José Luis escribió:Ahora bien, según Pablo de León (...) La llegada de Tank a Argentina se hizo con un pasaporte falso a nombre de Pedro Matthies, usando Dinamarca y Noruega como rutas de escape, con la logística del viaje a cargo del mayor Medardo Gallardo Valdez.
La información de este autor parece ser incorrecta. Es Mario Mariscotti (1) quien sostiene que el mayor Gallardo Valdez hizo el enlace para Kurt Tank en Noruega, sin saber hasta 30 años más tarde que uno de los alemanes a transportar era el experto de la Focke Wulf. Holger Meding (2) da por válida la versión de Mariscotti, cuyo único sustento es el testimonio de Gallardo Valdez.
Para Ignacio Klich la sugerencia está reñida con la información aportada por diversas fuentes, sin excluir a Heinz Conradis, el biógrafo de Kurt Tank, en
Designed for Fligth: The Kurt Tank Story, Londres, 1960. Con evidencias más sólidas, Klich afirma que Tank pasó de Alemania a Dinamarca y de allí emprendió el viaje a Buenos Aires vía Londres y Lisboa, por lo cual la misión del mayor Gallardo Valdez en Noruega no tuvo relación con la cobertura a la salida de Tank, quien llegó al país bajo la identidad de Pedro Matties, con pasaporte argentino suministrado por la misión diplomática en Copenhague (3).
(1) Mario Mariscotti,
El secreto atómico de Huemul, Buenos Aires, Sudamericana, 1985, p. 91 y ss.
(2) Holger Meding,
La ruta de los nazis en tiempos de Perón, Buenos Aires, Emecé, 1999, p. 134.
(3) Ignacio Klich, “La pericia científica alemana en el amanecer del proyecto nuclear argentino y el papel de los inmigrantes judíos”, en
Boletín del instituto de Historia Argentina y Americana Dr. Emilio Ravignani, Facultad de Filosofía y Letras – UBA, Nº 10, 3ra Serie, 2do Semestre de 1994, p. 70. Klich, “Nazis y colaboracionistas en la Fuerza Aérea Argentina”, en
Ciclos, Facultad de Ciencias Económicas – UBA, Nº 19, p. 183 y ss.
Por otra parte, la bibliografía tomada por Pablo de León sobre el reclutamiento de expertos europeos (no me refiero a Mariscotti), no es la mejor de todas, quizás por eso copió una versión aparentemente errónea y corregida.
Hay un articulo de Alejandro Artopoulos (Universidad San Andrés) muy interesante: "¿Por qué el Pulqui II no llegó a la serie?, una sociología histórica de la innovación tecnológica en tiempos de Perón", en
H-industri@, Revista de historia de la industria argentina y latinoamericana, Año 1- Nro. 1, segundo semestre de 2007.
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