¡Hola a todos!
pablorp escribió:
Pero no deja de llamar la atencion que todavia se lo mencione como real, y de hecho, en el documental de NatGeo sobre la guerra en colores que pasaron recientemente, cuyo nombre no recuerdo, se menciona la posibilidad de que Churchill lo habria sabido y dejado que el bombardeo ocurriera finalmente. Creo que el debate no se terminara nunca.
Estimado pablorp,
El hecho de que se publiquen y emitan libros, enciclopedias y documentales que siguen repitiendo y perpetuando mitos (ya desvelados como tales en trabajos académicos) sólo demuestra la carencia de conocimientos sólidos y rigurosos de esos autores sobre lo que escriben o hablan. Se les podría aplicar muy bien ese dicho popular de “zapatero a tus zapatos”. Quiero que se me entienda bien: los historiadores no están libres de cometer errores en sus trabajos (sobre todo errores de interpretación de la información extraída de las fuentes primarias que manejan), pero una vez que otros historiadores demuestran con nuevos trabajos los errores cometidos por sus colegas, entonces, normalmente, no hay lugar al debate entre la comunidad académica, sino al consenso y aceptación. El debate sólo se produce cuando las fuentes (por causas varias) no son determinantes.
Pero aquí no estamos hablando de debates académicos, sino de mitos y la permanencia de los mismos a través de publicaciones de libros, enciclopedias y documentales faltos de rigor histórico. El debate de esos mitos no existe entre académicos y especialistas, sino que se produce entre profanos en la materia o se propicia por individuos cuyas verdaderas intenciones vete tú a saber cuáles son. Tratemos el caso que nos ocupa de Ultra, Churchill y el ataque aéreo sobre Coventry.
Lo primero de deberíamos saber es cómo llegó a originarse dicha información (que Churchill lo sabía con dos días de antelación, que lo sabía gracias a una información producida por Ultra, y que no hizo nada para alertar a las defensas aéreas de Coventry). Al parecer, la información (el mito) apareció por vez primera en 1974 con la publicación de un libro titulado
The Ultra Secret, cuyo autor se llamaba F. W. Winterbotham, un oficial de la RAF que durante la IIGM sirvió como oficial de inteligencia en Ultra (al parecer distribuía la información obtenida por los descifrados de Enigma). Yo no he tenido ocasión de leer este libro, pero según la información suministrada por Thom Burnett (
Conspiracy Encyclopedia, p. 225), Winterbotham escribió que el ataque aéreo alemán sobre Coventry era conocido por adelantado gracias a la aparición del nombre de la ciudad en uno de los descifrados de Enigma. Aseguró igualmente que Churchill tuvo que tomar la decisión extremadamente difícil de sacrificar Coventry para asegurarse que los alemanes no sospechasen que sus mensajes cifrados estaban siendo leídos por los británicos. “Sin embargo”, dice Burnett, “la posterior historia oficial de F. H. Hinsley,
British Intelligence in the Second World War, declaró categóricamente que Coventry nunca fue mencionado en los descifrados de Enigma”.
He copiado en mi anterior mensaje el texto de Hinsley. Es muy esclarecedor y nos revela, en resumen, lo siguiente:
1) Kinsley afirma que no hay fundamento para la afirmación de que el Ministerio del Aire (MA) conocía con dos días de antelación que Coventry era el objetivo de la Luftwaffe y que no tomó ninguna contra-medida por temor a comprometer la seguridad de Ultra. En cambio, afirma que sólo con unas pocas horas de antelación supo el MA que Coventry era el objetivo. Y a continuación lo demuestra con la información extraída de los documentos oficiales del MA.
2) Nos dice que el 11 de noviembre un descifrado de Enigma, del CG de Göring, reveló que el KG100 iba a conducir un importante ataque aéreo con el nombre en clave de “
Moonlight Sonata”, y que se tenía planeado ejecutar en tres fases en o cerca de la luna llena. El descifrado no daba fecha alguna ni información sobre los objetivos más allá de una lista de cuatro números de objetivos y una referencia del procedimiento para cambiar a “objetivos alternativos”, caso de ser necesario. De un mapa capturado la inteligencia británica localizó los cuatro objetivos listados en Londres y los
Home Countries (Escocia, Gales e Irlanda del Norte). Sólo después del ataque aéreo se supo que esos eran todos ellos objetivos alternativos y que el descifrado había indicado el objetivo por una palabra en clave inidentificable: “
Korn”. Fue probablemente esto lo que condujo a error a Winterbotham, creyendo que dicha clave, “
Korn”, fue identificada antes y no después del ataque alemán, y de ahí su especulación sobre la supuesta conducta de Churchill.
3) El día siguiente, 12 de noviembre, se le escuchó decir a un joven piloto prisionero de guerra, que había sido derribado el 9 de noviembre, que la Luftwaffe planeaba uno o más ataques aéreos entre el 15 y 20 de noviembre con todos los bombarderos de largo alcance disponibles contra Coventry y Birmingham. Subrayo el hecho de que esta información ya nada tiene que ver con Ultra. Como dichas fechas coincidían con una luna llena y como el prisionero de guerra había mencionado el interés de Göring, estaba claro que se estaba refiriendo a la operación “
Moonlight Sonata”; pero la inteligencia británica dejó a un lado esta evidencia sobre los objetivos, quedándose con la interpretación que había realizado sobre el descifrado del día anterior. También dejó al margen un segundo descifrado recibido a principios del mismo día, 12 de noviembre, en el que el Cuartel General del KG100 emitió tres objetivos para las posiciones de ondas de
X-Gerät que se cruzaban en Wolverhampton, Birmingham y Coventry. Pero este segundo descifrado no se asoció a la operación “
Moonlight Sonata”, descuido cuya única excusa, dice Hinsley, es que ya se habían descifrado señales similares desde septiembre en relación con las pruebas de
X-Gerät y que varias de ellas habían dado posiciones con intersecciones en las mismas y otras ciudades del área industrial de las Midlands.
4) El 13 de noviembre, bajo interrogatorio, el prisionero de guerra declaró que iba a haber tres ataques independientes en noches consecutivas, de los cuales el segundo llevaba el nombre en clave de “
Moonshine Serenade”, repitiendo que los objetivos iban a estar en “el distrito industrial de Inglaterra”. Sin embargo, su primera información estaba en contradicción con las conclusiones del estado mayor aéreo, que creía que toda la operación tendría lugar en una única noche, en tres oleadas. Aun así, el MA mencionó ambas alternativas en las instrucciones operacionales que cursó a las fuerzas de defensa y a las autoridades de contra-medidas a primeras horas del 14 de noviembre, si bien no incluía su evidencia acerca de los objetivos. Pero más tarde esa mañana del 14 de noviembre, en un memorando alertando a Churchill, el estado mayor aéreo le avisaba que aunque los objetivos estarían probablemente en la vecindad de Londres, si obtenían una información ulterior que indicara Coventry, Birmingham o cualquier otro lugar, esperaban dar instrucciones a tiempo.
5) A las 1300 horas del 14 de noviembre se interceptaron las señales alemanas, y dos horas después se informó de Coventry como el objetivo del ataque. El MA cursó sus instrucciones operacionales a las 1615 del 14 de noviembre.
Recapitulando, cuando, a través de Ultra, se supo que Coventry era el objetivo del ataque aéreo alemán, a las 1500 horas del 14 de noviembre, se dieron las instrucciones precisas, si bien ya no había tiempo suficiente como para tomar las contra-medidas necesarias. Nada hay que demuestre que Churchill sabía antes de esa hora, o a lo largo de los días anteriores, que Coventry era el objetivo confirmado. La clave “
Korn” del primer descifrado de 11 de noviembre sólo se identificó como Coventry después del bombardeo.
A idénticas conclusiones llegó poco antes que Hinsley el primer historiador de Ultra, Ronald Lewin, que publicó su
Ultra Goes to War en 1978. Así pues, tenemos dos trabajos académicos publicados en 1978 y 1979 que demuestran más allá de toda duda que la información e interpretación de Winterbotham en su libro de 1974 fue inexacta y equivocada, respectivamente.
¿Por qué, a pesar de esas refutaciones hechas hace más de 30 años, permanece el mito (y no lo olvidemos, la difamación)? Ya he citado anteriormente algunos motivos, pero el principal es (como en todos los mitos) el desconocimiento por parte de quienes lo sustentan y la falta de interés de buscar la realidad en los trabajos rigurosos (o el desconocimiento de los mismos).
Saludos cordiales
José Luis