Hitler responde a Torch
Publicado: Jue Nov 29, 2007 3:25 pm
Recordemos los acontecimientos: a primeros de noviembre de 1942, el ejército alemán ha vivido su primera derrota en la guerra, las cuatro divisiones de Rommel y sus aliados italianos han sido derrotados por el VIII Ejército británico en El Alamein. Rommel retrocede con los restos de sus fuerzas hacia Trípoli. Al mismo tiempo, el mando alemán recibe noticias de una gran fuerza naval aliada que se dirige al Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar, lo que contribuye a empeorar la situación (los alemanes suponen que se dirige a Malta o a Trípoli).
En el frente ruso, las cosas están estancadas. El general Paulus está a punto de lanzar una ofensiva final contra los rusos que resisten entre las ruinas de Stalingrado. Si su ofensiva tiene éxito habrá matado unos pocos rusos más, conquistado las ruinas de una ciudad industrial ya arrasada y quizá, durante algún tiempo, pueda cortar definitivamente el tráfico fluvial en el bajo Volga. De todas formas, los planes del verano de la Wehrmacht en Rusia (la "Operación Azul") ya han fracasado: el Cáucaso no puede ser conquistado en Noviembre, dada la estación, el alargamiento de las líneas de suministro alemanas y la resistencia soviética.
El día 8 de noviembre por la mañana, Hitler recibe la noticia de que la fuerza aeronaval aliada ha desembarcado en Marruecos y Argelia, territorios neutrales bajo gobierno de la Francia de Vichy.
Como casi todos los "turning point" de la SGM, todo depende de la decisión de un solo hombre. Hitler se dio cuenta del peligro que suponía que los aliados dominasen todo el norte de África y se enseñorearan del Mediterráneo. Lo que hizo fue enviar fuerzas aereas y terrestres a Tunez, territorio del África francesa a la que el desembarco angloamericano no pudo llegar el primer día. A NADIE SE LE OCURRIÓ QUE ESAS FUERZAS QUEDARÍAN IRREMISIBLEMENTE PERDIDAS AL OTRO LADO DEL MEDITERRÁNEO, DADA LA SUPREMACÍA AERONAVAL ALIADA.
Por lo tanto, la opción lógica e inteligente que ese día 8 de noviembre de 1942 por la tarde, hubiera sido elegir entre:
-abandono del Norte de África y concentrar todas las fuerzas en Rusia... pese a que por estas fechas no era mucho lo que ya podía ganarse allí.
-suspender las inútiles ofensivas en el Sudeste de Rusia, dejar al ejército alemán en Rusia en actitud defensiva mientras durase el mal tiempo (medio año) y emplear los recursos disponibles en aniquilar a los aliados, conquistar el Mediterráneo y sus recursos, y recuperar el inmenso prestigio del poder alemán perdido recientemente en El Alamein.
Así pues, el día 9 de noviembre llegaría al general Paulus en Stalingrado la noticia de que debe organizar un repliegue hasta posiciones menos expuestas. Lo mismo para los demás ejércitos que se habían adentrado hacia el Este (ejércitos 1, 17 y 4). Todos deben posicionarse para pasar el invierno en la ribera occidental del río Don. Cuando vuelvan en verano hacia el Cáucaso contarán con cómodos suministros a través del Mar Negro y el apoyo de operaciones anfibias por este mismo Mar. Ni los kilómetros de malas carreteras, ni la acción de los partisanos contra los suministros, ni la cordillera del Cáucaso será ya un obstáculo.
A Francia y España sendos ultimatum: o permiten el paso de las fuerzas alemanas o serán arrollados. Así están las cosas. Son los aliados los que han violado la neutralidad del Marruecos y Argelia franceses, ¿por qué Alemania no ha de hacer lo mismo en su propia defensa? Hitler puede perfectamente, ahora que ha suspendido las ofensivas en Rusia, disponer de veinte divisiones para invadir España.
Para Franco en Madrid la alternativa es la siguiente:
-si se alía con Hitler, los aliados capturarán las islas Canarias
-si se alía con los aliados, los alemanes capturarán España entera
No hay mucho donde elegir e inmediatamente España se adhiere al Eje, para el pueblo español, una nueva guerra y un bloqueo naval aliado no son buenas noticias, para los escasos aliadófilos, es una catástrofe, para los abundantes pronazis, es un milagro. Para Franco "no hay mal que por bien no venga".
En los primeros días, los aliados se quedan sin Gibraltar. En los siguientes días, la Luftwaffe comienza a operar desde aeródromos españoles en el Estrecho. La "operación Backbone" aliada de ataque al Marruecos español se pone en marcha. Desembarcar es Ceuta es imposible bajo las bombas de la Luftwaffe, los ataques terrestres se detienen frente a los problemas del terreno, la abundante infantería española y los constantes refuerzos que los alemanes traen por aire.
En el bando francés, la forzada entrada de España en la guerra, cambia todo de nuevo. Los generales franceses en Marruecos y Argelia comienzan a considerar cambiar de bando otra vez (por tercera o cuarta vez...), unos más que otros, claro está, según gustos. En la metrópoli, Petain sabe que con España del lado alemán, Francia puede vivir una catástrofe y perder sus colonias. Tiene que adherirse también. Hasta el día 26 de noviembre, en la realidad, la flota francesa no se suicidó en Toulon. Ahora, lejos de suicidarse, es la mejor baza del petainismo.
Mes y pico después de todo esto, procedentes de los puertos italianos van llegando a los puertos de Ceuta, Tanger y Melilla las divisiones móviles alemanes. Para Eisenhower que permanece en Argel con sus 70000 soldaditos rodeados de amenazas, es la hora de ahuecar el ala. No le queda más remedio que hacerlo hacia Egipto, lo cual no podrá hacer sin pérdidas. Quedará Patton en Casablanca.
Un par de meses después, también Patton tiene que irse a medida que los alemanes, españoles y franceses rechaqueteados se dirijan a Casablanca. Patton se irá, probablemente... a las islas Canarias, y éste será el fin de Torch.
Queda Rommel en Trípoli. Sin Gibraltar, Malta es ya poca cosa, y la prioridad absoluta dada al Mediterráneo le permitirá, en cuanto se organice un poco, tomarse la revancha contra Montgomery en Suez.
En el frente ruso, las cosas están estancadas. El general Paulus está a punto de lanzar una ofensiva final contra los rusos que resisten entre las ruinas de Stalingrado. Si su ofensiva tiene éxito habrá matado unos pocos rusos más, conquistado las ruinas de una ciudad industrial ya arrasada y quizá, durante algún tiempo, pueda cortar definitivamente el tráfico fluvial en el bajo Volga. De todas formas, los planes del verano de la Wehrmacht en Rusia (la "Operación Azul") ya han fracasado: el Cáucaso no puede ser conquistado en Noviembre, dada la estación, el alargamiento de las líneas de suministro alemanas y la resistencia soviética.
El día 8 de noviembre por la mañana, Hitler recibe la noticia de que la fuerza aeronaval aliada ha desembarcado en Marruecos y Argelia, territorios neutrales bajo gobierno de la Francia de Vichy.
Como casi todos los "turning point" de la SGM, todo depende de la decisión de un solo hombre. Hitler se dio cuenta del peligro que suponía que los aliados dominasen todo el norte de África y se enseñorearan del Mediterráneo. Lo que hizo fue enviar fuerzas aereas y terrestres a Tunez, territorio del África francesa a la que el desembarco angloamericano no pudo llegar el primer día. A NADIE SE LE OCURRIÓ QUE ESAS FUERZAS QUEDARÍAN IRREMISIBLEMENTE PERDIDAS AL OTRO LADO DEL MEDITERRÁNEO, DADA LA SUPREMACÍA AERONAVAL ALIADA.
Por lo tanto, la opción lógica e inteligente que ese día 8 de noviembre de 1942 por la tarde, hubiera sido elegir entre:
-abandono del Norte de África y concentrar todas las fuerzas en Rusia... pese a que por estas fechas no era mucho lo que ya podía ganarse allí.
-suspender las inútiles ofensivas en el Sudeste de Rusia, dejar al ejército alemán en Rusia en actitud defensiva mientras durase el mal tiempo (medio año) y emplear los recursos disponibles en aniquilar a los aliados, conquistar el Mediterráneo y sus recursos, y recuperar el inmenso prestigio del poder alemán perdido recientemente en El Alamein.
Así pues, el día 9 de noviembre llegaría al general Paulus en Stalingrado la noticia de que debe organizar un repliegue hasta posiciones menos expuestas. Lo mismo para los demás ejércitos que se habían adentrado hacia el Este (ejércitos 1, 17 y 4). Todos deben posicionarse para pasar el invierno en la ribera occidental del río Don. Cuando vuelvan en verano hacia el Cáucaso contarán con cómodos suministros a través del Mar Negro y el apoyo de operaciones anfibias por este mismo Mar. Ni los kilómetros de malas carreteras, ni la acción de los partisanos contra los suministros, ni la cordillera del Cáucaso será ya un obstáculo.
A Francia y España sendos ultimatum: o permiten el paso de las fuerzas alemanas o serán arrollados. Así están las cosas. Son los aliados los que han violado la neutralidad del Marruecos y Argelia franceses, ¿por qué Alemania no ha de hacer lo mismo en su propia defensa? Hitler puede perfectamente, ahora que ha suspendido las ofensivas en Rusia, disponer de veinte divisiones para invadir España.
Para Franco en Madrid la alternativa es la siguiente:
-si se alía con Hitler, los aliados capturarán las islas Canarias
-si se alía con los aliados, los alemanes capturarán España entera
No hay mucho donde elegir e inmediatamente España se adhiere al Eje, para el pueblo español, una nueva guerra y un bloqueo naval aliado no son buenas noticias, para los escasos aliadófilos, es una catástrofe, para los abundantes pronazis, es un milagro. Para Franco "no hay mal que por bien no venga".
En los primeros días, los aliados se quedan sin Gibraltar. En los siguientes días, la Luftwaffe comienza a operar desde aeródromos españoles en el Estrecho. La "operación Backbone" aliada de ataque al Marruecos español se pone en marcha. Desembarcar es Ceuta es imposible bajo las bombas de la Luftwaffe, los ataques terrestres se detienen frente a los problemas del terreno, la abundante infantería española y los constantes refuerzos que los alemanes traen por aire.
En el bando francés, la forzada entrada de España en la guerra, cambia todo de nuevo. Los generales franceses en Marruecos y Argelia comienzan a considerar cambiar de bando otra vez (por tercera o cuarta vez...), unos más que otros, claro está, según gustos. En la metrópoli, Petain sabe que con España del lado alemán, Francia puede vivir una catástrofe y perder sus colonias. Tiene que adherirse también. Hasta el día 26 de noviembre, en la realidad, la flota francesa no se suicidó en Toulon. Ahora, lejos de suicidarse, es la mejor baza del petainismo.
Mes y pico después de todo esto, procedentes de los puertos italianos van llegando a los puertos de Ceuta, Tanger y Melilla las divisiones móviles alemanes. Para Eisenhower que permanece en Argel con sus 70000 soldaditos rodeados de amenazas, es la hora de ahuecar el ala. No le queda más remedio que hacerlo hacia Egipto, lo cual no podrá hacer sin pérdidas. Quedará Patton en Casablanca.
Un par de meses después, también Patton tiene que irse a medida que los alemanes, españoles y franceses rechaqueteados se dirijan a Casablanca. Patton se irá, probablemente... a las islas Canarias, y éste será el fin de Torch.
Queda Rommel en Trípoli. Sin Gibraltar, Malta es ya poca cosa, y la prioridad absoluta dada al Mediterráneo le permitirá, en cuanto se organice un poco, tomarse la revancha contra Montgomery en Suez.