichas reivindicaciones para Franco. Fue un error psicológico grave de Hitler ya que si hubiera prometido algo de los territorios y de las exigencias de Franco, España hubiera entrado en guerra.

Se podrá argumentar muchas cosas pero de la entrevista de Hendaya la neutralidad salió tocada pero indemne, Franco y Serrano evitaron un compromiso irreversible y a partir de ahí la posición española iría haciéndose cada vez más firme y cautelosa, dado por otro lado el desarrollo de la guerra que parecía abocar a la derrota de Hitler.

Pero la presión era y continuaba siendo fuerte, el 06 de febrero de 1941 Hitler escribía a Franco. “He estado tratando convenceros, Caudillo, de la necesidad, en interés de vuestro propio país y del futuro del pueblo español, de que os unáis a aquellos países que en el pasado enviaron soldados para ayudaros y que hoy se ven obligados, por necesidad, a combatir no solamente por su propia existencia, sino también indirectamente por el futuro nacional de España. En nuestra conferencia convinimos en que España declararía su deseo de firmar el pacto tripartito y entrar en la guerra. No se consideró ni siquiera se mencionó la fecha en que tal cosa se llevaría a cabo. Alemania estaba lista para facilitar abastecimientos al gobierno español en el momento que se acordara la fecha final de su entrada en la guerra”.

De dicha carta se desprende una urgencia en todo tipo de suministros por parte de España que los gobiernos británicos y de los EEUU vieron como una oportunidad de vencer con su ayuda material la posible tentación española de sumarse a la guerra a favor del Eje.
El 26 de ese mismo mes tras reunirse Franco con Mussolini y entrevistarse con Petain en Montpellier, Franco responde por carta a Hitler: “Estamos hoy donde siempre hemos estado, de manera resuelta y con la más firme convicción. No debe V.E. abrigar ninguna duda acerca de mi lealtad absoluta hacia ese concepto político y hacia la realización de la unión de nuestros destinos nacionales con los de Alemania e Italia. “. Retórica, pero ningún compromiso real. En la misma carta Franco señalaba que la toma de Gibraltar no sería de valor decisivo si no iba acompañada del cierre necesario del Canal de Suez.

Otro aspecto importante fue la creación de la División Azul para luchar en el frente ruso a favor de Alemania. “España, beligerante moral”, con dichas palabras calificaba Serrano Súñer el 13 de julio de 1941 dicho paso dado por España, fue un paso importante pero no parece que dicha decisión asustara en demasía a los aliados. Además vino acompañado de un acuerdo de trabajo a la industria alemana de españoles en unos 15.000 licencias de trabajos voluntarias para quienes quisieran ir a trabajar a Alemania, ante las quejas británicas España argumentó que eran el número equivalente de mano de obra española empleada en Gibraltar.

Curiosamente dicho paso importantísimo de enviar tropas al frente ruso vino acompañado de que al desplazarse el frente al Este Hitler tuviera un progresivo desinterés en la incorporación total de España a la lucha.

Con la entrada de los EEUU en la guerra mundial se hizo evidente de que se abriría un segundo frente en Europa que era demandado a gritos por Stalin para aliviar la enorme presión que soportaba la URSS, tras algunas vacilaciones finalmente se impulso el criterio de W. Churchill y se ordenó el desembarco en el norte de África, golpear en el “bajo vientre de Europa” como decía Churchill.

Se ideó y organizó la operación Antorcha y fue nombrado Eisenhower como jefe supremo de aquella importante operación y una de las condiciones de su éxito debía ser que España continuase siendo neutral y abandonara su no beligerancia poco tranquilizadora y que obligaba a una constante ofensiva diplomática de los embajadores norteamericanos y británicos. Ambos embajadores dejaron claro a Franco una vez iniciado el desembarco aliado en el norte de África que la soberanía de España estaba garantizada, y el propio Roosevelt escribió una carta a Franco para tranquilizarle de aquella operación, y a cambio de dicha garantía territorial le pedía a España mantener su neutralidad, por esas fechas Franco relevó en otro importantísimo gesto a Serrano Súñer del Ministerio de Asuntos Exteriores.

De dicha cartera clave en el asunto que debatimos se ocupó el general conde de Jordana que era considerado por los aliados como partidarios a ellos, el historiador Arnold J. Toynbee lo define : “un hombre de grandes dotes de integridad, firmeza y buen sentido, cuyo principal propósito era evitar que España se viese arrastrada a la guerra por cualquiera de los beligerantes y que nunca estuvo sometido a la fascinación del Eje”.

Como conclusión señalar que parece claro que si casi todos los historiadores destacan que la política exterior en última instancia dependía de Franco, sus éxitos y fracasos hay que atribuírselos principalmente al mismo, y que el nombramiento de uno u otro ministro era efectuado en función de la política exterior de neutralidad que España adoptó en líneas generales. Si bien es cierto que pasó por varias fases de neutralidad tibia al principio, no beligerancia y finalmente en una neutralidad activa. Nadie duda que el régimen franquista y el propio Franco eran moralmente partidarios al Eje que había ayudado a Franco durante la guerra civil, pero los hechos creo que dejan claro que la política exterior española fue dirigida de forma más que brillantemente en dichos años teniendo como único objetivo nuestra seguridad nacional y el interés de España en función lógicamente del régimen que gobernaba. El propio cardenal Richelau hubiera firmado esa política de realpolitik adoptada en todo momento por Franco.

La opinión pública española lógicamente la que se reflejaba en la prensa era partidaria a Alemania pero también hubieron hechos como el ataque de Japón a Filipinas que causaron gran desasosiego en la misma y hubo alternancias en la misma, aunque reitero que la política exterior franquista no se basaba en una determinada opinión pública de la época.

El presente comentario es un resumen del libro “Franquismo y política exterior” – Capítulo 2 – pág. 90 – 136 – “España y la Segunda Guerra Mundial”, del autor D. Manuel Espada Burgos.

Saludos a todos.

Fue España realmente neutral

Publicado: Lun Abr 04, 2011 7:06 pm
por Mac_aco
Buenas a todos.
Voy corto de tiempo, solo unas notas.
maxtor escribió: Estamos ante un tema controvertido en cuanto a la interpretación de la entrevista y de la posterior dilación española, lo que parece quedar claro para la gran mayoría de los historiadores es que Alemania sí quería la entrada de España en guerra, la táctica dilatoria española pudo quedarse en nada si Hitler aunque hubiera sido de palabra hubiera aceptado alguna de las peticiones españolas pero tampoco fue así – En palabras de Serrano Suñer y del historiador A. Marquina; Hitler dijo que no se podía dar lo que todavía no era suyo y no se dio cuenta de lo decisivas que eran dichas reivindicaciones para Franco. Fue un error psicológico grave de Hitler ya que si hubiera prometido algo de los territorios y de las exigencias de Franco, España hubiera entrado en guerra.
En realidad es un tema bastante discutible. En primer lugar porque muchos alemanes consideraban que asumir las necesidades logísticas de España era inviable (vamos, un marrón de cuidado). En segundo lugar porque aceptar las peticiones españolas hubiera supuesto desairar a Franceses e Italianos, y estaba claro que esa alianza le interesaba mucho más a Hitler que la de Franco.
maxtor escribió: Se podrá argumentar muchas cosas pero de la entrevista de Hendaya la neutralidad salió tocada pero indemne, Franco y Serrano evitaron un compromiso irreversible y a partir de ahí la posición española iría haciéndose cada vez más firme y cautelosa, dado por otro lado el desarrollo de la guerra que parecía abocar a la derrota de Hitler.
De hecho, salió tan tocada que se firmó un protocolo que comprometía la entrada de España en guerra en determinadas condiciones. Ese protocolo desapareció de los archivos diplomáticos españoles y se hizo público en los 60, cuando los americanos sacaron a la luz el documento obtenido al llevarse los archivos nazis de Berlín.
maxtor escribió: El 26 de ese mismo mes tras reunirse Franco con Mussolini y entrevistarse con Petain en Montpellier, Franco responde por carta a Hitler: “Estamos hoy donde siempre hemos estado, de manera resuelta y con la más firme convicción. No debe V.E. abrigar ninguna duda acerca de mi lealtad absoluta hacia ese concepto político y hacia la realización de la unión de nuestros destinos nacionales con los de Alemania e Italia. “. Retórica, pero ningún compromiso real. En la misma carta Franco señalaba que la toma de Gibraltar no sería de valor decisivo si no iba acompañada del cierre necesario del Canal de Suez.
En esa carta, de hecho se menciona el protocolo que ante mencionaba, y Franco se desligó por completo del mismo, considerándolo desfasdado con los acontecimientos.

La carta entera aparece aquí:

http://avalon.law.yale.edu/wwii/sp14.asp" onclick="window.open(this.href);return false;

Y el fragmento entero a que me refiero

“Concerning this point the necessary preciseness does not exist in our agreement as well. The protocol of Hendaye-permit me to express it-is in this respect extremely vague and Your Excellency remembers the conditions (today so changed) of this vagueness and lack of preciseness. The facts in their logical development have today left far behind the circumstances which in the month of October had to be taken into consideration with respect to the prevailing situation, and the protocol then existing must at the present be considered outmoded”

maxtor escribió: El segundo acuerdo internacional que todavía alejaba más a Franco de intervenir en la 2GM fue el acuerdo con Portugal, el tratado de amistad y no agresión firmado el 17 de marzo de 1939, germen del bloque Ibérico que sería perfilado por los tratados de 1940 y 1942, fue un acuerdo que le vinculaba más a la esfera británica y se alejaba de las potencias fascistas. Dicho acuerdo atenuó los entusiasmos fascistas o pronazis que surgieron en España y fue una garantía para el gobierno de Londres.

Bueno, firmar un acuerdo el 17 de marzo de 1939 dudo que sea garantía de nada sobre una guerra que empieza 6 meses después. Aparte, Franco no se lo debió tomar muy en serio si luego ordenó un estudio sobre las posibilidades de invasión de Portugal.

maxtor escribió: Como conclusión señalar que parece claro que si casi todos los historiadores destacan que la política exterior en última instancia dependía de Franco, sus éxitos y fracasos hay que atribuírselos principalmente al mismo, y que el nombramiento de uno u otro ministro era efectuado en función de la política exterior de neutralidad que España adoptó en líneas generales. Si bien es cierto que pasó por varias fases de neutralidad tibia al principio, no beligerancia y finalmente en una neutralidad activa. Nadie duda que el régimen franquista y el propio Franco eran moralmente partidarios al Eje que había ayudado a Franco durante la guerra civil, pero los hechos creo que dejan claro que la política exterior española fue dirigida de forma más que brillantemente en dichos años teniendo como único objetivo nuestra seguridad nacional y el interés de España en función lógicamente del régimen que gobernaba. El propio cardenal Richelau hubiera firmado esa política de realpolitik adoptada en todo momento por Franco.
Saludos a todos.
Te quedaría agradecido si pudieras ampliar un poco la información sobre esos hechos que dejan claro que la política exterior fue dirigida de forma brillante.

Un saludo

Fue España realmente neutral

Publicado: Mié Abr 06, 2011 10:34 pm
por maxtor
Saludos cordiales.
Es cierto es un tema polémico la entrevista de Hendaya ya que no han aparecido documentos claros y fehacientes sobre la misma, la principal fuente que trataba sobre el asunto era del propio testimonio de Ramón Serrano Súñer y lógicamente son parciales por su propia implicación y con el tiempo ha podido acomodar su versión, las versiones oficiales dieron paso a versiones históricas como Donald Detwiler, Antonio Marquina y la última de Ricardo de la Cierva con la síntesis – “ Hendaya, punto final. “.

Está claro que las peticiones españolas eran desorbitadas y hacían obligatorio o muy conveniente que previamente hubiera un acuerdo entre Franco y Petain. Reitero que creo que las tácticas dilatorias de los españoles podrían haberse quedado en nada si Hitler hubiera llegado a un compromiso concreto, así se expresan historiadores como Antonio Marquina.
Después de la entrevista Hitler antes de marcharse ordenó a su ministro de Exteriores que entregase a los españoles un memorándum preparado en el que contenían las propuestas alemanas. Serrano Súñer acompañó a Franco al tren español para regresar después y continuar la conversación con Ribbentrop. Tras una cena se redactó un proyecto de protocolo cuyo texto no se finalizó pidiéndole Ribbentrop a Serrano que le hiciera llegar antes de las ocho de la mañana del siguiente día el texto concreto con las propuestas españolas.

A dicho protocolo se ha referido el historiador Luis Suárez en su obra “Francisco Franco y su tiempo” y se le ha llamado el Protocolo de Ayete, cuyo borrador redactaron Franco y Serrano, actuando como taquígrafo Enrique Jiménez Arnau, en la madrugada del 24 de octubre, y según Serrano incluía “nuestras condiciones dilatorias y nuestras reivindicaciones concretas”. El texto se hizo llegar a Ribbentrop por medio del embajador en Berlín, el general Espinosa de los Monteros, que lo llevó en mano aquella misma noche, y el ministro alemán se negó a firmarlo.

En cuanto al contenido concreto del documento cuyo texto original no se conoce, parece que la llamada “ acta de Hendaya” publicada por los norteamericanos en 1960 coincide con la versión que incluye en sus Memorias Ramón Serrano Súñer. Sus puntos fundamentales fueron: en el apartado segundo se decía que “España se declara dispuesta a entrar en el pacto tripartito, concertado el 27 de septiembre de 1940 entre Italia, Alemania y Japón, y a firmar con este fin el acto correspondiente relativa a su ingreso oficial en una fecha a determinar conjuntamente por los cuatro países”; en el punto cuarto se estipulaba que “en cumplimiento de sus obligaciones como aliado, España intervendrá en la actual guerra de los países del Eje contra Inglaterra, una vez que dichos países le hayan concedido los apoyos militares necesarios para sus preparativos”, se precisaba también en el mismo apartado que “Alemania concederá ayuda económica a España, entregándose alimentos y materias primas, para hacer frente a las necesidades del pueblo español y a las exigencias de la guerra”. En el punto quinto se ponía como condición que “además de la reincorporación de Gibraltar a España, los países del Eje se declaran dispuestos en principio – con arreglo a la reestructuración general que se llevará a cabo en África y que será plasmada en los tratados de paz tras la derrota de Inglaterra – a conseguir que España reciba terrenos en África, en la misma medida en que se pueda indemnizar a Francia, asignándole en África territorios de igual valía, permaneciendo inalterables las pretensiones de Alemania e Italia con respecto a Francia”.

Lógicamente la inclusión de Francia en dicho reparto estaba condicionada a que Hitler tuviera éxito en la visita a los gobernantes de Vichy con una declaración de guerra contra Gran Bretaña, y si bien es cierto que no se puede saber con plena seguridad es si la versión que incluye Serrano en sus memorias coincidía en todos sus puntos con el borrador redactado en la madrugada del 24 de octubre.
Discrepo en cuanto a la valoración de la firma del Tratado con Portugal en 1939, ya que a 6 meses vista era más que evidente para todos que la guerra era casi inevitable y dicha firma acercaba a España hacia la neutralidad y mostró el propósito de una política peninsular común disuasora de posibles agresiones tanto por parte del Eje como por parte de Inglaterra.

Lograr un tratado de amistad y no – agresión con la Portugal de Oliveira Salazar, era desde hace al menos un año atrás un objetivo prioritario de la diplomacia de Franco, ya en plena guerra civil. Dicho tratado no fue fácil ya que Franco pidió un compromiso mayor del que al final se firmó y con mayores especificaciones en cuanto a la defensa de la frontera común, y por otro lado, Portugal se encontraba algo limitada en las negociaciones ya que no podía enemistarse o debilitar su relación con Inglaterra. Al final el Tratado se quedó en un pacto defensivo entre ambos países.

Dicha colaboración entre Portugal y España que definía el comportamiento de la península ante el conflicto mundial, en su gestación no fue ajena la política de Inglaterra y el duque de Alba – embajador español en Londres – donde los diplomáticos ingleses sabían que Portugal era una garantía política de la que finalmente fue la neutralidad española. El 22 de mayo de 1940, lord Halifax indicó a Salazar que ofreciera al general Franco 100.000 toneladas de cereales almacenadas en el puerto de Lisboa a cambio de seguridades en la continuidad de la postura neutral de España – ( citado página 153 libro “Franquismo y política exterior” – Capítulo 3 ).

Según refiere el historiador Manuel Espada Burgos en dicho libro, cuando Alemania hizo enormes avances en junio de 1940 se hizo evidente la posibilidad y había temor en Portugal a un ataque alemán a sus puertos y Franco a través de su hermano Nicolás, embajador en Lisboa, alertó a Salazar y propugnó la elaboración del comunicado conjunto que mostrase la coordinación de esfuerzos e intereses para mantenerse ambas naciones alejadas de la guerra.

Respecto al último comentario que hice es una apreciación personal mía y el entrar en debate de una valoración general de toda la política exterior durante la dictadura franquista creo que desbordaría el hilo del foro.

Fuente: "Franquismo y Política Exterior" - D. Manuel Espadas Burgos -