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Algunos personajes interesantes

Publicado: Mié Feb 18, 2009 2:11 pm
por andimana4
Con este post me refiero tanto a civiles como a militares. Aqui voy a dejar un resumen de uno que he encontrado en los archivos de el pais.
"Fotografo de Hitler, amante de Leni"

"En el humilde barrio de casas bajas de Cupini, al sur de La Paz (Bolivia), en una construcción de techo negro y estilo alemán se atesora un tesoro nazi. En una caja de zapatos. Un puñado de fotografías inéditas del rodaje de Olympia, obra maestra sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, e imágenes sepultadas por la memoria de la campaña de Rommel durante la Segunda Guerra Mundial se apilan junto a recuerdos de una asombrosa y novelesca vida. Pertenecen (los recuerdos y la vida) a Hans Ertl, fotógrafo de los nazis, camarógrafo y amante de la cineasta Leni Riefenstahl.
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Imagen antigüa de Hans Ertl

"Por supuesto que Leni fue el gran amor de su vida, mi padre lo contó hasta sus últimos días", explica Beatriz, fruto del matrimonio de Ertl con una secretaria a la que conoció precisamente en aquellos Juegos Olímpicos de 1936. Tuvieron cuatro hijas. "Mantuvimos contacto con ella hasta que falleció, en 2003".

Beatriz habla con orgullo de cómo su padre fue el primero en colocar cámaras en los esquís de los saltadores en los Juegos de Garmisch-Partenkirchen o de su papel como fotógrafo oficial del mariscal de campo Erwin Rommel, el Zorro del Desierto, en la campaña del norte de África. "Mi padre conocía bien a Hitler desde los Juegos, pero consideraba a Rommel su verdadero jefe, sentía verdadera adoración por él", señala Beatriz, quien sobrevive gracias a una pequeña pensión del Gobierno alemán. Rommel condecoró a Ertl con la Cruz de Hierro por su pericia al inventar cámaras sumergibles y capaces de tomar fotos desde el aire.

Pese a tan estrechas relaciones con los nazis, Ertl mantuvo hasta su muerte que su conexión con el partido era únicamente a través del trabajo. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, los aliados arrestaron brevemente a Ertl y a los pocos años decidió abandonar Alemania porque tenía problemas para conseguir trabajo. Emigró con su familia a Chile y en 1953 hizo la travesía de Brasil a Bolivia subido a un antiguo camión militar, y siguiendo los pasos de nazis famosos como Klaus Barbie, sanguinario miembro clave de la Gestapo en Francia y vinculado al narcotráfico y al golpismo en el exilio boliviano. Muchos recuerdan aún hoy cómo se sentaba plácidamente en las cafeterías de La Paz tomando café rodeado de guardaespaldas.

Un día, a Ertl le dejó tirado un camión en San Ignacio de Velasco, a unos 500 kilómetros al sureste de La Paz. En la localidad vecina de Concepción, mientras esperaba que fuese reparado, Ertl vio una estancia en mitad de la selva llamada La Dolorida, en plena Chiquitanía. Estaba en venta. La compró y construyó una casa donde vivió el resto de su vida.

"Cuando llegamos, el pasto tenía dos metros de alto. Había víboras y tarántulas en todos lados. Vivía con 15 perros y muchísimos gatos, engordaba el ganado con marihuana", explica Beatriz con una sonrisa. Ertl fotografió las misiones jesuitas de la zona y tomó las últimas imágenes conocidas de los indios sirionó, extinguidos.

En sus viajes iba acompañado siempre de su hija predilecta, Monika. "Con nosotras nunca fue realmente un padre, era muy injusto y nunca escuchaba, sólo la quería a ella. Mi abuela jamás le mostró cariño: mi padre fue el producto de una violación, nos enteramos de esto mucho más tarde y eso le marcó para siempre", continúa Beatriz. Irónicamente, Monika se unió a la guerrilla izquierdista del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1969 tras fracasar en su matrimonio. Dos años después, haciéndose pasar por una joven australiana que quería conseguir un visado para un grupo de música folclórico, asesinó a quemarropa a Toto Quintanilla, cónsul boliviano en Hamburgo y uno de los responsables de torturar y cortar la mano del Che en Sierra Madre. En su huida, dejó atrás una peluca, su bolso, su pistola Colt Cobra 38 y un trozo de papel donde se leía "Victoria o muerte. ELN". Así se convirtió en la mujer más buscada de Latinoamérica.

"Mi padre la botó de la estancia porque quería convertirla en campo de entrenamiento para guerrilleros. Nunca más la vimos. Escribía una vez al año a toda la familia diciendo que no nos preocupásemos, que estaba bien", recuerda Beatriz. Cuatro años después la mataron los militares en un tiroteo en las calles de La Paz. "Más de 34 años después de su muerte todavía no nos han devuelto su cadáver".

Para entonces, Ertl hacía años que había dejado de filmar, desilusionado por una mala experiencia. Mientras transportaba en su tractor los rollos de su última película, el puente que cruzaba se derrumbó y perdió todo. Por si fuera poco, fue demandado por la productora alemana que le contrató. Regaló todas sus cámaras y se dedicó a mantener su ganado.

Hasta comienzos de los años noventa, cuando recibió durante una recepción con la reina Sofía una cámara. "Mi padre estaba muy contento con el regalo, pero se lo dio a mi hija Saskia". Ertl pasó los últimos años de su vida prácticamente solo, aislado del mundo. Falleció en 2000, a la edad de 92 años, en su granja de La Dolorida, convertida ahora en pequeño museo. Nunca quiso volver a Alemania pero pidió a su otra hija, Heidi, que le enviara una bolsa con tierra alemana para esparcirla sobre su tumba. Fue lo último que le rogó antes de que la relación entre ambos se rompiera, sólo 10 días antes de su muerte. Hoy yace enterrado en un pequeño montículo en una esquina de su antigua estancia. Vestido con el viejo uniforme militar alemán color verde oliva que llevó puesto hasta sus últimos días."
fuente: el pais .com( http://www.elpais.com/articulo/cultura/ ... icul_1/Tes

http://www.elpais.com/fotogaleria/Fotog ... -1/elpgal/)

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De su época en Africa.

Algunos personajes interesantes

Publicado: Mié Feb 18, 2009 2:28 pm
por andimana4
Aqui otro del pais.com:
Diana Barnato Walker,leyenda de la aviación británica

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"Diana Barnato Walker es una de las figuras legendarias de la historia de la aviación, que marcó un hito en 1963 al convertirse en la primera mujer en romper la barrera del sonido. Su destreza al mando de diferentes tipos de aeroplanos le otorgó el plácet para servir en la Royal Air Force (RAF) durante la Segunda Guerra Mundial, un papel por el que el Reino Unido acaba de rendirle homenaje a raíz de su muerte, el pasado 28 de abril a la edad de 90 años.

De físico menudo y espíritu inquieto, Barnato fue una de las llamadas atagirls, mujeres que ejercieron de pilotos en el Transporte Aéreo Auxiliar (ATA, en sus siglas inglesas) trasladando aviones de guerra desde las factorías hasta las escuadrillas de combate. Su misión entrañaba los peligros de volar en condiciones climatológicas adversas, desarmadas y sin servicio de radio. Barnato logró siempre aterrizar ilesa, pero su equipo sufrió numerosas bajas, entre ellas la de Amy Johnson (en 1941), famosa por haber sido la primera mujer que realizara en solitario el recorrido aéreo entre Inglaterra y Australia.

Nacida en 1918 en una opulenta familia de empresarios judíos, Diana fue criada con cuchara de plata gracias a la fortuna legada a la familia por su abuelo, Barney Barnato, uno de los cofundadores de la compañía minera surafricana De Beers. Al cumplir los 21 años recibía como regalo un flamante Bentley, muestra de la pasión por las carreras de su progenitor, Wolf Babe Barnato, campeón de las 24 horas de Le Mans durante tres ediciones sucesivas (1928-1930). Heredera de la afición de su padre por el riesgo, se empeñó en aprender a volar y obtuvo la licencia de piloto después de tan sólo seis horas de entrenamiento.

Tras el estallido de la guerra, se presentó como voluntaria de la Cruz Roja, aunque pronto se decidió a solicitar el ingreso en el ATA. A los 22 años, ya había entregado en destino 240 aparatos Spitfire, sin sufrir percance alguno gracias, según sus propias palabras, al carácter precavido que le inculcó un piloto herido grave en el transcurso de una misión. A pesar de la importancia de su labor, siempre anheló participar en combate: "Las mujeres hubiéramos sido perfectas pilotos de cazas, pero entonces estaba asumido que la guerra era asunto de los hombres", explicaba en su autobiografía Spreading my wings, publicada en 1994. Tal era su entusiasmo por los aviones, que tras casarse con el también piloto Derek Walker, en 1944, ambos emprendieron su luna de miel hacia Bruselas a bordo de sendos Spitfire, osadía que le costó a su marido una sanción de tres meses sin sueldo.

Walker fallecía cuatro meses después del fin de la conflagración, y su mujer optó por permanecer en la fuerza aérea femenina, donde logró el 26 de agosto de 1963 romper la barrera del sonido con uno de los nuevos aparatos supersónicos de la RAF que alcanzó una velocidad Mach 1,65.

Durante los últimos años de su vida, Diana Barnato Walter no se cansó de esgrimir su dilatada experiencia para animar a las mujeres a demostrar que el universo de la aviación no debe ser un reducto masculino.

fuente:el pais.com( http://www.elpais.com/articulo/Necrolog ... inec_2/Tes" onclick="window.open(this.href);return false; )

Algunos personajes interesantes

Publicado: Lun Mar 09, 2009 2:08 pm
por andimana4
El personaje que queria destacar tiene el curioso problema de llamarse igual que otros personajes, tanto de la época como posteriores. Su nombre,Gerhard Hoffmann. Asi que he decidido poner a ambos aunque en uno habrá un enlace a una biografia y el otro pretendia escribir su testimonio sobre la invasion de Europa por los aliados. Relato que habia publicado en diciembre de 2008 en el número 392 de la revista Historia 16. Asi que voy a dejar al segundo para otro post y al primero a buscarle un enlace en español para poder leer su biografia. Por desgracia solo he podido encontrar este:
http://en.wikipedia.org/wiki/Gerhard_Hoffmann
Tambien decir que hay una tercera posibilidad con el nombrecito gracias a otro foro de la sgm:http://lasegundaguerra.es/viewtopic.php?f=4&t=1293
Espero poner otro enlace algo más completo. Se trata de un pdf sobre los aviadores de la aviación alemana:
http://www.callejondelpau.es/HISTORIA/I ... C3%B3n.pdf
Lo dicho seguiremos informando :sgm117:

Algunos personajes interesantes

Publicado: Lun Mar 09, 2009 4:31 pm
por Agustin R.A.
Muchas gracias, muy interesante. :wink:

Algunos personajes interesantes

Publicado: Mar Mar 10, 2009 2:07 pm
por andimana4
Imitando a otros,como deciamos ayer..., este es el relato que queria contar sobre el autor Gerhard Hoffmann. Este hombre es uno de los muchos antiguos brigadistas de la guerra civil y se ha dedicado a la historia y a mantener viva la memoria de los republicanos españoles en el exilio. Aqui dejo el artículo que escribio en la revista Historia 16, en su número de diciembre de 2008, número del ejemplar 392.

VIVIR EN TIEMPO DE LOS CAÑONES Por Gerhard Hoffmann

" El 6 de junio de 1944, los ejercitos aliados llegaron a las costas francesas con 11000 aviones y 5000 barcos. A una distancia que hoy se recorre en menos de dos horas se desplegó la mayor batalla de la historia militar. La Muralla del Atlantico, construida con el sudor de cientos de miles de t rabajadores forzosos, la mayoria republicanos españoles, comenzó a tambalearse hasta que se quebró a los pocos dias.
En el curso del mes se tomó Chrebourg, despues Caen y a finales Rouen. El camino a Paris quedaba libre. En julio las divisiones alemanas iniciaron la retirada y a principios de agosto ésta se convirtió en huida. Los ejercitos aliados avanzaban hacia Paris.
En la idilica ciudad donde yo vivia en aquel momento no se oia todavia el trueno de los cañones. Se sabia que los aliados al fin habian llegado, pero desconociamos los detalles de los movimientos de las tropas.
El duro régimen de los ocupantes alemanes continuaba con el riguroso control de la Gestapo y la Feldgendarmerie(Policia militar) y el gris de los uniformes de la Wehrmacht entremezclado entre los transeuntes. La población civil seguia padeciendo las acostumbradas penurias mientras en el Soldatenheim (hogar del soldado) se celebraban suntuosos festines.
Sin embargo, se presentia el olor de la Liberación. Las autoridades francesas ya no obedecian con todo empeño las órdenes que recibian de la Kommandantura. Los gendarmes se abstenian de proceder con rigor contra los maquisards. Los magistrados franceses ya no cumplian las órdenes como antes. ¿Quien quiere aparecer como collaborateur en vísperas de un cambio de escena?
Los que participamos en la Resistencia viviamos nuestro propio romanticismo, que consistia en soñar asaltos y voladuras de posiciones enemigas, acciones para obstaculizar la retirada de las tropas alemanas. Yo mismos estaba encargado del trabajo antinazi, que consistia en aprovechar mi dominio del aleman para contactar con soldados alemanes e intentar convencerlos de que la guerra estaba perdida. Para tal fin me habia inflitrado como carpintero en el cuartel aleman. Pretndia balbucear algo de aleman fingiendo buscar palabras. Tuve que pasar por la Oficina de Trabajo alemana,donde el oficial me quiso mandar a trabajar a Alemania, pero la muchacha que alli servia de secretaria me puso en el papelito"De carpintero en el cuartel" y el borrachin del suboficial lo firmó.
En aquella Francia en vísperas de la liberación todos simpatizaban con la Resistencia, aunque no fuese más que con chistes antialemanes cuchicheados entre amigos. Incluso el viceprefecto demostraba su patriotismo extendiendo papeles falsos a resistentes amenazados por la Gestapo. Asi es como recibí mi papel de "ciudadano español, nacido en Zaragoza" que facilitó mi entrada en el cuartel aleman para realizar el trabajo antinazi.
En mi nuevo puesto de trabajo presenciaba las palizas a las cuales los oficiales sádicos sometian a los novatos. A algunos de estos los oi hablar en el dialectos de mi tierra, esa lengua que suena mucho más suave que el aleman del norte. En las letrinas frente a mi taller se solian reunir los pobres muchachos para disfrutar de un momento de descanso y los escuchaba quejarse de los malos tratos que padecían.
Un dia no pude contener mi emoción y les dije algunas palabras en puro vienes.¡Menuda sorpresa!¡El carpintero español les trataba de reconfortar en su propio dialecto! En realidad, era un descuido imperdonable. Si uno de esos reclutas me hubiese denunciado, yo habria acabado en los calabozos de la Gestapo. Pero lo que realmente sucedió fue que esas letrinas se convirtieron en el centro clandestino de nostalgia de la lejana patria.
Años despues cuando regresé a mi pais me encontré con algunos de los amigos de la infancia que habian servido en el ejército aleman,y nos preguntábamos cómo nos habriamos comportado si por casualidad se hubieran cruzado nuestros caminos en la Francia ocupada. Ellos aseguraban que nos hubiesemos abrazado felices. Lo dudo. Ninguno hubiera arriesgado la vida para saludar a un amigo que confrme a las leyes en vigor debia ser considerado un traidor."

Fin de la primera parte.

Algunos personajes interesantes

Publicado: Jue Mar 12, 2009 3:09 pm
por andimana4
Seguimos con la segunda parte del artículo de Gerhard Hoffmann.
" Yo por mi parte, me encontraba con el dilema de que esos soldados de uniforme alemán hubieran sido mis enemigos y mi deber hubiese sido matarlos en caso de enfrentamiento. Pero al mismo tiempo les tenía simpatía, eran mis compañeros, obligados algunos incluso a regañadientes a servir a los nazis.
Pero todavía estábamos bajo el régimen de la Kommandantura de la Wehrmacht y en cualquier momento podía aparecer un destacamento de las SS, aunque el final se percibía cercano.
En ese tiempo nuestra vida cotidiana tropezaba cada vez con mayores dificultades y más en agosto de 1944. Mi miserable salario no alcanzaba para las compras regulares, menos todavía para el mercado negro. Junto con mi novia catalana, hija de refugiados republicanos, recorrimos los domingos durante largas horas las bellas campiñas de la Solange en busca de algo para calmar el hambre, y a veces, cambiábamos una manta o un trozo de jabón por un pedacito de queso de cabra, que luego repartíamos con los demás hermanos de la familia.
A principios de agosto se empezó a sentir- aunque todavía lejos- el estruendo de los cañones, mientras nosotros seguíamos gozando de nuestro pequeño idilio. ¡Que importancia tenían las adversidades cotidianas frente a nuestra joven confianza de que íbamos a vencerlas!
Yo me movía entre la colonia de republicanos españoles, quienes lógicamente conocían mi verdadera identidad de austriaco, pero me consideraban uno de ellos.
Mi novia era hija de un funcionario sindicalista al que habían matado los falangistas cuando los vencedores de la Guerra Civil entraron en su pueblo en febrero de 1939. La madre, Mercedes, cogió a los tres hijos y se sumo a la avalancha de casi medio millón de fugitivos que cruzó la frontera en busca de refugio en Francia. Mi novia era la hija mayor. Tenía una hermana de 17 años y un hermano de 12.Como tantas madres españolas, Mercedes se vio de pronto en un país cuyo idioma desconocía, sin recursos y dependiente de los escasos subsidios de las autoridades francesas.
Yo tenía mi cuartito en una casa vecina. Los Servats me acogieron como miembro de la familia y yo pasaba mi tiempo libre con ellos. Entre la familia se hablaba el catalán, que paulatinamente empecé a comprender, mientras conmigo se conversaba en castellano.
El 22 de julio de 1944 llegaron las primeras noticias del atentado contra Adolf Hitler. Todos opinamos que ésta era la señal para que el pueblo alemán se deshiciera de este régimen que le estaba arrastrando hacia el peor desastre de su historia.
¿Quién pensaba en aquel verano de 1944 que la locura iba a continuar nueve meses más? En aquel bello agosto nadie sospechaba que docenas de magnificas ciudades alemanas iban a ser bombardeadas y convertidas en escombros hasta que rusos y norteamericanos se abrazaran entre las ruinas de Berlín.
Mientras esperaba aquella paz tan soñada, escribí en mi diario la siguiente nota:

Más allá de los Alpes, ha llegado el gran momento, la gran transformación. Otra guerra perdida. ¿Cuántos mutilados de guerra mendigaran por las calles a la espera de que los que esta vez han salido sanos se compadezcan de ellos? Estos eran los recuerdos de mi infancia, que viví en un país vencido y desesperado después de la guerra de 1914 a 1918.
En mi taller dejaron de ordenarnos que construyéramos ridículos tanques de madera; ahora los dos carpinteros que trabajábamos en él teníamos el encargo de producir maletas de madera para los oficiales. Para que los botines se quedasen en Francia fijamos los fondos de las maletas con sólo tres clavos.
Uno de esos días volví de mi trabajo, como de costumbre, a la casa de mi novia llevando provisiones para los tres muchachos que en ella se encontraban escondidos a la espera de poder incorporarse a los maquis. Me aguardaba una sorpresa. Justo donde se doblaba la esquina para entrar en la zona de la alameda ñeque vivíamos se había instalado un destacamento de las SS. Uno de sus guardias, rubio, con su odiado uniforme negro, estaba en ese momento fijando un cartel con la advertencia “EINTRITT VERBOTEN”
No había nada que hacer ¡Tenia que pasar! Debía entrar en la casa como fuera. Intentando contener mis nervios me dirigí directamente hacia el rubio SS y le dije en el peor alemán que logré balbucear:”Das nisx gut franzosen nix deitch; ik dir maken”. El hombre, feliz ante la inesperada ayuda que le ofrecí, me dio la tiza y le escribí con cuidada caligrafía: “Entrée interdite”. Le ayudé a fijar el cartel a un tilo. El muchacho me lo agradeció y yo pasé en dirección prohibida.
En casa de la familia las tres mujeres y el niño estaban amedrentados. En el cuartito que había detrás de la puerta se encontraban los tres muchachos escondidos mientras en la cocinita se habían sentado los SS alrededor de la estufa. Su jefe, el Sturmbannführer(o quizás obersturmbannfúhrer), conversaba con la madre en su correcto francés de colegio. Nos contó que era de Viena, de padres húngaros, obviamente un hombre de buena familia.
Hacia mediodía de repente desaparecieron casi todos los SS, excepto dos o tres que se quedaron de guardia. Regresaron al anochecer. Nuevamente se reunieron en la cocina, donde retomaron la conversación. El jefe le pasó a la madre su cazadora y le pidió que le cosiera un botón suelto. Cuando se puso las gafas la pobre mujer descubrió el agujero de bala. El SS le explicó tranquilamente, siempre en su correctísimo francés de colegio:
-Ce matin, c´était d´un de vos gens (Esta mañana, era de uno de los vuestros)
¿Por qué no nos detuvieron si ya sospechaban de nuestra filiación? Tal vez para poder seguir disfrutando el idilio de este pacífico episodio en vísperas del final.
Me di cuenta de que a la puerta estaba un SS llorando. Era el muchacho rubio al que había ayudado por la mañana, que sollozaba amargamente.
- Ich nöcht´heim, zu Mutter (Quiero ir a casa, la madre…).
Le quedaban nueve meses hasta el final y mucho riesgo de perder la vida. A la mañana siguiente el aquelarre había terminado. La SS se fue.

“LIBERTÉ, LIBERTÉ, CHÉRIE”
Se fueron las SS, pero quedaron los de la Wehrmacht. Se sabia desde hacia días que los aliados se estaban acercando, pero los alemanes no eran capaces de organizar la evacuación del complejo aparato de ocupación con la debida rapidez.
Me despedí de dos de los jóvenes reclutas austriacos de letrina, que se fueron con la tropa. Ni se plantearon desertar, pues se arriesgaban a que los guerrilleros franceses los cogieran. Llevaban el uniforme enemigo y estábamos en guerra.
En una de esas calurosas noches de agosto empezó un tiroteo entre los quisards que empezaban a penetrar en la ciudad y alguna patrulla alemana en retirada. Mientras los alemanes s e marchaban iban entrando más y más guerrilleros que en los días anteriores se habían ido reuniendo en los bosques vecinos.
También salían a la calle muchos vecinos de los que días atrás apenas se atrevían a mirar tras las cortinas. Ahora todos querían haber pertenecido a la Resistencia cuando la Liberación estaba ya casi consumada. Se trataba de ocupar las posiciones clave antes de que los de la vieja burocracia se apoderarse de ellas.
Unas desgraciadas muchachas que habían tenido relaciones con militares alemanes fueron arrastradas al balcón de la prefectura. Entre el júbilo de la gente se les cortó el pelo al rape. “¡Mueran los traidores! ¡Viva la libertad!”
¡Libre! ¡Libre! ¡Libre! Después de cuatro años de ocupación alemana al fin desapareció la Kommandantura, se fueron la GESTAPO, las SS y altivos oficiales de odiado uniforme gris, se acabaron las levas forzosas, las cosechas ya no se las llevaría el enemigo. Empezaba una nueva vida.
Pocos días después Paris fue liberada, lo tanque aliados con republicanos españoles y los nombres de Jarama, Guadalajara y Belchite entraron en la capital entre el júbilo popular. Pero en España Francisco Franco continuó en el podes a pesar de que en todo el mundo se esperaba que una vez vencidos sus protectores, el régimen dictatorial parecía destinado a desaparecer.
Mis amigos republicanos españoles, impacientes por volver a su tierra, se reunieron. Los de la región se marcharon a Vierzon en espera de órdenes para seguir adelante.
Pero el británico Winston Churchill ya se había decantado a favor de Franco en mayo de 1944 al mostrarle su agradecimiento en un discurso en el Parlamento por haberse mantenido neutral. A su vez, Franklin D. Roosevelt, estaban en tratos con Franco para asegurarse puntos estratégicos en España ante la Guerra Fría que se avecinaba. En el curso del otoño de 1944 tuvimos que convencernos de que los vencedores de la guerra no iban a mover un dedo contra Franco. Para derrocar la dictadura habría que hacerlo con las armas.
Empezamos por hablar de “reconquista” y los republicanos refugiados en Francia se prepararon para esta lucha. Algunos atravesaron la frontera con las armas que había arrebatado a los alemanes, pero la mayoría de los infiltrados cayó en manos de la Guardia Civil. Unos pocos consiguieron mantenerse escondidos en las sierras y en 1950 hubo que reconocer que la “reconquista” había fracasado.
En cuanto a mi estaba nuevamente en el dilema entre los dos países que consideraba mi patria. En aquellos meses de octubre a diciembre de 1944 los anglo-americanos se encontraban a orillas del Rin y los rusos delante de Berlín. En diciembre fracasó la última y desesperada ofensiva de Von Rundstedt en las Ardenas belgas. Pensé que la liberación de Austria ya no podía tardar y en consecuencia sentí que mi deber era estar preparado para el regreso a mi país.
Nos tuvimos que despedir. Mientras mis amigos se fueron rumbo al sur, yo me fui en dirección a Bruselas, donde esperaba recuperar a mi pobre madre, que había padecido cinco años de miserable vida de refugiada bajo la permanente amenaza de ser deportada a uno de los campos en el Este. En la capital belga me enteré de la cruel noticia de que mi madre había sido detenida y deportada en dirección a Auschwitz poco antes de la entrada de los aliados.
Para regresar a mi tierra, tuve que esperar seis meses más, hasta que el Ejercito Rojo entró en mi Viena liberada y reducida a escombros.
Mis compañeros españoles, aquellos jóvenes muchachos, peinaban canas cuando por fin pudieron regresar a su añorada patria."
Fin de la segunda parte. Ahora voy a mirar otros post. Gracias por vuestra paciencia. Espero que os haya gustado este relato. :sgm120:

Algunos personajes interesantes

Publicado: Jue Mar 12, 2009 7:29 pm
por partisano
Hola:
Buen relato. Resulta curioso que este hombre despues de vivir dos guerras no pierde su humanidad. Cuando habla de sus enemigos ve al hombre que hay detrás del uniforme. Incluso a los temidos y odiados SS les llega a tratar en el relato con cierta compasión. La derrota iguala a los hombres ,da igual el bando o la guerra
Saludos.

Algunos personajes interesantes

Publicado: Vie Mar 13, 2009 1:19 pm
por andimana4
Gracias. Me sorprendió encontrarlo. Se que esta revista lleva al menos 20 años publicandose y te juro que es la primera vez que la leo. Ahora pretendo hacerme con el texto de otras dos revistas que por motivos obvios no puedo adquirir y no aparecen en internet sin inscribirte. Esta revista Historia 16 pertenece a Dialnet por lo que me imagino que pedirán suscripciones y esas cosas y de momento el paro más absoluto me impide hacer cualquiera de ellas. En cualquier caso, otra biografia o relato de cosas referente tanto a la sgm como a la guerra civil española, he encontrado referencias sobre todo en enfermeria. Creo que hay unos pocos relatos en abierto( por decirlo asi) sobre ambas guerras, pero hay otros a los que debes suscribirte para acceder a ellos a traves de internet. Sin embargo aprovecho este post para solicitar información sobre Pedro Cortes Alcon, del que al parecer hay un testimonio de situaciones de enfermeria en tiempos de la sgm. Estaba en la Resistencia y me parece de momento interesante.