La invasión aliada de Europa en 1944: un relato alemán.
El período del 09 de junio al 24 de julio de 1944.
El encuentro con Adolf Hitler en Margival el 17 de junio.
Cuando los mariscales volvieron a señalar los fallos de su propia fuerza aérea, Hitler respondió que había sido "engañado" por los mandos y técnicos de la Luftwaffe. Habían desarrollado varios tipos de arma en paralelo sin lograr resultados prácticos. Cuando Hitler se negó a creer las impactantes declaraciones de Rommel sobre la eficacia del armamento enemigo, Rommel señaló tajantemente que ninguna figura con autoridad del entorno del Führer ni de los altos mandos de la Wehrmacht, la Luftwaffe o la Kriegsmarine había acudido aún al frente para formarse una opinión propia sobre la situación y la eficacia del armamento enemigo. Las órdenes se daban a puerta cerrada, y no se hacía ninguna evaluación directa de todo. Además, "¡Exigen que tengamos confianza, y ellos mismos no confían en nosotros!". Hitler se irritó ante esta acusación, pero guardó silencio.
El Coronel General Jodl detalló entonces qué nuevas unidades del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea se desplegarían y en qué momento. Hitler también habló del inicio del despliegue de "masas de cazas a reacción" para romper la superioridad aérea enemiga en el frente y en el territorio nacional, y del creciente uso del arma V. Describió la situación en el este y sureste como sólida y se sumergió en paráfrasis sobre el inminente colapso de Inglaterra debido al uso de armas V y cazas a reacción.
La supuesta aproximación de las fuerzas aéreas enemigas obligó a trasladar la sesión informativa final al refugio antiaéreo del bunker del Führer. Solo Hitler, los dos mariscales de campo con sus comandantes y el General Schmundt estaban presentes en la estrecha sala. Rommel aprovechó la oportunidad para explicar con crudeza la situación política y militar de Alemania. Predijo el colapso del frente de invasión, la inevitable penetración en Alemania, la desintegración del frente italiano (Roma se había perdido el 04 de junio) y también cuestionó la defensa del Frente Oriental. En política exterior, señaló el completo aislamiento de Alemania, que, contrariamente a la propaganda, conduciría inevitablemente a un debilitamiento fatal. Concluyó esta seria evaluación de la situación con la urgente exigencia del fin de la guerra. Tras repetidos cambios de postura, Hitler interrumpió la conversación con estas palabras: «No se preocupen por la continuación de la guerra, sino por su frente de invasión».
El Coronel General Jodl declaró en Núremberg el 06 de julio de 1946: «Varios generales, entre ellos Rommel y Rundstedt, intentaron repetidamente explicarle a Hitler la crítica situación de Alemania, pero él hizo caso omiso de sus ideas».
Fuente: Die alliierte Invasion in Europa 1944 : eine deutsche Darstellung. ASMZ: Sicherheit Schweiz: Allgemeine schweizerische Militärzeitschrift. Band: 115 (1949). Heft: 9/10/11/12
Saludos. Raúl M
