Planificación.
El Mariscal Zhukov jugó un papel significativo en las sesiones de planificación del Stavka en septiembre y octubre de 1942. Esto era debido a que se había ganado la confianza de Stalin demostrando ser un combatiente tenaz y a menudo victorioso. Antiguo oficial de caballería, Zhukov había ganado mucha reputación como combatiente en acción contra los japoneses en agosto y septiembre de 1939. Las fuerzas bajo su mando habían derrotado completamente a las fuerzas japonesas en Khalhin Gol, en el este de Mongolia, una derrota que más tarde contribuyó a la crítica decisión japonesa de permanecer ajena a la Guerra Germano-Soviética. Pocos recuerdan ahora, sin embargo, la crueldad de los asaltos de Zhukov a lo largo del río Khalhin Gol, que le habían costado alrededor del 40% de su fuerza atacante y que le había incitado una mordaz crítica del Estado Mayor General del Ejército Rojo.
Tras comenzar la guerra como Jefe del Estado Mayor General del Ejército Rojo, Zhukov recibió el mando en campaña y fue instrumental en desangrar a la punta alemana en las terribles batallas alrededor de Smolensk en julio y agosto de 1941. En septiembre, Stalin relevó a Zhukov de su mando a lo largo del eje occidental y lo envió a Leningrado, ostensiblemente debido a que Zhukov estaba en desacuerdo con la desastrosa decisión de Stalin de defender Kiev (para otra versión, Zhukov fue enviado a Leningrado para mejorar la defensa de la ciudad después de que fracasara el idiota sin talento de Voroshilov –Valera). Tras estabilizar las defensas soviéticas alrededor de Leningrado, en octubre Stalin convocó a Zhukov a Moscú, donde necesitaba un luchador para detener la acometida alemana. Zhukov respondió a la llamada de Stalin planificando y liderando las victoriosas contraofensivas soviéticas de Moscú en el invierno de 1942.
Posteriormente, en la primavera y verano de 1942, mandó las fuerzas soviéticas a lo largo del eje de Moscú. Mientras los alemanes estaban avanzando sobre Stalingrado, Zhukov orquestó varias ofensivas contra las fuerzas alemanas en el sector central del frente, incluyendo un gran ataque sobre el saliente de Rzhev en agosto, que fue un ensayo virtual para la Operación Marte.
Basándose en su propio análisis estratégico y en sus experiencias personales de combate, Zhukov creía en una estrategia “norteña” para ganar la guerra. Frustrado en su fracaso de destruir a las fuerzas alemanas en Moscú en el invierno de 1941-42 y en operaciones menores durante el avance alemán a través del sur de Rusia durante 1942, Zhukov creía que la Unión Soviética podía lograr mejor una victoria estratégica aplastando a las fuerzas alemanas a lo largo del eje de Moscú. En resumen, Zhukov consideraba que el Grupo de Ejércitos Centro Alemán, cuyas fuerzas estaban alojadas en el saliente de Rzhev, amenazadoramente cerca de Moscú, planteaba la amenaza más seria para Moscú y el esfuerzo de guerra soviético. A su vista, el saliente de Rzhev, un legado de la caótica lucha del invierno de 1941-42, que medía 150 x 150 kilómetros y que contenía al poderoso Noveno Ejército Alemán del Grupo de Ejércitos Centro, representaba una daga apuntada hacia Moscú. Por consiguiente, sostenía Zhukov, la Unión Soviética podía lograr mejor una victoria estratégica en 1942 aplastando al Noveno Ejército Alemán en el saliente y, después, a todo el Grupo de Ejércitos Centro Alemán.
De sus anteriores experiencias de combate, Zhukov comprendía bien que esto no sería tarea fácil. El Noveno Ejército Alemán del General Walter Model había erigido potentes defensas alrededor del saliente y había fortificado todas las ciudades y pueblos a lo largo de la periferia del saliente, incluyendo las ciudades clave de Rzhev, Belyi y Sychevka. Los alemanes habían fortificado los ríos que flanqueaban el saliente y habían despejado de árboles las principales carreteras norte-sur y este-oeste y las líneas ferroviarias que atravesaban el saliente. Zhukov y Model comprendían que quienquiera que controlara las carreteras controlaría el saliente. Aunque densos bosques y pantanos dominaban el terreno en las regiones oeste y central del saliente, los alemanes habían despejado el terreno suficiente para permitir una firme defensa y la maniobra de reservas móviles tácticas y operacionales en él. Además, a finales de octubre, las carreteras de tierra y muchos de los ríos que atravesaban el saliente estarían congelados o cercanos a congelarse.
Operación “Marte”, La Operación Rzhev-Sychevka (24 Noviembre-Diciembre 1942)
Zhukov también se daba cuenta de que el General Model sería un adversario formidable, pues también era un luchador. Model había dado un amargo revés a las fuerzas soviéticas en la región en el invierno de 1941, y el combate en 1941 dio a las fuerzas de Model un agudo aprecio por literalmente cada pulgada de terreno en la región. No obstante, Zhukov estaba convencido de que sus fuerzas, junto con las masivas reservas estratégicas que el Stavka había reunido a un ritmo casi frenético en el verano de 1942, eran bastantes fuertes para permitir al Ejército Rojo dar dos grandes contraofensivas estratégicas, mutuamente apoyadas, una, la que él abogaba, contra el Grupo de Ejércitos Centro Alemán y otra, que apoyaban otros, contra el ampliamente extendido Grupo de Ejércitos Sur Alemán en Stalingrado.
Durante las deliberaciones del Stavka, Zhukov puso énfasis en la superioridad de la fuerza soviética en el decisivo sector central del frente. Aquí, los Frentes Soviéticos Kalinin y Oeste, apoyados por la Zona de Defensa de Moscú, sumaban casi 1.900.000 hombres con alrededor de 24.000 cañones y morteros, 3.300 tanques y 1.100 aviones. Por otra parte, en el sur de la Unión Soviética, los 3 frentes soviéticos en la región de Stalingrado tenían en campaña alrededor de un millón de hombres con cerca de 15.000 cañones y morteros, 1.400 tanques y alrededor de 900 aviones. Reconocidamente, las fuerzas rumanas, italianas y húngaras desplegadas en el sur realzaban la vulnerabilidad alemana, y su presencia allí indudablemente mejorarían las oportunidades soviéticas de éxito. Sin embargo, replicó Zhukov, la erradicación de la amenaza alemana sobre Moscú contribuiría inevitablemente al éxito en el sur igualmente. Si cualquier ofensiva soviética vacilara, las reservas del Stavka podrían desarrollar y explotar la otra ofensiva. Stalin aceptó las recomendaciones de Zhukov, pues también estaba enfurecido por los fracasos anteriores en derrotar al Grupo de Ejércitos Centro Alemán.
En la tarde del 26 de septiembre, el Generalísimo ordenó que las principales contraofensivas estratégicas serían realizadas en Rzhev y en Stalingrado. Apropiadamente, Zhukov mandaría la primera, y su contemporáneo, el General A. M. Vasilevsky, mandaría la segunda. Vasilevsky, después Jefe del Estado Mayor General y Ministro Delegado de Defensa, fue un penúltimo oficial de estado mayor y un protegido del antiguo Jefe del Estado Mayor General, Mariscal B. M. Shaposhnikov. Al estallar la guerra, Vasilevsky había sido jefe del Directorio de Operaciones del Estado Mayor General y, debido a sus obvios talentos, ascendió de coronel a coronel general en sólo cuatro años. Sus méritos en tiempos de guerra como planificador principal del Estado Mayor General y como “bombero” en sectores operacionales claves le habían ganado la con-fianza de Stalin y su nombramiento en julio de 1942 como Jefe del Estado Mayor General. La calma tranquila y la entusiasta inteligencia de Vasilevsky tendían a moderar los excesos de Stalin y Zhukov.
Con la aprobación formal de Stalin, el Estado Mayor General, Zhukov y Vasilevsky planearon las fases de las dos ofensivas y asignaron a cada una cuatro operaciones planeadas con el nombre en clave de un planeta. En la Operación Marte, planeada para comenzar a finales de octubre, fuerzas de los Frentes Kalinin y Oeste rodearían y destruirían al Noveno Ejército Alemán en el saliente de Rzhev. Dos o tres semanas más tarde, en la Operación Júpiter, los poderosos 5 y 33 Ejércitos del Frente Oeste, apoyados por el 3 Ejército de Tanques de la Guardia, atacarían a lo largo del eje de Vyazma, enlazarían con la victoriosa fuerza de Marte, y envolverían y destruirían a todas las fuerzas alemanas al este de Smolensk. La operación inicial de Vasilevsky, nombre en clave Urano y provisionalmente programada para mediados de noviembre, envolvería al Sexto Ejército Alemán en la región de Stalingrado. En la Operación Saturno, dispuesta para comenzar a inicios de diciembre, las fuerzas de Vasilevsky tomarían Rostov, envolverían al Grupo de Ejércitos B Alemán, coparían a sus restos contra el Mar de Azov, y cortarían la retirada del Grupo de Ejércitos A Alemán del Cáucaso.
El Stavka cursó la directiva para la Operación Marte a los Frentes Oeste y Kalinin el 28-29 de septiembre, y los frentes participantes emitieron órdenes para sus ejércitos el 1 de octubre. Aunque la ofensiva fue fijada para comenzar el 28 de octubre, el tiempo lluvioso atrasó la usual helada de octubre y forzó a una posposición de la operación hasta finales de noviembre, al menos una semana después de que Vasilevsky lanzara la Operación Urano. Una directiva revisada del Stavka, cursada al Frente Oeste del General de Ejército I. S. Konev el 10 de octubre, dejaba los objetivos originales intactos, declarando: “Las fuerzas del ala derecha del Frente Oeste y del ala izquierda del Frente Kalinin rodearan a la Agrupación enemiga de Rzhev, capturaran Rzhev, y liberaran la línea ferroviaria de Moscú a Velikie Luki”. La directiva requería que los 20 y 31 Ejércitos del Frente Oeste, apoyados por el 29 Ejército, hicieran el ataque principal contra las defensas alemanas a lo largo de los ríos Osuga y Vazuza al noreste de Sychevka. Una vez que estos ejércitos hubieran penetrado las defensas tácticas alemanas, un grupo mecanizado de caballería (6 Cuerpo de Tanques y 2 Cuerpo de Caballería de la Guardia) irrumpirían a través del 20 Ejército, capturarían Sychevka, avanzarían sobre las defensas alemanas en Rzhev desde el sur, y enlazarían con las fuerzas del 41 Ejército atacando hacia el este desde la región de Belyi. Los 20 y 31 Ejércitos limpiarían luego el saliente de fuerzas alemanas en conjunción con los ejércitos de apoyo y se prepararían para atacar en dirección sur hacia Vyazma con los 6 y 5 Cuerpos de Tanques.
El Frente de Kalinin del General de Ejército M. A. Purkaev debía de realizar su ataque principal al sur de Belyi con el 41 Ejército y lo largo del río Luchesa, al norte de Belyi, con el 22 Ejército, mientras que el 39 Ejército, en el extremo norte del saliente de Rzhev, lanzaría un asalto secundario en dirección sur a través del río Molodoi Tud hacia Olenino. La elite de Stalin, el 6 Cuerpo de Fusileros Voluntarios, encabezaría el ataque del 41 Ejército. Una vez que las defensas alemanas hubieran sido penetradas, los 1 y 2 Cuerpos Mecanizados irrumpirían en dirección este para enlazar al oeste de Sychevka con el grupo de caballería mecanizada del 20 Ejército. El 22 Ejército del Frente de Kalinin, encabezado por el 3 Cuerpo Mecanizado, avanzaría en dirección este por el valle del río Luchesa, perforaría las defensas alemanas, ayudaría en la captura de Belyi, y rodearía a las fuerzas alemanas alrededor de Olenino en conjunción con el 39 Ejército. Después de que los ataques principales tuvieran éxito, otros ejércitos soviéticos alrededor de la flamante circunferencia del saliente de Rzhev se unirían a la ofensiva, destruirían al Noveno Ejército Alemán y se reagruparían para participar en la Operación Júpiter.
En la Operación Júpiter, los fuertemente reforzados 5 y 33 Ejércitos del Frente Oeste, desplegados a caballo de la carretera Moscú-Vyazma, penetrarían las defensas alemanas al este de Vyazma. Los 9 y 10 Cuerpos de Tanques, seguidos por el 3 Ejército de Tanques de la Guardia, irrumpirían luego para capturar Vyazma, enlazar con las fuerzas del Frente Kalinin y, si era posible, continuar el ataque hacia Smolensk. Para asegurar el éxito, el Stavka proporcionó apoyo extraordinario de blindados, artillería e ingenieros para los dos frentes atacantes de Zhukov. De hecho, los alrededor de 2.300 tanques y 10.000 cañones y morteros de Zhukov excedían la potencia de fuego que el Stavka destinó a Vasilevsky para llevar a cabo la Operación Urano.
El largo retraso en el lanzamiento de la operación proporcionó tiempo más que adecuado para Zhukov y los comandantes de frentes para reunir su imponente hueste y preparar a las tropas para el combate. Como siempre, para asegurar el secreto de la operación, a las tropas les fueron notificadas el ataque sólo días antes de que comenzara. Típica de los preparativos de último minuto fue esta orden al 8 Cuerpo de Fusileros de la Guardia del 20 Ejército:
Para los comandantes de las formaciones del 8 Cuerpo de Fusileros de la Guardia. 20-11-42
…las órdenes del cuerpo:
1. Ocupen totalmente las posiciones de partida al amanecer del 23-11-42… Disimulen cuidadosamente el movimiento de personal y equipo… [Traslade] la infantería en pequeños grupos y los tanques, vehículos y transportes individualmente…
2. …
3. Elimine las escuadras y pelotones formados por “nacionales” [étnicos no rusos] dividiéndolos entre subunidades. Para propósitos de camuflaje, pinte de blanco todos los cañones y transportes…
4. Durante el día del 22-11-42 realice un estudio de los ejes de ataque con el personal de mando…
5. …
1. Proporcione al personal una oportunidad para un buen sueño y, sin falta, alimente [a las tropas] con comida caliente y distribuya la ración reglamentaria de vodka antes del ataque.
2. …
3. Proporcione a todo el personal un baño y un par de mudas limpias…
4. Obtenga abrigos de camuflaje blanco y botas de fieltro…
El Jefe del Estado Mayor del 8 Cuerpo de Fusileros de la Guardia, Coronel de la Guardia Posiakin.
El Jefe de la Sección de Operaciones del Cuerpo, Coronel de la Guardia Andrianov.
El plan para la Operación Marte conllevaba todas las características de una operación ofensiva del estilo de Zhukov. Para maximizar la presión sobre los alemanes, sus fuerzas atacarían simultáneamente en todos los sectores. Lanzando sus ataques principales contra la base del saliente de Rzhev desde el este y el oeste, Zhukov buscaba envolver a las fuerzas alemanas en el saliente con asaltos frontales sin tener que realizar maniobras complejas con sus fuerzas móviles a través del difícil terreno y en las rudas condiciones meteorológicas. Para lograr el rápido éxito en sus sectores de ataque, Zhukov ordenó a sus comandantes de frentes que amasaran sus fuerzas y emplearan todos sus blindados al principio de la batalla. Haciendo eso, esperaba que las puntas de lanzas blindadas soviéticas pudieran cortar las rutas vitales alemanes de comunicación, las líneas claves de carreteras y ferroviarias a lo largo de los flancos del saliente de Rzhev. A finales de noviembre, el largamente esperado tiempo frío finalmente llegó, y los ríos, corrientes y pantanos del área se congelaron, permitiendo así que las operaciones comenzasen. El constante clima nevado resultante, sin embargo, dificultó las operaciones móviles, la observación de artillería y los aviones de apoyo terrestre en ambos bandos.