Franklin Delano Roosevelt nació en Hyde Park (en el valle del río Hudson) el 30 de enero de 1882. Su padre era terrateniente y vice-presidente de la Delaware and Hudson Railway. Su linaje americano se remontaba a más de 200 años, cuando Nueva York todavía era Nieuw Amsterdam, y uno de sus antepasados, Isaac Roosevelt, fue miembro de la convención que ratificó la Constitución de los Estados Unidos en 1788.
En 1910 fue elegido por el distrito de Hyde Park para el senado de Nueva York, y cuando Wilson fue elegido presidente en 1912, Roosevelt asumió el cargo de Secretario Asistente de la Armada. En 1914 se presentó a las primarias para el Senado de Estados Unidos, pero perdió en las primarias.
Entre 1913-17, ante la oposición de los pacifistas, se dedicó a expandir la armada, fundando la United States Navy Reserve para tener una fuente de hombres entrenados que pudieran ser movilizados en caso de guerra. En este período, la Armada y los Marines fueron enviados por Wilson a intervenir en países de Centroamérica y del Caribe, redactando el propio Roosevelt la constitución que los Estados Unidos impusieron en Haití en 1915. Cuando en 1917 los Estados Unidos entraron en la I Guerra Mundial, Roosevelt fue el jefe efectivo de la marina, debido a que el Secretario de la Marina, Josephus Daniels, había sido nombrado por motivos políticos, siendo una figura puramente simbólica. A partir de ese momento desarrolló un afecto especial hacia la Navy, mostrando un gran talento administrativo y aprendiendo rápido a negociar con los líderes del congreso para que le aprobaran los presupuestos y conseguir una rápida expansión de la Navy. En 1918, en el transcurso de una visita a Gran Bretaña y Francia para inspeccionar las instalaciones navales americanas, conoció a Winston Churchill, a la sazón ex Primer Lord del Almirantazgo. Tras la desmovilización que siguió a la I Guerra Mundial, se negó a desmantelar totalmente a la Navy.
En 1920, la Convención Nacional del Partido Demócrata le eligió como candidato a la vice-presidencia en las elecciones, pero los demócratas perdieron las elecciones y Roosevelt se retiró a la práctica legal.
En 1918, su esposa descubrió que había tenido una aventura extra-marital, por lo que quiso divorciarse. La madre de Roosevelt entró en acción, puesto que un divorcio le arruinaría la carrera política; y finalmente se consiguió una solución de compromiso, según la cual el matrimonio seguiría de puertas a fuera, pero en realidad cada uno viviría su vida. Franklin tendría diversas relaciones más, entre ellas con su secretaria Missy LeHand.
En agosto de 1921 se produce un hecho capital en la vida de FDR: enferma de poliomielitis (probablemente contraída mientras nadaba en las frías aguas de un lago). A raíz de ello, queda paralizado de cintura hacia abajo. Si bien se recupera, a partir de ese momento ya nunca podrá volver a andar, quedando recluido a una silla de ruedas (que se convertirá en uno de sus iconos), pese a que nunca pudo aceptar ese hecho y probó con muchas terapias. En público andaba con las piernas en una estructura metálica y apoyándose en un bastón, siendo sostenido por alguien. En privado iba con la silla de ruedas (y pese a ello, esta sentado en la silla de ruedas en su estatua en el Franklin Delano Roosevelt Memorial de Washington, D.C.)
En 1928 volvió a la política, siendo elegido Gobernador de Nueva York por un margen de 25.000 votos sobre un total de 2,2 millones. Cuando el Crac de Wall Street desembocó en la Gran Depresión, Roosevelt empezó un sistema de ayudas que terminó siendo el modelo para el New Deal. Siguiendo el consejo del Presidente Hoover pidió al estado 20 millones en fondos para ayudas, usados principalmente en trabajo público en la esperanza de estimular la demanda y crear empleo. Según él, la ayuda a los desempleados “debía ser realizada por el Gobierno, no como una cuestión de caridad, sino como una cuestión de deber social”. Si bien no sabía gran cosa sobre economía, siguió el consejo de catedráticos y trabajadores sociales, así como de su propia esposa. Estableció la primera agencia estatal de ayuda, e instó la legislatura para pasar una pensión de jubilación y una de seguro de desempleo.
El talón de Aquiles de la administración de Roosevelt era la evidente corrupción de la oficina electoral del Partido Demócrata en la ciudad de Nueva Cork, donde el alcalde, Jimmy Walter, era la marioneta del presidente demócrata, John F. Curry. Roosevelt se había erigido como opositor, pero necesitaba la voluntad de la máquina electoral para ser elegido en 1930 y para una posible candidatura presidencial. En un principio, prefirió que el Gobernador del Estado no interfiriera en el gobierno de la ciudad; pero a medida en que las elecciones se acercaban, Roosevelt lanzó una investigación judicial. Esto resultó en la dimisión de Walker y en su huida a Europa para evitar ser procesado. Pero el poder de la oficina demócrata no quedó demasiado afectado: en 1930 Roosevelt fue elegido para un segundo mandato con un margen de más de 700.000 votos.
La inmensa popularidad de Roosevelt en el mayor estado del país le hizo el candidato obvio para la nominación Demócrata para las elecciones presidenciales de 1932. Al Smith, ex-jefe de Roosevelt, también quería la candidatura, por lo que Roosevelt construyó una coalición anti-Smith, aliándose con el magnate de la prensa William Randolph Hearst, el líder irlandés Joseph P. Kennedy y el líder tejano John Nance Garner, que fue nominado como vice-presidente.
La campaña electoral se realizó bajo la sombra de la Gran Depresión. El asunto de la prohibición se solidificó el voto mojado para Roosevelt, que notó que esa revocación introduciría rentas nuevas de impuesto. Durante la campaña Roosevelt dijo: "Yo le prometo, yo me prometo, a un Nuevo Pacto (New Deal) para los Americanos", acuñando un lema que se adoptó luego para su programa legislativo. Roosevelt no fue una alternativa clara a la política de la Administración de Hoover, pero no obstante ganó el 57 por ciento de los voto y ganó en todos los estados salvo 6. Durante el interregno largo, Roosevelt se negó a las demandas de Hoover para una reunión a proponer un programa conjunto a parar la espiral descendiente.
En febrero de 1933, un mecánico en paro llamado Giuseppe Zangara le disparó 5 veces durante un meeting en Miami, asesinado al alcalde de Chicago, Antón Cermak y sin acertar en ningún disparo a Roosevelt. Zangara, que fue ejecutado posteriormente, manifestó haber disparado a Roosevelt porqué “los capitalistas han matado mi vida”
Cuando Roosevelt fue investido en marzo de 1933, los Estados Unidos estaban atravesando la peor depresión de su historia. Unos 13 millones de trabajadores, un tercio del total, se encontraba en el paro. La producción industrial había caído a la mitad del nivel de 1929. En un país con muy pocos servicios sociales del gobierno, millones vivían al límite del hambre, y 2 millones estaban sin hogar. El sistema bancario parecía estar al límite del colapso. Habían episodios ocasionales de violencia (la mayoría de observadores consideran remarcable que en una situación de colapso extremo del sistema capitalista, no hubiera un crecimiento de otros sistemas, tales como el socialismo, el comunismo o el fascismo, como sucedió en Europa). En lugar de adoptar soluciones revolucionarias, los americanos se inclinaron hacia los Demócratas y hacia un líder que había crecido en medio de la clase privilegiada.
Roosevelt mismo tenía muy pocas creencias económicas sistemáticas. Él veía la Depresión como una cuestión de confianza: la gente ha dejado de gastar, invertir y contratar trabajadores porqué tiene miedo. Como dijo en su discurso de investidura:
" lo único que debemos temer es al miedo mismo" . No obstante, tuvo que restaurar la confianza a través de gestos dramáticos. Se creó el Corporación Federal del Depósito de Seguros (Federal Deposit Insurance Corporation) para garantizar los fondos depositados por todos los bancos en la Reserva Federal, así como para prevenir fugas y quiebras bancarias. La serie de discursos transmitidos por la radio, conocidos como los "discursos al lado de la chimenea” le sirvieron para presentar sus propuestas al público americano.
El Primer New Deal
Durante los primeros 100 días de su administración, Roosevelt usó su enorme prestigio y el sentido del desastre inminente para forzar una serie de proyectos de ley en el Congreso, estableciendo y fundando diversas agencias gubernamentales. Entre ellas estaba la Administración de Alivio de Emergencias, que garantizaba fondos a los estados para subsidios de desempleo, la Administración para el Progreso del Trabajo y el Cuerpo de Conservación Civil, para hacer que millones de desempleados trabajasen en proyectos locales; y la Administración de Ajuste Agrícola, con poderos para incrementar el precio de las granjas y ayudar a los granjeros. Siguiendo a estas medidas de emergencia vino la Acta de Recuperación Industrial Nacional, que imponía una regulación de la industria sin precedentes, incluyendo códigos de prácticas justas y un papel garantizado para los sindicatos, a cambio de repeler las leyes anti-créditos y cantidades enormes de ayuda financiera como estímulos a la economía. Después vendría una de las mayores piezas de empresa industrial estatal de la historia americana, la Tennessee Valley Authority, que construyó presas y centrales eléctricas, inundaciones controladas y agricultura controlada en algunas de las partes más pobres del país. La derogación de la prohibición también estimuló la economía, debido a que eliminó una de las mayores fuentes de corrupción.
En 1934, el General retirado de los Marines Smedley Butler, que durante algún tiempo fue un prominente orador izquierdista, informó que había sido invitado por dirigentes capitalistas a dirigir una marcha en Washington, tomar el gobierno y ser el dictador. Esta tentativa pasó a ser conocida como “el complot de los empresarios”
En 1934, Mayordomo General, Marino y jubilado de Smedley, que estaba en el tiempo un orador izquierdista prominente, informó que dirigiendo capitalistas lo habían invitado a dirigir un marzo en Washington, agarrar el gobierno, y llegar a ser su dictador. Esta tentativa pretendida era conocida como el "el Complot del Negocio."
El Segundo New Deal
Después de las elecciones al Congreso de 1934, que otorgó a los Demócratas una amplia mayoría en las 2 casas, apareció mucha legislación referente al New Deal, dirigida por las “tormentas de cerebros” de jóvenes economistas y planificadotes sociales de la Casa Blanca, entre ellos Raymond Moley, Rexford Tugwell y Adolf Berle de la Universidad de Columbia, el fiscal Basil O'Connor y los economistas Bernard Baruch y Felix Frankfurter de Harvard. Estas medidas incluían leyes para regular el mercado bursátil y prevenir las prácticas corruptas que habían llevado al Crash de 1929; el Acta de la Seguridad Social, que establecía una seguridad social y prometía seguridad económica para los débiles, los pobres y los enfermos; y la Acta de Relaciones Laborales Nacional, que establecía los derechos de los trabajadores a organizar sindicatos para entrar en la negociación colectiva y a tomar parte en huelgas en apoyo de sus demandas.
La extensión según la cual las grandes apropiaciones que Roosevelt extrajo del congreso e invirtió en la industria proveyéndola de un estímulo fiscal suficiente para revivir la economía americana es también un motivo de discusión. La economía se recobraba significativamente durante el primer mandato, pero cayó en recesión en 1937 y 1938 antes de volver a recuperarse en 1939. mientras que el Producto Nacional Bruto de 1940 superó el pico de 1929, el índice de desempleo se mantenía sobre un 15%. Algunos economistas dijeron que era una tasa de desempleo estructural permanente. Otros se lamentaban sobre los altos aranceles que algunos países habían impuesto como respuesta a la Depresión, si bien el comercio exterior entonces no era tan importante para la economía americana como hoy. La economía empezó a crecer después de 1940 ó 1941, pero habían muchos programas simultáneamente en marcha, tales como un gasto masivo, un control de precios, campañas de bonos de guerra, controles sobre materiales raros, prohibiciones sobre casas o coches nuevo, racionamiento... y el alistamiento de 12 millones de soldados






