La rapidez con que los cadáveres fueron descuartizados y cremados (alguien ha querido ver aquí un ritual judío)
Jamás oí ni leí que fueran descuartizados, lo del ritual judío tampoco parece serio.
Los cadáveres de los ejecutados fueron cremados en Múnich, y sus cenizas ( dicen ) arrojadas secretamente al río Isar.
Al parecer el verdugo norteamericano John Clarence Woods admitió que había calculado mal la longitud de las sogas, por lo que muchos condenados no murieron rápidamente debido a fractura cervical, como era la intención, sino que tuvieron que sufrir una muerte larga y dolorosa por asfixia.
Falso, ese rumor fue aprovechado para decir que Woods sádicamente hizo sufrir a los condenados adrede.
¿ Que sucedió realmente en las ejecuciones de Nuremberg ?
John C. Woods siguió el método de ahorcar en Norteamérica, llamado 'Standard Drop' o caída corta. En este sistema se emplea la misma longitud de cuerda para todos los condenados, sin tener en cuenta su peso y estatura, como sí hacían los anglosajones con unas tablas establecidas para su sistema el 'Long Drop' o de caída larga, que aseguraba la rotura cervical aprovechando la gravedad de la caída. Hay que decir que fueron unas ejecuciones limpias siguiendo los protocolos establecidos, presenciadas por numerosos testigos y sin ningún ánimo de hacer sufrir a nadie, en virtud de un afán de venganza.
Se construyeron 3 patíbulos, uno era de reserva, y mientras en uno se ahorcaba al reo y quedaba suspendido hasta certificar su muerte, se empleaba el segundo, y así sucesivamente hasta acabar. Dependiendo de la complexión del condenado podía producirse o una fractura cervical, o un no deseado estrangulamiento en función de su peso principalmente, pero la cuerda y la altura de caída eran igual para todos.
Joachim von Ribbentrop tardó unos 20 minutos en morir de acuerdo a testigos presenciales, el recalcitrante Julius Streicher llegó al patíbulo lanzando improperios y gritando ' Heil Hitler ', minutos después de bajar por la trampilla lanzó un profundo lamento, que fue oído por todos. Respecto a la sangre que se aprecia en alguno de los cadáveres, es más probable que sea debida a hemorragias internas del reo, que a golpes recibidos con la puerta de la trampilla al caer. Luego podemos decir que no todos murieron instantáneamente con este sistema, aunque ocurre que ninguna ejecución es igual a otra, ni siquiera con el método inglés.
Los ingleses orgullosos de su perfeccionado sistema, llegaron a afirmar que la muerte en la horca era instantánea. Bueno esto no es cierto, la muerte tarda en llegar algunos minutos y el corazón deja de latir, sin embargo el impacto de la caída y el fuerte apretón del dogal en el cuello, produce generalmente una inconsciencia inmediata.
En cualquier caso John C. Woods fue un aprendiz de verdugo, falto de la profesionalidad que requiere esa labor. Una fuente afirma que murió por una descarga eléctrica manipulando equipo para el cual no estaba cualificado. Otra fuente tremendista, en la que no creo, afirma que murió estrangulado por el cinturón de seguridad de su vehículo.
John C. Woods, bromea mostrando una soga
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