¡Hola a todos!
Compañero Kalvera, todo eso que cuenta Guderian en sus memorias (de lo que se hicieron eco los autores que has nombrado y otros muchos, como Liddell Hart y Macksey) con respecto a la historia del desarrollo del arma panzer durante el periodo de entreguerras, todo eso, digo, no son más que recreaciones del propio Guderian, puras patrañas para ensalzar su propia figura en ese campo. Ninguno de los autores que has nombrado, y por supuesto Hart y Macksey, fueron especialistas en el tema, es decir, no consultaron la documentación oficial alemana de entreguerras (ni la de la guerra) con respecto al arma panzer.
En la sección de “Entreguerras”, foro de “Doctrina Militar”, hablamos hace tiempo de las recreaciones de Guderian:
viewtopic.php?t=1977
Pero sólo es una muestra. Hay mucho más, pero éste no es el topic adecuado para tratarlo con propiedad.
Quien desee conocer la verdadera realidad de la historia del desarrollo de la doctrina blindada y el arma panzer del ejército alemán en el periodo de entreguerras debe comenzar por leer por ejemplo:
-James S. Corum,
The Roots of Blitzkrieg
-Robert M. Citino,
The Path to Blitzkrieg
-Mary R. Habeck,
Storm of Steel
-Bruce I. Gudmundsson,
On Armor
-Azar Gat,
British Armour Theory and the Rise of the Panzer Arm
Todos esos autores tratan de forma rigurosa y detallada el desarrollo del arma panzer, pero si uno quiere evitarse esa literatura por veces demasiado académica, puede leer a R. L. DiNardo,
Germany’s Panzer Arm in WWII, que es un breve y buen resumen de los principales aspectos del desarrollo del arma panzer. También sería buena cosa leerse el
Truppenführung, parte segunda, epígrafe dedicado a los tanques.
Fritsch no era el jefe del ejército (
Chef der Heeresleitung) en 1933, sino en 1934 (1 de febrero, si no recuerdo mal). El jefe en 1933 era Kurt von Hammerstein-Equord.
A finales de 1926 -cuando Guderian no tenía literalmente ni pajolera idea del blindaje- Friedrich von Rabenau, entonces un mayor agregado a la Sección de Operaciones del Truppenamt (T-1), aseguró que solamente el uso extensivo de vehículos de motor en combate haría posible conseguir el sueño de Schlieffen: sorpresa y envolvimiento completo, culminando en un ataque en los flancos y retaguardia del enemigo. El T-1 concluyó oficialmente, en un informe publicado por el jefe de sección y más tarde jefe del Heeresleitung,
Werner von Fritsch, que las fuerzas blindadas debían tener un gran impacto en las operaciones, no sólo táctico, y que los tanques debían formar unidades independientes, al igual que las brigadas blindadas británicas. Otro oficial del Truppenamt, Ludwig von Radlmaier, apoyó enérgicamente las fuerzas blindadas y fue uno de los primeros que propuso organizar los tanques en diferentes unidades mecanizadas y motorizadas. (Habeck, p. 73).
Por cierto, a Guderian lo introduce Habeck en su estudio de la siguiente manera: [
Guderian casi no escribió nada sobre tanques hasta 1936, mucho tiempo después de que otros hombres hubieran articulado la idea que había de conocerse más tarde como “Blitzkrieg”. La primera intención de Guderian fue la de motorizar, más que mecanizar, al Reichswehr. Esta inclinación, junto con el hecho de que Guderian sólo desempeñó posiciones menores antes de que Hitler llegara al poder, demuestra que el impacto de Guderian sobre el blindaje durante su periodo inicial fue mínimo.]
En cuanto a Ludwig Beck, jamás se opuso a la creación del arma panzer. Pero era hombre de pensamiento estratégico, global, algo que, en palabras de un experto panzer, el general Leo
Freiherr von Schweppenburg, estaba fuera del alcance del entendimiento de Guderian. Después de participar decisivamente en la elaboración del
Truppenführung, Beck ordenó al EMG a finales de 1934 un estudio teórico de posibles divisiones acorazadas. El estudio concluyó en el verano de 1935 con un
staff-ride dirigido por el propio Beck. El escenario para el
staff-ride comenzó con una hipotética invasión de Alemania meridional por las fuerzas armadas de Checoslovaquia. Una parte de las fuerzas defensivas alemanas, consistente de tres divisiones acorazadas y dos divisiones de infantería, respondió a esta invasión con un contraataque contra las áreas de retaguardia y líneas de comunicación del ejército invasor checoslovaco. Las divisiones de infantería eran divisiones convencionales. Las panzer consistía cada una de una brigada panzer de cuatro batallones panzer, una brigada de infantería motorizada, y un regimiento de artillería de campaña, así como batallones independientes de reconocimiento, ingenieros y señales.
Al principio de la operación el grueso de los elementos de combate de las tres divisiones panzer todavía estaba extendido por kilómetros a lo largo de las carreteras detrás de las líneas de frente alemanas. Por tanto Beck recomendó que los batallones panzer delanteros (así como la artillería de las divisiones panzer) fuesen subordinados al cuerpo de ejército que comandaba los elementos convencionales de la fuerza de contraataque. Incluso llegó a sugerir que las fuerzas debían estar provechosamente subordinadas a una de las dos divisiones de infantería para levantar ese cuerpo. Esto, argumentaba, ayudaría a las divisiones de infantería a cumplimentar su tarea de romper completamente las posiciones checoslovacas, destruyendo las unidades de infantería y artillería en esa posición, y penetrando por el área detrás de las divisiones delanteras checoslovacas. Una vez hecho esto y después de que los alemanes intentaron explotar su victoria táctica, Beck creía que el control de las unidades de tanques y artillería motorizada deberían revertir al control del cuerpo panzer.
Los comentarios de Beck sobre la organización interna y técnicas del cuerpo panzer estaban en gran consonancia con su énfasis sobre relación de mando flexible. En el primer gran ataque del ejercicio, el comandante del cuerpo panzer dispuso sus fuerzas en tres olas. La primera consistía de dos brigadas panzer, la segunda de una brigada panzer, y la tercera de las brigadas de infantería motorizadas. Dado este despliegue, Beck preguntaba si no sería mejor colocar las primeras dos brigadas panzer (e incluso quizá la tercera) bajo un simple comandante, creando por tanto una única formación todo-tanques de ocho o incluso doce batallones panzer.
La flexibilidad organizacional que Beck desplegó en el
staff-ride de 1935 reflejaba la visión de Beck de un ejército que podía, si lo necesitaba, crear fácilmente formaciones de varios tipos completamente motorizadas. Esas posibilitarían a Alemania a combatir las de rápido movimiento y decisivas campañas de maniobra ofensiva que tanto gustaban a los soldados alemanes. Al mismo tiempo, Beck no deseaba que Alemania se precipitara en una estrategia ofensiva por un ejército que estaba diseñado principalmente para operaciones ofensivas. En cambio, deseba dar a los estrategas alemanes una variedad de medios para reaccionar a una invasión o a una crisis internacional. En este aspecto, Beck tenía mucho en común con Helmuthn von Moltke el viejo (1800-1891), cuyos planes para la guerra incluían maniobras defensivas y dilatorias, así como campañas ofensivas de rápido movimiento por las que es bien conocido.
Después del
staff-ride de 1935 se disolvieron las brigadas de combate motorizadas, la brigada de tanques y la 3ª División de Caballería, para crear con sus elementos nuevas unidades entre las que destacaron las tres divisiones panzer, construidas bajo los modelos usados en el
staff-ride de Beck. (Gudmundsson, pp. 77-78)
Lo que dijo Guderian de Beck fue una "grosería infiel" (Gudmundsson), una "injusticia" (Corum) o comoquiera que desee uno calificar los embustes de ese sujeto.
Saludos cordiales
José Luis