Campaña de Holanda: los puentes de Zwijndrecht y Dordrecht
Publicado: Mié Sep 26, 2007 6:12 pm
Los puentes de Zwijndrecht y Dordrecht
La camapaña de Holanda, fue más dura y cruel de lo que normalmente tendemos a pensar, buena prueba de ello fueron los combates librados por los puentes de Zwijndrecht y Dordrecht dos puntos estrátegicos que los holandeses defendieron con uñas y dientes.
Los dos puentes que conectaban Dordrecht con Ysselmonde, sobre el Oude Maas, estaban situadas justo en medio de las dos ciudades, Dordrecht y Zwijndrecht. De aquí en adelante nos referiremos a estas construcciones como los puentes de Dordrecht. Estos dos puentes, situados muy cerca el uno del otro, estaban defendidos por media sección de guardas y dos secciones de ametralladoras.
En la misma ciudad de Dordrecht, estaban estacionadas un número importante de tropas; unos 1.500 hombres en total. Muchos de ellos eran nuevos reclutas o unidades auxiliares. Solo unos 100 hombres de esta fuerza eran soldados entrenados. Algunos de ellos solo llevaban alistados cuatro días cuando la guerra estalló. El comandante de la guarnición era el teniente coronel Mussert, que era hermano del dirigente del Movimiento Fascista Holandés (NSB). Como tal, sus colegas y sus hombres desconfiaban de él. Este oficial apareció varias veces durante la batalla que se iba a desarrollar durante cuatro días seguidos en Dordrecht.
Los alemanes que aterrizaron en la ciudad tenían dos objetivos. El principal era la toma de los dos puentes sobre el Oude Maas. Su objetivo subsidiario era el control de los dos puentes en el nordeste y la otra orilla. Estos dos puntos no eran objetivos vitales pero se consideraba muy importante acordonar estas entradas para evitar la llegada de refuerzos.
Los puentes

El primer aterrizaje al que nos referiremos es el de la Tercera Compañía aérea el Primer Batallón, Primer Regimiento Fallschirmjager, formado por unos 180 hombres, en el sur de Dordrecht, en una zona llamada “De Polder”. Una sección, 40 hombres, de esta compañía fue lanzada sobre los puentes. Estos rápidamente se las arreglaron para sorprender a los pocos defensores holandeses que había cerca de los puentes. Murieron unos cuantos holandeses. A las 6:00 los puentes estaban bajo el control absoluto de los aviones. Sin embargo, el resto de la compañía alemana que había aterrizado en el sur de Dordrecht tuvo poco éxito.
La zona De Polder donde unos 140 paracaidistas aterrizaron, estaba cerca de una de las academias de entrenamiento de la unidad de ingenieros militares holandeses. Estos hombres se quedaron muy sorprendidos cuando de repente vislumbraron muchos paracaídas en lo alto, pero los oficiales calmaron a los hombres rápidamente y les prepararon para el combate. Pronto dos pelotones se dirigieron a acordonar la zona prevista para el aterrizaje alemán. En poco tiempo, un número considerable, del tamaño de una sección de paracaidistas fue obligado a rendirse ya que varios fueron muertos o heridos por los furiosos cadetes holandeses. El comandante de compañía alemán el Oberleutnant Freiherr von Brandis murió a causa de un certero disparo de rifle. Los holandeses actuaban de una forma muy rápida. Los paracaidistas fueron reducidos unidad tras unidad. Los alemanes sufrieron las peores pérdidas que sufrirían en la zona durante los siguientes cuatro días de batalla aquí. Unos 20 murieron y unos 80 fueron capturados. Pronto casi toda la compañía, excepción hecha de los que aterrizaron en los puentes, había sido capturada, herida o aniquilada. Algunos pequeños grupos descarriados de paracaidistas se las arreglaron para escapar al destino del cautiverio, frente a la que el más nutrido grupo intentaría encontrar refugio en la estación de tren. Pero allí una sección de tropas de ferrocarril, hombres de infantería experimentados defendía su posición y negaba a los alemanes cualquier forma de acceso.
El resto de la compañía, unos 40 hombres, fue finalmente apresada en un parque cercano. Esta compañía aérea había dejado de existir. Solo unos 20 paracaidistas se las habían arreglado para reunirse con sus camaradas en los puentes. La ocupación del puente estaba representada de aquí en adelante por unos 60 paracaidistas.
En la propia ciudad la organización de las defensas se desarrolló sin prosperidad alguna. El comandante de la guarnición Mussert llegó muy tarde a su cuartel general. Mientras tanto, los oficiales subalternos habían organizado medidas de defensa pero estas no se pusieron en práctica hasta muy avanzada la mañana. Se produjeron muchas luchas locales entre los pelotones de los holandeses y los alemanes durante la mañana. Un primer intento de retomar los puentes acabó en un sangriento fracaso. Un segundo intento desde el sur también acabó en fuego de ametralladoras. Mientras tanto, la ocupación del puente estaba recibiendo refuerzos desde el sur. ¿Desde dónde venían estas tropas?, uno se podría preguntar.
En el corazón de la zona habían aterrizado dos compañías del Primer Batallón, junto con el personal del Primer Regimiento incluido el Oberst Bräuer. Aterrizaron en medio de las posiciones de los 14RA. Los hombres de la unidad holandesa carecían de munición. Esta tenía que ser distribuida durante y después del aterrizaje alemán, ¡un impresionante espectáculo de amateurismo! Las armas pronto cayeron en manos de los alemanes. Un número considerable de defensores pudo escapar de la inmediata captura alemana. Un capitán se las arregló para organizar una especie de grupo de infantería, formado por sus artilleros. Del mismo modo, muchos otros oficiales pudieron formar a grupos de hombres bajo sus mandos. Todos estos pelotones improvisados atacaron a los alemanes que habían tomado posesión de las posiciones de ametralladoras.
De forma audaz y sin precedentes los pelotones holandeses avanzaron con las bayonetas fijas en sus carabinas. Cayeron muchas víctimas pero los artilleros no se rindieron. Algunos grupos de alemanes fueron apresados ante esto pronto organizaron sus defensas. Casi todos los oficiales holandeses murieron o fueron heridos en el curso de los primeros ataques y finalmente la misión tuvo que ser abortada.
Desde este momento, los alemanes tomaron la iniciativa e intentaron acabar con los artilleros holandeses que se habían retirado, mientras tanto, a Zeedijk. Desde sus posiciones de refugio a lo largo del dique, los artilleros se las arreglaron para impedir la toma del dique. Después, la principal fuerza de las dos compañías alemanas se movió hacia el oeste, mientras una pantalla defensiva era dejada atrás. Los artilleros holandeses pronto recibieron refuerzos de las dos compañías de infantería (28RI) que estaban estacionadas en la parte nordeste que no había sufrido ataques.
Situación de la zona de Dordrecht, el 10 de mayo a las 12:00

Fuente: http://www.waroverholland.nl/
Fuente Plano: Militair Stafwerk, Nierstrasz
Continuara
La camapaña de Holanda, fue más dura y cruel de lo que normalmente tendemos a pensar, buena prueba de ello fueron los combates librados por los puentes de Zwijndrecht y Dordrecht dos puntos estrátegicos que los holandeses defendieron con uñas y dientes.
Los dos puentes que conectaban Dordrecht con Ysselmonde, sobre el Oude Maas, estaban situadas justo en medio de las dos ciudades, Dordrecht y Zwijndrecht. De aquí en adelante nos referiremos a estas construcciones como los puentes de Dordrecht. Estos dos puentes, situados muy cerca el uno del otro, estaban defendidos por media sección de guardas y dos secciones de ametralladoras.
En la misma ciudad de Dordrecht, estaban estacionadas un número importante de tropas; unos 1.500 hombres en total. Muchos de ellos eran nuevos reclutas o unidades auxiliares. Solo unos 100 hombres de esta fuerza eran soldados entrenados. Algunos de ellos solo llevaban alistados cuatro días cuando la guerra estalló. El comandante de la guarnición era el teniente coronel Mussert, que era hermano del dirigente del Movimiento Fascista Holandés (NSB). Como tal, sus colegas y sus hombres desconfiaban de él. Este oficial apareció varias veces durante la batalla que se iba a desarrollar durante cuatro días seguidos en Dordrecht.
Los alemanes que aterrizaron en la ciudad tenían dos objetivos. El principal era la toma de los dos puentes sobre el Oude Maas. Su objetivo subsidiario era el control de los dos puentes en el nordeste y la otra orilla. Estos dos puntos no eran objetivos vitales pero se consideraba muy importante acordonar estas entradas para evitar la llegada de refuerzos.
Los puentes

El primer aterrizaje al que nos referiremos es el de la Tercera Compañía aérea el Primer Batallón, Primer Regimiento Fallschirmjager, formado por unos 180 hombres, en el sur de Dordrecht, en una zona llamada “De Polder”. Una sección, 40 hombres, de esta compañía fue lanzada sobre los puentes. Estos rápidamente se las arreglaron para sorprender a los pocos defensores holandeses que había cerca de los puentes. Murieron unos cuantos holandeses. A las 6:00 los puentes estaban bajo el control absoluto de los aviones. Sin embargo, el resto de la compañía alemana que había aterrizado en el sur de Dordrecht tuvo poco éxito.
La zona De Polder donde unos 140 paracaidistas aterrizaron, estaba cerca de una de las academias de entrenamiento de la unidad de ingenieros militares holandeses. Estos hombres se quedaron muy sorprendidos cuando de repente vislumbraron muchos paracaídas en lo alto, pero los oficiales calmaron a los hombres rápidamente y les prepararon para el combate. Pronto dos pelotones se dirigieron a acordonar la zona prevista para el aterrizaje alemán. En poco tiempo, un número considerable, del tamaño de una sección de paracaidistas fue obligado a rendirse ya que varios fueron muertos o heridos por los furiosos cadetes holandeses. El comandante de compañía alemán el Oberleutnant Freiherr von Brandis murió a causa de un certero disparo de rifle. Los holandeses actuaban de una forma muy rápida. Los paracaidistas fueron reducidos unidad tras unidad. Los alemanes sufrieron las peores pérdidas que sufrirían en la zona durante los siguientes cuatro días de batalla aquí. Unos 20 murieron y unos 80 fueron capturados. Pronto casi toda la compañía, excepción hecha de los que aterrizaron en los puentes, había sido capturada, herida o aniquilada. Algunos pequeños grupos descarriados de paracaidistas se las arreglaron para escapar al destino del cautiverio, frente a la que el más nutrido grupo intentaría encontrar refugio en la estación de tren. Pero allí una sección de tropas de ferrocarril, hombres de infantería experimentados defendía su posición y negaba a los alemanes cualquier forma de acceso.
El resto de la compañía, unos 40 hombres, fue finalmente apresada en un parque cercano. Esta compañía aérea había dejado de existir. Solo unos 20 paracaidistas se las habían arreglado para reunirse con sus camaradas en los puentes. La ocupación del puente estaba representada de aquí en adelante por unos 60 paracaidistas.
En la propia ciudad la organización de las defensas se desarrolló sin prosperidad alguna. El comandante de la guarnición Mussert llegó muy tarde a su cuartel general. Mientras tanto, los oficiales subalternos habían organizado medidas de defensa pero estas no se pusieron en práctica hasta muy avanzada la mañana. Se produjeron muchas luchas locales entre los pelotones de los holandeses y los alemanes durante la mañana. Un primer intento de retomar los puentes acabó en un sangriento fracaso. Un segundo intento desde el sur también acabó en fuego de ametralladoras. Mientras tanto, la ocupación del puente estaba recibiendo refuerzos desde el sur. ¿Desde dónde venían estas tropas?, uno se podría preguntar.
En el corazón de la zona habían aterrizado dos compañías del Primer Batallón, junto con el personal del Primer Regimiento incluido el Oberst Bräuer. Aterrizaron en medio de las posiciones de los 14RA. Los hombres de la unidad holandesa carecían de munición. Esta tenía que ser distribuida durante y después del aterrizaje alemán, ¡un impresionante espectáculo de amateurismo! Las armas pronto cayeron en manos de los alemanes. Un número considerable de defensores pudo escapar de la inmediata captura alemana. Un capitán se las arregló para organizar una especie de grupo de infantería, formado por sus artilleros. Del mismo modo, muchos otros oficiales pudieron formar a grupos de hombres bajo sus mandos. Todos estos pelotones improvisados atacaron a los alemanes que habían tomado posesión de las posiciones de ametralladoras.
De forma audaz y sin precedentes los pelotones holandeses avanzaron con las bayonetas fijas en sus carabinas. Cayeron muchas víctimas pero los artilleros no se rindieron. Algunos grupos de alemanes fueron apresados ante esto pronto organizaron sus defensas. Casi todos los oficiales holandeses murieron o fueron heridos en el curso de los primeros ataques y finalmente la misión tuvo que ser abortada.
Desde este momento, los alemanes tomaron la iniciativa e intentaron acabar con los artilleros holandeses que se habían retirado, mientras tanto, a Zeedijk. Desde sus posiciones de refugio a lo largo del dique, los artilleros se las arreglaron para impedir la toma del dique. Después, la principal fuerza de las dos compañías alemanas se movió hacia el oeste, mientras una pantalla defensiva era dejada atrás. Los artilleros holandeses pronto recibieron refuerzos de las dos compañías de infantería (28RI) que estaban estacionadas en la parte nordeste que no había sufrido ataques.
Situación de la zona de Dordrecht, el 10 de mayo a las 12:00

Fuente: http://www.waroverholland.nl/
Fuente Plano: Militair Stafwerk, Nierstrasz
Continuara