Por supuesto que he leído tu exposición, y por si acaso lo he hecho una segunda vez.Verás, Rubén, si después de lo que he argumentado e informado en este hilo consideras plausible en Hitler la conjetura de que “pasaba olímpicamente” de Francia, entonces estás significando que no has leído lo que yo he escrito ni las fuentes a las que he remitido. Y si lo has hecho, cosa que dudo, entonces me gustaría saber qué valor le das a la evidencia histórica, porque dependiendo de ello tendrá sentido o no, para mí, debatir contigo . Iremos viendo esto a continuación.
Pero no me convence. Básicamente porque la principal fuente en la que te basas es el Segundo Libro de Hitler, una obra de la que no doy credibilidad en muchas cosas. Primeramente porque al igual que Mein Kampf, es muy temprana cronológicamente, 1928, para que Hitler tuviese una idea clara de que iba a hacer con su movimiento. Segundo, si no la editó a diferencia de su primera obra fue por algo, seguramente porque lo que había escrito no le había dejado conforme y ni él mismo estaba de acuerdo. Hemos de reconocer que derrocar a la URSS, Francia y Gran Bretaña como potencias hegemónicas según Hitler afirma, es un completo delirio, más propio de un aspirante a político que no de alguien que todavía no ha llegado al poder, donde podrá ver la realidad de las cosas.
Esta reunión es la segunda prueba utilizada contra la supuesta expansión alemana hacia occidente. Otra fuente que tampoco otorgo credibilidad por una razón muy sencilla: yo lo achaco simplemente a un plan preventivo como tenían todas las potencias de la época. Un boceto sobre lo que hacer si Francia impedía a Hitler expandirse hacia el Este.Esta frase es una evidencia concluyente de tu desconocimiento sobre lo que hablas. No te lo tomes a mal, Rubén, pues constato un hecho y lo hago respetuosamente. La reunión de fecha 5 de noviembre de 1937 en la Cancillería del Reich, Berlín, entre Hitler, Blomberg, Fritsch, Raeder, Göring y Neurath no fue, como tú defines, una “de sus muchas reuniones un día de no sé qué mes de no sé qué año”. Al contrario, fue una reunión trascendental, con día, mes y año determinados, y no fue sólo una reunión de Hitler “con sus diplomáticos”. Hitler convocó a esa reunión al Comandante en Jefe de la Wehrmacht y Ministro de Guerra (Blomberg), al Comandante en Jefe del Heer (Fritsch), al Comandante en Jefe de la Marina (Raeder), al Comandante en Jefe de la Luftwaffe y Ministro del Aire, Jefe del Plan Cuatrienal y un montón de cargos más (Göring) y al Ministro de Exteriores (Neurath).
No te voy a negar la existencia del orden que Hitler había proyectado: Acabar con Francia y una vez estuviese libre el Occidente, dirigir su mirada al Este. Pero estas miras hitlerianas, fue muy probablemente porque el Führer siempre encontró a una Francia hostil, patrocinadora de todos los Estados orientales creados tras la IGM que no dudaba en intervenir contra los alemanes a la mínima; lógico que él la viera siempre como un enemigo a batir.
Al fin y al cabo todo se reduce siempre al "Lebensraum".
De haber encontrado una Francia con pasividad respecto al "Lebebsraum", por mucho poder militar que tuviese o fuese una potencia mundial, a Hitler jamás se le hubiese pasado por la cabeza invadirla nunca. Es más, probablemente hubiese llevado una política de amistad.
Rubén el Stuka.

