Hans Pieber
Publicado: Lun Ene 14, 2008 2:13 am
Hans Pieber
Hans Pieber desempeñaba el cargo de Haumptmann en el campo de prisioneros de Barth que acogió a los oficiales de la RAF.
En su vida civil antes del estallido de la guerra Pieber había trabajado como ingeniero, estos conocimientos, le conviertieron en un maestro a la hora de escudriñar y descubrir planes de fuga, dentro del campo, en especial los túneles.
Pieber es descrito en el libro "Wings Day" como un austriaco amable y concienzudo que alardeaba de poseer el carne numero 49 del partizo nazi y de haber sido galardonado con la "Blutorden" condecoración que era concendida a los que participaron en el golpe de Munich en 1923. Tras el Aunschluss Pieber decidió no volver a lucir esta condecoración indignado ante los acontecimientos sucedidos.
Pieber siempre se mostro amable con los prisioneros de la RAF, mostrando en todo momento una gran caballerosidad, algo que los oficiales de la RAF no dudaron en aprovechar máxime cuando descubrieron a medida que avanzaba la guerra que Pieber trataba de simpatizar con los aliados ante la inminente derrota de Alemania.
Fuente: La gran evasión, de Tim Caroll publicado en Inedita.
Hans Pieber desempeñaba el cargo de Haumptmann en el campo de prisioneros de Barth que acogió a los oficiales de la RAF.
En su vida civil antes del estallido de la guerra Pieber había trabajado como ingeniero, estos conocimientos, le conviertieron en un maestro a la hora de escudriñar y descubrir planes de fuga, dentro del campo, en especial los túneles.
Pieber es descrito en el libro "Wings Day" como un austriaco amable y concienzudo que alardeaba de poseer el carne numero 49 del partizo nazi y de haber sido galardonado con la "Blutorden" condecoración que era concendida a los que participaron en el golpe de Munich en 1923. Tras el Aunschluss Pieber decidió no volver a lucir esta condecoración indignado ante los acontecimientos sucedidos.
Pieber siempre se mostro amable con los prisioneros de la RAF, mostrando en todo momento una gran caballerosidad, algo que los oficiales de la RAF no dudaron en aprovechar máxime cuando descubrieron a medida que avanzaba la guerra que Pieber trataba de simpatizar con los aliados ante la inminente derrota de Alemania.
Fuente: La gran evasión, de Tim Caroll publicado en Inedita.