Rommel en la India
Publicado: Mié Jul 04, 2007 3:00 pm
¿Rommel en la India?
¿Y por qué iba este militar profesional y cumplidor, que invade lo que le mandan, emular a Alejandro Magno adentrándose en los confines exóticos de Asia?
Pues muy sencillo: para ganar la guerra contra Rusia. En realidad, si Rommel no pudo pasar de Egipto no se debió a que se le prestara demasiada atención a un frente secundario, sino a que precisamente se le prestó poca atención al que era el objetivo esencial de toda la guerra: vencer a la URSS.
En febrero de 1942 la contraofensiva soviética ha sido detenida y Hitler y sus generales se replantean toda la guerra. Ya no puede haber victorias relámpago en semanas o meses. Hitler se encuentra con lo que no quería: otra guerra de desgaste como la de 1914.
Por eso la "Operación Azul" tiene como objetivo obtener recursos industriales con los que seguir una larga o larguísima (quizá interminable) guerra contra casi todo el resto del planeta.
Puesto que el Ejército Rojo ha demostrado ya frente a Moscú que no es enemigo pequeño, la "Operación Azul" debía haber exigido la prudente conquista previa del Mar Negro, para asegurar la logística en la zona que era el objetivo. Así que aquí encontramos la razón. en base a la prioridad de la guerra contra Rusia, de que Rommel capture Egipto (Suez y todo el Mediterráneo), a más tardar, en junio de 1942.
En los meses siguientes, no hay, aparentemente, ningún motivo para que Rommel pase de Suez hasta que los ejércitos alemanes alcanzen la frontera norte de Turquía (el Cáucaso). Entonces sí volverá a ser una prioridad que Rommel se ponga en marcha de nuevo hacia el Este: para alcanzar también la frontera sur de Turquía (Siria, e Irak, cuando sea posible). La república turca, encerrada en el mar Mediterráneo, con los alemanes en casi todas sus fronteras, no podrá dejar de participar entonces en la guerra.
Problemas logísticos, pocos. Desde Egipto, Rommel se aprovisiona por el gran puerto de Alejandría. Una vez conquistados Jerusalen y Damasco, Rommel utilizará también los puertos de Haifa, Beirut y Trípoli.
Para conquistar Irak tendrá que atravesar el desierto sirio. No mucha distancia para quien asaltó Egipto desde Trípoli (Libia).
Por el camino, Rommel se ha deshecho de los italianos y los va sustituyendo por soldados árabes. Por puro oportunismo, los alemanes estarán acaudillando algo a mitad de camino entre el nacionalismo árabe nasserista y la yihad. Hitler se dará el gusto también de destruir las colonias judías de Palestina.
Acabada la "Operación Azul" (conquista del Cáucaso y el bajo Volga), Rommel se incorpora ahora directamente a la campaña contra el Ejército Rojo. Para cuando llegue a Irak, ya debe quedar poco del ejército imperial de Su Majestad británica. Sin embargo, Persia es vital para los soviéticos, porque a través de su territorio reciben suministros norteamericanos. En Irak ya, o en todo caso en Persia, Stalin habrá tenido que situar fuerzas de importancia para defender estas comunicaciones.
A Rommel le llevará tiempo asaltar Teherán, nudo de comunicaciones ferroviarios a primeros de 1943. Primero tendrá que organizar su logística en Irak. Acondicionar y completar el ferrocarril que lleva desde el mediterráneo oriental (Libano) hasta Irak. Reparar pozos de petróleo y oleoductos (destruidos por los británicos en su retirada, naturalmente), organizar y equipar sus ejércitos auxiliares árabes (que poco a poco irán ganando experiencia y eficacia). Pero durante todo este tiempo, estará obligando a los soviéticos a fortificarse en Persia.
Cuando Rommel esté preparado, de nuevo hacia el Este contra el Ejército Rojo. Si captura Teherán, sólo quedarán ya dos vías de comunicación de la URSS con el exterior (Murmansk y Vladivostok).
Cuando llegue el verano de 1943, el ejército nazi emprenderá su nueva ofensiva en Europa Oriental. El equivalente a Kursk. El objetivo, evidente, anunciará una descomunal batalla frontal. El objetivo en Rusia europea no puede ser otro que cortar las comunicaciones con el puerto de Murmansk. Puede ser contra el mismo Moscú (eje radial de las comunicaciones ferroviarias) o "más modestamente" Leningrado, acabando trágicamente su largo asedio.
Rommel está en Teherán. Al este no hay objetivos de interés: las remotísimas montañas de Afganistán y Beluchistán (y más allá, la India). Su objetivo, en cambio, es utilizar ahora las comunicaciones de Persia con el Asia Central soviética. Mientras el Ejército Rojo defiende Moscú o Leningrado, Rommel amputará los territorios soviéticos de Asia Central al sur de las estepas. Territorios de poco valor estratégico, que el ER no defenderá mucho si tiene otras prioridades. Pero se trata de 20 millones de habitantes, musulmanes, que con facilidad se sumarán a la yihad nazi. Rommel ahora tendrá su cuartel general en Samarkanda.
Si los ejércitos nazis en Europa consiguen su objetivo en el verano de 1943, ya sólo quedará una vía de comunicación de la URSS con sus aliados y proveedores americanos: el ferrocarril transiberiano desde el puerto de Vladivostok. ¿Puede Rommel cortar este ferrocarril desde Samarkanda? Evidentemente no.
¿Quién puede hacerlo? Los japoneses, con suma facilidad. Imagínense al Musashi y al Yamato bombardeando el puerto de Vladivostok a finales de 1943. Pero, ¿por qué motivo iban a hacerlo, con lo ocupados que están en todos sus demás frentes de guerra en Asia y el Pacífico?
Y aquí es donde interviene Rommel en la India. Al este de la India, Birmania, desde donde los japoneses están empeñados en luchas contra británicos y chinos. El objetivo japonés es cortar los suministros que los aliados envían a los chinos a través de la "ruta de Birmania".
El trato es simple: ustedes nos ayudan a cortar la "ruta de Birmania" y nosotros destruimos Vladivostok y abrimos un nuevo frente contra los soviéticos.
En la India, la Liga Musulmana ya ha proclamado desde 1941 su intención de crear un estado musulmán separado en el subcontinente (el Pakistán). Qué mejor aliado del Pakistán que el ejército yihadista-nazi de Rommel.
Desde Asia Central, Rommel se adentra en Afganistán amistosamente. Los afganos, parientes de los pastunes del noroeste de la India, de los persas, tayikos y uzbekos de Asia Central, no supondrán ningún problema. Sobornos, armamento, y en unos meses Rommel se encuentra en Kabul y la Luftwaffe establece aeródromos. Cuando Rommel esté listo, atravesará el paso de Khyber (entrada por el noroeste de la India, la ruta de Alejandro y los mogoles para invadir la India) y en la India se desatará el infierno de la guerra civil religiosa indomusulmana.
En estas circunstancias, el ejército indobritánico, ejército colonial, no será gran enemigo para un ejército blindado moderno, con apoyo aéreo y tan gran experiencia. La sublevación musulmana complicará más la defensa. Los japoneses desde Birmania lo complicarán todavía más.
No sería una guerra larga. De la frontera NO de la India, Rommel llegaría al Punjab y, desde allí, asegurado el territorio mayoritariamente musulmán, amenazaría Delhi. Es de suponer que para entonces la India la gobernará el Partido del Congreso del señor Nehru, partidario de una India unida (pero mayoritariamente hindú). Las condiciones de armisticio que Hitler le pone a Nehru son bien simples: creación del estado del Pakistán y expulsión de los británicos de la India. Al menos, el Partido del Congreso obtendrá la plena independencia de lo que quede de la India.
El Pakistán resultante será un poco más grande que el que surgió en 1948, sin duda incluirá Cachemira y la región central de Hyderabad. Si alguien se lo recuerda a Hitler, también podrá crear un pequeño estado para los sijs en el Punjab: sijs y gurkas, ya sin sus patrones británicos, podrían aceptar trabajar como mercenarios para los nazis.
Por lo demás, Rommel saldrá en todos los documentales: Rommel ante el Taj Mahal, Rommel en elefante, Rommel ante la svástica de los templos hindúes (si no han sido todos destruidos por los pakistaníes, claro), Rommel en la cacería del tigre (aunque no hay tigres en la zona que él invadirá)... Después volverá a Samarkanda, a organizar sus nuevos ejércitos auxiliares musulmanes, mientras los japoneses hacen su parte cerrando la última vía de comunicación de la URSS, que a primeros de 1944 quedará reducida a 100 millones de habitantes encerrados en la propia extensión de su territorio.
Una exótica aventura, pero meramente funcional y con desastrosas consecuencias para el futuro de la humanidad.
¿Y por qué iba este militar profesional y cumplidor, que invade lo que le mandan, emular a Alejandro Magno adentrándose en los confines exóticos de Asia?
Pues muy sencillo: para ganar la guerra contra Rusia. En realidad, si Rommel no pudo pasar de Egipto no se debió a que se le prestara demasiada atención a un frente secundario, sino a que precisamente se le prestó poca atención al que era el objetivo esencial de toda la guerra: vencer a la URSS.
En febrero de 1942 la contraofensiva soviética ha sido detenida y Hitler y sus generales se replantean toda la guerra. Ya no puede haber victorias relámpago en semanas o meses. Hitler se encuentra con lo que no quería: otra guerra de desgaste como la de 1914.
Por eso la "Operación Azul" tiene como objetivo obtener recursos industriales con los que seguir una larga o larguísima (quizá interminable) guerra contra casi todo el resto del planeta.
Puesto que el Ejército Rojo ha demostrado ya frente a Moscú que no es enemigo pequeño, la "Operación Azul" debía haber exigido la prudente conquista previa del Mar Negro, para asegurar la logística en la zona que era el objetivo. Así que aquí encontramos la razón. en base a la prioridad de la guerra contra Rusia, de que Rommel capture Egipto (Suez y todo el Mediterráneo), a más tardar, en junio de 1942.
En los meses siguientes, no hay, aparentemente, ningún motivo para que Rommel pase de Suez hasta que los ejércitos alemanes alcanzen la frontera norte de Turquía (el Cáucaso). Entonces sí volverá a ser una prioridad que Rommel se ponga en marcha de nuevo hacia el Este: para alcanzar también la frontera sur de Turquía (Siria, e Irak, cuando sea posible). La república turca, encerrada en el mar Mediterráneo, con los alemanes en casi todas sus fronteras, no podrá dejar de participar entonces en la guerra.
Problemas logísticos, pocos. Desde Egipto, Rommel se aprovisiona por el gran puerto de Alejandría. Una vez conquistados Jerusalen y Damasco, Rommel utilizará también los puertos de Haifa, Beirut y Trípoli.
Para conquistar Irak tendrá que atravesar el desierto sirio. No mucha distancia para quien asaltó Egipto desde Trípoli (Libia).
Por el camino, Rommel se ha deshecho de los italianos y los va sustituyendo por soldados árabes. Por puro oportunismo, los alemanes estarán acaudillando algo a mitad de camino entre el nacionalismo árabe nasserista y la yihad. Hitler se dará el gusto también de destruir las colonias judías de Palestina.
Acabada la "Operación Azul" (conquista del Cáucaso y el bajo Volga), Rommel se incorpora ahora directamente a la campaña contra el Ejército Rojo. Para cuando llegue a Irak, ya debe quedar poco del ejército imperial de Su Majestad británica. Sin embargo, Persia es vital para los soviéticos, porque a través de su territorio reciben suministros norteamericanos. En Irak ya, o en todo caso en Persia, Stalin habrá tenido que situar fuerzas de importancia para defender estas comunicaciones.
A Rommel le llevará tiempo asaltar Teherán, nudo de comunicaciones ferroviarios a primeros de 1943. Primero tendrá que organizar su logística en Irak. Acondicionar y completar el ferrocarril que lleva desde el mediterráneo oriental (Libano) hasta Irak. Reparar pozos de petróleo y oleoductos (destruidos por los británicos en su retirada, naturalmente), organizar y equipar sus ejércitos auxiliares árabes (que poco a poco irán ganando experiencia y eficacia). Pero durante todo este tiempo, estará obligando a los soviéticos a fortificarse en Persia.
Cuando Rommel esté preparado, de nuevo hacia el Este contra el Ejército Rojo. Si captura Teherán, sólo quedarán ya dos vías de comunicación de la URSS con el exterior (Murmansk y Vladivostok).
Cuando llegue el verano de 1943, el ejército nazi emprenderá su nueva ofensiva en Europa Oriental. El equivalente a Kursk. El objetivo, evidente, anunciará una descomunal batalla frontal. El objetivo en Rusia europea no puede ser otro que cortar las comunicaciones con el puerto de Murmansk. Puede ser contra el mismo Moscú (eje radial de las comunicaciones ferroviarias) o "más modestamente" Leningrado, acabando trágicamente su largo asedio.
Rommel está en Teherán. Al este no hay objetivos de interés: las remotísimas montañas de Afganistán y Beluchistán (y más allá, la India). Su objetivo, en cambio, es utilizar ahora las comunicaciones de Persia con el Asia Central soviética. Mientras el Ejército Rojo defiende Moscú o Leningrado, Rommel amputará los territorios soviéticos de Asia Central al sur de las estepas. Territorios de poco valor estratégico, que el ER no defenderá mucho si tiene otras prioridades. Pero se trata de 20 millones de habitantes, musulmanes, que con facilidad se sumarán a la yihad nazi. Rommel ahora tendrá su cuartel general en Samarkanda.
Si los ejércitos nazis en Europa consiguen su objetivo en el verano de 1943, ya sólo quedará una vía de comunicación de la URSS con sus aliados y proveedores americanos: el ferrocarril transiberiano desde el puerto de Vladivostok. ¿Puede Rommel cortar este ferrocarril desde Samarkanda? Evidentemente no.
¿Quién puede hacerlo? Los japoneses, con suma facilidad. Imagínense al Musashi y al Yamato bombardeando el puerto de Vladivostok a finales de 1943. Pero, ¿por qué motivo iban a hacerlo, con lo ocupados que están en todos sus demás frentes de guerra en Asia y el Pacífico?
Y aquí es donde interviene Rommel en la India. Al este de la India, Birmania, desde donde los japoneses están empeñados en luchas contra británicos y chinos. El objetivo japonés es cortar los suministros que los aliados envían a los chinos a través de la "ruta de Birmania".
El trato es simple: ustedes nos ayudan a cortar la "ruta de Birmania" y nosotros destruimos Vladivostok y abrimos un nuevo frente contra los soviéticos.
En la India, la Liga Musulmana ya ha proclamado desde 1941 su intención de crear un estado musulmán separado en el subcontinente (el Pakistán). Qué mejor aliado del Pakistán que el ejército yihadista-nazi de Rommel.
Desde Asia Central, Rommel se adentra en Afganistán amistosamente. Los afganos, parientes de los pastunes del noroeste de la India, de los persas, tayikos y uzbekos de Asia Central, no supondrán ningún problema. Sobornos, armamento, y en unos meses Rommel se encuentra en Kabul y la Luftwaffe establece aeródromos. Cuando Rommel esté listo, atravesará el paso de Khyber (entrada por el noroeste de la India, la ruta de Alejandro y los mogoles para invadir la India) y en la India se desatará el infierno de la guerra civil religiosa indomusulmana.
En estas circunstancias, el ejército indobritánico, ejército colonial, no será gran enemigo para un ejército blindado moderno, con apoyo aéreo y tan gran experiencia. La sublevación musulmana complicará más la defensa. Los japoneses desde Birmania lo complicarán todavía más.
No sería una guerra larga. De la frontera NO de la India, Rommel llegaría al Punjab y, desde allí, asegurado el territorio mayoritariamente musulmán, amenazaría Delhi. Es de suponer que para entonces la India la gobernará el Partido del Congreso del señor Nehru, partidario de una India unida (pero mayoritariamente hindú). Las condiciones de armisticio que Hitler le pone a Nehru son bien simples: creación del estado del Pakistán y expulsión de los británicos de la India. Al menos, el Partido del Congreso obtendrá la plena independencia de lo que quede de la India.
El Pakistán resultante será un poco más grande que el que surgió en 1948, sin duda incluirá Cachemira y la región central de Hyderabad. Si alguien se lo recuerda a Hitler, también podrá crear un pequeño estado para los sijs en el Punjab: sijs y gurkas, ya sin sus patrones británicos, podrían aceptar trabajar como mercenarios para los nazis.
Por lo demás, Rommel saldrá en todos los documentales: Rommel ante el Taj Mahal, Rommel en elefante, Rommel ante la svástica de los templos hindúes (si no han sido todos destruidos por los pakistaníes, claro), Rommel en la cacería del tigre (aunque no hay tigres en la zona que él invadirá)... Después volverá a Samarkanda, a organizar sus nuevos ejércitos auxiliares musulmanes, mientras los japoneses hacen su parte cerrando la última vía de comunicación de la URSS, que a primeros de 1944 quedará reducida a 100 millones de habitantes encerrados en la propia extensión de su territorio.
Una exótica aventura, pero meramente funcional y con desastrosas consecuencias para el futuro de la humanidad.