Ataque Sydney
Publicado: Lun Jun 25, 2007 5:38 pm
Ataque Sydney
En mayo y junio de 1942 la guerra llegó a suelo australiano en la costa Este cuando los japoneses atacaron el puerto de Sydney desde el mar.
En la tarde del 31 de mayo de 1942, tres submarinos japoneses, el I-22, I-24 e I-27, situados a unas siete millas náuticas (13 kilómetros) del puerto de Sydney, lanzaron cada uno de ellos un mini-submarino Tipo A para atacar los barcos del puerto de Sydney. La noche anterior, el I-24 había lanzado un pequeño avión flotante que sobrevoló el puerto y la tripulación divisó su objetivo, un pesado crucero americano, el USS Chicago. Los japoneses esperaban hundir el buque de guerra y quizá otros anclados en el puerto.
Después de lanzar los tres mini-submarinos de dos hombres, los tres submarinos nodrizas se movieron a una nueva posición fuera del puerto de Hacking para esperar el regreso de los seis submarinos enviados al puerto. Esperarían allí hasta las 3.
Los tres mini-submarinos consiguieron llegar al puerto. Un equipo electrónico de detección captó la presencia del primero (del I-24) a horas avanzadas de la noche pero se pensó que era un ferry u otro tipo de barco que pasaba por la superficie. Más tarde, un vigilante de los Servicios Marítimos divisó un objeto atrapado en una red anti-submarinos. Tras la investigación, patrulleros navales informaron de que era un submarino y se levantó la alarma general justo antes de las 22:30. Poco después, la tripulación del mini-submarino, el teniente Kenshi Chuma y el suboficial de marina Takeshi Ohmori, asumiendo que les habían descubierto, volaron su nave y a sí mismos.
Antes de la medianoche, marinos en alerta en la cubierta del USS Chicago divisaron otro mini-submarino. Le enfocaron con un reflector y abrieron fuego pero escapó. Más tarde, artilleros en la corbeta HMAS Geelong también dispararon contra un objeto sospechoso que parecía ser un submarino.
La respuesta al ataque se saldó con una gran confusión. La visión era limitada y los ferrys seguían encallando mientras los mini-submarinos eran cazados. Hacia las 12:30 del mediodía se produjo una explosión en el barco-depósito HMAS Kuttabul, un ferry del puerto transformado, que estaba amarrado en Garden Island como navío de alojamiento. La tripulación del mini-submarino del I-24 había disparado contra el USS Chicago pero fallaron y en su lugar el torpedo impactó contra el Kattabul. Diecinueve marinos australianos y dos británicos murieron en el Kattabul, las únicas muertes de aliados resultantes del ataque, y los supervivientes fueron rescatados del navío que se hundía.
Un segundo torpedo disparado por el mismo mini-submarino encalló en las rocas en el lado Este de Garden Island sin explotar. Tras haber disparado sus dos torpedos, la tripulación se dirigió a la entrada del puerto pero desapareció, quizá su mini-submarino se quedó sin combustible antes de alcanzar el punto de encuentro de los submarinos.
El tercer mini-submarino del I-22 no consiguió llegar hasta el puerto. Tras ser divisados en Taylors Bay y atacados con cargas de alcance por navíos patrulleros del puerto, el teniente Keiu Matsuo y el suboficial de marina Masao Tsuzuku se dispararon a sí mismos.
Los submarinos matrices abandonaron la zona ya que era obvio que sus mini- submarinos no regresarían. Se cree que el submarino I-24 fue responsable de una serie de ataques a barcos mercantes además de bombardear el puerto de Sydney una semana más tarde.
Los cuerpos de los cuatro japoneses miembros de la tripulación de los mini-submarinos lanzados por el I-22 y el I-27 fueron recuperados cuando se avistó a estos dos mini-submarinos. Los incineraron en el Eastern Suburbs Crematorium de Sydney con todos los honores navales. El contraalmirante Muirhead-Gould, a cargo de las defensas del Puerto de Sydney, junto con el Cónsul General suizo y miembros de la prensa asistieron al servicio. La decisión del almirante de conceder al enemigo un funeral militar fue criticada por muchos australianos pero él defendió su decisión de honrar la valentía de los submarinistas. También tenía la esperanza de que al mostrar respeto por los hombres muertos podría ayudar a mejorar las condiciones de los australianos en los campos de prisioneros de guerra de los japoneses.
Después de la recuperación de los dos mini-submarinos se construyó una amalgama usando la sección de la proa de uno y la popa del otro. Se decidió usar esta combinación del mini-submarino para recolectar dinero para la Royal Australian Navy Relief Fund (Real Fundación Australiana de Liberación Naval) y la King George Fund for Merchant Sailors (Fundación del Rey Jorge para los Marinos Mercantes). El submarino combinado se exhibió por primera vez en Bennelong Point, actualmente la Ópera de Sydney, y la gente pagó una pequeña tasa para verlo. Después fue transportado en camión en un viaje de 4000 kilómetros a través del sudeste de Australia recolectando más fondos. Once meses después del ataque, el mini-submarino fue instalado en el Australian War Memorial (Monumento de Guerra Australiano) en Canberra.
Fuente:http://www.ww2australia.gov.au/underatt ... rbour.html
En mayo y junio de 1942 la guerra llegó a suelo australiano en la costa Este cuando los japoneses atacaron el puerto de Sydney desde el mar.
En la tarde del 31 de mayo de 1942, tres submarinos japoneses, el I-22, I-24 e I-27, situados a unas siete millas náuticas (13 kilómetros) del puerto de Sydney, lanzaron cada uno de ellos un mini-submarino Tipo A para atacar los barcos del puerto de Sydney. La noche anterior, el I-24 había lanzado un pequeño avión flotante que sobrevoló el puerto y la tripulación divisó su objetivo, un pesado crucero americano, el USS Chicago. Los japoneses esperaban hundir el buque de guerra y quizá otros anclados en el puerto.
Después de lanzar los tres mini-submarinos de dos hombres, los tres submarinos nodrizas se movieron a una nueva posición fuera del puerto de Hacking para esperar el regreso de los seis submarinos enviados al puerto. Esperarían allí hasta las 3.
Los tres mini-submarinos consiguieron llegar al puerto. Un equipo electrónico de detección captó la presencia del primero (del I-24) a horas avanzadas de la noche pero se pensó que era un ferry u otro tipo de barco que pasaba por la superficie. Más tarde, un vigilante de los Servicios Marítimos divisó un objeto atrapado en una red anti-submarinos. Tras la investigación, patrulleros navales informaron de que era un submarino y se levantó la alarma general justo antes de las 22:30. Poco después, la tripulación del mini-submarino, el teniente Kenshi Chuma y el suboficial de marina Takeshi Ohmori, asumiendo que les habían descubierto, volaron su nave y a sí mismos.
Antes de la medianoche, marinos en alerta en la cubierta del USS Chicago divisaron otro mini-submarino. Le enfocaron con un reflector y abrieron fuego pero escapó. Más tarde, artilleros en la corbeta HMAS Geelong también dispararon contra un objeto sospechoso que parecía ser un submarino.
La respuesta al ataque se saldó con una gran confusión. La visión era limitada y los ferrys seguían encallando mientras los mini-submarinos eran cazados. Hacia las 12:30 del mediodía se produjo una explosión en el barco-depósito HMAS Kuttabul, un ferry del puerto transformado, que estaba amarrado en Garden Island como navío de alojamiento. La tripulación del mini-submarino del I-24 había disparado contra el USS Chicago pero fallaron y en su lugar el torpedo impactó contra el Kattabul. Diecinueve marinos australianos y dos británicos murieron en el Kattabul, las únicas muertes de aliados resultantes del ataque, y los supervivientes fueron rescatados del navío que se hundía.
Un segundo torpedo disparado por el mismo mini-submarino encalló en las rocas en el lado Este de Garden Island sin explotar. Tras haber disparado sus dos torpedos, la tripulación se dirigió a la entrada del puerto pero desapareció, quizá su mini-submarino se quedó sin combustible antes de alcanzar el punto de encuentro de los submarinos.
El tercer mini-submarino del I-22 no consiguió llegar hasta el puerto. Tras ser divisados en Taylors Bay y atacados con cargas de alcance por navíos patrulleros del puerto, el teniente Keiu Matsuo y el suboficial de marina Masao Tsuzuku se dispararon a sí mismos.
Los submarinos matrices abandonaron la zona ya que era obvio que sus mini- submarinos no regresarían. Se cree que el submarino I-24 fue responsable de una serie de ataques a barcos mercantes además de bombardear el puerto de Sydney una semana más tarde.
Los cuerpos de los cuatro japoneses miembros de la tripulación de los mini-submarinos lanzados por el I-22 y el I-27 fueron recuperados cuando se avistó a estos dos mini-submarinos. Los incineraron en el Eastern Suburbs Crematorium de Sydney con todos los honores navales. El contraalmirante Muirhead-Gould, a cargo de las defensas del Puerto de Sydney, junto con el Cónsul General suizo y miembros de la prensa asistieron al servicio. La decisión del almirante de conceder al enemigo un funeral militar fue criticada por muchos australianos pero él defendió su decisión de honrar la valentía de los submarinistas. También tenía la esperanza de que al mostrar respeto por los hombres muertos podría ayudar a mejorar las condiciones de los australianos en los campos de prisioneros de guerra de los japoneses.
Después de la recuperación de los dos mini-submarinos se construyó una amalgama usando la sección de la proa de uno y la popa del otro. Se decidió usar esta combinación del mini-submarino para recolectar dinero para la Royal Australian Navy Relief Fund (Real Fundación Australiana de Liberación Naval) y la King George Fund for Merchant Sailors (Fundación del Rey Jorge para los Marinos Mercantes). El submarino combinado se exhibió por primera vez en Bennelong Point, actualmente la Ópera de Sydney, y la gente pagó una pequeña tasa para verlo. Después fue transportado en camión en un viaje de 4000 kilómetros a través del sudeste de Australia recolectando más fondos. Once meses después del ataque, el mini-submarino fue instalado en el Australian War Memorial (Monumento de Guerra Australiano) en Canberra.
Fuente:http://www.ww2australia.gov.au/underatt ... rbour.html