¡Hola a todos!
Hans Ulrich Rudel escribió:Churchill ya dijo que el arma que mas le preocupo de los alemanes durante todo el conflicto fueron los submarinos, de hecho, personalmente pienso que si antes del inicio de las hostilidades la marina alemana hubiera dado predileccion a la construccion de submarinos mas que al Bismarck o al Tirpiz quizas hubiera sido posible un bloqueo eficaz en 1940 de las Islas Británicas.
Mi pregunta es...¿ lo hubieran conseguido de tener 100 o mas submarinos operativos en lugar de solo un puñado real de sumergibles ?
Un saludo
Dönitz afirmó en sus memorias (
Diez Años y Veinte Días) que con 300 submarinos al principio de la guerra "
se lograrían éxitos decisivos en la guerra comercial que se riñese contra el adversario" (p. 60, La Esfera de Los Libros, 2005).
Con 300 sumergibles en 1939-40, Dönitz podía mantener, según sus propias palabras, 100 unidades constantemente en el frente. Si tenemos presente que en la realidad de la historia, Alemania no consiguió tener 22 submarinos en el frente hasta febrero de 1941, y si consideramos el tonelaje británico hundido por los pocos sumergibles alemanes que operaron durante 1939-40, entonces no es difícil imaginar la escabechina que podrían haber realizado 100 unidades operando ya desde el otoño de 1939.
Pero salvo que deseemos hacer ciencia-ficción, antes de considerar esta hipótesis de los 100 sumergibles operativos (es decir, los 300 sumergibles que quería Dönitz), debemos preguntarnos si era posible que Alemania tuviera esta cantidad de barcos en 1939, teniendo en cuenta que esa posibilidad debe ponderarse no tanto sobre la base del potencial productivo de la industria de guerra alemana, sino fundamentalmente sobre la base de la política estratégica en la producción de armamentos del Reich.
Marcarse un objetivo para tener 300 sumergibles (y buena parte de las tripulaciones entrenadas) en 1939, supone que debemos aceptar que Hitler, años antes de 1939, ha decidido que su guerra principal, la que está buscando, será contra Gran Bretaña. Históricamente, este presupuesto es irreal. Hitler no tuvo claro que tendría que hacer la guerra irremediablemente a GB hasta el verano-otoño de 1938. En realidad, durante ese periodo todos los países que poco tiempo después iban a ser actores principales de la guerra se dieron cuenta de la inevitabilidad de la misma y, en consecuencia, aceleraron sus rearmes.
De hecho, en sus elucubraciones de conquista, Hitler contaba con que GB sería su aliada o, en el peor de los casos, un país neutral en la guerra que tenía pensado desatar. El acercamiento germano-británico de 1935 (pacto naval) y los desafíos posteriores de Hitler a Francia en la política exterior (Renania) así lo demuestran. Pero tras la crisis checa y su culminación en el Pacto de Munich de 1938, Hitler comprende ya que tendrá que vérselas, tarde o temprano, con GB. Entonces aprueba, a principios de 1939, el famoso Plan "Z" para la Kriegsmarine.
Hasta entonces, 1939, Alemania había construido 45 sumergibles durante los cuatro años comprendidos entre 1935-1938 (Dönitz, p. 57, op. cit.), y el Plan "Z" de 1939 preveía la construcción de un total de 233 sumergibles hasta 1948 (Dönitz, p. 71, op. cit.), lo que nos da un promedio de construcción de 23 sumergibles anuales durante los 10 años comprendidos entre ambas fechas.
Ahora bien, Hitler llegó al poder en 1933, y hasta el verano-otoño de 1934 no consolidó su posición de líder indiscutido bajo un estado totalitario. En el mejor de los casos, siendo optimistas para la hipótesis que baraja este hilo, Hitler tendría 6 años (1934-1939, ó 1935-1940) para construir los 300 sumergibles deseados por Dönitz, o lo que es lo mismo, la industria de guerra alemana debía construir 50 sumergibles por año durante ese periodo, más del doble de lo que preveía el Plan "Z".
Debemos tener presente que estos programas de construcción (tanto el Plan "Z" como el supuesto que yo planteo) son planes de tiempo de paz, y, por tanto, no es dable equiparar el ritmo de construcción en tiempo de guerra al del tiempo de paz.
Ya con la guerra iniciada, en septiembre de 1939, Raeder cambió las prioridades del Plan "Z" y ordenó la construcción de 29 sumergibles por mes, lo que, de cumplirse, daría casi los 300 sumergibles en un año de producción. Si tenemos en cuenta que "
El tiempo que se empleaba en la construcción de un submarino hasta ser botado oscilaba entre los dos años y medio y un año y siete meses" (Dönitz, p. 196, op. cit.), los 300 sumergibles deseados por Dönitz no estarían disponibles -al ritmo de construcción de 29 por mes y teniendo en cuenta el stock que disponía en septiembre de 1939- hasta el verano de 1941, en el mejor de los casos, o hasta la primavera de 1942, en el caso más realista. Teniendo en cuenta las pérdidas lógicas de los sumergibles que debían producirse en ese tiempo, los 300 sumergibles (para que hubiera 100 operando en los teatros de operaciones) nunca estarían disponibles hasta 1943.
Como saben todos los aficionados a la Batalla del Atlántico, Dönitz aceptó la derrota de sus sumergibles en mayo de 1943. El 1 de enero de 1943 ya estaba en disposición de contar con más de 100 sumergibles en el frente (164 en el Atlántico, 24 en el Mediterráneo, 21 en el Mar del Norte, y 3 en el Mar Negro. Dönitz, p. 497, op. cit.). Pero la oportunidad para ganar esa batalla (que desde septiembre de 1939 a junio de 1941 pudo ser ganar la guerra), ya había pasado.
El problema, para los amantes de las historias alternativas, es que esa cifra deseada (100 submarinos permanentemente en el frente, o 300 submarinos en total disponible) para el comienzo de la guerra es históricamente inviable (incluso siendo generosos a la hora de aceptar improbables variables históricas durante el tiempo de paz), y, por tanto, pura ciencia-ficción.
Saludos cordiales
José Luis