¡Saludos a tod@s !
Con el permiso del compañero Raúl, voy a hacer una pequeña exposición sobre como el III Reich se surtió
de mineral de hierro durante la guerra para fabricar acero, el input esencial para la guerra. Para ello es conveniente comprender la situación previa. El gráfico que adjunto a continuación servirá
de guía para comprender las variaciones que hubo. Las cifras son miles
de t (o sea 20.000 son 20 mill.
de t)
Fuente: Statista 2022
Como se puede ver el principal productor
de mineral de hierro era Francia. Ahora bien, gran parte
de los yacimientos se encontraban en Alsacia-Lorena bajo control político alemán desde 1871. La cuestión es que aunque el
mineral de hierro sueco era
de gran calidad, la Alemania
de la Gran Guerra tenía
mineral de hierro en cantidad suficiente. Además
de ello Luxemburgo en la práctica estaba controlado por la Alemania guillermina.
Cuando terminó la I Guerra Mundial en 1918 se produjo una tremenda caída
de producción en todos los países debido a que la demanda bélica había terminado. La caída
de producción en Alemania y subida en Francia es por un efecto estadístico muy simple: toda la producción en Alsacia-Lorena pasó a contar como producción francesa a partir
de 1918. En general casi todos los países europeos se encontraron con una sobrecapacidad siderúrgica para la que no había demanda. La crisis
de 1929 supuso un golpe adicional a una industria que estuvo sobreviviendo como pudo en los años veinte.
La llegada
de Hitler al poder, el rearme provocado en casi todos los países y en el III Reich en particular provocó la demanda súbita
de mineral de hierro. El problema es que Alemania sólo podía contar con la mitad
de su demanda cubierta por la producción propia. La dependencia del
mineral sueco -y francés en menor medida- era un hecho. Confrontados con la posibilidad real
de un bloqueo aliado los alemanes comenzaron a partir
de 1936 a explotar las menas
de baja ley
de Salzgitter. Esto disminuía su dependencia del exterior pero provocaba más consumo
de carbón
de coque para fundir el
mineral que era
de menor calidad que el sueco. El complejo
de Salzgitter junto a todo el complejo industrial Reichswerke manejado por el ambicioso Göring se convertiría en el mayor productor
de acero del mundo por un breve espacio
de tiempo.
La declaración
de guerra en 1939 deja al III Reich en una situación muy complicada. Los yacimientos propios junto a algunas importaciones
de mineral sueco permiten la producción
de acero hasta un cierto nivel. Pero es imposible elevar la producción
de acero
de manera que
de alguna posibilidad
de ganar lo que es casi una guerra mundial contra Francia y Gran Bretaña. En realidad y desde el punto
de vista económico era una guerra que no se podía ganar.
De hecho la campaña
de Noruega tenía un aspecto económico indudable que era asegurar las entregas
de mineral sueco.
El asombroso desenlace
de 1940 con la caída
de Francia, Países Bajos y Noruega elimina todas las limitaciones en el suministro
de mineral de hierro. A partir
de ahí, Alemania controla todos los yacimientos importantes
de mineral de hierro en Europa -excepto los británicos- Durante el resto
de la guerra la producción
de acero no va a estar limitada por ninguna escasez
de mineral sino
de carbón
de coque. En realidad a partir
de 1941 una combinación
de factores (falta
de mano
de obra, crisis
de los transportes, etc) causaran una ralentización en el aumento
de la producción
de acero. La caída
de la producción
de mineral de hierro francés no es el factor limitante sino el carbón. Francia sufre durante la ocupación alemana una caída en la producción
de la mayoría
de insumos debido a la falta
de combustible y desarticulación producida por una política torpe.