La Muralla del Atlántico a pesar de la exageración propagadística por parte de uno y otro bando, tenía algunas instalaciones defensivas muy considerables. Estas se concentraban sobre todo en puertos importantes como Brest, Lorient, Calais, Cherbourg y otros y en algunos sectores concretos, sobre todo la zona de Calais. Había numerosas posiciones que variaban desde búnqueres de hormigón armado con instalaciones subterráneas, nidos de ametralladoras protegidos y posiciones de fuego apoyándose mutuamente hasta simples trincheras con poca protección y poco apoyo de armas pesadas. A pesar de estar muy incompleta a 6 de junio de 1944 la Muralla del Atlántico poseía algunas posiciones casi inexpugnables. El ejemplo de baterías protegidas y con instalaciones subterráneas que aguantaron un bombardeo inaudito por parte de un despliegue naval sin precedentes prueba la fortaleza de estas instalaciones. Si podían resistir un bombardeo aeronaval de tamaña intensidad también podían infringir algunos daños en la flota invasora como comentáis. Añádase a eso el efecto de minas submarinas y/o magnéticas y algún ataque aéreo esporádico y se podrá ver que no fue un paseo la invasión. Incluso en las etapas finales de la campaña, la captura de los puertos fortificados franceses fue de una gran dificultad y complejidad. Algunos de ellos de hecho no fueron asaltados durante toda la guerra ante la perspectiva de tener que sufrir numerosas bajas y empeñar muchos efectivos y el Alto Mando aliado se contentó con dejarlos cercados.
No cabe duda de que la invasión de la costa de Calais dotada con instalaciones defensivas mas extensas hubiera supuesto la superación de problemas muy importantes. Esa fue una de las razones fundamentales para intentar el desembarco en otro lugar.
Podéis echar un vistazo al topic siguiente del que he extraído una cita mía...
viewtopic.php?f=6&t=6385&start=15" onclick="window.open(this.href);return false;
"En líneas generales un bombardeo naval contra posiciones subterráneas o búnkers de hormigón armada, incluso aunque sea con fuerzas abrumadoras, tiene poco efecto sobre las posiciones defensivas. Ese fue en líneas generales el efecto en Iwo Jima, Okinawa, Normandía y otros lugares, donde gran parte de las piezas de artillería de costa o piezas de campaña estaban en posiciones muy protegidas con búnkers de hormigón armado de gran espesor o en posiciones subterráneas. Si que es cierto que un bombardeo de gran calibre contra estas posiciones pueden desmoralizar y aturdir a sus defensores aunque no sufran bajas, pero contra tropas con gran entrenamiento y motivación en posiciones así tiene en general un efecto mínimo.
En Normandía, gran parte de las posiciones protegidas alemanas no fueron afectadas en su capacidad de combate por el abrumador bombardeo naval y aéreo aliado y cayeron o fueron neutralizadas por las unidades terrestres.
Por contra, cuando las piezas se encuentran en descubierta o con escasa protección, como ocurrió en Tarawa o Guam, si que el bombardeo naval neutraliza las posiciones artilleras y evita bajas entre las tropas atacantes. En Tarawa por ejemplo la mayoría de piezas fueron neutralizadas antes del desembarco norteamericano. Imagínense las bajas que hubieran tenido que sufrir si esto no hubiera ocurrido. En Guam numerosas piezas japonesas incluyendo un buen número de piezas antiaéreas fueron neutralizadas en el bombardeo naval previo. Considerando las penalidades que tuvieron que sufrir los americanos para tomarla la isla (7.794 bajas en tres semanas de combates) contra un enemigo que había perdido el grueso de armas pesadas antes del inicio mísmo de la batalla, no hay duda de que el bombardeo naval salvó vidas y acortó la batalla.
Fuentes:
Gordon L. Rottman: Guam 1941 & 1944: Loss and reconquest. Osprey Publishing 2004.
Steven Zaloga: El Día D (II): La playa Utah. RBA coleccionables con licencia de Osprey Publishing."