Documentales sobre Eichmann

Persecuciones, leyes contra los judíos, malos tratos

Moderador: José Luis

Avatar de Usuario
José Luis
Administrador
Administrador
Mensajes: 9853
Registrado: Sab Jun 11, 2005 3:06 am
Ubicación: España

Re: Documentales sobre Eichmann

Mensaje por José Luis » Mié Dic 01, 2021 9:40 am

¡Hola a todos!

Toda esta conversación que hemos mantenido en lo referente a Eichmann me ha llevado a reflexionar sobre los trabajos publicados para intentar penetrar y explicar la mente de este personaje, sea cual fuere su aproximación (psicológica, sociológica, política, cultural etc.). Y digo de este personaje como de cualquier otro personaje importante en los crímenes del Tercer Reich alemán. No estoy muy seguro acerca de la validez de estos estudios, entendiendo “validez” en el sentido de que sirvan para explicar algo que trasciende la individualidad. Si Eichamnn (Hitler, Himmler, Heydrich, etc., o individuos como Mengele u otros directamente implicados en los grandes crímenes nazis) era un individuo normal o un psicópata en ciernes en su vida previa al comienzo del régimen nazi y las políticas raciales que legisló, me parece que no sirve para explicar cómo fue posible que una ideología racial como la nazi (y sus consecuencias) pudiese aglutinar a un grupo tan numeroso de individuos y a una sociedad que, en buena parte, los apoyó. La explicación de que muchos de los perpetradores de los crímenes nazis eran gente ordinaria y normal ya la plasmaron varios historiadores a la hora de tratar diferentes casos (por ejemplo, en el Ordinary Men de Christopher R. Browning, o en el Ordinary Organisations de Stefan Kühl).

Desde mi punto de vista, explicar a Eichmann o a cualquier otro individuo similar o más importante (como Hitler, que sería el paradigma) no basta, ni mucho menos, para explicar cómo fue posible que una ideología tan repulsiva y criminal como la nazi fue capaz de gobernar y llevar a la degradación moral, la vergüenza y los crímenes más horrendos a una sociedad en buena parte moderna, culta y avanzada. Esta es la pregunta crucial que ya se han hecho muchos historiadores y demás expertos de las ciencias sociales, y la han contestado de diferentes maneras y aproximaciones (por ejemplo, en el magistral ¿Por qué los alemanes? ¿Por qué los judíos? de Götz Aly). A mi juicio, sólo cuando se tiene una respuesta clara a esta pregunta crucial, sólo entonces tiene sentido intentar explicar las vidas y las mentes de las individualidades que cobraron especial importancia en todo aquel proceso criminal y vergonzoso de los crímenes nazis.

Cualquiera que pretenda responder esa pregunta crucial ha de remontarse a un tiempo bastante anterior al de la llegada de los nazis al poder político en 1933. Al menos ha de comenzar en el último tercio del siglo XIX y continuar con el primer tercio del siglo XX. Porque no fueron Hitler y su NSDAP quienes plantaron la semilla mortal del odio irracional a los judíos en Alemania (a los alemanes judíos en primer lugar) ni quienes dieron concepción ideológica y política al antisemitismo alemán. Hitler, como cualquier otro de sus secuaces, ya nació y creció años después de que se hubiera plantado esa semilla letal. No se había creado todavía aquel círculo insignificante del Partido Obrero Alemán al que se afilió Hitler en 1919, precursor del NSDAP, cuando se creó la leyenda de la “puñalada por la espalda” en 1918, un mito que venía a cargar la culpa de la derrota alemana en la guerra principalmente sobre los alemanes judíos. El alemán judío (como el alemán socialdemócrata, que muchas veces era igualmente alemán judío, el alemán comunista o, por ende, cualquier alemán pacifista y contrario a la guerra) se convirtió para un amplio espectro de la derecha nacionalista y völkisch en el chivo expiatorio de la derrota alemana. Y durante los años de la República de Weimar el antisemitismo ideológico y político no fue patrimonio exclusivo del NSDAP, que hasta 1930 no dejó de ser un partido político insignificante a nivel estatal.

Así que cuando Hindenburg encargó a Hitler formar un gobierno de coalición al finalizar enero de 1933, hacía varios años que habían germinado y asentado en una parte importante de la sociedad alemana (y sus instituciones) las semillas del odio antisemita que se habían plantado en la década de 1870. El régimen nazi y sus colaboradores (partido, instituciones e individuos) se encargaron de llevar ese odio, gradualmente, hasta sus máximas e inconcebibles consecuencias.

Y es bajo este contexto histórico, político, económico, social y cultural desde donde deben explicarse, a mi juicio, las individualidades nazis, como el caso Eichmann. De otra forma, nunca se podrá entender esta anomalía y singularidad histórica del genocidio nazi que llamamos Holocausto por mucho que se expliquen sus individualidades. El genocidio nazi de los judíos europeos fue una singularidad histórica por muchos motivos, pero ha habido desde entonces, y todavía hay, otras derivadas genocidas que deberían avergonzarnos como especie. Recordad que todas ellas necesitan previamente de un caldo de cultivo y vacunaros contra el mismo.

Saludos cordiales
JL
"Dioses, no me juzguéis como un dios
sino como un hombre
a quien ha destrozado el mar" (Plegaria fenicia)

Responder

Volver a “Antisemitismo”

TEST