LOS NORTEAMERICANOS ENTRAN A LA GUERRA

La guerra en el Pacífico

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Mensaje por minoru genda » Vie Nov 24, 2006 12:25 pm

maximus escribió:Veo que hay un cierto "cruce" entre este topic y el "japanese mistake"

http://wwwsegundaguerr.superforos.com/v ... php?t=1119

Por un lado, la voluntad -o necesidad- de Japón de ir a la guerra contra EEUU y por otro, las ganas que tuviese la administración de Roosevelt de ir a la guerra.

O se funden los dos topics, o nos limitamos aquí a la actitud norteamericana.

Hay una contradicción entre decir que FDR quería ir a la guerra contra Alemania y decir que quería la guerra contra Japón. Muy bien podía pasar que ambos conflictos quedasen independientes, como pasaría con la URSS.

Por otra parte, no entiendo que se diga que Japón "fue obligado" a ir a la guerra después de todos los abusos que llevaban haciendo en Asia. Sería como decir que la intolerancia de GB y Francia con respecto a la persecución que sufrían las minorías alemanas en Centroeuropa "obligaron" a Hitler a ir a la guerra.

De los textos que yo he encontrado no veo ningún entusiasmo ni ninguna certeza de que Roosevelt quisiera la guerra contra Japón. Por otra parte, decir que la patria estaría en peligro porque los japoneses se apoderaran del estaño y el caucho de Indonesia no me parece suficiente como para arrastrar a toda la nación a la guerra. Más sentido tenía la guerra de Vietnam, por la famosa "teoría del dominó".
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Mensaje por minoru genda » Vie Nov 24, 2006 12:26 pm

Akeno escribió:
maximus escribió:Veo que hay un cierto "cruce" entre este topic y el "japanese mistake"

O se funden los dos topics, o nos limitamos aquí a la actitud norteamericana.
Tienes razón, centrémonos en la postura norteamericana. Siempre saco mi lado nipón...

maximus escribió:De los textos que yo he encontrado no veo ningún entusiasmo ni ninguna certeza de que Roosevelt quisiera la guerra contra Japón. Por otra parte, decir que la patria estaría en peligro porque los japoneses se apoderaran del estaño y el caucho de Indonesia no me parece suficiente como para arrastrar a toda la nación a la guerra. Más sentido tenía la guerra de Vietnam, por la famosa "teoría del dominó".
Los americanos no estaban preparados para la guerra en diciembre de 1941. Y el Pacifico era buena prueba de ello. Ni las Filipinas, ni Wake, Midway o Pearl estaban en condiciones óptimas para afrontar una guerra. Más tarde, la ofensiva de los U-boote alemanes en la costa atlántica, demostró lo dormidos que estaban los americanos al principio de la guerra.

Las largas negociaciones diplomáticas con los japoneses favorecieron claramente a los americanos, porque les estaba dando el tiempo necesario para poner en marcha la máquina de combate tan formidable que resultó después ser, viendo el cariz que estaban tomando los acontecimientos en el mundo.

Considero que cuando se avistaron los preparativos y los convoyes de tropas japonesas en dirección a la península malaya, advirtieron que el tiempo se les había acabado. Y ahí empezaron las conversaciones sobre quién debía de golpear primero. Había gente en las altas esferas del gobierno que pensaba que los japoneses se limitarían a invadir Thailandia, que era un buen trampolín para futuras excursiones.

Pero lo que pensaban los americanos que estaban convencidos que la guerra con Japón era inevitable, era que en el mayor de los casos, sufrirían los primeros ataques en las Filipinas y acaso Guam. Era un riesgo calculado, que los norteamericanos pensaban que tenían bajo control.

Saludos
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Mensaje por minoru genda » Vie Nov 24, 2006 12:27 pm

beltzo escribió:Hola a Todos:
Si esto es así en pleno siglo XXI, si esto es así hoy en día, como para pensar que en la década de los años cuarenta las acciones de gobierno estaban regidas por los dictados de la opinión pública.
Si bien esto es cierto en lo fundamental, requiere algunos matices. Una decisión tan trascendental como es entrar en una guerra de ámbito mundial requiere del mayor consenso posible entre los medios gobernantes y la opinión pública, después de todo es el pueblo a quien se va a movilizar tanto en la producción como en la lucha, sino esta suficientemente convencido pueden ocurrir los mismos episodios derrotistas que en Francia en 1940, la poca predisposición a luchar de los italianos o los problemas surgidos con posterioridad en la guerra de Vietnam. Todo esto era de sobra conocido por los líderes norteamericanos y de ahí que necesitaran que fuese el adversario quien diese el primer paso.

Con su ataque a Pearl Harbor los japoneses solucionaron de un plumazo todos estos problemas a Roosevelt y existen muchos autores norteamericanos que afirman que lo mejor que les pudo pasar a los EEUU es precisamente el episodio a Pearl Harbor. Desde ese momento, la idea japonesa de que los norteamericanos aceptarían el statu quo imperante si se les golpeaba lo suficientemente duro era una quimera.

Es cierto que con casi total seguridad los norteamericanos no se quedarían de brazos cruzados viendo a los japoneses expandirse por el sureste asiático y que de hecho Roosevelt había prometido a ingleses y holandeses intervenir si tal circunstancia se diese, pero habrá que preguntarse cuando lo haría, si lo hacían inmediatamente hay muchas posibilidades de que la flota de Pearl Harbor, incluidos sus portaaviones, hubiese sido derrotada por la más moderna y preparada flota japonesa, el escenario para los norteamericanos sería mucho más negro de lo que fue en realidad y el pueblo norteamericano no estaría tan convencido de la necesidad de esa guerra, en esas condiciones la idea japonesa de que los norteamericanos no estaban dispuestos a aceptar un baño de sangre para imponer sus condiciones dejaba de ser una quimera

Saludos
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Mensaje por minoru genda » Vie Nov 24, 2006 12:28 pm

Los americanos entran en la guerra.-
Akeno escribió:
maximus escribió:Veo que hay un cierto "cruce" entre este topic y el "japanese mistake"

O se funden los dos topics, o nos limitamos aquí a la actitud norteamericana.
Tienes razón, centrémonos en la postura norteamericana. Siempre saco mi lado nipón...

maximus escribió:De los textos que yo he encontrado no veo ningún entusiasmo ni ninguna certeza de que Roosevelt quisiera la guerra contra Japón. Por otra parte, decir que la patria estaría en peligro porque los japoneses se apoderaran del estaño y el caucho de Indonesia no me parece suficiente como para arrastrar a toda la nación a la guerra. Más sentido tenía la guerra de Vietnam, por la famosa "teoría del dominó".
Los americanos no estaban preparados para la guerra en diciembre de 1941. Y el Pacifico era buena prueba de ello. Ni las Filipinas, ni Wake, Midway o Pearl estaban en condiciones óptimas para afrontar una guerra. Más tarde, la ofensiva de los U-boote alemanes en la costa atlántica, demostró lo dormidos que estaban los americanos al principio de la guerra.

Saludos
Lo he remarcado en rojo porque es lo que quiero comentar.
Los estadounidenses al entrar en guerra se comportaron de un modo prepotente en lo referente a los U boote. King despreció los consejos británicos basados en dos años de experiencia de la lucha antisubmarina.
Los buques navegaban a su aire, no lo hacían en convoy y no se les proporcionaba escolta (poco había para hacerlo pero lo poco que había estaba mal aprovechado y lo bueno era más fruto de la improvisación que de una política adecuada en la lucha contra los U boote, hasta el punto de que desde la costa se veía como los submarinos actuaban impunemente, submarinos que veian como se facilitaba su labor desde la misma costa con las luces de todas las ciudades encendidas y recortando las siluetas de los buques aliados.
Cuando se dieron cuenta por fin de que el método británico era el más adecuado ya se habían perdido un montón de barcos entonces empezaron a navegar en convoy, las ciudades se iluminaban lo imprescindible y la lucha empezó a ser más organizada.
A veces con sentido común y pocos recursos se pueden hacer grandes cosas
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Mensaje por minoru genda » Vie Nov 24, 2006 12:29 pm

Akeno escribió:Bueno, ya sabemos algo más.

Me estoy leyendo: "La batalla de los samurais", de John Toland. Editorial Argos 1962, donde se indica el reconocimiento aéreo de las Hawaii el día de ataque: 7 PBY Catalina de la marina, patrullando TODOS dirección SO.

Como sabréis, al SO de las Hawaii se encuentran las Marshall, que era desde donde los norteamericanos pensaban que podría venir un ataque japonés (lo más lógico, por otra parte).

Por cierto, John Toland, destacado partidario de la teoría de la conspiración.

7 PBY patrullando!!!!!! y sólo en dirección SO!!!!!! días espués de recibir un claro aviso de guerra!!!!!!!!!

¿Dé quíen es la culpa? De Washington, no. Y del pueblo americano, tampoco. ¿De quén será?

Saludos
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Mensaje por minoru genda » Vie Nov 24, 2006 12:29 pm

Werto escribió:Hola a todos.

Estimado Beltzo, lo que quería indicar en mi anterior post en este hilo era que lo que se entiende por "opinión pública", como señalaban por ejemplo Sartori, Habermas o Saperas -por citar a algún español-, es un fenómeno muy maleable, y propenso, especialmente en la primera mitad del Siglo XX, aunque probablemente más en la última parte del S XIX, a ser redefinido por las posiciones de los Media Mass –la inclusión de la nota al pie nº 2 modificaba sensiblemente el significado de la cita que recoges-.

No creo a los ciudadanos de ningún estado, y menos a los de aquellos estados que habían participado en verdaderas carnicerías como la I Guerra Mundial, les agradase la idea de ir a la guerra, y menos por un asunto que pidán considerar extranjero o ajeno a sus interes –ya fuera Polonia o Europa-, sin embargo a la hora de la verdad los ciudadanos de muchos estados aceptaron la contienda sin demasiadas resistencias.

Ahora mismo estoy preparando un texto sobre otra cosa, pero hay una cita que viene como anillo al dedo:

["Heisenberg quería que Alemania ganase la guerra. Rechazaba muchos aspectos del régimen nazi, pero era un patriota... Muchos ciudadanos participan en el esfuerzo de guerra de sus países; para no hacerlo, se requiere un coraje y una convicción excepcionales”] .(1)


Una vez tomada la decisión de –o vista la necesidad- de ir a la guerra, y probablemente EE.UU. ya hubiese tomado la decisión –o visto los inevitable- de ir a la guerra contra la Alemania Nazi en 1938-39-, para cualquier gobierno, y para el cúmulo de intereses que orbitan entorno a él, resulta tremendamente sencillo presentar cualquier incidente como un hecho que hace inevitable, y provocado por un tercero, la contienda. Podemos recordar la forma en que EE.UU. entro en guerra en 1898, en la Primera Guerra Mundial, en Vietnam, o más recientemente en la Segunda Guerra del Golfo -y esto es una extrapolación que no debería hacerse-.

En cualquier caso, un saludo – a ti y a todos- y gracias por enriquecer mis aportaciones


(1) N. Mott and R. Peierls (1977) "Werner Heisenberg: 5 December 1901-1 February 1976", en Biojjraphical Memoirs of Fellows ofthe Royal Society, 23, p. 213. Conociendo lo que opinaba Werner Heisemberg de Hitler y del partido nazi creo que se puede hacer extensiva su opinión a muchos ciudadanos de un estado que, oponiéndose siempre a la guerra, apoyan el esfuerzo de guerra de sus estados sin muchas discusiones cuando esta –la guerra- se da.
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Mensaje por beltzo » Jue Dic 07, 2006 8:06 pm

Catorce meses antes del ataque a Pearl Harbor, el almirante Richardson tiene una entrevista con el presidente Roosevelt donde expone sus preocupaciones; la transmito íntegramente tal como la relata J. J. Antier en su libro “Pearl Harbor”, debido a que ha sido mencionada anteriormente por mi parte y creo que no tiene desperdicio.

-Señor presidente, he solicitado esta audiencia para transmitirle mis preocupaciones por la flota del Pacífico.

-Sí, lo sé, almirante. Desde que la flota ha trasladado su base a Pearl harbor no he dejado de recibir las quejas de madres y novias americanas que se lamentan de que su chico esté tanto tiempo lejos de casa.

-No se trata de mis tripulaciones, señor presidente; si bien es cierto que es perjudicial para la moral permanecer siete meses alejados de sus familias.

-Y entonces, ¿de qué se trata?

- Señor presidente, la flota está en Pearl Harbor desde mayo. A pesar de que, sobre el papel, esta flota es poderosa, no puede oponerse a las maniobras japonesas en el pacífico occidental. Ya se lo he dicho al jefe de operaciones navales; el almirante Stark me ha respondido que seguía órdenes del gobierno. Se lo he comentado al secretario de estado de la marina; y el señor Knox me ha contestado que los movimientos de la flota no entran en sus atribuciones. Por este motivo me dirijo al comandante de las fuerzas armadas.

-Efectivamente, soy yo quien ha decidido mantener la flota en Pearl Harbor. El pasado 18 de junio, el almirante Stara solicitó el traslado de la flota al Atlántico para ayudar a los ingleses. Me negué. ¿Por qué? Hemos averiguado de fuentes contrastadas, que si la flota deja Peral Harbor para dirigirse al Atlántico, los japoneses posiblemente atacarán Pearl, obligándonos a hacer volver a nuestros barcos y así reducir la presión sobre Alemania.

-La flota estaría más segura volviendo hacia la costa oeste de EEUU, y eso, además no inquietaría a los alemanes.

-Tras la invasión japonesa de Manchuria, Knox persuadió a mi antecesor, el presidente Hoover, de situar en las islas Hawai la base principal de la flota del Pacífico, reduciendo en más de dos mil millas la distancia que separa a Estado Unidos de Japón. No he creído necesario modificar esta medida que ya ha representado unos gastos considerables. Sin embargo, almirante, me gustaría escuchar su planteamiento.

-Señor presidente, la flota se basó en Pearl Harbor con una finalidad muy concreta: disuadir a los japoneses de iniciar cualquier agresión en el Pacífico. Esto no les ha impedido ocupar el norte de Indochina el pasado mes de Julio.

-Con el acuerdo tácito del gobierno francés.

-De acuerdo. Pero creo que nuestra flota no va a disuadir a los japoneses de atacar la Filipinas o las Indias Holandesas cuando lo crean oportuno, y además corre el riesgo de ser atacada.

El presidente se sobresalta.

-¿Insinúa que nuestra flota no es capaz de defenderse? Dispone de doce acorazados, pronto tendrá tres portaaviones, cruceros, destructores y centenares de aviones en tierra ¿Qué más necesita?

- Las tripulaciones son las de tiempo de paz, son insuficientes. Respecto al material, la flota se compone de acorazados viejos, que necesitan ser reformados, como también le sucede al resto de las fuerzas. Esos acorazados son demasiado lentos para operar al lado de los modernos portaaviones que les aseguran eficaz cobertura. No son adecuados en la guerra naval actual, como tampoco están preparados para la defensa antisubmarina. Por último, cabría añadir que la base es incapaz de resistir un ataque anfibio masivo.

-Estos problemas conciernen al señor Knox, secretario de estado de la marina. Presente una petición a través del estado mayor general; veremos qué puede hacerse en el marco presupuestario.

-Ya he formulado estas peticiones, señor presidente. Pero eso no solucionará el problema. Pearl Harbor carece de los equipos necesarios para afrontar una profunda reforma. Incluso si esta se hiciese, su situación hace que sea poco recomendable una concentración de buques a gran escala. La flota no puede arriesgarse a salir a alta mar sin cobertura aérea. Los japoneses consideran esta zona del Pacífico como su dominio reservado y situar la flota en la Hawai es para ellos una provocación.

-Exactamente. Su papel es disuasorio.

-No lo es. La isla de Oahu y Honolulu están plagadas de espías japoneses desde que incentivamos la inmigración masiva de asiáticos como mano de obra. Hoy en día son ciento sesenta mil en las Hawai, muchos mestizados con americanos o con hawaianos más o menos asimilados. Estas mezclas raciales hacen más fácil el establecimiento de redes de espionaje. Saben perfectamente que nuestra flota es vieja, que está mal armada, mal entrenada y con dispositivos de vigilancia y observación insignificantes. No sólo nuestro efecto disuasorio es nulo, sino que además la propia flota se ofrece como un objetivo irresistible para ser atacada por los japoneses. Japón repetiría con nosotros su victoria sobre los rusos en Tsushima.

El simple examen de un mapa demuestra que nuestra flota no sirve de nada en las Hawai, alejada de cualquier objetivo sobre el que pueda operar eficazmente, sobre todo a tenor del estado logístico actual. No tenemos ni petroleros ni buques de abastecimiento para operar a través del Pacífico.

Por todo ello, mi sugerencia es trasladar nuestros buques a la base de San Diego, en la costa oeste de EEUU, desde donde podrán ejercer el mismo papel disuasorio en un entorno apropiado.

Continua...
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Mensaje por beltzo » Jue Dic 07, 2006 10:27 pm

Roosevelt responde pausadamente tras unos segundos de silencio y perplejidad:

-Todos los análisis de los estados mayores del ejército y la marina rechazan la posibilidad de un ataque japonés contra Pearl Harbor. Éste ataque sólo puede venir por aire y las islas Hawai están fuera del radio de acción de las bases niponas. Esto limita las posibilidades de ataque a la intervención de los portaaviones japoneses y no hay que olvidar que en Pearl Harbor disponemos de más de 400 aparatos.

-476 exactamente.

-Los japoneses, limitados por la capacidad de sus portaaviones, no podrían atacar con más de 400.

-Si es que no atacan por sorpresa…

-Si su flota se pone en movimiento, lo sabremos con la suficiente antelación como para prepararnos.

-No estoy seguro de ello, señor presidente.

-¡Pues es su deber el saberlo!

-No puedo formar y entrenar al personal y, al mismo tiempo, asegurar una vigilancia aérea eficaz y permanente. Ni tan siquiera dispongo de un número suficiente de aviones de gran autonomía.

-Olvida el trabajo de nuestros servicios secretos y de escucha radiofónica. En ningún caso se les podría pasar por alto un gran movimiento naval.

-Permítame que le cuente una historia, señor presidente. En febrero de 1932, el almirante Shofield, que mandaba entonces la flota del Pacífico, organizó con ella el ejercicio 14. El supuesto era el siguiente: crisis internacional, guerra inminente pero no declarada. Japón decide atacar por sorpresa a nuestra flota, en la costa oeste o en Pearl Harbor, antes de declara la guerra. Desde el lado americano la hipótesis costa oeste fue descartada por ser excesivamente arriesgada para el asaltante. Pearl Harbor fue la opción elegida. Los japoneses se vieron, lógicamente, obligados a atacar con sus portaaviones. Si nuestra flota permanecía encerrada en la estrecha rada de Pearl Harbor estaba condenada a la destrucción. Si, por el contrario se la prevenía, podía zarpar, escapando a la destrucción total gracias a su movilidad, a sus medios antiaéreos puestos sobre aviso y a la cobertura aérea basada en Oahu. En esa época, la marina poseía 38 hidroaviones de reconocimiento de larga distancia, cifra considerada suficiente para detectar la aproximación del enemigo antes de que éste se situase en el radio de acción de sus aviones.

El almirante se detiene por un momento y mira preocupado al presidente. Roosevel pregunta:

-¿Y bien? ¿Qué demostró el ejercicio 14?

-El fracaso total de la defensa. No se consiguió localizar al adversario, cuyo raid aéreo, lanzado desde nuestro portaaviones Saratoga, sorprendió totalmente a nuestra flota en su fondeadero.

De nuevo se hace un pesado silencio, Roosevelt parece afectado.

-No conocía esta historia. Pero estoy convencido de que la marina habrá aprendido la lección.

-Si, pero diría que parcialmente. En 1936, el estado mayor, accediendo a una petición de los partidarios de los portaaviones, que querían demostrar su capacidad y su superioridad sobre los acorazados, decidió repetir discretamente la experiencia enviando al saratoga a repetir el ataque. De nuevo, sus aviones sorprendieron totalmente a las defensas de Pearl Harbor. Sin embargo, de todo ello no se sacó ninguna conclusión. Para todo el mundo la hipótesis de un ataque japonés parecía absurda.

-Pero la base y la flota reforzaron sus defensas y sus patrullas de observación…

-Ciertamente. En la actualidad disponemos de más cazas y bombarderos, pero no así en cuanto a aparatos de reconocimiento de larga distancia. El Pacífico es inmenso. También he pedido más cañones y sobre todo más radares, Pero no será suficiente. No podemos tener permanentemente a una flota en estado de alerta y dispuesta zarpar. Es agotador y desmoralizador para las tripulaciones. El material es viejo y no resistirá. Como máximo, se puede estar preparado para hacerse a la mar en 12 horas. ¡Incluso estando preparados tardaríamos más de 3 horas en salir de esa trampa!

-¿Llama usted trampa a Pearl Harbor?

-Si señor presidente. No es Scapa Flow, ni Brest, ni Tolón. El fondeadero es demasiado estrecho y obliga a los buques a estar amontonados, lo que facilitaría cualquier ataque. Para salir al mar sólo hay un estrecho canal de 3 km de largo y 300 metros de ancho. Bastaría que un submarino de bolsillo o bombarderos hundiesen un acorazado, un crucero pesado o un petrolero para bloquear el canal. En el interior, todo esta agrupado en la isla Ford y sus alrededores: los barcos, los depósitos de carburante, los talleres, las astilleros. ¡Ofrecemos un blanco ideal!

-¡Exagera usted, Richardson! Esta base fue creada en 1920 y aún recuerdo críticas de los marinos. ¡Nunca han tenido en estima a Pearl Harbor! ¡Demasiado lejos de casa, 4.000 km de distancia! ¡La vida es cara, los comerciantes chinos los timan, faltan chicas! El mantenimiento de la flota en Pearl Harbor forma parte de nuestra estrategia global de disuasión.

-Es sólo ilusión. Un país que está llamado a combatir en dos oceanos y que no tiene los suficientes buques para hacerlo no puede permitirse arriesgarlos poniéndolos al alcance de un adversario potencial.

-Esto no es asunto suyo, Richardson. Es una decisión del gobierno de acuerdo con el estado mayor general.

El almirante Richardson baja la cabeza. Sabe que ha fracasado. El presidente da por terminada la reunión. El embajador británico espera ser recibido. Richardson hace un último intento:

-Permítame una pregunta señor presidente. Si los japoneses atacasen la península malaya y Singapur, clave del Pacífico, ¿Estados Unidos entraría en guerra?

- No lo sé. Churchill me acosa intentando obtener una promesa en esta línea. Pero el pueblo americano y el congreso no quieren la guerra. ¡Sobre todo para defender colonias británicas!

-¿Y si las Indias holandesas son atacadas, proporcionando a Japón los recursos petroleros que son actualmente el único mediO de presióN que tiene occidente para frenar sus deseos de expansión?

Roseevelt se agita.

-No. ¡Tampoco enviaría a nuestros muchachos a hacerse matar por una colonia holandesa!

-¿Y si son las Filipinas?

-¡Tampoco!

Roosevelt, recuperando su aplomo, con mirada segura, continua:

-Pero esté seguro que Estados Unidos acabará entrando en guerra, porque sin duda, ésta se extenderá y, tarde o temprano, Japón cometerá el acto decisivo.

-¡El ataque contra mi flota!

-Puede ser en Pearl Harbor, en el canal de Panamá o contra nuestra flota asiática basada en Manila. Su papel es vigilar en tiempo de paz, y aún con mayor motivo cuando la amenaza es tan real. No voy a cambiar las disposiciones estratégicas del estado mayor -el presidente con un tono de voz ya no tan firme finaliza- cuando las dudas arrecian, lo mejor es mantenerse.

El almirante, muy pálido, se incorpora. Roosevelt le tiende la mano.

-¿Esta usted de acuerdo conmigo?

-No, señor presidente.

-Entonces, si persiste en su opinión, me veré obligado a relevarle del mando.

El almirante saluda y, sin decir una palabra, abandona el despacho oval.



El almirante Richardson sería sustituido por el más dúctil almirante Kimmel, aunque para ello Roosevelt tuvo que pasar por encima de 32 almirantes que contaban con más meritos para el cargo, esta meteórica carrera no sentó nada bien dentro de la armada. Yo me pregunto, ¿Se estaba asegurando Roosevelt de poner alguien al mando que no le importunará en sus planes? ¿Y cuales eran estos realmente?

Saludos
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Mensaje por minoru genda » Vie Dic 08, 2006 1:14 pm

Aviso para quien disponga del Canal de Historia.
Hoy a las dos de la tarde se hecha un documental de una hora sobre las teoría de la conspiración, yo lo he grabado a las 2 de la madrugada para verlo con calma y saber que opinan quienes salen en ese documental, entre ellos catedráticos de historia de prestigiosas universidades.
Anticipo con las pertinentes reservas, pues lo vi de pasada cuando acababa ayer a las 9 de la noche en una primera emisión, que un congresista estadounidense denunció en su momento que el gobierno australiano o algún miembro del mismo advirtió a Roosevelt de que al menos un portaviones japonés se dirigia hacia Hawaii también advierto que en el documental dejan claro que se exponen los hechos y que esos hechos no aclaran nada pero que hay cosas que son chocantes.
No obstante y por lo que pude ver, alguno de los entrevistados coinciden en culpar a Roosevelt de conspiración para entrar en guerra y al hilo con lo comentado por Beltzo en éste anterior mensaje, consideran que enviar una flota a las Hawaii más que una acción disuasoria, supuso junto a otras actitudes de la administración Roosevelt una clara provocación, que hizo pensar a los japoneses que serían atacados por los estadounidenses.
Todo esto que he expuesto viene al hilo de lo comentado por Beltzo y lo poco que pude ver del documental, por tanto hasta que no lo visione completo no sabré exactamente su contenido.
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Mensaje por minoru genda » Sab Dic 09, 2006 5:10 pm

Por cierto y antes de seguir otro dato, advierto que todos sumados no hacen si no incrementar las dudas sobre la sorpresa del ataque.
El día 28 de mayo de 1941 Churchill envió un telegrama a Roosevelt para darle los detalles sobre el hundimiento del Bismarck y lo finaliza con u frase que a mi me dan que pensar.
" El suceso tendrá repercusiones favorables sobre los japoneses. Supongo que estarán rehaciendo sus cálculos"
Mi preguntas son: ¿a que se refiere Churchill cuando dice que los japoneses estarán rehaciendo sus cálculos? ¿que sabía Churchill y de ello cuanto había comentado con su amigo FDR?
La frase puede corroborarla cualquiera que tenga el tomo 2 de Crónica Militar y Política de la Segunda Guerra Mundial página 493, 3ª columna, línea 19. El amigo Erich Hartmann creo que puede confirmar que la frase existe :wink:
Sobre el documental decir que hay datos muy reveladores y en cuanto lo visione y transcriba bien, comentaré el asunto.
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Mensaje por minoru genda » Lun Dic 11, 2006 8:13 pm

Vamos apresentar datos y teorias expuestos por diferentes historiadores y catedráticos de universidades lo que voy a exponer no aclara las cosas pero no deja de incrementar las dudas que de por si ya comenté que tenía en post anteriores.
Lo que voy a pasaros es parte importante del documental de canal Historia sobre la posible conspiración para entrar en guerra lo que va a continuación son comentarios que se oyen en el documental y cuando un personaje concreto exponga su teoría o haga un comentario citaré nombre y si es posible profesión o estudios, espero que lo que leais os ayude a haceros una mejor idea de lo que pudo haber pasado.
Acompañaré a ello aquellos documentos que se citen tal y como se citan Recordar que no pretendo convencer a nadie y si ayudar a que cada cual tenga material suficiente para juzgar por si mismo y quizás alguno de los que lo lean lleguen a una conclusión en uno u otro sentido.
Como introducción decir que ya desde el principio hubo quien señaló que desde las altas esferas de la administración de EE.UU se sabían los planes de los japoneses y no hicieron nada por impedirlo. Mientras aparecen nuevas pruebas persiste la acusación que fomenta un intenso debate.
Tres mese después de la victoria el senador de Kentucky, Albert Buckley convoca un comité conjunto del congreso para investigar el ataque a Pearl Harbor. El examen exhaustivo acaba produciendo testimonios e información que ocupan 25000 páginas (nota propia: una enciclopedia).
El comité descarga buena parte de la culpa sobre los mandos militares y exonera a Roosevelt y a sus principales asesores pero sus conclusiones esbozan acusaciones de encubrimiento y favoritismos.
Actualmente y a medida que se desclasifican documentos de la Segunda Guerra Mundial algunos expertos están reabriendo el caso de una conspiración
.
Comentarios de Richard Hill
Historiador doctorado por la Universidad de Georgetown


“El único modo de que Japón lograra esa victoria total en Pearl Harbor era que Roosevelt recibiera la mitad de la información de inteligencia sobre el ataque la cuestión es ¿porque lo hizo el presidente?”
Hill sostiene que Roosevelt y miembros de su gabinete conocían el plan japonés para atacar Pearl Harbor.
“El general Marshall, el almirante Stark y por supuesto Roosevelt , sabían que los japoneses estaban estudiando un ataque aéreo a Pearl Harbor.”
El 9 de octubre de 1941 llega al servicio de inteligencia naval en Washington un mensaje diplomático interceptado y procedente del Alto Mando Japonés.
Meses antes EE.UU había roto el código diplomático nipón y ahora los criptólogos descifran un llamativo mensaje enviado desde Tokio a sus espías en Hawai.
Esa misiva pasaría a la historia como el mensaje para trazar el bombardeo.
Después de la guerra el Comité del Congreso examinó esa comunicación y se cuestionó que hubiese pasado inadvertida, (nota propia: aquí hay un salto en el cual, se comenta algo sobre una justificación expuesta por un general que, testificó durante la investigación, justificación que desconozco por ese salto, pero que a mi entender es un hecho injustificable y en su momento comentaré porqué me lo parece)
De los millares de telegramas descifrados solo ese solicitaba la localización concreta de los buques fondeados.
Una de las frases del mensaje con fecha del 24 de septiembre de 1941 decía:
Mensaje desde Tokio a Honolulu
24 de septiembre de 1941.
Las aguas de Pearl Harbor deben ser divididas en 5 subáreas.
(continuaremos esto es largo y transcribirlo me lleva un tiempo :wink: )
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Mensaje por minoru genda » Mié Dic 13, 2006 5:15 pm

Sigo, un aviso antes, lo meto en trozos para no hacer post kilométricos y así estais todos mas expectantes a la espera de una proxima entrega :twisted: la verdad es que lo hago más que nada para hacer atractiva la lectura y no aburrir al personal :wink:
Una cosa más algunos nombres en algunos casos pueden no estar correctamente escritos pues los oigo del inglés aunque creo que son muy parecidos

Hill continúa con el desarrollo de su teoría
“El mensaje pregunta expresamente por la disposición de barcos y aviones de guarnición en Pearl Harbor. La intencionalidad de ésta información era trazar un mapa detallado del lugar, para facilitar a los pilotos japoneses la identificación inmediata de los objetivos.”
Se da traslado del mensaje descifrado al Jefe de Operaciones Navales, almirante Harold Stark y al general George Marshall jefe del Estado Mayor del Ejército.
La teoría es que Roosevelt lo sabe de antemano entonces y según Hill el mensaje llega al presidente. Roosevelt estaba tomando todas las decisiones y los historiadores entendemos que leia las transcripciones de la inteligencia estadounidense sobre las transmisiones cifradas japonesas. Comenta también que dos hombres pueden usar esa información inmediatamente, el almirante Husband Kimmel y el teniente general Walter Short comandantes de Pearl Harbor, pero esa información nunca les llega. Según Hill, eso no fue un error.
“Si Roosevelt y su gobierno retuvieron deliberadamente la información vital sobre Pearl Harbor, (y todas las pruebas indican que lo hicieron) ciertamente hubo una conspiración premeditada, para provocar allí una derrota total.”
Hay otros investigadores que apoyan la extraordinaria acusación de Hill, sostienen que la clave para estimar que Roosevelt y otros dirigentes lo sabían y cuando, radica en la notable operación de descifrado de EE.UU.

Comentarios de Robert Stinnet autor del libro Day of Deceit (El Día del Engaño)
“La obtención de los códigos militares japoneses fue el gran secreto de EE.UU de la 2ª Guerra Mundial.”
Los investigadores coinciden en que EE.UU. había descifrado los códigos diplomáticos japoneses antes del ataque a Pearl Harbor.
En el año 2000 Robert Stinnet concluía casi dos décadas de trabajo publicando su sorprendente hallazgo, EE.UU también habia conseguido desentrañar los códigos supersecretos de la Marina Imperial Japonesa.
Según Stinnet esto prueba que la cúpula militar de Roosevelt debía saber cuando y donde se produciría el ataque.
“Al descifrarlos sabíamos lo que preparaba Japón antes de Pearl Harbor lo sabíamos todo durante la guerra.”
“Sabíamos donde iban a estar sus barcos y cuales eran sus planes.”
Las pruebas de Stinnet incluyen un par de comunicaciones de la marina.
En un informe enviado en octubre de 1940 (más de un año antes del ataque a Pearl Harbor) el contralmirante Ronald Ingersoll Jefe Adjunto de Operaciones navales en Washington documentaba el avance de su equipo de descifrado.
El mensaje secreto a sus comandantes del Pacífico hacía referencia a los códigos navales japoneses y comentaba: “se estima que al menos harán falta seis meses para poder descifrar íntegros los mensajes”
Stinnet comenta que: “decía que habíamos descifrado el código nipón”
Si la estimación de Ingersoll fue certera EE.UU pudo estar en condiciones de descifrar las comunicaciones secretas japonesas hacia finales de primavera o comienzos del verano de 1941, mucho antes del ataque.
Stinnet comenta:
“La prueba irrefutable es el descifrado del código naval japonés.”
“Hasta hace poco tiempo cuando presenté la solicitud a la marina acogiéndome a la ley de libertad de información, no pude obtener esos expedientes, incluido el del oficial responsable de romper el código y lo confirmé.”Este oficial es el Capitán de Corbeta John Litmayler, él y su equipo de 75 especialistas trabajan en un túnel excavado en una montaña de la isla filipina de Corregidor.
En dicho túnel los criptógrafos trabajan en turnos de 8 horas, tienen otras 8 de descanso, tras las cuales vuelven al trabajo, muchos duermen en su mesa.
Litmayler y su equipo se centran sobre la misma página a la vez, comprobando las pistas y descifrando los textos.
Mientras investigaba, Stinnet descubrió un segundo documento redactado por Litmayler y recibido por sus superiores en Washington. Stinnet afirma que en él indica que su equipo de Corregidor está leyendo las comunicaciones y ha roto el código naval japonés.
“El capitán Litmayler dice que estaba interceptando, traduciendo y descifrando los mensajes el 16 de noviembre de 1941. ¿Qué más hace falta?"
(continuaremos :wink: )
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Mensaje por minoru genda » Mié Dic 13, 2006 9:09 pm

Stinnet sigue desarrollando sus investigaciones y teorías

Stinnet también mantiene que la enorme flota japonesa mandada por el almirante Nagumo rompió el silencio de radio en su avance hacia Pearl Harbor permitiendo a las escuchas estadounidenses seguir el rumbo de la escuadra atacante.

Comentario de Richard Hill al respecto (como ya comentamos, Hill es Historiador doctorado por la Universidad de Georgetown).
“La evidencia que ha descubierto Stinnet de que Nagumo rompió el silencio de radio y que los puestos de escucha de la marina de EE.UU estaban captando las transmisiones y por tanto siguiendo el avance de la flota japonesa por el Pacífico hacia Pearl Harbor , solo añade credibilidad a la afirmación de que Roosevelt ocultó otro elemento de vital importancia y mantuvo a sus comandantes en la ignorancia deliberadamente”
Finales de noviembre de 1941, los barcos japoneses navegan hacia Hawai. Mientras lo hacen, algunos creen que el presidente F.D.R. está condenando a Pearl harbor al desastre.

La teoría es que Roosevelt sacrifica Pearl Harbor.
Robert Stinnet dice tener pruebas de que la flota japonesa rompió el silencio de radio durante su singladura hacia el sudeste, por tanto la marina de EE.UU. habría estado bien enterada de la aproximación japonesa
Dice Stinnet:
“La doctrina del silencio de radio es otra de las grandes patrañas del ataque sobre Pearl Harbor. Sostiene que a las 00 horas del 25 de noviembre (hora de Hawai) entró en silencio de radio.”
Hasta la fecha la mayoría de los historiadores habían aceptado que los japoneses mantuvieran un estricto silencio de radio mientras se acercaban a Hawaii.
Stinnet acepta que la Marina Imperial lo decretara, pero afirma que una salvedad en la orden permitía ignorarla a determinados comandantes.
Stinnet explica:
“Por alguna extraña razón los almirantes japoneses ignoraron la orden y mantuvieron extensas comunicaciones de radio entre si. Lo hicieron mientras se acercaban a Pearl Harbor."
Uno de los que capto esas comunicaciones fue Leslie Grogan, un operador de radio de un trasatlántico con destino a Honolulu
“El SS Lourlen que era un buque de pasajeros se dirigía desde San Francisco a Honolulu, disponía de radiogoniómetro y los operadores fueron escuchando a los barcos japoneses, captaron los mensajes de esas extensas comunicaciones de esas comunicaciones navales, las recibieron aproximadamente desde el 30 de noviembre hasta el 5 de diciembre.”
Días después del ataque a Pearl Harbor la inteligencia de EE.UU. confiscó el diario de a bordo del SS Lourlen con las notas de Grogan. El diario fue depositado en un archivo federal de las afueras de San Francisco y desapareció de allí. Lo único que queda del paso de ese diario es un recibo sin fecha ni firma, pero al parecer Grogan reconstruyó sus notas el mismo día que se llevaron el diario, 50 años después Robert Stinnet dio con ellas. Grogan escribe que la transmisión japonesa “entra como un tiro las señales son lo bastante buenas como paraobtener claramente rumbo con el radiogoniómetro y que el grueso de las señales viene del norte y oeste de Honolulu”
Stinnet sostiene que incluso la Inteligencia Naval de EE.UU. en Pearl Harbor captó las transmisiones de la flota japonesa, apunta a un resumen de comunicaciones del puesto de escucha de la marina de la base hawaiana. El documento fue escrito el 25 de noviembre de 1941, el mismo día que la flota atacante zarpó hacia Hawai. Recoge que el almirante Nagumo Jefe de la 1ª Flota Aérea mantiene amplias comunicaciones con el mando del Pacífico Central el ominoso tráfico de radio fue captado por personal aliado en los países ribereños del Pacífico.
Stinnet dice al respecto:
“Las estaciones de Seattle, Eureka, y San Francisco estaban captando los mismos mensajes. No fueron una o dos fueron montones de personas las que informaron sobre dichas escuchas y consta en los archivos navales de la marina, está documentado todo.”
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Mensaje por minoru genda » Jue Dic 14, 2006 7:18 pm

Bien seguimos con la transcripción.

Stinnet afirma que se celebró una reunión en la Casablanca después de que las estaciones interceptaran un aluvión de comunicaciones japonesas. Los asistentes: el presidente F.D Roosevelt, el Jefe de Operaciones Navales, almirante Harold Stara y el Jefe del Ejército, general George Marshall.

Comenta Stinnet
“El 27 de noviembre el presidente Roosevelt habló con el general Marshall para enviar un mensaje a los comandantes de Hawaii. No interferir en la acción bélica de Japón; EE.UU desea que ellos inicien las hostilidades.”

El almirante Husband Kimmel comandante de la marina en Pearl Harbor recibió ese mensaje en su cuartel general.

Sigue Stinnet
“En otras palabras, deje entrar a los submarinos japoneses y que intenten hundir nuestros barcos.”

Hill comenta las palabras de Stinnet
“No cabe duda sobre lo que quería decir Roosevelt. El plan naval para la defensa de la base no podía ni debía ser ejecutado.”
“Parece evidente que el almirante Stark y el presidente buscaban la sorpresa nipona y la destrucción total de Pearl Harbor.”

A las 7,55 de la mañana del 7 de diciembre de 1941 una imponente flota nipona envía sus aviones, en dos horas el primer ataque desde portaviones de la historia militar arrasa la base de Pearl Harbor.
La agresión por sorpresa destruye la mayoría de la flota estadounidense del Pacífico y mata a miles de personas entre marinos soldados y civiles.
Al día siguiente EE.UU. declara la guerra a Japón.
En el discurso que hace en el congreso se oye decir a Roosevel:
“Ayer 13 de diciembre de 1941una fecha que vivirá en la infamia…….”
Tres días después Alemania aliada de Japón declara la guerra a EE.UU.
Según Hill y Stinnet estos acontecimientos se desarrollaron exactamente como Roosevelt había deseado.
La historia dice que lo de Pearl Harbor fue una trágica consecuencia de oportunidades desaprovechadas e indicios pasados por alto, pero Stinnet, Hill y otros creen que eso es una interpretación ingenua de los hechos. Para ellos F.D. Roosevelt fue responsable directo de la tragedia de Pearl Harbor.

Hill dice
“La grave negligencia se convierte en alta traición cuando se descubre o se entiende el motivo.”
El mensaje para trazar el bombardeo, el descifrado del código japonés de operaciones, el quebrantamiento del silencio de radio por la flota atacante…según algunos investigadores estas tres pruebas cruciales sugieren que altos cargos del gobierno de Roosevelt conocían de antemano el ataque a Pearl Harbor.
¿Por qué el presidente y sus principales consejeros permitieron la matanza de millares de estadounidenses?
La presunta conspiración se basa en que Roosevel sabía que Pearl Harbor daría lugar a la guerra con los nazis que era precisamente lo que buscaba.
Según Stinnet
“El problema para el presidente era acabar con el movimiento aislacionista.”
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Mensaje por minoru genda » Vie Dic 15, 2006 7:10 pm

Bueno pues este es el último capítulo sobre los razonamientos de Richard Hil y Robert Stinnet, respecto a una presunta conspiración de altos cargos de la administración Roosevelt, que alcanzan al mismo presidente, tras ella pasamos a las opiniones de personas que niegan y razonan porqué tales teorías y a comentarios de otras que se situán en un lugar intermedio al igual de alguno que parece las refuerzan.

En 1940 la 2ª Guerra Mundial está en marcha y Roosevelt considera inevitable la implicación de EE.UU, pero la mayoria de sus compatriotas no lo ve así. Unos meses antes del ataque a Pearl Harbor las encuestas demuestran que más del 70% de los estadounidenses están en contra de participar la guerra al otro lado del Atlántico.
Mientras el pueblo estadounidense intenta mirar hacia otro lado, Hitler domina una buena parte de Europa e inicia la campaña de bombardeo contra Inglaterra.
En el Pacífico los japoneses han ocupado China.
En septiembre de 1940, los paises del Eje, Alemania Japón e Italia firman el Pacto Tripartito

Stinnet dice:
“La clave era, si una de las naciones era atacada por un país no envuelto en la guerra europea podía invocar el pacto entonces recibiría ayuda de los otros”

Teoría:
Roosevelt provoca a Japón

Stinnet cree que Roosevelt provocó a Japón deliberada y sistemáticamente provocando la activación del Pacto Tripartito y obligando a EE.UU a salir de su aislacionismo.
Según esta teoría Roosevelt sabía que un ataque sorpresa nipón, enfurecería al pueblo y pondría en marcha la maquinaría bélica de EE.UU. De éste modo entraría por la puerta trasera en lo que buscaba, la guerra con Hitler.

Dice Stinnet:
“A los 10 días de firmarse EE.UU. ponía en marcha un plan para activar lo previsto en el Pacto Tripartito mediante provocaciones para incitar a Japón a cometer un acto de guerra abierto contra EE.UU.”
Según Stinnet ese plan fue diseñado por el capitán de corbeta, Arthur MacCallum del Servicio de Inteligencia Naval.
El 7 de octubre de 1940, Mac Callum llega a ésta oficina de Washington para terminar un informe, algunos dirían que es el documento más importante que escribió.

Stinnet habla sobre ese informe
“El capitán Mac Callum, escribió un informe al Director de Inteligencia Naval y enumeró las 8 acciones que incitarían a Japón a cometer un acto abierto de guerra de guerra.”
Entre ellas estaban:
Mantener la flota en las inmediaciones de Hawai
El embargo total del comercio con Japón, incluido el petróleo
Y el envío de dos formaciones de submarinos a Oriente.
Mac Callum envió este informe a su jefe el Director de Inteligencia Naval. Pero Stinnet cree que llegó a manos de Roosevelt y sus consejeros.

Stinnet comenta al respecto
“El presidente había ordenado que se le entregaran los mensajes más importantes, y el capitán MacCallum era su oficial de enlace, él daba curso a todos los mensajes que quería que viera Roosevelt y que el presidente quería ver a través del Ayudante Naval.”
De acuerdo con Stinnet, el presidente asumió punto por punto el informe MacCallum en su intento de provocar la guerra con Japón.

Añade Stinnet:
“Pruebas circunstanciales muestran que siguió cada una de las ocho provocaciones.”
El historiador Richard Hill también cree en la teoría de la puerta trasera.

Hill dice:
“Roosevelt tenía un móvil para ocultar deliberadamente información vital sobre Pearl Harbor. La finalidad era que Japón obtuviera una victoria completa y total en el ataque a la base naval de la que necesaria e inevitablemente poder culpar a Alemania.”
De hecho un sondeo realizado inmediatamente después del ataque mostró que más del 70% del país (nota propia: casualmente un porcentaje parecido al de los que en su momento no querían entrar en guerra) creía que Alemania estaba detrás.

Sigue comentando Hill:
“Los estadounidenses estaban muy inclinados a creer que que Alemania movía los hilos de Japón.”
Richard Hill y Robert Stinnet afirman que el gobierno guarda muchas más pruebas de que Roosevelt tuvo conocimiento previo del ataque a Pearl Harbor.
Sigue siendo secreta cantidad de información sobre el descifrado, los mensajes interceptados y el propio ataque.

Sobre esto Hill comenta:
“No será conocida al menos que el gobierno quiera divulgarla.”
Hill sostiene también que los criptógrafos militares siguen dificultando la búsqueda de la verdad por sentido del deber.
“Siguiendo órdenes no pueden hablar de lo que hicieron en la 2ªGuerra Mundial hasta que se desclasifique oficialmente.”
Respaldados por los documentos desclasificados en los años 90 Hill, Stinnet y otros investigadores han reavivado los puntos clave de una teoría conspirativa que el Congreso apuntó y descartó ya en 1946 y en el camino han provocado la controversia.
(continuaremos :wink: )
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