"Varsovia, 1944" de Norman Davies
Publicado: Dom Ene 08, 2006 4:05 am
¡Hola a todos!
Pues eso, el último regalo de Reyes que he recibido ha sido el que más interés ha despertado en mí. Se trata de un voluminoso estudio de Norman Davies, Varsovia, 1944 (Rising ’44, en su original), (Editorial Planeta S. A. Barcelona 2005). Traducción de Juan Mari Madiaraga.
El libro promete, aunque nada puedo adelantar pues no he comenzado todavía su lectura, una interesante travesía a lo largo de sus casi 900 páginas. Su índice:
Prefacio, 9
Lista de ilustraciones, 17
350/XXX/999 TO8 DE1, 27
Primera Parte. Antes del levantamiento, 43
1. La coalición aliada, 45
2. La ocupación alemana, 107
3. Otro ejército llega del Este, 163
4. Resistencia, 217
Segunda Parte. El levantamiento, 303
5. La sublevación de Varsovia, 305
Inicio, 305
Punto muerto, 346
Desgaste, 403
Confluencia, 439
Final, 490
Tercera Parte. Después del levantamiento, 523
6. Vae victis: 1944-1945, 525
7. La represión estalinista (1945-1956), 613
8. Ecos del levantamiento (1956-2000), 697
Balance provisional, 741
Apéndices, 765
Notas, 823
Índice onomástico y de materias, 855
Os dejo una parte del “Prefacio” de su autor:
[Mi objetivo al escribir Varsovia, 1944 era ni más ni menos que contar la historia de una de las mayores tragedias del siglo XX. A mi parecer nunca se ha contado de la forma adecuada, a pesar de que el hecho pone de manifiesto algunas verdades fundamentales de la segunda guerra mundial y cuestiona muchos de los supuestos habituales. Durante más de medio siglo sufrió una severa censura por parte de las autoridades de posguerra, que no deseaban que se hiciera pública la verdad histórica; y como se trataba de un tema muy embarazoso para las potencias occidentales, no se ha destacado lo bastante en las interpretaciones realizadas en esos países. Aunque condujo a la casi total destrucción de una antigua capital europea y a una pérdida enorme de vidas humanas, nunca fue examinada ante el Tribunal de Nuremberg. Y como no se consideraba uno de los “momentos críticos” de los que dependía el resultado de la guerra, rara vez ha sido objeto de un análisis detallado por parte de los historiadores británicos o estadounidenses. La historiografía del tema resulta, por consiguiente, bastante escasa.
Cierto es que mucha gente probablemente ha oído hablar de un “levantamiento” o de una “sublevación” en Varsovia. Puede que hayan leído libros, visto películas o escuchado los relatos de los supervivientes, y que les haya quedado la impresión de que aquel acontecimiento había sido analizado en profundidad. En tal caso, no les llevaría mucho esfuerzo darse cuenta de que gran parte de la información existente al respecto es notablemente selectiva y equívoca.
Tal vez ayude señalar que los combatientes clandestinos que iniciaron “el levantamiento de Varsovia” no utilizaban este término, sino que, por razones relacionadas con el desarrollo de la guerra en el frente del Este, lo llamaban “la batalla de Varsovia”. Sólo después de que la ciudad quedara destruida, y más aún después de la guerra, comenzó a denominarse “el levantamiento” o “la sublevación de Varsovia”, pero por otras personas y con distintos propósitos.
Varsovia era y es la capital de un país cuyo aliado más importante en 1944 era Gran Bretaña. Políticamente, esa alianza situaba claramente a su gobierno exiliado en Londres en el campo de las democracias liberales, un campo encabezado por Gran Bretaña y Estados Unidos. En aquel mundo de la primera mitad del siglo XX, en el que sólo contaban de verdad las “grandes potencias”, que decidían sobre todos los asuntos importantes sin consultar a las demás arrogándose la representación de sus aliados menos poderosos, eso significaba también que los angloamericanos habían asumido en cierto modo la responsabilidad de defender a su “Primer Aliado”. Geográficamente, no obstante, Varsovia quedaba en el centro de Europa, entre las dos mayores potencias combatientes, la Alemania nazi y la Unión Soviética. En consecuencia, el levantamiento estalló inevitablemente en el mismísimo corazón del conflicto europeo. No sólo tenía lugar cerca del frente de la titánica guerra germano-soviética, sino que se insertaba asimismo en el triple conflicto que enfrentaba a la democracia occidental con el fascismo por un lado y con el comunismo estalinista por otro. No se trataba, pues, de una mera escaramuza local] (pp. 9-10)
Saludos cordiales
José Luis
Pues eso, el último regalo de Reyes que he recibido ha sido el que más interés ha despertado en mí. Se trata de un voluminoso estudio de Norman Davies, Varsovia, 1944 (Rising ’44, en su original), (Editorial Planeta S. A. Barcelona 2005). Traducción de Juan Mari Madiaraga.
El libro promete, aunque nada puedo adelantar pues no he comenzado todavía su lectura, una interesante travesía a lo largo de sus casi 900 páginas. Su índice:
Prefacio, 9
Lista de ilustraciones, 17
350/XXX/999 TO8 DE1, 27
Primera Parte. Antes del levantamiento, 43
1. La coalición aliada, 45
2. La ocupación alemana, 107
3. Otro ejército llega del Este, 163
4. Resistencia, 217
Segunda Parte. El levantamiento, 303
5. La sublevación de Varsovia, 305
Inicio, 305
Punto muerto, 346
Desgaste, 403
Confluencia, 439
Final, 490
Tercera Parte. Después del levantamiento, 523
6. Vae victis: 1944-1945, 525
7. La represión estalinista (1945-1956), 613
8. Ecos del levantamiento (1956-2000), 697
Balance provisional, 741
Apéndices, 765
Notas, 823
Índice onomástico y de materias, 855
Os dejo una parte del “Prefacio” de su autor:
[Mi objetivo al escribir Varsovia, 1944 era ni más ni menos que contar la historia de una de las mayores tragedias del siglo XX. A mi parecer nunca se ha contado de la forma adecuada, a pesar de que el hecho pone de manifiesto algunas verdades fundamentales de la segunda guerra mundial y cuestiona muchos de los supuestos habituales. Durante más de medio siglo sufrió una severa censura por parte de las autoridades de posguerra, que no deseaban que se hiciera pública la verdad histórica; y como se trataba de un tema muy embarazoso para las potencias occidentales, no se ha destacado lo bastante en las interpretaciones realizadas en esos países. Aunque condujo a la casi total destrucción de una antigua capital europea y a una pérdida enorme de vidas humanas, nunca fue examinada ante el Tribunal de Nuremberg. Y como no se consideraba uno de los “momentos críticos” de los que dependía el resultado de la guerra, rara vez ha sido objeto de un análisis detallado por parte de los historiadores británicos o estadounidenses. La historiografía del tema resulta, por consiguiente, bastante escasa.
Cierto es que mucha gente probablemente ha oído hablar de un “levantamiento” o de una “sublevación” en Varsovia. Puede que hayan leído libros, visto películas o escuchado los relatos de los supervivientes, y que les haya quedado la impresión de que aquel acontecimiento había sido analizado en profundidad. En tal caso, no les llevaría mucho esfuerzo darse cuenta de que gran parte de la información existente al respecto es notablemente selectiva y equívoca.
Tal vez ayude señalar que los combatientes clandestinos que iniciaron “el levantamiento de Varsovia” no utilizaban este término, sino que, por razones relacionadas con el desarrollo de la guerra en el frente del Este, lo llamaban “la batalla de Varsovia”. Sólo después de que la ciudad quedara destruida, y más aún después de la guerra, comenzó a denominarse “el levantamiento” o “la sublevación de Varsovia”, pero por otras personas y con distintos propósitos.
Varsovia era y es la capital de un país cuyo aliado más importante en 1944 era Gran Bretaña. Políticamente, esa alianza situaba claramente a su gobierno exiliado en Londres en el campo de las democracias liberales, un campo encabezado por Gran Bretaña y Estados Unidos. En aquel mundo de la primera mitad del siglo XX, en el que sólo contaban de verdad las “grandes potencias”, que decidían sobre todos los asuntos importantes sin consultar a las demás arrogándose la representación de sus aliados menos poderosos, eso significaba también que los angloamericanos habían asumido en cierto modo la responsabilidad de defender a su “Primer Aliado”. Geográficamente, no obstante, Varsovia quedaba en el centro de Europa, entre las dos mayores potencias combatientes, la Alemania nazi y la Unión Soviética. En consecuencia, el levantamiento estalló inevitablemente en el mismísimo corazón del conflicto europeo. No sólo tenía lugar cerca del frente de la titánica guerra germano-soviética, sino que se insertaba asimismo en el triple conflicto que enfrentaba a la democracia occidental con el fascismo por un lado y con el comunismo estalinista por otro. No se trataba, pues, de una mera escaramuza local] (pp. 9-10)
Saludos cordiales
José Luis