Patton… el “reichsprotecktor” de la Alta Baviera?
Publicado: Mar May 08, 2007 3:30 am
Seguramente a algunos de los miembros del foro no estarán de acuerdo con el presente por la imagen que puedan guardar de este general norteamericano, a quien de alguna u otra forma relacionamos con el actor George C Scott y sus modales estereotipados de cowboy valiente y noble, malhablado pero de gran corazón.
Por otra parte, Quiza la ubicacion correcta de èste sea dentro del reglon de "Antisemitismo" sin embargo por tratarse de èste controvertido personaje optè por esta inserciòn, una disculpa anticipada si cometì un error.
Sin embargo de igual modo no puedo dejar de comentarlo recién lo leí en el libro de Ladislas Farago “Los últimos días de Patton”. El autor, del cual ya había leído “El juego de los zorros” acerca del espionaje en la SGM, es serio y bien informado, por lo que procedo a transcribir algunos fragmentos que me parecen relevantes y que en conjunto me inspiraron para titular el presente.
Para todos es sabido la falta de tacto que el general tenia al hablar. Muchas de sus declaraciones fueron igual o mas explosivas que el famoso incidente del abofeteo de los soldados perturbados por la “fatiga de combate”.
La frase de que: “en ocasiones la lengua de Georgie no obedece las órdenes de su cerebro” le ocasiono más problemas que los que vivió en el campo de batalla...
Estas actitudes que muchos atribuyen a los accidentes de equitación que Patton sufrió en su juventud, y que le ocasionaron lesiones delicadas en la cabeza, se agravaron al termino de la guerra, cuando moralmente afectado por su próximo retiro y con la certeza que tienen los hombres a los que se les priva de su principal modo de vida de que poco a poco será desplazado por otros, su carácter y sentimientos cambiaron radicalmente.
Su manera de ver las causas y orígenes de la guerra se transformaron, motivados, entre otros por el Obispo Goblina, capellán general del ejercito polaco, por Herr G.A. Kemper un Alemán-Norteamericano que dirigía las tiendas Woolworth en Alemania , así como por su cuñado Charles F. Ayer entre otros, que lograron influenciar al viejo guerrero incitando y reviviendo un sentimiento de nacionalismo y racismo que siempre tuvo, y ahora reorientándolo contra el pueblo judío y los comunistas, enfocando a ambos como las próximas amenazas a vencer, los primeros en la rama de la economía, y los segundos en el aspecto militar.
Por su parte su estancia en la villa Amann, -su cuartel de posguerra- en St. Querin Alta Baviera Alemana, sus paisajes y castillos cuna de una estirpe de nobleza que compartía sus mismos gustos, a saber la equitación y la caza deportiva, lo envolvió a tal grado que llego a declarar que Alemania era el país mas bello del mundo.
(continùa)
Por otra parte, Quiza la ubicacion correcta de èste sea dentro del reglon de "Antisemitismo" sin embargo por tratarse de èste controvertido personaje optè por esta inserciòn, una disculpa anticipada si cometì un error.
Sin embargo de igual modo no puedo dejar de comentarlo recién lo leí en el libro de Ladislas Farago “Los últimos días de Patton”. El autor, del cual ya había leído “El juego de los zorros” acerca del espionaje en la SGM, es serio y bien informado, por lo que procedo a transcribir algunos fragmentos que me parecen relevantes y que en conjunto me inspiraron para titular el presente.
Para todos es sabido la falta de tacto que el general tenia al hablar. Muchas de sus declaraciones fueron igual o mas explosivas que el famoso incidente del abofeteo de los soldados perturbados por la “fatiga de combate”.
La frase de que: “en ocasiones la lengua de Georgie no obedece las órdenes de su cerebro” le ocasiono más problemas que los que vivió en el campo de batalla...
Estas actitudes que muchos atribuyen a los accidentes de equitación que Patton sufrió en su juventud, y que le ocasionaron lesiones delicadas en la cabeza, se agravaron al termino de la guerra, cuando moralmente afectado por su próximo retiro y con la certeza que tienen los hombres a los que se les priva de su principal modo de vida de que poco a poco será desplazado por otros, su carácter y sentimientos cambiaron radicalmente.
Su manera de ver las causas y orígenes de la guerra se transformaron, motivados, entre otros por el Obispo Goblina, capellán general del ejercito polaco, por Herr G.A. Kemper un Alemán-Norteamericano que dirigía las tiendas Woolworth en Alemania , así como por su cuñado Charles F. Ayer entre otros, que lograron influenciar al viejo guerrero incitando y reviviendo un sentimiento de nacionalismo y racismo que siempre tuvo, y ahora reorientándolo contra el pueblo judío y los comunistas, enfocando a ambos como las próximas amenazas a vencer, los primeros en la rama de la economía, y los segundos en el aspecto militar.
Por su parte su estancia en la villa Amann, -su cuartel de posguerra- en St. Querin Alta Baviera Alemana, sus paisajes y castillos cuna de una estirpe de nobleza que compartía sus mismos gustos, a saber la equitación y la caza deportiva, lo envolvió a tal grado que llego a declarar que Alemania era el país mas bello del mundo.
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