Búnkeres españoles contra Hitler
Publicado: Mié Nov 01, 2006 12:34 am
Una noticia leida en un periódico local el pasado 18-10-2006. La copio completa, pues este periódico borra las ediciones digitales cada cierto tiempo:
http://www.diariovasco.com/prensa/20061 ... 61018.html
Nota previa: Gaintxurizketa es un alto situado a unos 4-6 km de la frontera francesa en la carretera que va desde Hendaya hacia San Sebastian.
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Quedan al descubierto en Gaintxurizketa quince búnkeres de la II Guerra Mundial
Los vecinos recuerdan cómo los construyeron los prisioneros vascos. Se trata de parte de la 'Línea Gutiérrez' para hacer frente a una invasión nazi.
MIKEL SORO
SAN SEBASTIÁN. DV. Las obras de ampliación de la carretera N-I en Gaintxurizketa han dejado al descubierto unos quince búnkeres, que pueden ser más según se vayan realizando desmontes para duplicar los carriles en cada sentido. Estas defensas circulares de hormigón son relativamente pequeñas, ya que miden 5 metros de diámetro, 4 de altura, las paredes cuentan con un espesor de 3.30 metros y el hueco central interior es de 1.80 metros de diámetro por 2.10 de altura, según las mediciones que han hecho los responsables de las obras de desdoblamiento de la calzada, la constructora guipuzcoana Moyua y la vizcaína Balzola.
Para los obreros fue una sorpresa cuando aparecieron en pleno trabajo durante el mes de agosto, pero no para los vecinos de la zona, algunos de los cuales recuerda cómo y cuándo se construyeron. Por ejemplo, Antonia Escamendi, que tiene su casa en el punto más alto, junto al cruce con la carretera a Lezo.
Para qué construyeron esos búnkeres en este preciso lugar lo explica Javier Puldain, tan aficionado a visitar búnkeres allí donde los hallan los ayuntamientos que sus amigos le consideran un experto. «Se trata de búnkeres que forman la Línea Gutiérrez, y que va desde el Alto de Gaintxurizketa hasta el valle de Otxondo, en el extremo oriental del Baztán». Franco ordenó que se construyera después de su entrevista con Hitler en Hendaya. «Por lo visto, no se fiaba de que el dictador alemán se quedase en Francia y respetase la neutralidad española en la Segunda Guerra Mundial». El dictador español aprobó el diseño de un trazado defensivo en el que además de búnkeres que miraban a Francia «se realizaron carreteras ocultas por los montes y bosques, de modo que se pudieran mover tropas y armamento por carretera fuera de la vigilancia desde el otro lado de los Pirineos».
La mano de obra era barata. «Prisioneros vascos, principalmente, y de otras comunidades, hechos durante la guerra civil. Los traían aquí y trabajaban todo el día», recuerda Antonia Escamendi desde su casa en lo alto de Gaintxurizketa. «Fue después que acabase la guerra civil. Llegaron los militares y, sin decirnos nada, empezaron a trabajar en los terrenos de nuestro caserío. Los soldados tenían una explanada allí enfrente -al otro lado de la carretera y de las vías del tren- donde les daban el rancho». Recuerda Antonia que les avisaron de que «todo estaba minado y no se podía entrar», pero le queda fresco en la memoria que desde chicos siempre han estado jugando en este ajedrez defensivo. «Algunos están conectados por pasadizos y se dice que existe un corredor escondido que les une con Lezo para transportar cañones y blindados».
Sin relieve histórico
Los búnkeres «no son nada especial», detalla Puldain. Los ha mirado casi con lupa. «Son de cemento y gravilla porque en aquellos años no había hierro para malgastarlo en estas defensas. «Desde luego no tienen nada que ver con los construidos por los alemanes en Francia. Ellos tenían medios y tecnología».
Ni los trabajadores ni los directores de la obra de desdoblamiento de la carretera que baja de Gain-txurizketa sabían nada de que estaban allí los búnkeres. Uno de los responsables técnicos explicaba que «cuando nos avisaron del primero vimos que estaba completamente cubierto y sólo dejaba al aire la ventana de vigilancia. Como además estaba cubierta de maleza, pasaba completamente desapercibido. Lo mismo ha ocurrido con todos los demás», señalaba.
Cuando lo comentaron con sus empresas y estas con la dirección de Carreteras de la Diputación Foral, la entidad y el departamento de Cultura pidieron que se hiciese un plano detallado de dónde se hallaba cada uno. Plano que está terminado y se entregará al responsable foral. «Lo más curioso de todo es que uno de los búnkeres ha quedado dentro de las instalaciones de una empresa de material de construcción y lo han habilitado como oficina». Efectivamente, han creado una escalera hasta la puerta y allí dentro trabajan entre paredes de la historia bélica española. «Bueno, no tan bélica», coinciden Puldain y el director de las obras, «porque no se han utilizado nunca», destaca el primero. «No encontramos un solo resto de material bélico: ni vainas de bala ni nada parecido».
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http://www.diariovasco.com/prensa/20061 ... 61018.html
Nota previa: Gaintxurizketa es un alto situado a unos 4-6 km de la frontera francesa en la carretera que va desde Hendaya hacia San Sebastian.
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Quedan al descubierto en Gaintxurizketa quince búnkeres de la II Guerra Mundial
Los vecinos recuerdan cómo los construyeron los prisioneros vascos. Se trata de parte de la 'Línea Gutiérrez' para hacer frente a una invasión nazi.
MIKEL SORO
SAN SEBASTIÁN. DV. Las obras de ampliación de la carretera N-I en Gaintxurizketa han dejado al descubierto unos quince búnkeres, que pueden ser más según se vayan realizando desmontes para duplicar los carriles en cada sentido. Estas defensas circulares de hormigón son relativamente pequeñas, ya que miden 5 metros de diámetro, 4 de altura, las paredes cuentan con un espesor de 3.30 metros y el hueco central interior es de 1.80 metros de diámetro por 2.10 de altura, según las mediciones que han hecho los responsables de las obras de desdoblamiento de la calzada, la constructora guipuzcoana Moyua y la vizcaína Balzola.
Para los obreros fue una sorpresa cuando aparecieron en pleno trabajo durante el mes de agosto, pero no para los vecinos de la zona, algunos de los cuales recuerda cómo y cuándo se construyeron. Por ejemplo, Antonia Escamendi, que tiene su casa en el punto más alto, junto al cruce con la carretera a Lezo.
Para qué construyeron esos búnkeres en este preciso lugar lo explica Javier Puldain, tan aficionado a visitar búnkeres allí donde los hallan los ayuntamientos que sus amigos le consideran un experto. «Se trata de búnkeres que forman la Línea Gutiérrez, y que va desde el Alto de Gaintxurizketa hasta el valle de Otxondo, en el extremo oriental del Baztán». Franco ordenó que se construyera después de su entrevista con Hitler en Hendaya. «Por lo visto, no se fiaba de que el dictador alemán se quedase en Francia y respetase la neutralidad española en la Segunda Guerra Mundial». El dictador español aprobó el diseño de un trazado defensivo en el que además de búnkeres que miraban a Francia «se realizaron carreteras ocultas por los montes y bosques, de modo que se pudieran mover tropas y armamento por carretera fuera de la vigilancia desde el otro lado de los Pirineos».
La mano de obra era barata. «Prisioneros vascos, principalmente, y de otras comunidades, hechos durante la guerra civil. Los traían aquí y trabajaban todo el día», recuerda Antonia Escamendi desde su casa en lo alto de Gaintxurizketa. «Fue después que acabase la guerra civil. Llegaron los militares y, sin decirnos nada, empezaron a trabajar en los terrenos de nuestro caserío. Los soldados tenían una explanada allí enfrente -al otro lado de la carretera y de las vías del tren- donde les daban el rancho». Recuerda Antonia que les avisaron de que «todo estaba minado y no se podía entrar», pero le queda fresco en la memoria que desde chicos siempre han estado jugando en este ajedrez defensivo. «Algunos están conectados por pasadizos y se dice que existe un corredor escondido que les une con Lezo para transportar cañones y blindados».
Sin relieve histórico
Los búnkeres «no son nada especial», detalla Puldain. Los ha mirado casi con lupa. «Son de cemento y gravilla porque en aquellos años no había hierro para malgastarlo en estas defensas. «Desde luego no tienen nada que ver con los construidos por los alemanes en Francia. Ellos tenían medios y tecnología».
Ni los trabajadores ni los directores de la obra de desdoblamiento de la carretera que baja de Gain-txurizketa sabían nada de que estaban allí los búnkeres. Uno de los responsables técnicos explicaba que «cuando nos avisaron del primero vimos que estaba completamente cubierto y sólo dejaba al aire la ventana de vigilancia. Como además estaba cubierta de maleza, pasaba completamente desapercibido. Lo mismo ha ocurrido con todos los demás», señalaba.
Cuando lo comentaron con sus empresas y estas con la dirección de Carreteras de la Diputación Foral, la entidad y el departamento de Cultura pidieron que se hiciese un plano detallado de dónde se hallaba cada uno. Plano que está terminado y se entregará al responsable foral. «Lo más curioso de todo es que uno de los búnkeres ha quedado dentro de las instalaciones de una empresa de material de construcción y lo han habilitado como oficina». Efectivamente, han creado una escalera hasta la puerta y allí dentro trabajan entre paredes de la historia bélica española. «Bueno, no tan bélica», coinciden Puldain y el director de las obras, «porque no se han utilizado nunca», destaca el primero. «No encontramos un solo resto de material bélico: ni vainas de bala ni nada parecido».
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