Planes de ataque contra Suiza.
1. La evolución de la política de defensa de Suiza desde 1938.
Los Aliados son tan conscientes de estos hechos como nosotros; sin embargo, realizarán esfuerzos considerables para facilitar su penetración en la zona de defensa europea. Aunque todavía no disponemos de documentos relativos a dicha planificación, es concebible que la zona defensiva suiza desempeñe un papel en las consideraciones de los Aliados.
Es importante, en el momento oportuno, disipar cualquier esperanza de los Aliados de que Suiza pueda ser incluida en sus cálculos militares, incluso en el contexto de una decisión alemana de recurrir a las armas. En consecuencia, el siguiente análisis puede limitarse estrictamente a la siguiente cuestión:
¿Cómo puede Suiza ser sometida militarmente con rapidez dadas las circunstancias actuales?
La respuesta reside principalmente en una evaluación de las respectivas fuerzas militares; el hecho de que Suiza se encuentre actualmente rodeada por todos sus flancos crea una situación muy favorable para Alemania, lo que conlleva una necesidad mínima de efectivos en el cálculo estratégico.
2. Evaluación de la fuerza de defensa nacional suiza.
El Ejército suizo cuenta con una larga tradición. Su sistema de defensa lo distingue de muchos otros. Hace un uso considerable de los recursos humanos de la nación. Si bien la fuerza del ejército en 1939 podía estimarse en un total de 470.000 hombres (incluidos todos los servicios auxiliares), se prevé una cifra de aproximadamente 330.000 hombres para finales de 1943.
El número de grandes unidades también ha aumentado; cabe contar con unos 4 cuerpos de ejército (que suman entre 10 y 12 divisiones), 3 o 4 brigadas ligeras, 4 brigadas de montaña, tropas de guardia fronteriza y tropas de fortaleza. Esta fuerza parece considerable; no obstante, dichas unidades no deben equipararse en eficacia de combate a las unidades alemanas. Su armamento caracteriza al ejército como una fuerza compuesta principalmente por infantería. La industria armamentística nacional es capaz de fabricar armas ligeras, armas automáticas de hasta 34 mm, piezas de artillería de hasta 105 mm (120 mm), municiones y vehículos a motor. Suiza posee un número modesto de aeronaves (aproximadamente 250, en su mayoría modelos alemanes y franceses; sin bombarderos).
Se han ampliado las zonas fortificadas del interior y se ha iniciado la construcción de fortificaciones fronterizas a gran escala. Además de las armas ligeras que portan los soldados a título individual, el armamento almacenado en los depósitos es suficiente para equipar plenamente a las tropas conforme a la estructura organizativa. Los procedimientos para la requisa de vehículos a motor, caballos, bicicletas, etc., han sido probados y verificados.
Los Aliados son tan conscientes de estos hechos como nosotros; sin embargo, realizarán esfuerzos considerables para facilitar su penetración en la zona de defensa europea. Aunque todavía no disponemos de documentos relativos a dicha planificación, es concebible que la zona defensiva suiza desempeñe un papel en las consideraciones de los Aliados.
Es importante, en el momento oportuno, disipar cualquier esperanza de los Aliados de que Suiza pueda ser incluida en sus cálculos militares, incluso en el contexto de una decisión alemana de recurrir a las armas. En consecuencia, el siguiente análisis puede limitarse estrictamente a la siguiente cuestión:
¿Cómo puede Suiza ser sometida militarmente con rapidez dadas las circunstancias actuales?
La respuesta reside principalmente en una evaluación de las respectivas fuerzas militares; el hecho de que Suiza se encuentre actualmente rodeada por todos sus flancos crea una situación muy favorable para Alemania, lo que conlleva una necesidad mínima de efectivos en el cálculo estratégico.
2. Evaluación de la fuerza de defensa nacional suiza.
El Ejército suizo cuenta con una larga tradición. Su sistema de defensa lo distingue de muchos otros. Hace un uso considerable de los recursos humanos de la nación. Si bien la fuerza del ejército en 1939 podía estimarse en un total de 470.000 hombres (incluidos todos los servicios auxiliares), se prevé una cifra de aproximadamente 330.000 hombres para finales de 1943.
El número de grandes unidades también ha aumentado; cabe contar con unos 4 cuerpos de ejército (que suman entre 10 y 12 divisiones), 3 o 4 brigadas ligeras, 4 brigadas de montaña, tropas de guardia fronteriza y tropas de fortaleza. Esta fuerza parece considerable; no obstante, dichas unidades no deben equipararse en eficacia de combate a las unidades alemanas. Su armamento caracteriza al ejército como una fuerza compuesta principalmente por infantería. La industria armamentística nacional es capaz de fabricar armas ligeras, armas automáticas de hasta 34 mm, piezas de artillería de hasta 105 mm (120 mm), municiones y vehículos a motor. Suiza posee un número modesto de aeronaves (aproximadamente 250, en su mayoría modelos alemanes y franceses; sin bombarderos).
Se han ampliado las zonas fortificadas del interior y se ha iniciado la construcción de fortificaciones fronterizas a gran escala. Además de las armas ligeras que portan los soldados a título individual, el armamento almacenado en los depósitos es suficiente para equipar plenamente a las tropas conforme a la estructura organizativa. Los procedimientos para la requisa de vehículos a motor, caballos, bicicletas, etc., han sido probados y verificados.
Fuente: Angriffspläne gegen die Schweiz : Angriffsstudie des deutschen OKW. Uhlmann, Ernst. Allgemeine schweizerische Militärzeitschrift. Band: 115 (1949). Heft: 12
Saludos. Raúl M
